Episodio XV: La mañana de las sospechas
A la mañana siguiente la casa despertó con una normalidad fingida que me ponía los nervios de punta. Yo había dormido poco y mal en la pieza de Jesi, pegado a ella, sintiendo su respiración tranquila mientras mi cabeza no paraba de reproducir todo lo que había pasado con Sofía unas horas antes… y la sombra de Mica subiendo las escaleras.
Bajé alrededor de las 9:30. Sofía ya estaba en la cocina preparando el desayuno. Apenas me vio, bajó completamente el tono. Nada de miradas cargadas, nada de roces. Actuaba como la suegra normal y madura de siempre.
—Buen día, Esteban. ¿Dormiste bien? —preguntó con voz tranquila, alcanzándome un mate como si nada.
—Si, bien… gracias —respondí, tratando de sonar normal.
Pensamiento de Sofía: “Tengo que bajar un cambio. No puedo arriesgarme a que Jesi note algo. Pero por dentro todavía siento su lengua en mi culo y su leche en mi garganta. Ya lo voy a usar de nuevo cuando sea seguro.”
Jesi bajó poco después, todavía con cara de dormida, y me abrazó por atrás, besándome el cuello.
—Amor… anoche te extrañé en la cama. ¿Por qué te levantaste tan temprano?
—Tenía sed —mentí.
Mica fue la última en bajar. Apenas entró a la cocina y me vio, se puso colorada hasta las orejas. Evitaba mirarme directamente, pero cada tanto sus ojos se escapaban hacia mí. Se movía raro, como si todavía estuviera excitada o nerviosa por lo que había visto.
Pensamiento de Mica: “Lo vi todo anoche… a ma dominándolo, cogiéndolo, meándolo. Y ahora está acá desayunando como si nada. Me mojé de nuevo solo de acordarme. Tengo que seguir jugando… quiero que me vea más.”
Después del desayuno, Jesi propuso que nos quedáramos un rato en la pileta. Sofía dijo que tenía que hacer unas cosas adentro y se quedó en la casa, manteniendo el perfil bajo.
Yo subí a ducharme antes de bajar a la pileta. Me metí al baño grande, dejé la puerta sin llave (como siempre hacía ahí) y me metí bajo el agua caliente, tratando de aclarar la cabeza.
Estaba enjabonándome la pija cuando la puerta se abrió de golpe.
Era Mica.
—Ay, perdón… pensé que no había nadie —dijo con voz inocente, pero no cerró la puerta inmediatamente.
Estaba con una remerita y una bombachita de algodón. Entró directo, cerró la puerta pero no con llave, y se paró frente al inodoro.
—Necesito hacer pis urgente… —murmuró, bajándose la bombachita hasta los tobillos.
Se sentó en el inodoro, a menos de un metro de la mampara abierta de la ducha. Su conchita peludita quedó completamente a la vista: el triangulito de pelos negros espesos, los labios hinchados y ya un poco brillantes. Empezó a orinar, mirándome de reojo mientras yo estaba desnudo, enjabonado y con la pija empezando a endurecerse inevitablemente.
Pensamiento de Mica: “Me está viendo orinar… y se le está parando. Dios, qué grande es. Quiero que me mire más. Quiero que sepa que yo también puedo jugar.”
No se tapó. Terminó de mear, se limpió despacio con papel, pero se quedó sentada un segundo más, abriendo un poco más las piernas “sin querer”.
—Perdón de nuevo… —dijo bajito, con las mejillas rojas, pero sin moverse rápido.
Yo no podía disimular la erección completa.
—Está bien, Mica… —respondí con la voz ronca.
Ella se levantó finalmente, se subió la bombachita lentamente y salió, pero antes me dedicó una última mirada a la pija dura.
Pensamiento mío: “Esto ya es demasiado. La hermana de Jesi acaba de mear delante mío y yo estoy duro como un animal. Si Jesi se entera de algo…”
Cuando bajé a la pileta, Jesi ya estaba en el agua. Me miró raro cuando me acerqué.
—Amor… ¿todo bien? Te noto medio… distante desde que volví del viaje. Y esta mañana estabas raro en la cocina.
—Todo bien, boluda. Solo cansado —mentí, metiéndome al agua y abrazándola.
Pero Jesi no era tonta. Me miró fijo un segundo más.
—Además… anoche me pareció escuchar ruidos raros abajo. Como gemidos o algo. ¿Vos escuchaste algo?
Se me heló la sangre.
—Ni idea. Yo dormí como un tronco —respondí, tratando de sonar convincente.
Jesi frunció el ceño apenas, pero después sonrió y se pegó a mí, metiendo la mano dentro de mi short bajo el agua.
—Será mi imaginación… Igual, después en la pieza te voy a hacer olvidar todo.
Pensamiento de Jesi: “Algo pasa. Esteban está raro, ma también está demasiado “normal” hoy. Y Mica mira mucho a Esteban… No sé, espero que sean pavadas mías. Pero voy a estar atenta.”
Sofía salió un rato después con unos mates, se sentó en una reposera y nos miró a todos con cara de nada. Pero cuando Jesi y Mica salieron del agua, me miró un segundo y levantó una ceja, como recordándome quién mandaba.
Pensamiento de Sofía: “Jesi ya empieza a sospechar. Vamos a tener que ser más cuidadosos… o más creativos.”
Mica, desde el agua, cada tanto me miraba con esa mezcla de timidez y curiosidad peligrosa. El juego recién empezaba.
La mañana siguió “normal” por fuera, pero por dentro la tensión era cada vez más insoportable.
---
Que creen que va a pasar con Mica y Esteban? La va a desvirgar o se va a resistir?
En el próximo capítulo hay cambios de aires, si lo quieren está noche quiero 400 puntitos y 10 comentarios papis 🖤😘
A la mañana siguiente la casa despertó con una normalidad fingida que me ponía los nervios de punta. Yo había dormido poco y mal en la pieza de Jesi, pegado a ella, sintiendo su respiración tranquila mientras mi cabeza no paraba de reproducir todo lo que había pasado con Sofía unas horas antes… y la sombra de Mica subiendo las escaleras.
Bajé alrededor de las 9:30. Sofía ya estaba en la cocina preparando el desayuno. Apenas me vio, bajó completamente el tono. Nada de miradas cargadas, nada de roces. Actuaba como la suegra normal y madura de siempre.
—Buen día, Esteban. ¿Dormiste bien? —preguntó con voz tranquila, alcanzándome un mate como si nada.
—Si, bien… gracias —respondí, tratando de sonar normal.
Pensamiento de Sofía: “Tengo que bajar un cambio. No puedo arriesgarme a que Jesi note algo. Pero por dentro todavía siento su lengua en mi culo y su leche en mi garganta. Ya lo voy a usar de nuevo cuando sea seguro.”
Jesi bajó poco después, todavía con cara de dormida, y me abrazó por atrás, besándome el cuello.
—Amor… anoche te extrañé en la cama. ¿Por qué te levantaste tan temprano?
—Tenía sed —mentí.
Mica fue la última en bajar. Apenas entró a la cocina y me vio, se puso colorada hasta las orejas. Evitaba mirarme directamente, pero cada tanto sus ojos se escapaban hacia mí. Se movía raro, como si todavía estuviera excitada o nerviosa por lo que había visto.
Pensamiento de Mica: “Lo vi todo anoche… a ma dominándolo, cogiéndolo, meándolo. Y ahora está acá desayunando como si nada. Me mojé de nuevo solo de acordarme. Tengo que seguir jugando… quiero que me vea más.”
Después del desayuno, Jesi propuso que nos quedáramos un rato en la pileta. Sofía dijo que tenía que hacer unas cosas adentro y se quedó en la casa, manteniendo el perfil bajo.
Yo subí a ducharme antes de bajar a la pileta. Me metí al baño grande, dejé la puerta sin llave (como siempre hacía ahí) y me metí bajo el agua caliente, tratando de aclarar la cabeza.
Estaba enjabonándome la pija cuando la puerta se abrió de golpe.
Era Mica.
—Ay, perdón… pensé que no había nadie —dijo con voz inocente, pero no cerró la puerta inmediatamente.
Estaba con una remerita y una bombachita de algodón. Entró directo, cerró la puerta pero no con llave, y se paró frente al inodoro.
—Necesito hacer pis urgente… —murmuró, bajándose la bombachita hasta los tobillos.
Se sentó en el inodoro, a menos de un metro de la mampara abierta de la ducha. Su conchita peludita quedó completamente a la vista: el triangulito de pelos negros espesos, los labios hinchados y ya un poco brillantes. Empezó a orinar, mirándome de reojo mientras yo estaba desnudo, enjabonado y con la pija empezando a endurecerse inevitablemente.
Pensamiento de Mica: “Me está viendo orinar… y se le está parando. Dios, qué grande es. Quiero que me mire más. Quiero que sepa que yo también puedo jugar.”
No se tapó. Terminó de mear, se limpió despacio con papel, pero se quedó sentada un segundo más, abriendo un poco más las piernas “sin querer”.
—Perdón de nuevo… —dijo bajito, con las mejillas rojas, pero sin moverse rápido.
Yo no podía disimular la erección completa.
—Está bien, Mica… —respondí con la voz ronca.
Ella se levantó finalmente, se subió la bombachita lentamente y salió, pero antes me dedicó una última mirada a la pija dura.
Pensamiento mío: “Esto ya es demasiado. La hermana de Jesi acaba de mear delante mío y yo estoy duro como un animal. Si Jesi se entera de algo…”
Cuando bajé a la pileta, Jesi ya estaba en el agua. Me miró raro cuando me acerqué.
—Amor… ¿todo bien? Te noto medio… distante desde que volví del viaje. Y esta mañana estabas raro en la cocina.
—Todo bien, boluda. Solo cansado —mentí, metiéndome al agua y abrazándola.
Pero Jesi no era tonta. Me miró fijo un segundo más.
—Además… anoche me pareció escuchar ruidos raros abajo. Como gemidos o algo. ¿Vos escuchaste algo?
Se me heló la sangre.
—Ni idea. Yo dormí como un tronco —respondí, tratando de sonar convincente.
Jesi frunció el ceño apenas, pero después sonrió y se pegó a mí, metiendo la mano dentro de mi short bajo el agua.
—Será mi imaginación… Igual, después en la pieza te voy a hacer olvidar todo.
Pensamiento de Jesi: “Algo pasa. Esteban está raro, ma también está demasiado “normal” hoy. Y Mica mira mucho a Esteban… No sé, espero que sean pavadas mías. Pero voy a estar atenta.”
Sofía salió un rato después con unos mates, se sentó en una reposera y nos miró a todos con cara de nada. Pero cuando Jesi y Mica salieron del agua, me miró un segundo y levantó una ceja, como recordándome quién mandaba.
Pensamiento de Sofía: “Jesi ya empieza a sospechar. Vamos a tener que ser más cuidadosos… o más creativos.”
Mica, desde el agua, cada tanto me miraba con esa mezcla de timidez y curiosidad peligrosa. El juego recién empezaba.
La mañana siguió “normal” por fuera, pero por dentro la tensión era cada vez más insoportable.
---
Que creen que va a pasar con Mica y Esteban? La va a desvirgar o se va a resistir?
En el próximo capítulo hay cambios de aires, si lo quieren está noche quiero 400 puntitos y 10 comentarios papis 🖤😘
1 comentarios - La Familia De Mi Novia Pt 15