Como muchos saben, soy Sofia.
Ese es mi nombre de mujer.
Para que me conozcan un poco más, y que mejor que en el único lugar donde me muestro tal cual soy.
Tengo 23 años y toda una vida siendo Crossdresser.
Empecé con tanguita de mi madre, después corpiño, tacos, hasta llegar al primer labial.
Un proceso largo, descubriendo un millón de cosas. Pero tan hermoso e inolvidable.
En el medio de todo eso, conocí a mi mujer.
Pero no dejaba de lado esto que me gustaba, obviamente con muchísimo más cuidado pero siempre avanzando. Es una adicción.
El ser travesti completa y verme en el espejo como una mujer más, me llevaba a querer vivir la experiencia de estar con un hombre, probar una pija, con todas las dudas que tenia.
La fui estirando hasta que una noche pasó, sin poder aguantar más, arregle con un tipo y me escape.
A partir de ahí todo cambió. Fue una sensación única que jamás había sentido. Y obviamente una diferencia enorme del sexo que "conocia" con una mujer.
A la semana probé de nuevo, necesitaba confirmar si eso que había sentido volvía a repetirse. Y se repitió. Era lo que me gustaba.
Mientras tanto, lo más difícil de todo. Estar y satisfacer a una mujer.
Si ya era difícil teniendo una dotación pequeña (micro pene como me dicen algunos machos), imaginen ahora...
Después, cuando estaba sólo, vestirme de mina y sacarme fotos. Y obvio, los machos que iban apareciendo, como oliendo a una nueva hembra que iba naciendo.
Esa doble vida fue difícil de llevar, al tiempo la ereccion con mi mujer terminó.
Mintiendo que tenía un problema de ereccion, me saco cierta presión para coger.
Pero a mi me seguian cogiendo.
Obviamente terminé cornudo, lo que fue una liberación saber que mi mujer estaba siendo atendida y ya olvidarme de tener esa obligación constante.
Ambos felices, nunca más se tocó el tema.
Y acá estoy disfrutando, esto recién empieza...
Ni idea que piensa e imagina mi "mujer", pero mi verdad es que me converti en una mina más...
Lo bueno, es que ahora me empiezan a escribir machos, que me ayudan a ser feliz. Y no tienen ningún problema de que sea quien quiero ser.

Ese es mi nombre de mujer.
Para que me conozcan un poco más, y que mejor que en el único lugar donde me muestro tal cual soy.
Tengo 23 años y toda una vida siendo Crossdresser.
Empecé con tanguita de mi madre, después corpiño, tacos, hasta llegar al primer labial.
Un proceso largo, descubriendo un millón de cosas. Pero tan hermoso e inolvidable.
En el medio de todo eso, conocí a mi mujer.
Pero no dejaba de lado esto que me gustaba, obviamente con muchísimo más cuidado pero siempre avanzando. Es una adicción.
El ser travesti completa y verme en el espejo como una mujer más, me llevaba a querer vivir la experiencia de estar con un hombre, probar una pija, con todas las dudas que tenia.
La fui estirando hasta que una noche pasó, sin poder aguantar más, arregle con un tipo y me escape.
A partir de ahí todo cambió. Fue una sensación única que jamás había sentido. Y obviamente una diferencia enorme del sexo que "conocia" con una mujer.
A la semana probé de nuevo, necesitaba confirmar si eso que había sentido volvía a repetirse. Y se repitió. Era lo que me gustaba.
Mientras tanto, lo más difícil de todo. Estar y satisfacer a una mujer.
Si ya era difícil teniendo una dotación pequeña (micro pene como me dicen algunos machos), imaginen ahora...
Después, cuando estaba sólo, vestirme de mina y sacarme fotos. Y obvio, los machos que iban apareciendo, como oliendo a una nueva hembra que iba naciendo.
Esa doble vida fue difícil de llevar, al tiempo la ereccion con mi mujer terminó.
Mintiendo que tenía un problema de ereccion, me saco cierta presión para coger.
Pero a mi me seguian cogiendo.
Obviamente terminé cornudo, lo que fue una liberación saber que mi mujer estaba siendo atendida y ya olvidarme de tener esa obligación constante.
Ambos felices, nunca más se tocó el tema.
Y acá estoy disfrutando, esto recién empieza...
Ni idea que piensa e imagina mi "mujer", pero mi verdad es que me converti en una mina más...
Lo bueno, es que ahora me empiezan a escribir machos, que me ayudan a ser feliz. Y no tienen ningún problema de que sea quien quiero ser.

4 comentarios - Mi doble vida, mi verdad...
Cuando blanquees todo, avisame y te rompo el culo delante de ella. En una de esas empiezan a compartir otra variante de la sexualidad.