Yo con mi novia Karen empezamos a realizar residencia profesional en una empresa, como ella estudia administración se encuentra en el área de recursos humanos y yo una ingeniería pues me encuentro más en el área de producción. Resulta que con ella se encuentra un chico hondureño de otra escuela pero de la misma edad, cabe resaltar que pues el es un chico negro, alto como de 1.70, algo delgado, y que así parecer es del agrado de mi chica, el cuál eh notado que luego la anda tomando de la cintura con mucha confianza y ella no dice nada.
Lo que le eh notado diferente es que cuando vemos porno antes de tener sexo, me ha pedido que busque videos interraciales, lo cual uno no tiene que ser un genio para saber que le tiene ganas a su compañero, al inicio sentí un poco de celos, pero después no pude evitar imaginarme verla penetrada por una verga negra siendo ella tan blanquita y con su cuerpo estrechito.
Ya cogiendo y notando como se calentaba al ver los videos le pregunté si quería sentir una verga grandota, ya que pues yo me considero algo normal, 16 cm. que hasta este momento parecían serle suficientes, pero obviamente ella quería más, gimiendo me contestó que si, yo le pregunté, quieres ser cogida por Pedro? (su compañero) contestándome que si para enseguida explotar en un órgasmo que al sentir como palpitaba su conchita, empezó a exprimir toda la leche que tenía en los huevos.
Al otro día, ya más tranquilos, era un miércoles, yo tomé la iniciativa y le comenté que yo estaba dispuesto a dejarla coger con el, pero que quería observar todo, ella dudando un poco me dijo que me lo agradecía, y que a ver cómo se las ingeniaba para que todo pudiera realizarse de forma que se viera todo natural, ya que no quiera quedar como una puta frente a el. Yo le dije que se tomara su tiempo y ya me avisará.
El jueves me comentó que porque no invitaba a Pedro a jugar fútbol conmigo el sábado, y ya después íbamos a mi casa, sabiendo que mi familia no iba a estar, y ya nos tomábamos unas cervezas y veíamos que se daba, al parecer Pedro no sabía nada de las intenciones de Karen, así que pues no nos quedaba más que improvisar dependiendo de lo que se diera.
Ya el viernes, por lo que me dijo Karen, ella le comento que el sábado lo iba a acompañar al fútbol, ya el le comento que a él también le gustaba el fútbol, le dijo que me preguntaría si le hacían falta jugadores, y más tarde le dijo que si quería podía ir, le dio la dirección de la cancha, diciéndole que el partido era a las 7 de la tarde.
Resulta que a mitad del partido empezó a llover, no muy fuerte pero si lo suficiente para terminar empapados, y como nuestras cosas estaban a un costado, terminaron igual de mojadas, terminando yo le dije a Pedro que si íbamos a mi casa, que estaba a5 minutos de la cancha y nos tomábamos algo, el accedio sin imaginarse nada de lo que pasaría.
De camino a casa pasamos por unas cervezas y llegando empezamos a tomar, pero ya se sentía un poco de frío por la ropa mojada, por lo que le dije que si gustaba podía bañarse, mi novia le mostró el baño y le dio una toalla, mientras el se bañaba yo le comenté que después yo me iba a bañar, que era su turno de tomar la iniciativa.
Y así fue, Pedro salió de bañarse solo con la toalla pues no tenía que ponerse, yo le dije a Pedro que mientras yo me bañaba Karen le pasaba algo de ropa mía para que se pusiera. Por lo que me dijo después Karen, ella paso a mi cuarto y estaba buscando ropa, cuando se le ocurrió solo darle un boxer, el cuál al principio Pedro le dijo que le diera algo más, Karen le dijo que ahorita que yo saliera le daba más, que mientras se sentará con ella en el sillón y siguieran tomando, Pedro lo dudo un poco, más porque pensaba que yo saldría y me enojaría, pero le tomo la palabra a mi novia y se sentaron juntos.
A los 5 minutos yo salí, y lo que vi me provocó enseguida una erección, lo cuál para que no se notará me senté frente a ellos, observando como Karen cada vez menos disimulada volteaba a ver la entrepierna de Pedro, y mientras platicábamos del partido y de las escuelas mi novia le golpeaba y acariciaba la pierna al borde del boxer, provocando que por el movimiento se subiera un poco, alcanzando a asomarse la cabeza de su verga negra.

La cuál al verla Karen puso cara de sorpresa y mirándome me dijo, mira amor, es cierto el mito de que la tienen muy grande, procediendo a levantarme más el boxer para dejar si descubierto esa verga negra a media erección. Pedro volteo a verme y al ver qué le sonreía entendió que era libre de hacer lo que quisiera con mi novia.

Mi novia al ver qué ya había ganado y que los 2, tanto yo como Pedro estábamos a su disposición empezó a pajear esa verga negra logrando que se parara por completo, observando como su mano se veía pequeña, y diciéndome: mira amor, necesito las 2 manos para poder cubrirla, Pedro mi miro algo orgulloso por las palabras de Karen, yo solo le respondí, si amor, no creo que puedas con tanto, a lo que Karen, tomándolo como desafío, me respondió, ahorita lo comprobamos amor.

Para después hincarse entre las piernas de Pedro llevando la cabeza de esa verga negra a su boca, la cuál primero beso con cariño, para después intentar metersela a la boca, lo cual obviamente le era imposible, sobre todo porque no tenía práctica con vergas de ese tamaño, Pedro solo se dejó hacer sintiendo lo caliente de la boquita de Karen y como su lengua chupaba como si de un helado se tratara.

Pedro estaba más que encantado y al notar que Karen no lograba metérselo por completo en la boca, coloco su mano en la nuca de Karen y con un jalón le ayudo a meterse un poco más de la mitad de su verga, lo cual provocó arcadas a Karen, que al momento de sacarla de nuevo le dejo muchísima saliva la cuál empezo o escurrir por el tronco de esa verga negra.

Karen le quitó el boxer y aprovechando la saliva que escurría, empezó a jugar con ambas manos frotandolas alrededor de esa verga negra para después subir y bajarlas al mismo tiempo, apretando la verga de Pedro quién empezó a gemir por lo rico que lo estaba pajeando mi noviecita, ni a mi me había hecho eso nunca, no se si se le ocurrió en el momento o ya lo había visto en algún vídeo porno.

Los pezoncitos de mi novia ya estaban duritos lo cuál se notaba debajo de su body, lástima que por el tamaño de sus tetitas no podía hacerle una rusa a esa vergota que tenía frente a ella a su completa disposición.

Pero eso no la desánimo para seguir mamando esa verga y seguir intentando metersela por completo, a lo cual Pedro solo le comento, no te preocupes nena, tendrás mucho tiempo para practicar y verás como pronto lo logras, ahora quítate la ropa y ven a probar lo que tanto quieres.

Karen solo sonrió y obedeció, se quitó solo el pantalón, ya que debajo de su body no llevaba ropa interior, viendo hipnotizada como Pedro se acariciaba la verga frente a ella, invitándola a hacerse para probarla por primera vez dentro de ella.

Mi noviecita se desabrochó el body y posteriormente se subió sobre Pedro colocando cada pierna a un costado de el, se levantó un poco para poder acomodar la cabeza de esa gran verga en la entrada de su conchita y después lentamente fue bajando, sintiendo como esa verga negra entraba centímetro a centímetro dentro de ella, abriéndola y tocando zonas que nunca antes habían sido tocadas por mi verga.

Al lograr metersela completita largo un gemido de dolor y placer, el cuál había sido provocado por su primer orgasmo de la noche, quedándose un rato quieta, en lo que Pedro me dice, pero valla que es estrecha tu novia amigo, siento como me aprieta, se nota que no está acostumbrada a una buena verga, lo siento pero creo que después de esto no le harás ni cosquillas, enseguida Pedro coloco sus manos manos en las nalgas de mi novio colocando un dedo en la entrada de su culito, que para mí sorpresa ella no reclamo como lo hace cuando yo hago lo mismo.

Pedro al ver qué mi novia no tenía fuerzas en las piernas por los multiorgasmos que estaba teniendo, empezó a levantarla dejando solo la cabeza adentro para después dejarla caer de golpe hasta chocar con sus huevos, repitiendo lo mismo una y otra vez provocando que no noviecita gritara de dolor y placer.

Yo no pude evitar acercarme, y con mi verga en la mano hice un poco de fuerza hacia abajo sobre la cadera de Karen para que esa verga entrara hasta el fondo, lo cual me agradeció berreando de placer.

Después Pedro se levantó y puso de pie a Karen, el se colocó de espaldas a ella y la inclino para empezar a penetrarla mientras yo me sentaba sobre el piso para observar su cara la cuál tenía toda roja por el calor cerrando sus ojos y abriendo su boca de la cuál solo salían gemidos.

Pedro nos hizo de conocimiento que estaba cerca del orgasmo, por lo que lo llevamos a mi cuarto para que ahí pudiera vaciar su leche a todo gusto sin preocupaciones por dejar sucia la sala, tan solo entrar, Karen se hinco al borde de la cama, colocando su cabeza sobre el colchón y levantando el culo, lo cual Pedro tomo como invitación para poder penetrarla, empezando a darle cada vez con más fuerza, escuchando ese sonido tan rico provocado por sus fluidos y el movimiento, pajeandome yo frente a ellos, estando igual a punto de venirme

Pedro al estar a punto de venirse, me dijo, ven y ayudame a abrirla bien para poder llegar a gusto, a lo cual yo me acerque y coloque cada mano en casa una de sus nalgas abriéndola por completo y con eso dejando que esa verga negra pudiera entrar aún más al fondo de la conchita de mi noviecita.

Pedro no tardó mucho en acelerar sus movimientos, saliéndose de mi noviecita y derramando su leche sobre el rico culo de Karencita, quién con sus dedos terminó de provocar su último orgasmo.

Pedro me dijo, listo, toda tuya, aunque como te dije, no creo que le hagas ni cosquillas, yo me coloque detrás de ella, quién aún seguía en la misma posición sin poder moverse por el cansancio, las piernas le temblaban, yo procedi a meterle mi verga, pero se sentía muy diferente, podía sentir el calor generado por su conchita, pero no me apretaba como siempre, es como dice el dicho, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y es más que cierto, yo me empecé a mover entrando y saliendo, sobre un mar de líquidos que salían de su conchita, de sus propios orgasmos, lo único que pude hacer fue poner mi pene de tal manera que la tocará con la parte inferior de mi verga, es decir, toda la parte de abajo de mi verga rozaba con su conchita, aunque a los lados y de la parte de arriba quedaba floja, creo que lo que me hizo llegar fue todo lo vivido esa tarde, muestras con mi mano esparcía la leche de Pedro sobre las nalgas de mi noviecita.

Hasta aquí este relato, espero que les guste y dejen sus ricos comentarios.
Lo que le eh notado diferente es que cuando vemos porno antes de tener sexo, me ha pedido que busque videos interraciales, lo cual uno no tiene que ser un genio para saber que le tiene ganas a su compañero, al inicio sentí un poco de celos, pero después no pude evitar imaginarme verla penetrada por una verga negra siendo ella tan blanquita y con su cuerpo estrechito.
Ya cogiendo y notando como se calentaba al ver los videos le pregunté si quería sentir una verga grandota, ya que pues yo me considero algo normal, 16 cm. que hasta este momento parecían serle suficientes, pero obviamente ella quería más, gimiendo me contestó que si, yo le pregunté, quieres ser cogida por Pedro? (su compañero) contestándome que si para enseguida explotar en un órgasmo que al sentir como palpitaba su conchita, empezó a exprimir toda la leche que tenía en los huevos.
Al otro día, ya más tranquilos, era un miércoles, yo tomé la iniciativa y le comenté que yo estaba dispuesto a dejarla coger con el, pero que quería observar todo, ella dudando un poco me dijo que me lo agradecía, y que a ver cómo se las ingeniaba para que todo pudiera realizarse de forma que se viera todo natural, ya que no quiera quedar como una puta frente a el. Yo le dije que se tomara su tiempo y ya me avisará.
El jueves me comentó que porque no invitaba a Pedro a jugar fútbol conmigo el sábado, y ya después íbamos a mi casa, sabiendo que mi familia no iba a estar, y ya nos tomábamos unas cervezas y veíamos que se daba, al parecer Pedro no sabía nada de las intenciones de Karen, así que pues no nos quedaba más que improvisar dependiendo de lo que se diera.
Ya el viernes, por lo que me dijo Karen, ella le comento que el sábado lo iba a acompañar al fútbol, ya el le comento que a él también le gustaba el fútbol, le dijo que me preguntaría si le hacían falta jugadores, y más tarde le dijo que si quería podía ir, le dio la dirección de la cancha, diciéndole que el partido era a las 7 de la tarde.
Resulta que a mitad del partido empezó a llover, no muy fuerte pero si lo suficiente para terminar empapados, y como nuestras cosas estaban a un costado, terminaron igual de mojadas, terminando yo le dije a Pedro que si íbamos a mi casa, que estaba a5 minutos de la cancha y nos tomábamos algo, el accedio sin imaginarse nada de lo que pasaría.
De camino a casa pasamos por unas cervezas y llegando empezamos a tomar, pero ya se sentía un poco de frío por la ropa mojada, por lo que le dije que si gustaba podía bañarse, mi novia le mostró el baño y le dio una toalla, mientras el se bañaba yo le comenté que después yo me iba a bañar, que era su turno de tomar la iniciativa.
Y así fue, Pedro salió de bañarse solo con la toalla pues no tenía que ponerse, yo le dije a Pedro que mientras yo me bañaba Karen le pasaba algo de ropa mía para que se pusiera. Por lo que me dijo después Karen, ella paso a mi cuarto y estaba buscando ropa, cuando se le ocurrió solo darle un boxer, el cuál al principio Pedro le dijo que le diera algo más, Karen le dijo que ahorita que yo saliera le daba más, que mientras se sentará con ella en el sillón y siguieran tomando, Pedro lo dudo un poco, más porque pensaba que yo saldría y me enojaría, pero le tomo la palabra a mi novia y se sentaron juntos.
A los 5 minutos yo salí, y lo que vi me provocó enseguida una erección, lo cuál para que no se notará me senté frente a ellos, observando como Karen cada vez menos disimulada volteaba a ver la entrepierna de Pedro, y mientras platicábamos del partido y de las escuelas mi novia le golpeaba y acariciaba la pierna al borde del boxer, provocando que por el movimiento se subiera un poco, alcanzando a asomarse la cabeza de su verga negra.

La cuál al verla Karen puso cara de sorpresa y mirándome me dijo, mira amor, es cierto el mito de que la tienen muy grande, procediendo a levantarme más el boxer para dejar si descubierto esa verga negra a media erección. Pedro volteo a verme y al ver qué le sonreía entendió que era libre de hacer lo que quisiera con mi novia.

Mi novia al ver qué ya había ganado y que los 2, tanto yo como Pedro estábamos a su disposición empezó a pajear esa verga negra logrando que se parara por completo, observando como su mano se veía pequeña, y diciéndome: mira amor, necesito las 2 manos para poder cubrirla, Pedro mi miro algo orgulloso por las palabras de Karen, yo solo le respondí, si amor, no creo que puedas con tanto, a lo que Karen, tomándolo como desafío, me respondió, ahorita lo comprobamos amor.

Para después hincarse entre las piernas de Pedro llevando la cabeza de esa verga negra a su boca, la cuál primero beso con cariño, para después intentar metersela a la boca, lo cual obviamente le era imposible, sobre todo porque no tenía práctica con vergas de ese tamaño, Pedro solo se dejó hacer sintiendo lo caliente de la boquita de Karen y como su lengua chupaba como si de un helado se tratara.

Pedro estaba más que encantado y al notar que Karen no lograba metérselo por completo en la boca, coloco su mano en la nuca de Karen y con un jalón le ayudo a meterse un poco más de la mitad de su verga, lo cual provocó arcadas a Karen, que al momento de sacarla de nuevo le dejo muchísima saliva la cuál empezo o escurrir por el tronco de esa verga negra.

Karen le quitó el boxer y aprovechando la saliva que escurría, empezó a jugar con ambas manos frotandolas alrededor de esa verga negra para después subir y bajarlas al mismo tiempo, apretando la verga de Pedro quién empezó a gemir por lo rico que lo estaba pajeando mi noviecita, ni a mi me había hecho eso nunca, no se si se le ocurrió en el momento o ya lo había visto en algún vídeo porno.

Los pezoncitos de mi novia ya estaban duritos lo cuál se notaba debajo de su body, lástima que por el tamaño de sus tetitas no podía hacerle una rusa a esa vergota que tenía frente a ella a su completa disposición.

Pero eso no la desánimo para seguir mamando esa verga y seguir intentando metersela por completo, a lo cual Pedro solo le comento, no te preocupes nena, tendrás mucho tiempo para practicar y verás como pronto lo logras, ahora quítate la ropa y ven a probar lo que tanto quieres.

Karen solo sonrió y obedeció, se quitó solo el pantalón, ya que debajo de su body no llevaba ropa interior, viendo hipnotizada como Pedro se acariciaba la verga frente a ella, invitándola a hacerse para probarla por primera vez dentro de ella.

Mi noviecita se desabrochó el body y posteriormente se subió sobre Pedro colocando cada pierna a un costado de el, se levantó un poco para poder acomodar la cabeza de esa gran verga en la entrada de su conchita y después lentamente fue bajando, sintiendo como esa verga negra entraba centímetro a centímetro dentro de ella, abriéndola y tocando zonas que nunca antes habían sido tocadas por mi verga.

Al lograr metersela completita largo un gemido de dolor y placer, el cuál había sido provocado por su primer orgasmo de la noche, quedándose un rato quieta, en lo que Pedro me dice, pero valla que es estrecha tu novia amigo, siento como me aprieta, se nota que no está acostumbrada a una buena verga, lo siento pero creo que después de esto no le harás ni cosquillas, enseguida Pedro coloco sus manos manos en las nalgas de mi novio colocando un dedo en la entrada de su culito, que para mí sorpresa ella no reclamo como lo hace cuando yo hago lo mismo.

Pedro al ver qué mi novia no tenía fuerzas en las piernas por los multiorgasmos que estaba teniendo, empezó a levantarla dejando solo la cabeza adentro para después dejarla caer de golpe hasta chocar con sus huevos, repitiendo lo mismo una y otra vez provocando que no noviecita gritara de dolor y placer.

Yo no pude evitar acercarme, y con mi verga en la mano hice un poco de fuerza hacia abajo sobre la cadera de Karen para que esa verga entrara hasta el fondo, lo cual me agradeció berreando de placer.

Después Pedro se levantó y puso de pie a Karen, el se colocó de espaldas a ella y la inclino para empezar a penetrarla mientras yo me sentaba sobre el piso para observar su cara la cuál tenía toda roja por el calor cerrando sus ojos y abriendo su boca de la cuál solo salían gemidos.

Pedro nos hizo de conocimiento que estaba cerca del orgasmo, por lo que lo llevamos a mi cuarto para que ahí pudiera vaciar su leche a todo gusto sin preocupaciones por dejar sucia la sala, tan solo entrar, Karen se hinco al borde de la cama, colocando su cabeza sobre el colchón y levantando el culo, lo cual Pedro tomo como invitación para poder penetrarla, empezando a darle cada vez con más fuerza, escuchando ese sonido tan rico provocado por sus fluidos y el movimiento, pajeandome yo frente a ellos, estando igual a punto de venirme

Pedro al estar a punto de venirse, me dijo, ven y ayudame a abrirla bien para poder llegar a gusto, a lo cual yo me acerque y coloque cada mano en casa una de sus nalgas abriéndola por completo y con eso dejando que esa verga negra pudiera entrar aún más al fondo de la conchita de mi noviecita.

Pedro no tardó mucho en acelerar sus movimientos, saliéndose de mi noviecita y derramando su leche sobre el rico culo de Karencita, quién con sus dedos terminó de provocar su último orgasmo.

Pedro me dijo, listo, toda tuya, aunque como te dije, no creo que le hagas ni cosquillas, yo me coloque detrás de ella, quién aún seguía en la misma posición sin poder moverse por el cansancio, las piernas le temblaban, yo procedi a meterle mi verga, pero se sentía muy diferente, podía sentir el calor generado por su conchita, pero no me apretaba como siempre, es como dice el dicho, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y es más que cierto, yo me empecé a mover entrando y saliendo, sobre un mar de líquidos que salían de su conchita, de sus propios orgasmos, lo único que pude hacer fue poner mi pene de tal manera que la tocará con la parte inferior de mi verga, es decir, toda la parte de abajo de mi verga rozaba con su conchita, aunque a los lados y de la parte de arriba quedaba floja, creo que lo que me hizo llegar fue todo lo vivido esa tarde, muestras con mi mano esparcía la leche de Pedro sobre las nalgas de mi noviecita.

Hasta aquí este relato, espero que les guste y dejen sus ricos comentarios.
3 comentarios - Mi novia y su amigo negro