Cuando Natalia vió en la panadería, colgando al lado del mostrador una docena de flyers sujetos por un hilo el cual pasaba por un agujero que se le había realizado a cada uno de los avisos que tenía una inscripción con bien grande y negra, con tipografía como la que en el diario se le dice "letra catástrofe" unas palabras mágicas: "Se busca secretaria" sin leer más, lo arrancó y en los segundos que se demoró la clienta que la antecedía quien solo llevó 2 flautitas bien tostadas pero Nati puede jurar que se tardo como 20 minutos ya que le preguntó a la panadera al menos por 15 delicias tentadoras que ella no podía adquirir, pues hacía tiempo que el pacto con Cornaldo, su marido rezaba que hasta que sus hijos Marita (14 años) y Elpidio (11) no pudieran valerse solos en alguna tarea y cuidado del hogar. ella, la mujer del matrimonio haría una pausa en sus estudios contables para ser quien velara por la familia mientras Cornaldo gerenciaba la envasadora de sardinas y atún que heredó de su padre, él de su abuelo y este... quien sabe de quien. Pero la dicha fábrica procesadora andaba a los tumbos desde que don Vittorio, el suegro de Natalia falleció y el medio vago del papá de sus hijos tomó las riendas. En realidad Cornaldo era diariero, profesión que mantenía a la par de la planta de enlatado. Cuando ella lo conoció, hace un poco más de quince años, él ya estaba al frente del escaparate de chapa. De hecho, se conocieron porque Bautista, un amigo de él, le insistió a su propia esposa para que le presentaba a una amiga al kiosquero, tipo solitario y con poquísimos impulsos de salir, conocer chicas, tomar unos tragos. Su placer y tranquilidad era tirar unos chorizos en un chulengo al fondo de la casa de sus progenitores e invitar con una choriceada a sus 3 o 4 más cercanos. Dos primos, que eran hermanos, "Checho" y "Sordo", el nombrado Bauti y Gael, quien de los 5 había sabido hacerse su lugar fundando un buffet de abogados a los que les iba viento en popa. Los 4 amigos en si formaban la guardia de Cornaldo, quienes velaban por él esforzándose por ver un cambio, algo que le produzca un click y al menos se comportara no tan introvertido.
Les contaba que la procesadora heredada "CORNA-LITTO" no andaba bien. La situación paupérrima de la economía Argentina no seducía al público a gastar su magro sueldo en una lata de sardinas o de atún productos que todavía perduraban ya que el salmón, las anchoas y la caballa hacía al menos 2 años que dejaron de procesarlas entonces optaron por lo más popular pero ni aún asi. Aclaro: el papá de Cornaldo se llamaba Félix, de ahi su abuelo llamó asi a la empresa. Litto es el diminutivo de Félix. "CORNA-LITTO". Vaya nombre. Y pasando al kiosco de revistas ¿que les vos a decir que no sepan? El gran público lee las noticias online, el papel molesta, hace basura, los libros o promociones de un folleto con un juguete estaba demodeé por lo que la profesión a la que el marido de Nati se dedicó por 20 años venía de mal en peor por lo que hacia 2 meses a Cornaldo le llegó una factura de luz de 450 mil pesos que casi se infarta. Su madre tuvo un ACV y ahi está postrada asi que su esposo salió a rogarle a su amigo Gael quién era el único que disponía del dinero todo junto. Cuando Cornaldo volvió de la empresa de luz lo apuró, un poco entre molesta por el tremendo gasto convertido en deuda, aburrida de la pasividad del padre de sus hijos por no aspirar a algo superior le dió el ultimátum. "Naldo" asi lo apodaba. Corna... no era edificante. "Devolvé los pocos pasquines que te quedan, un par de libros y 2 muñecas y bajá la persiana de la cárcel de lata esa en la que estas al pedo desde las 6 am hasta las 15 hs, sin hacer un mango. ¿Te das cuenta? Sos una de tus sardinas, enlatado y en su salsa" le expresó con crudeza. Y sin dejarlo siquiera toser siguió "Buscá ayuda profesional, algún contador que sepa levantar la planta, un socio, la persona idónea quien con algunos cambios urgentes puedas salvar a "CORNA-LITTO" porque si con la fábrica y la venta de diarios hace un montón que estamos secos, sin el escaparate que mantuviste 10 años de más por quedado, por nostalgia, por no mover el culo con el que algún servicio pagábamos, si como parece, en breve vas a tener que vender el atún en bolsitas o, peor, las latas vacías". Mientras le daba la última cebada a un mate lavado, el lerdo de Naldo, miró el piso con vergüenza en un gesto de "tenés razón, amor". Hubo un silencio pero la tensión no cesaba. Natalia estaba cansada. "Ayudame a pensar si vendemos una parte de la planta, o la liquido toda o lo sigo dejando a cargo a Nico, mi persona de confianza y salgo a buscar un trabajo que me de un sueldo seguro todos los meses". Nati lo miró mientras pensaba "Nico, el gerente, el que propone para manejar ese fracaso... un vecinito de 22 años, inexperto, que conoció a su marido porque pasaba por la puerta de "CORNA-LITTO" rumbo al colegio y charlaban más por la curiosidad del borrego que por las aventuras que mi marido tenía para contar y pavonearse.". Asi, Nico, al terminar la secundaria, cumplió 18 y se quedó en la planta dando una mano. Bah, Natalia hacia siglos que decidió no ir más a un lugar que olía a concha sucia que se le impregnaba, no muy limpio y propio de la pasividad de las empresas que casi perdieron toda la clientela. Natalia tampoco era una negada. Con el esquizofrénico con pañales que dirige el país y sus políticas de hambre tampoco podía decir que Cornaldo cargaba con toda la culpa. Un compañero de su esposo, hace un año, le contó que se sabía que el cipayo de JM abrió el grifo a pesqueras yankees, inglesas e israelíes y las barcazas viejas de pescadores históricos del país temían acercarse por lo que las cascaritas de nuez nuestras llegaban un poco más lejos de las escolleras, donde el océano es bajo y casi ni se pesca teniendo que tragarse la angustia de ver los barcos extranjeros desbordando de alimento, que era lo mismo que DINERO.
"Mientras calentás el agua y cambiás la yerba voy a lapanaderia y compro 5 churros de chocolate, que son tu perdición ¿Dale amor?" fueron las primeras palabras y gestos cariñosos con los que Natalia quiso demostrarle que sabia que no todo era su culpa. La gente no tiene que comer ¿va a comprar Clarín que te sigue envenenando con fake news de la oposición tapando la destrucción en manos de los que Clarín mismo, junto a otros puso a gobernar? Falta que pongan en tapa que es última moda en Europa andar con la suela agujereada y comer tierra... recordó luego de darle un pico y cerrar la puerta del lado de afuera.
Y acá volvemos al principio. Por la emoción, la panadera que le hablaba, la ilusión por tratar de conseguir el empleo... Nati solo leyó que buscaban secretaria en una empresa a 9 cuadras de su casa y que la cita era mañána a las 9 am. Pispeó la dirección y la memorizó. Y corrió con las buenas noticias a contarle a Cornaldo
Pero... la foto nos aclara el panorama.

Nati, pensativa imaginando como sería su éxito al postularse mañana, contenía -no sabía como- su estado de total optimismo. Naldo, con la cabeza quien sabe donde, no tomó nota.
Cenaron algo liviano. Si hablar miraron la tele (Cornaldo casi siempre estaba en silencio, y particularmente esa noche. Su esposa lo puso, con justicia, a decidir su futuro sacándose de encima esas dos plomadas que lo hundían aun más.
Se acostaron antes de las 00 hs y ella mantenía su secreto. Con ganas de gritar "Naldo, seguro mañana tengo trabajooooooooooooo" le dió un beso en la frente "Ta' mañana" dijo él con voz apesadumbrada. Nati tenía su propio mundo.
Tranquila ya que los niños no estaban, indudablemente Naldo aprovechó y los llevó un poco más temprano por lo que Nati aprovechó a ir a fondo. Se depiló las axilas y por un raro impulso, llevó la maquinita a su entrepierna. Llenó los pelos de su concha hasta el agujero de su culo y la rasuró despacio, con paciencia, y obsesionada por no dejar ni un pelo, ni una marca. Hacia mínimo 12 años que no era tan obsesiva con que su pelvis luciera como una joven que va a garchar con un novio por primera vez. Natalia llevaba muy bien sus 36 años pero al verse desnuda en el espejo y con la cercanía posible de tener un nuevo trabajo se convenció a si misma: "Esta semana empiezo el gimnasio." Autocrítica por demás, ya que tras 16 años de casada, dos hijos y a su edad sin dudas estaba 8/10. Levantó sus tetas, las notó algo más flojas y frunció el ceño. Viró y lo que vió entre sus hombros, la espalda y su culo hermoso bajó levemente su obsesión. "De atrás, estoy garchable todavía" pensó. La hora daba 9:32. La empresa que pedía secretaria quedaba a 9 cuadras. Asi que, se colocó unos tacos, un saco ajustado con sobre una camisa algo transparente y una pollera casi hasta las rodillas y salió convencida.

"Federica Diaz" una voz grave, potente, varonil se escuchó desde la puerta que seguro daba a la oficina de quien estaba evaluando para contratar secretaria. Una rubia alta, se paró. Entró al despacho "Cerrá la puerta, por favor" le pidió la misma voz. Cuando la tal Federica lo hizo, las otras dos que quedaron con Natalia se voltearon hacia ella y lo que le dijeron aclararon porque la observaban. "Hola, soy Sandra" le dijo una que tenia una colita extendiéndole la mano que Nati estrechó. Y le preguntó "¿No leiste el flyer?". Nati, sorprendida, hurga en su cartera y lo encuentra, doblado en 4. "Si, acá está. ". Fue el turno de la otra "Nati. Soy Hebe. Evidentemente no lo leiste completo." Nati abrió el doblez, las manos le transpiraban y temblaban. En ese estado, nerviosa y sorprendida y con la vista nublada no encontraba ninguna falta. Sandra se acercó, tomó el panfleto desde el lomo de arriba sin quitárselo y le señaló con el dedo un renglón que estaba encuadrado y, realmente, era bien visible. Pero aun asi, Nati no llegaba a leer. Hebe la hace corta "Ahi dice "imprescindible presentarse sin soutien para ser entrevistadas" ¿Lo ves ahi? Viniste en corpiños boluda, andá al baño y sacateló". Con la confusión y la extrañeza por la exigencia solicitada la puso tensa, incómoda y algo enfadada. "¿Estas loca, Hebe?" le contestó levantando la voz. "No lei eso, si lo hubiera visto, jamás habría venido ¿Que es este requisito? y ¿Entrar al baño a quedarme en tetas?". Hizo un bollo del flyer, lo tiró a un cesto que había por ahi y decidida les dijo mirando 1 segundo a cada una sin parar: "Me quedo porque estoy aca. Pero güay que me diga algo, ya me va a escuchar este machirulo jeropa". Ni bien terminó esa frase, se abrió la puerta de la oficina y vieron salir a Federica y Nati recién de ahi se dió cuenta de sus enormes tetas libres. "Chau chicas, suerte" y en un suspiro agregó "El chabón está refuerte....". Todas rieron cómplices hasta que las silenció esa voz de macho "Hebe Martinez Suez!" la solicitó proveniente del lugar en donde Nati iba a ser entrevistada. Hebe se paró, se acarició los pezones por arriba de la camisa y rápido fue al encuentro
. "Che, Nati. Estoy menstruando y me siento algo mal. Me voy asi que te dejo el lugar y te deseo suerte pero huyo" dijo Sandra, dándole un beso en la mejilla. Nati se miró en un espejo que había en la sala de espera y notó sus mejillas levemente rojizas y unas gotitas de sudor sobre el labio superior. Hebe estuvo solo 6 minutos, pero para Nati sudó, entró en calor, dudó como si le hubieran dado 2 horas de espera insoportable.
Solo se distraía cuando recordaba la voz, esa voz de trueno, que atravesaba las paredes y no lo podía negar, su mente intentaba imaginar Según Federica, la rompía. ¿Estaría tan fuerte como su garganta gorda?
Se abrió la puerta levemente y Nati supo que a Hebe no le había ido bien. Cerró detrás de si la puerta, algo que extrañó y frustró a la esposa de Naldo. "¿Por qué cerrarla si me tiene que llamar a mi?" pensó. "Exitos, Nati. El macho este, el gerente principal, está para secuestrarlo. Pero me sentí maltratada por un par de consultas que no supe cómo contestar... asi que, esta la perdí" reconoce dándole un beso de mejilla con el cual se despidió. Nati quedó sola en la sala de espera. Un minuto. Dos. Cinco. ¿Se habrá olvidado que faltaba ella? Impulsiva y nada temerosa a mandarse, primero se puso de pie. Sieto, ocho minutos... nada. Dió 2 pasos. El picaporte estaba a 20 centímetros. "Abro" se convenció. Miró su celular. Tenía 3 whatsapp de su marido, lo que la fastidió ya que estaba en otro palo. Ese fastidio le dió el empuje. Tomó el picaporte sin ser llamada, con lo cual podía perder toda chance, hizo el movimiento, sintió el click al destrabarse y con un paso más, ingresó de prepo y mientras se ponía de espaldas al misterioso ser para dejar el portal cerrado dijo "Hola, buenos dias." sintió el click y todavia de espaldas aclaró "Perdón pero como el ritmo entre entrevistada y entrevistada se frenó supuse que nadie avisó que yo estaba esperando" y ahi sí dió vuelta su cuerpo quedando frente al mostrador del entrevistador mientras escuchaba el sonido de una aspirada y luego "Ahhh". Si: el mandamás se estaba jalando unas rayas sin pudores. Dos rayas. Nati reconoció que sintió una mezcla de sorpresa e incomodidad a la vez de una gran oleada de curiosidad e interés por ese tipo con tanto descaro. Y esa voz le habló "¿Natalia Sanz Romero? ¿4to y 5to año del Instituto Marina?" le preguntó mirandola fijo mientras el dorso de su mano lo pasaba por la nariz. Ella abrió aun más sus ojos incrédulos. "¿¿¿¿Julián Jean Luc Dubois????".

Si. El gerente que tenía la decisión de emplear a su secretaria me había galanteado en 4to y 5to año, hace ya... 16 años. Lo miré, asi, merqueado. Habia hecho fierros. MUCHOS. Tenia una espalda anchísima y llena de músculos. Me quedé perpleja. "Tengo calor, Nati. ¿Te molesta si me quito la camisa?" Nati, casi hipnotizada, le dijo NO solo moviendo la cabeza. Cuando Julián quedó vestido en musculosa, pegada a ese cuerpo tallado, le vio los 2 brazos, fibrosos, sexuales, dominantes y además... llenos de tatuajes. Me llamó.
"Acercate, amiga" me pidió con el plato de merca en su mano. Me senté delante de él y sin problemas me acercó la falopa y el tubo. No me obligó, no me pidió, no fue más allá. Pero accedi. Aspiré una. "Otra" me dijo dulce Julián. Y lo hice. Por un momento, no se cuanto, mi mente no evaluó lo pasaba.
La lengua de Julian en mis pezones me abrieron el panorama. En minutos mi nuevo jefe me estaba haciendo su puta. Y me enloquecía.
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Les contaba que la procesadora heredada "CORNA-LITTO" no andaba bien. La situación paupérrima de la economía Argentina no seducía al público a gastar su magro sueldo en una lata de sardinas o de atún productos que todavía perduraban ya que el salmón, las anchoas y la caballa hacía al menos 2 años que dejaron de procesarlas entonces optaron por lo más popular pero ni aún asi. Aclaro: el papá de Cornaldo se llamaba Félix, de ahi su abuelo llamó asi a la empresa. Litto es el diminutivo de Félix. "CORNA-LITTO". Vaya nombre. Y pasando al kiosco de revistas ¿que les vos a decir que no sepan? El gran público lee las noticias online, el papel molesta, hace basura, los libros o promociones de un folleto con un juguete estaba demodeé por lo que la profesión a la que el marido de Nati se dedicó por 20 años venía de mal en peor por lo que hacia 2 meses a Cornaldo le llegó una factura de luz de 450 mil pesos que casi se infarta. Su madre tuvo un ACV y ahi está postrada asi que su esposo salió a rogarle a su amigo Gael quién era el único que disponía del dinero todo junto. Cuando Cornaldo volvió de la empresa de luz lo apuró, un poco entre molesta por el tremendo gasto convertido en deuda, aburrida de la pasividad del padre de sus hijos por no aspirar a algo superior le dió el ultimátum. "Naldo" asi lo apodaba. Corna... no era edificante. "Devolvé los pocos pasquines que te quedan, un par de libros y 2 muñecas y bajá la persiana de la cárcel de lata esa en la que estas al pedo desde las 6 am hasta las 15 hs, sin hacer un mango. ¿Te das cuenta? Sos una de tus sardinas, enlatado y en su salsa" le expresó con crudeza. Y sin dejarlo siquiera toser siguió "Buscá ayuda profesional, algún contador que sepa levantar la planta, un socio, la persona idónea quien con algunos cambios urgentes puedas salvar a "CORNA-LITTO" porque si con la fábrica y la venta de diarios hace un montón que estamos secos, sin el escaparate que mantuviste 10 años de más por quedado, por nostalgia, por no mover el culo con el que algún servicio pagábamos, si como parece, en breve vas a tener que vender el atún en bolsitas o, peor, las latas vacías". Mientras le daba la última cebada a un mate lavado, el lerdo de Naldo, miró el piso con vergüenza en un gesto de "tenés razón, amor". Hubo un silencio pero la tensión no cesaba. Natalia estaba cansada. "Ayudame a pensar si vendemos una parte de la planta, o la liquido toda o lo sigo dejando a cargo a Nico, mi persona de confianza y salgo a buscar un trabajo que me de un sueldo seguro todos los meses". Nati lo miró mientras pensaba "Nico, el gerente, el que propone para manejar ese fracaso... un vecinito de 22 años, inexperto, que conoció a su marido porque pasaba por la puerta de "CORNA-LITTO" rumbo al colegio y charlaban más por la curiosidad del borrego que por las aventuras que mi marido tenía para contar y pavonearse.". Asi, Nico, al terminar la secundaria, cumplió 18 y se quedó en la planta dando una mano. Bah, Natalia hacia siglos que decidió no ir más a un lugar que olía a concha sucia que se le impregnaba, no muy limpio y propio de la pasividad de las empresas que casi perdieron toda la clientela. Natalia tampoco era una negada. Con el esquizofrénico con pañales que dirige el país y sus políticas de hambre tampoco podía decir que Cornaldo cargaba con toda la culpa. Un compañero de su esposo, hace un año, le contó que se sabía que el cipayo de JM abrió el grifo a pesqueras yankees, inglesas e israelíes y las barcazas viejas de pescadores históricos del país temían acercarse por lo que las cascaritas de nuez nuestras llegaban un poco más lejos de las escolleras, donde el océano es bajo y casi ni se pesca teniendo que tragarse la angustia de ver los barcos extranjeros desbordando de alimento, que era lo mismo que DINERO.
"Mientras calentás el agua y cambiás la yerba voy a lapanaderia y compro 5 churros de chocolate, que son tu perdición ¿Dale amor?" fueron las primeras palabras y gestos cariñosos con los que Natalia quiso demostrarle que sabia que no todo era su culpa. La gente no tiene que comer ¿va a comprar Clarín que te sigue envenenando con fake news de la oposición tapando la destrucción en manos de los que Clarín mismo, junto a otros puso a gobernar? Falta que pongan en tapa que es última moda en Europa andar con la suela agujereada y comer tierra... recordó luego de darle un pico y cerrar la puerta del lado de afuera.
Y acá volvemos al principio. Por la emoción, la panadera que le hablaba, la ilusión por tratar de conseguir el empleo... Nati solo leyó que buscaban secretaria en una empresa a 9 cuadras de su casa y que la cita era mañána a las 9 am. Pispeó la dirección y la memorizó. Y corrió con las buenas noticias a contarle a Cornaldo
Pero... la foto nos aclara el panorama.

Nati, pensativa imaginando como sería su éxito al postularse mañana, contenía -no sabía como- su estado de total optimismo. Naldo, con la cabeza quien sabe donde, no tomó nota.
Cenaron algo liviano. Si hablar miraron la tele (Cornaldo casi siempre estaba en silencio, y particularmente esa noche. Su esposa lo puso, con justicia, a decidir su futuro sacándose de encima esas dos plomadas que lo hundían aun más.
Se acostaron antes de las 00 hs y ella mantenía su secreto. Con ganas de gritar "Naldo, seguro mañana tengo trabajooooooooooooo" le dió un beso en la frente "Ta' mañana" dijo él con voz apesadumbrada. Nati tenía su propio mundo.
Tranquila ya que los niños no estaban, indudablemente Naldo aprovechó y los llevó un poco más temprano por lo que Nati aprovechó a ir a fondo. Se depiló las axilas y por un raro impulso, llevó la maquinita a su entrepierna. Llenó los pelos de su concha hasta el agujero de su culo y la rasuró despacio, con paciencia, y obsesionada por no dejar ni un pelo, ni una marca. Hacia mínimo 12 años que no era tan obsesiva con que su pelvis luciera como una joven que va a garchar con un novio por primera vez. Natalia llevaba muy bien sus 36 años pero al verse desnuda en el espejo y con la cercanía posible de tener un nuevo trabajo se convenció a si misma: "Esta semana empiezo el gimnasio." Autocrítica por demás, ya que tras 16 años de casada, dos hijos y a su edad sin dudas estaba 8/10. Levantó sus tetas, las notó algo más flojas y frunció el ceño. Viró y lo que vió entre sus hombros, la espalda y su culo hermoso bajó levemente su obsesión. "De atrás, estoy garchable todavía" pensó. La hora daba 9:32. La empresa que pedía secretaria quedaba a 9 cuadras. Asi que, se colocó unos tacos, un saco ajustado con sobre una camisa algo transparente y una pollera casi hasta las rodillas y salió convencida.

"Federica Diaz" una voz grave, potente, varonil se escuchó desde la puerta que seguro daba a la oficina de quien estaba evaluando para contratar secretaria. Una rubia alta, se paró. Entró al despacho "Cerrá la puerta, por favor" le pidió la misma voz. Cuando la tal Federica lo hizo, las otras dos que quedaron con Natalia se voltearon hacia ella y lo que le dijeron aclararon porque la observaban. "Hola, soy Sandra" le dijo una que tenia una colita extendiéndole la mano que Nati estrechó. Y le preguntó "¿No leiste el flyer?". Nati, sorprendida, hurga en su cartera y lo encuentra, doblado en 4. "Si, acá está. ". Fue el turno de la otra "Nati. Soy Hebe. Evidentemente no lo leiste completo." Nati abrió el doblez, las manos le transpiraban y temblaban. En ese estado, nerviosa y sorprendida y con la vista nublada no encontraba ninguna falta. Sandra se acercó, tomó el panfleto desde el lomo de arriba sin quitárselo y le señaló con el dedo un renglón que estaba encuadrado y, realmente, era bien visible. Pero aun asi, Nati no llegaba a leer. Hebe la hace corta "Ahi dice "imprescindible presentarse sin soutien para ser entrevistadas" ¿Lo ves ahi? Viniste en corpiños boluda, andá al baño y sacateló". Con la confusión y la extrañeza por la exigencia solicitada la puso tensa, incómoda y algo enfadada. "¿Estas loca, Hebe?" le contestó levantando la voz. "No lei eso, si lo hubiera visto, jamás habría venido ¿Que es este requisito? y ¿Entrar al baño a quedarme en tetas?". Hizo un bollo del flyer, lo tiró a un cesto que había por ahi y decidida les dijo mirando 1 segundo a cada una sin parar: "Me quedo porque estoy aca. Pero güay que me diga algo, ya me va a escuchar este machirulo jeropa". Ni bien terminó esa frase, se abrió la puerta de la oficina y vieron salir a Federica y Nati recién de ahi se dió cuenta de sus enormes tetas libres. "Chau chicas, suerte" y en un suspiro agregó "El chabón está refuerte....". Todas rieron cómplices hasta que las silenció esa voz de macho "Hebe Martinez Suez!" la solicitó proveniente del lugar en donde Nati iba a ser entrevistada. Hebe se paró, se acarició los pezones por arriba de la camisa y rápido fue al encuentro
. "Che, Nati. Estoy menstruando y me siento algo mal. Me voy asi que te dejo el lugar y te deseo suerte pero huyo" dijo Sandra, dándole un beso en la mejilla. Nati se miró en un espejo que había en la sala de espera y notó sus mejillas levemente rojizas y unas gotitas de sudor sobre el labio superior. Hebe estuvo solo 6 minutos, pero para Nati sudó, entró en calor, dudó como si le hubieran dado 2 horas de espera insoportable.
Solo se distraía cuando recordaba la voz, esa voz de trueno, que atravesaba las paredes y no lo podía negar, su mente intentaba imaginar Según Federica, la rompía. ¿Estaría tan fuerte como su garganta gorda?
Se abrió la puerta levemente y Nati supo que a Hebe no le había ido bien. Cerró detrás de si la puerta, algo que extrañó y frustró a la esposa de Naldo. "¿Por qué cerrarla si me tiene que llamar a mi?" pensó. "Exitos, Nati. El macho este, el gerente principal, está para secuestrarlo. Pero me sentí maltratada por un par de consultas que no supe cómo contestar... asi que, esta la perdí" reconoce dándole un beso de mejilla con el cual se despidió. Nati quedó sola en la sala de espera. Un minuto. Dos. Cinco. ¿Se habrá olvidado que faltaba ella? Impulsiva y nada temerosa a mandarse, primero se puso de pie. Sieto, ocho minutos... nada. Dió 2 pasos. El picaporte estaba a 20 centímetros. "Abro" se convenció. Miró su celular. Tenía 3 whatsapp de su marido, lo que la fastidió ya que estaba en otro palo. Ese fastidio le dió el empuje. Tomó el picaporte sin ser llamada, con lo cual podía perder toda chance, hizo el movimiento, sintió el click al destrabarse y con un paso más, ingresó de prepo y mientras se ponía de espaldas al misterioso ser para dejar el portal cerrado dijo "Hola, buenos dias." sintió el click y todavia de espaldas aclaró "Perdón pero como el ritmo entre entrevistada y entrevistada se frenó supuse que nadie avisó que yo estaba esperando" y ahi sí dió vuelta su cuerpo quedando frente al mostrador del entrevistador mientras escuchaba el sonido de una aspirada y luego "Ahhh". Si: el mandamás se estaba jalando unas rayas sin pudores. Dos rayas. Nati reconoció que sintió una mezcla de sorpresa e incomodidad a la vez de una gran oleada de curiosidad e interés por ese tipo con tanto descaro. Y esa voz le habló "¿Natalia Sanz Romero? ¿4to y 5to año del Instituto Marina?" le preguntó mirandola fijo mientras el dorso de su mano lo pasaba por la nariz. Ella abrió aun más sus ojos incrédulos. "¿¿¿¿Julián Jean Luc Dubois????".

Si. El gerente que tenía la decisión de emplear a su secretaria me había galanteado en 4to y 5to año, hace ya... 16 años. Lo miré, asi, merqueado. Habia hecho fierros. MUCHOS. Tenia una espalda anchísima y llena de músculos. Me quedé perpleja. "Tengo calor, Nati. ¿Te molesta si me quito la camisa?" Nati, casi hipnotizada, le dijo NO solo moviendo la cabeza. Cuando Julián quedó vestido en musculosa, pegada a ese cuerpo tallado, le vio los 2 brazos, fibrosos, sexuales, dominantes y además... llenos de tatuajes. Me llamó.
"Acercate, amiga" me pidió con el plato de merca en su mano. Me senté delante de él y sin problemas me acercó la falopa y el tubo. No me obligó, no me pidió, no fue más allá. Pero accedi. Aspiré una. "Otra" me dijo dulce Julián. Y lo hice. Por un momento, no se cuanto, mi mente no evaluó lo pasaba.
La lengua de Julian en mis pezones me abrieron el panorama. En minutos mi nuevo jefe me estaba haciendo su puta. Y me enloquecía.
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1 comentarios - Esposo en la lona. Ella en su trabajo usa lona de 4 patas/1