Para todos, era un pibe mas, estaba de novio y conviviamos hace rato. Las vueltas del destino hizo que tengamos que mudarnos a otro barrio. Eso implicaba que mi secreto estaba comprometido. A escondidas, me ponia las tangas y lencería de mi pareja, y un vecino me sodomizaba hasta preñarme. Nadie lo sabia, era su amante. El culo que buscaba cuando su mujer y su hijo le daban un tiempito. Pero eso se acabó, nuevo barrio, debia buscar pito de nuevo.
Para colmo ni siquiera conocia una sola calle de esta nueva locación. Recorriendo el barrio, ya instalados, en una esquina, una casa muy abandonada, con chapas en las ventanas, siempre tenia la radio prendida y una noche calurosa, veniamos del kiosco 24hs, estaba su "dueño" en la vereda. Un tipo maltrazado, morocho y harapiento.
Los dias pasaban, iban semanas y después meses, y no volví a ser la puta de nadie. Cada vez que podia me pajeaba mirando las fotos que me sacaba mi ex amante. Pero eso ya no bastaba.
Una noche, mi novia tuvo que trabajar el turno nocturno. Y esa noche, consumido por la calentura me decidi a buscar verga. Depile mi cola, la encreme, tanga "Victoria's Secret", perfume Caro Cuore, portaliga. Mandaba mensaje en cuanta app encontré, fotos por aca, fotos por alla y no salia nada. Mientras tomaba cerveza, y me metia el palo de la escoba en el orto, para intentar calmar esas nalgas que pedian carne, se me ocurrió una locura.
El alcohol y la lujuria me poseyeron. Iba a visitar al croto ese. Seguro hace mucho no cogia, y queria aprovechar eso. Con el corazón a mil, me dirigí a su rancho. Una reja sin traba daba a su patio. Tome coraje y me mande. "Hola, hay alguien?" Pregunté sinsiquiera saber que estaba haciendo. Me temblaban las piernas, y por ahí escucho "Si, que paso?".
El tipo salió, medio confundido por la hora, era tarde y al verme me preguntó "que queres pibe?". Me congelé. Sus ojos negros me miraban, de camisa blanca y jean gastado, esperaba mí respuesta. Su delgada silueta apenas podia verse desde el marco de la puerta de su casa, estaba oscuro. "Necesito ayuda señor" se me ocurrio decir. Su desconfianza aumento y solo me miró mal. "Con qué?" Dijo escuetamente.
Cuando escuché eso, pense es ahora o nunca. Me gire, observe que no haya nadie ya que estaba en la vereda, tome el elástico de mi short negro de fútbol, y dije "Con esto!" Mientras bajaba la tela y exponia mi ogete entangado, depilado y encremado. Los ojos de ese macho se iluminaron como dos faroles!. Se acerco a la reja, rápido, miro a ambos lados y solo dijo "pasa putita".
Mi instinto no fallo, al momento que se le paro la pija no penso mas. Subí mi pantalon y entre como un rayo, mientras el cerraba la puerta exterior con alambre. Su casa estaba oscura, no tenia luz, mis ojos tardaron en acostumbrarse, solo las farolas de la calle iluminaban esa habitación. Antes de arrepentirme, me desnude. Me despoje de mi ropa de varon y quede en tanga, portaliga y zapatillas John Foose. El tipo entró y al verme asi ni lo dudo, pelo la verga y mientras me arrodillaba por inercia, pude ver donde me metí. Un living abandonado, sillon con una frazada oara cubrir lo maltratado, ventanas con chapas, un tacho metálico, de mesa usaba un elemento donde se enrrollan cables indistriales, botellas de chupi por doquier, un perro manso me observaba desde el sillón. El piso era de tierra. El aroma a encierro copaba la habitación. Pero todo eso no importaba, porque al fin tenia un falo para meterme en la boca. El olor a pija era fuerte, pero solo provocaba que se me haga agua la boca. Jamás pense que una calentura podia nublar mi mente asi, pero ya estaba ahí.
Comenzé a petear a ese croto, la desesperación de ambos se notaba, yo ahogandome con su chota, el agarrandome los pelos violentamente. Eramos dos bestias. Le lami el tronco, chupe su glande, me trague toda la verga, succione su bolas con pasión. Ese hombre estaba volando. Sabra Dios cuando fue la última vez que lo petearon así. Los gemidos luchaban con la radio Aspen para ver que sonaba mas fuerte. En un momento, me despega de su pija sosteniendome los pelos, y comienza a pajearse mientras su choto me pegaban en la cara. Abrí la boca como la mejor puta, y saque la lengua esperando mí néctar. Pronto su glande se hinchó, y disparo sus cargas de semen directo a mi humanidad, haciendome un hermoso facial con su espesa y abundante leche. Cuando solto mi cabello, limpie su tronco. Que seguia erguido.
Ahí nomás, me tumbo sobre su improvisada mesa, alabó la presentación de mis nalgas, corrio bruscamente mi delicada tanga, lamió mi agujero y mi cerebro se apagó por el placer. Y asi como venia el encuentro, mando su verga. El dolor y placer me invadían, casi acabo con la primera metida de pija. Me bombeo como a un objeto sexual, y me encantó. Ahi estaba donde queria, siendo la puta de un macho, y usando tangas ajenas para mas morbo. Me revento el agujero, literal me acomodo el interior a merced de su verga. Las embestidas sonaban como aplauso, indicando lo buena garchada que me estaba dando este desconocido. Gemi, grite, supliqué. Me abria solo el orto con las dos manos asi me entraba mas pito. Me usaba el culo, y por un momento, fui su hembra.
Y luego de unos minutos, el premio por ser buena trola, inundo mi ano. Tranquilamente con esa descarga podia hacerme mellizos. Mis piernas fallaron y me desplomé en un colchon mugriento. Mi culo detonado palpitaba, la leche corria por mi agujero. Tenia que recuperarme, pero estaba feliz, enlechado y con el culo abierto. Y entre semi inconciencia, escucho "Soy Victor, un gusto putita".... Solo atine a sonreir y el también.
Para colmo ni siquiera conocia una sola calle de esta nueva locación. Recorriendo el barrio, ya instalados, en una esquina, una casa muy abandonada, con chapas en las ventanas, siempre tenia la radio prendida y una noche calurosa, veniamos del kiosco 24hs, estaba su "dueño" en la vereda. Un tipo maltrazado, morocho y harapiento.
Los dias pasaban, iban semanas y después meses, y no volví a ser la puta de nadie. Cada vez que podia me pajeaba mirando las fotos que me sacaba mi ex amante. Pero eso ya no bastaba.
Una noche, mi novia tuvo que trabajar el turno nocturno. Y esa noche, consumido por la calentura me decidi a buscar verga. Depile mi cola, la encreme, tanga "Victoria's Secret", perfume Caro Cuore, portaliga. Mandaba mensaje en cuanta app encontré, fotos por aca, fotos por alla y no salia nada. Mientras tomaba cerveza, y me metia el palo de la escoba en el orto, para intentar calmar esas nalgas que pedian carne, se me ocurrió una locura.
El alcohol y la lujuria me poseyeron. Iba a visitar al croto ese. Seguro hace mucho no cogia, y queria aprovechar eso. Con el corazón a mil, me dirigí a su rancho. Una reja sin traba daba a su patio. Tome coraje y me mande. "Hola, hay alguien?" Pregunté sinsiquiera saber que estaba haciendo. Me temblaban las piernas, y por ahí escucho "Si, que paso?".
El tipo salió, medio confundido por la hora, era tarde y al verme me preguntó "que queres pibe?". Me congelé. Sus ojos negros me miraban, de camisa blanca y jean gastado, esperaba mí respuesta. Su delgada silueta apenas podia verse desde el marco de la puerta de su casa, estaba oscuro. "Necesito ayuda señor" se me ocurrio decir. Su desconfianza aumento y solo me miró mal. "Con qué?" Dijo escuetamente.
Cuando escuché eso, pense es ahora o nunca. Me gire, observe que no haya nadie ya que estaba en la vereda, tome el elástico de mi short negro de fútbol, y dije "Con esto!" Mientras bajaba la tela y exponia mi ogete entangado, depilado y encremado. Los ojos de ese macho se iluminaron como dos faroles!. Se acerco a la reja, rápido, miro a ambos lados y solo dijo "pasa putita".
Mi instinto no fallo, al momento que se le paro la pija no penso mas. Subí mi pantalon y entre como un rayo, mientras el cerraba la puerta exterior con alambre. Su casa estaba oscura, no tenia luz, mis ojos tardaron en acostumbrarse, solo las farolas de la calle iluminaban esa habitación. Antes de arrepentirme, me desnude. Me despoje de mi ropa de varon y quede en tanga, portaliga y zapatillas John Foose. El tipo entró y al verme asi ni lo dudo, pelo la verga y mientras me arrodillaba por inercia, pude ver donde me metí. Un living abandonado, sillon con una frazada oara cubrir lo maltratado, ventanas con chapas, un tacho metálico, de mesa usaba un elemento donde se enrrollan cables indistriales, botellas de chupi por doquier, un perro manso me observaba desde el sillón. El piso era de tierra. El aroma a encierro copaba la habitación. Pero todo eso no importaba, porque al fin tenia un falo para meterme en la boca. El olor a pija era fuerte, pero solo provocaba que se me haga agua la boca. Jamás pense que una calentura podia nublar mi mente asi, pero ya estaba ahí.
Comenzé a petear a ese croto, la desesperación de ambos se notaba, yo ahogandome con su chota, el agarrandome los pelos violentamente. Eramos dos bestias. Le lami el tronco, chupe su glande, me trague toda la verga, succione su bolas con pasión. Ese hombre estaba volando. Sabra Dios cuando fue la última vez que lo petearon así. Los gemidos luchaban con la radio Aspen para ver que sonaba mas fuerte. En un momento, me despega de su pija sosteniendome los pelos, y comienza a pajearse mientras su choto me pegaban en la cara. Abrí la boca como la mejor puta, y saque la lengua esperando mí néctar. Pronto su glande se hinchó, y disparo sus cargas de semen directo a mi humanidad, haciendome un hermoso facial con su espesa y abundante leche. Cuando solto mi cabello, limpie su tronco. Que seguia erguido.
Ahí nomás, me tumbo sobre su improvisada mesa, alabó la presentación de mis nalgas, corrio bruscamente mi delicada tanga, lamió mi agujero y mi cerebro se apagó por el placer. Y asi como venia el encuentro, mando su verga. El dolor y placer me invadían, casi acabo con la primera metida de pija. Me bombeo como a un objeto sexual, y me encantó. Ahi estaba donde queria, siendo la puta de un macho, y usando tangas ajenas para mas morbo. Me revento el agujero, literal me acomodo el interior a merced de su verga. Las embestidas sonaban como aplauso, indicando lo buena garchada que me estaba dando este desconocido. Gemi, grite, supliqué. Me abria solo el orto con las dos manos asi me entraba mas pito. Me usaba el culo, y por un momento, fui su hembra.
Y luego de unos minutos, el premio por ser buena trola, inundo mi ano. Tranquilamente con esa descarga podia hacerme mellizos. Mis piernas fallaron y me desplomé en un colchon mugriento. Mi culo detonado palpitaba, la leche corria por mi agujero. Tenia que recuperarme, pero estaba feliz, enlechado y con el culo abierto. Y entre semi inconciencia, escucho "Soy Victor, un gusto putita".... Solo atine a sonreir y el también.
0 comentarios - Siendo una buena puta.