William y Beatriz tienen 59 años ambos, casados hace más de30 con dos hijas que ya han emigrado del hogar por estudio, los visitan de vez en cuando, pero ellos viven solos en su casa de una ciudad pequeña de Uruguay.
A ambos les gusta mucho mirar películas eróticas, no porno pero sí películas que contengan historias de amor y algo de sexo, más de lo que se puede ver en una película normal pero sin llegar a ser porno, un género poco común en estos tiempos donde todo está parcializado.
Esas películas les da mucho tema de charla sobre sexo y obviamente los motiva para tener sexo ya que la pasión de pareja cuesta mantenerla viva luego de tantos años.
A pesar de esto que les adelanto ellos son una pareja sumamente conservadora y jamás se han planteado incluir a alguien más o cosas así, quizás alguno de los dos o ambos, en sus cabezas si lo pensaron como fantasía, pero nunca lo plantearían, son conservadores y muy “respetuosos”.
Para que conozcan un poco más de ellos les cuento que Beatriz es gordita, de estatura media, cabello castaño, muy bonito rostro, le gusta mucho estar arreglada, a pesar de la edad mantiene un culo muy bueno, caderas anchas, pero nalgas gorditas y pechos grandes, obviamente algo caídos ya que son naturales, pero con sostén queda muy sexys.
William es alto y delgado, sin culo pero según dicen siempre tuvo fama de pijudo, de tener una verga bastante larga y gruesa… esos son los comentarios que surgen de aquellos que han compartido vestuario con él cuando practicaban fútbol.
Una sola vez en reunión de amigos muy distendidos y con algo de alcohol consumido (Beatriz no porque ella no toma alcohol) le preguntaron directamente a ella y simplemente les hizo una sonrisa dejando entrever que algo hay pero que le gusta que se queden con la intriga.
En estos últimos meses o años Beatriz y William han estado practicando mucho la masturbación compartida, mientras ven esas películas eróticas que les decía que les gusta ver. Ambos metidos en la cama, sentados con la espalda contra el respaldo dela cama, se sacan la ropa interior de abajo y mientras ven la película cada uno toca al otro y así pasan largos ratos de excitación, normalmente es él que acaba primero y se va al baño, ella se arregla con sus manos bien dirigidas a los puntos que más le vuelven loca y termina acabando sola mientras espera que William vuelva.
En estas prácticas de masturbación compartida Beatriz ha detectado que a su esposo le pone muy caliente que ella le toque los huevos así que lo hace a menudo, pero también ha ido investigando con sus dedos algo más abajo ya que William sin decir nada la ha llevado hacia allí.
Si bien él nunca pidió nada, pero con más de 30 años de matrimonio ella lo conoce muy bien y puede reconocer los gustos de su esposo.
Mientras Bea masturba a su esposo y le toca los huevos, últimamente William abre las piernas completamente como marcando camino, y ella que siempre está dispuesta a complacer a su esposo ha ido bajando cada vez más.
Poco a poco ella tocó con un dedo la parte de la próstata mientras lo masturbaba, en días posteriores vio a William pellizcándose las tetillas mientras ella así eso así que asumió que le gustaba y avanzó hasta tocar su ano con la punta de los dedos, eso fue un punto de quiebre… apenas William sintió el dedo allí acabó como un adolescente sin que ella ni siquiera le estuviera tocando la pija.
Beatriz que es bastante curiosa paso varios días leyendo sobre la excitación que provoca en los hombres la estimulación anal, incluso leyó que al ser penetrado un hombre puede tener orgasmos muy intensos, incluso más que con la masturbación directa.
Esta situación también despertó curiosidad en él, sin embargo a diferencia de Beatriz que le comentaba a diario lo que leía y como hacer para que el pueda sentir más cosas aún William quizás un poco por vergüenza empezó a investigar su cuerpo y las cosas que le pasaban en solitario, más que su cuerpo su ano y como generaba erecciones sin ni siquiera tocarse la pija.
Fue probando en el baño a tocarse, a meterse un dedo, a meterse dos, tres hasta que en la casa se notó un aumento considerable del “consumo ”de zanahoria y obviamente Bea que está en esos detalles lo notó.
En lugar de encararlo a William ella entendió muy bien como venía la mano y saltó un par de escalones para nuevamente tomar el control dela situación.
Ya van a ver a qué me refiero…
Pasaron los días y un fin de semana de lluvia y tiempo feo Beatriz invitó a su esposo a meterse a la cama luego de almorzar a ver una película de esas que les gusta a ambos, él aceptó, pero notó desde el principio que había cosas diferentes… nada raro, pero si diferentes.
Por ejemplo, ella le propuso darse una ducha juntos antes de meterse a la cama, no es común que hagan eso pero a William le gustó la idea, en esa ducha a Beatriz se la notaba muy excitada así que él pensó que solo era eso, que ella estaba con muchas ganas y por eso la ducha.
Ambos se metieron a la cama y comenzó la película, a los pocos minutos ya las escenas eran bastante fuertes, la película trataba sobre una pareja que buscando solucionar sus temas sexuales invitaba a un tercero a su cama así que William sorprendido y excitado preguntó a Bea si ella estaba fantaseando con incluir a un tercero en la pareja, ella respondió contundentemente que no, “no necesitamos otro hombre, no? preguntó Bea, él no respondió y quedó pensando.
En su cabeza las respuestas a la pregunta de Bea fueroncontradictorias y eso nunca le había pasado a William, no entendía que leestaba pasando y ni se imaginaba lo que iba a pasar.
Luego todo fue ocurriendo con normalidad, apneas vino otraescena él comenzó a meter mano en el pijama de Bea para tocarle las tetas yella fue directo a la pija de su esposo.
Bea estaba en la cama solo con la parte superior del pijamay abajo con bombacha, al menos así la vio acostarse su esposo antes de irse albaño y cuando volvió ella ya estaba en la cama muy tapada.
Cuando William quiso bajar su mano para tocarle la conchitaa Bea, ella no lo dejó llegar, al pasar por su panza y antes de buscar suconcha por debajo de los rollitos de su esposa, ella le sacó la mano y seinclinó hacia él para besarlo y luego bajar a chuparle la pija.
No era común que Bea le chupara la pija a su esposo así dela nada, él lo notó pero a su vez le calentó mucho la idea y lo espesó adisfrutar, Bea estaba muy enfocada en chuparla, si bien no era buena estabaponiendo todo de sí, y no faltó mucho para que sus manos empezaran a jugar conla cola de su esposo, los dedos empezaron a bajar desde los huevos a la colacon mucha intensidad.
William se relajó, se abrió de piernas y se dedicó adisfrutar por completo y a los pocos minutos empezaron las sorpresas para él….
Bea detuvo la chupada, metió sus manos bajo las sábanashasta que encontró un pomo de lubricante que ella misma había dejado listo, dejócaer abundante lubricante sobre los huevos de su esposo y mientras retomaba lachupada de pija con su mano hábil comenzaba a llevar lubricante a la cola de ély de a poco un dedo se coló y pronto fueron dos.
A él se lo veía totalmente relajado, como entregado ydisfrutando muchísimo los dedos de su esposa metidos por completo en la colamientras a su vez ella lo masturbaba cada vez más fuerte, Willilam gemía ya confuertes indicios de que iba a acabar así que Bea tuvo que detener la paja….
Ella subió a darle un beso y en ese momento él notó por primeravez que Bea tenía colocado un arnés bajo su pancita… un arnés con una pija de látexhermosa, del tamaño justo para empezar.
Él se sorprendió muchísimo y quiso detener todo, pero ella,sabiendo lo que hacía lo besó muy intensamente, lo miró a los ojos y le dijo “porfavor, disfrutémoslo juntos” dando a entender que ya había descubierto elmotivo por el cual desaparecían las zanahorias de la heladera.
William respiró hondo y acento con la cabeza, no habló más …Bea que ya había estado estudiando como hacerlo lo tenía clarísimo, su esposo ya estaba completamente dilatado con los dedos de ella así que luego de una pequeña chupada de pija para distender y retomar la erección de su esposo se dispuso a enfrentar la punta de la pija de látex con el ano lubricado y dilatado de su esposo
Estoy seguro de que William ni en sus más variadas fantasías imaginó nunca a su esposa de rodillas frente a él a punto de meterle una pija de goma en la cola, ella tampoco lo debe haber imaginado, pero por el placer de su esposo ella era capaz de hacer eso y mucho más así que al final los gemidos de William eran la recompensa
Cuando entró la punta fue el momento más tenso, ella dudó si entrar más o no, el la sintió, la acomodó y con sus manos en las nalgas de su esposa hizo fuerzas para que se la metiera hasta el fondo…. Uf! dijo William cuando la sintió toda adentro y se dio cuenta de la situación, no necesitó más nada para derramar leche por toda la cama.
La primera experiencia quedará como tan satisfactoria como corta, pero hay imágenes que William no borrará de su mente jamás… a su esposa cogiéndolo es una y luego los bigotes de leche de Bea mientras le limpiaba la pija a chupones cuando él acabó.
Él nunca pero nunca se la imaginó así de chanchita y por qué no, así de puta y ella a él así de sumiso.
A ambos les gusta mucho mirar películas eróticas, no porno pero sí películas que contengan historias de amor y algo de sexo, más de lo que se puede ver en una película normal pero sin llegar a ser porno, un género poco común en estos tiempos donde todo está parcializado.
Esas películas les da mucho tema de charla sobre sexo y obviamente los motiva para tener sexo ya que la pasión de pareja cuesta mantenerla viva luego de tantos años.
A pesar de esto que les adelanto ellos son una pareja sumamente conservadora y jamás se han planteado incluir a alguien más o cosas así, quizás alguno de los dos o ambos, en sus cabezas si lo pensaron como fantasía, pero nunca lo plantearían, son conservadores y muy “respetuosos”.
Para que conozcan un poco más de ellos les cuento que Beatriz es gordita, de estatura media, cabello castaño, muy bonito rostro, le gusta mucho estar arreglada, a pesar de la edad mantiene un culo muy bueno, caderas anchas, pero nalgas gorditas y pechos grandes, obviamente algo caídos ya que son naturales, pero con sostén queda muy sexys.
William es alto y delgado, sin culo pero según dicen siempre tuvo fama de pijudo, de tener una verga bastante larga y gruesa… esos son los comentarios que surgen de aquellos que han compartido vestuario con él cuando practicaban fútbol.
Una sola vez en reunión de amigos muy distendidos y con algo de alcohol consumido (Beatriz no porque ella no toma alcohol) le preguntaron directamente a ella y simplemente les hizo una sonrisa dejando entrever que algo hay pero que le gusta que se queden con la intriga.
En estos últimos meses o años Beatriz y William han estado practicando mucho la masturbación compartida, mientras ven esas películas eróticas que les decía que les gusta ver. Ambos metidos en la cama, sentados con la espalda contra el respaldo dela cama, se sacan la ropa interior de abajo y mientras ven la película cada uno toca al otro y así pasan largos ratos de excitación, normalmente es él que acaba primero y se va al baño, ella se arregla con sus manos bien dirigidas a los puntos que más le vuelven loca y termina acabando sola mientras espera que William vuelva.
En estas prácticas de masturbación compartida Beatriz ha detectado que a su esposo le pone muy caliente que ella le toque los huevos así que lo hace a menudo, pero también ha ido investigando con sus dedos algo más abajo ya que William sin decir nada la ha llevado hacia allí.
Si bien él nunca pidió nada, pero con más de 30 años de matrimonio ella lo conoce muy bien y puede reconocer los gustos de su esposo.
Mientras Bea masturba a su esposo y le toca los huevos, últimamente William abre las piernas completamente como marcando camino, y ella que siempre está dispuesta a complacer a su esposo ha ido bajando cada vez más.
Poco a poco ella tocó con un dedo la parte de la próstata mientras lo masturbaba, en días posteriores vio a William pellizcándose las tetillas mientras ella así eso así que asumió que le gustaba y avanzó hasta tocar su ano con la punta de los dedos, eso fue un punto de quiebre… apenas William sintió el dedo allí acabó como un adolescente sin que ella ni siquiera le estuviera tocando la pija.
Beatriz que es bastante curiosa paso varios días leyendo sobre la excitación que provoca en los hombres la estimulación anal, incluso leyó que al ser penetrado un hombre puede tener orgasmos muy intensos, incluso más que con la masturbación directa.
Esta situación también despertó curiosidad en él, sin embargo a diferencia de Beatriz que le comentaba a diario lo que leía y como hacer para que el pueda sentir más cosas aún William quizás un poco por vergüenza empezó a investigar su cuerpo y las cosas que le pasaban en solitario, más que su cuerpo su ano y como generaba erecciones sin ni siquiera tocarse la pija.
Fue probando en el baño a tocarse, a meterse un dedo, a meterse dos, tres hasta que en la casa se notó un aumento considerable del “consumo ”de zanahoria y obviamente Bea que está en esos detalles lo notó.
En lugar de encararlo a William ella entendió muy bien como venía la mano y saltó un par de escalones para nuevamente tomar el control dela situación.
Ya van a ver a qué me refiero…
Pasaron los días y un fin de semana de lluvia y tiempo feo Beatriz invitó a su esposo a meterse a la cama luego de almorzar a ver una película de esas que les gusta a ambos, él aceptó, pero notó desde el principio que había cosas diferentes… nada raro, pero si diferentes.
Por ejemplo, ella le propuso darse una ducha juntos antes de meterse a la cama, no es común que hagan eso pero a William le gustó la idea, en esa ducha a Beatriz se la notaba muy excitada así que él pensó que solo era eso, que ella estaba con muchas ganas y por eso la ducha.
Ambos se metieron a la cama y comenzó la película, a los pocos minutos ya las escenas eran bastante fuertes, la película trataba sobre una pareja que buscando solucionar sus temas sexuales invitaba a un tercero a su cama así que William sorprendido y excitado preguntó a Bea si ella estaba fantaseando con incluir a un tercero en la pareja, ella respondió contundentemente que no, “no necesitamos otro hombre, no? preguntó Bea, él no respondió y quedó pensando.
En su cabeza las respuestas a la pregunta de Bea fueroncontradictorias y eso nunca le había pasado a William, no entendía que leestaba pasando y ni se imaginaba lo que iba a pasar.
Luego todo fue ocurriendo con normalidad, apneas vino otraescena él comenzó a meter mano en el pijama de Bea para tocarle las tetas yella fue directo a la pija de su esposo.
Bea estaba en la cama solo con la parte superior del pijamay abajo con bombacha, al menos así la vio acostarse su esposo antes de irse albaño y cuando volvió ella ya estaba en la cama muy tapada.
Cuando William quiso bajar su mano para tocarle la conchitaa Bea, ella no lo dejó llegar, al pasar por su panza y antes de buscar suconcha por debajo de los rollitos de su esposa, ella le sacó la mano y seinclinó hacia él para besarlo y luego bajar a chuparle la pija.
No era común que Bea le chupara la pija a su esposo así dela nada, él lo notó pero a su vez le calentó mucho la idea y lo espesó adisfrutar, Bea estaba muy enfocada en chuparla, si bien no era buena estabaponiendo todo de sí, y no faltó mucho para que sus manos empezaran a jugar conla cola de su esposo, los dedos empezaron a bajar desde los huevos a la colacon mucha intensidad.
William se relajó, se abrió de piernas y se dedicó adisfrutar por completo y a los pocos minutos empezaron las sorpresas para él….
Bea detuvo la chupada, metió sus manos bajo las sábanashasta que encontró un pomo de lubricante que ella misma había dejado listo, dejócaer abundante lubricante sobre los huevos de su esposo y mientras retomaba lachupada de pija con su mano hábil comenzaba a llevar lubricante a la cola de ély de a poco un dedo se coló y pronto fueron dos.
A él se lo veía totalmente relajado, como entregado ydisfrutando muchísimo los dedos de su esposa metidos por completo en la colamientras a su vez ella lo masturbaba cada vez más fuerte, Willilam gemía ya confuertes indicios de que iba a acabar así que Bea tuvo que detener la paja….
Ella subió a darle un beso y en ese momento él notó por primeravez que Bea tenía colocado un arnés bajo su pancita… un arnés con una pija de látexhermosa, del tamaño justo para empezar.
Él se sorprendió muchísimo y quiso detener todo, pero ella,sabiendo lo que hacía lo besó muy intensamente, lo miró a los ojos y le dijo “porfavor, disfrutémoslo juntos” dando a entender que ya había descubierto elmotivo por el cual desaparecían las zanahorias de la heladera.
William respiró hondo y acento con la cabeza, no habló más …Bea que ya había estado estudiando como hacerlo lo tenía clarísimo, su esposo ya estaba completamente dilatado con los dedos de ella así que luego de una pequeña chupada de pija para distender y retomar la erección de su esposo se dispuso a enfrentar la punta de la pija de látex con el ano lubricado y dilatado de su esposo
Estoy seguro de que William ni en sus más variadas fantasías imaginó nunca a su esposa de rodillas frente a él a punto de meterle una pija de goma en la cola, ella tampoco lo debe haber imaginado, pero por el placer de su esposo ella era capaz de hacer eso y mucho más así que al final los gemidos de William eran la recompensa
Cuando entró la punta fue el momento más tenso, ella dudó si entrar más o no, el la sintió, la acomodó y con sus manos en las nalgas de su esposa hizo fuerzas para que se la metiera hasta el fondo…. Uf! dijo William cuando la sintió toda adentro y se dio cuenta de la situación, no necesitó más nada para derramar leche por toda la cama.
La primera experiencia quedará como tan satisfactoria como corta, pero hay imágenes que William no borrará de su mente jamás… a su esposa cogiéndolo es una y luego los bigotes de leche de Bea mientras le limpiaba la pija a chupones cuando él acabó.
Él nunca pero nunca se la imaginó así de chanchita y por qué no, así de puta y ella a él así de sumiso.
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