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Las hormonas femeninas...!

Las hormonas femeninas…
Hace ya meses que con mi mujer bajo terapia de hormonas, logramos recuperar el nivel de vida sexual que tuvimos siempre. A su desanimo general le siguió ahora mucha iniciativa y vida sexual con un tercero que incorporamos a la cama en un trio excelente. Esta experiencia ya la habíamos tenido antes, solo una vez. Ahora ya mas tranquilos, nos fuimos a la playa, y ahí nos desatamos. Ahí nos esperaba Erik, el tercero del trio;  tiene 50 años, bisexual, dominante, muy activo. Yo lo conocía por ser un cliente de mi empresa, pero mi esposa no, era la primera vez que se veían, por suerte se gustaron de inmediato. La primera vez los tres juntos siempre es algo nervioso pero ya después de toqueteos y besos la relación se hace mas fluida.  Mientras Erik goza tocando y besando a mi esposa, y chupándole las tetas, disfruta también de mis caricias. Tocar  a un macho peludo es sabroso y motivante, poco a poco acerqué su verga a mi boca hasta que le logré hacer una buena mamada. Tenía ganas de tocarlo pues tiene un pene duro, cabezon, de unos 25 cms, con una buena cabeza muy bien dibujada. Unas venas prominentes le dan un aire salvaje. Sentirlo en la boca y garganta es delicioso. Puso a mi esposa de lado, alzó un muslo y penetro, yo me ubique por detrás, separe las nalgas y lo penetre, era su segunda vez y gemia como niñita, con quejidos y ayes desesperados. No quise eyacular, y me lo culie como 15 minutos. Erik de ser un dominante paso a ser en 15 minutos una niña deliciosa. Mientras, mi esposa seguía penetrada por él. Luego cambiamos, mi esposa le mamó la verga y las bolas, y se la dejo limpia, luego me la limpio a mi, con una mamada deliciosa, de esa forma me subi sobre mi esposa y la penetré, en esa misma postura se me sube Erik y me penetra. Fue rico, sentir que me entraba la verga del hombre. Los gritos de placer me daban algo de pudor, pero no había nadie en las casas vecinas, pues era inviernos y el frio nos obligaba a tener chimenea encendida y poca gente alrededor. En fin, era perfecto. Nadie acabó en esa primera hora de sexo. Mi esposa se dedicó a pajear a Erik, masturbándolo suavemente, luego nos pidió juntar los penes para mamarlos pero el grosor que alcanzaban era mucho y no le entraban en la boca. Mi señora nos pajeó a ambos, y nos pidió que nos besáramos para ponerle una cuota de actitud maricona a la sesión. Sentir la lengua de Ertik en mi boca, fue exquisito. Nos tocamos nuestros penes mientras nos dábamos un beso erótico. Luego Erik se acostó y mi esposa se subió a cabalgar, en 15 minutos estaba listo para eyacular, pero mi esposa acabó y Erik me puso su verga en la boca obligándome a tragar. Nos dormimos una rica siesta, tapados, muy abrigados. De pronto senti la mano de mi mujer que me tocaba el pene. Luego descubrí que la otra mano sostenía el pene de Erik,  nos obligo a besarnos y yo encima de él, tuvimos un rico orgasmo, mi mujer no desperdició el tiempo, bajo y limpió el semen de sus machos. Creo que vamos a repetir la experiencia estuvo genial.
 

2 comentarios - Las hormonas femeninas...!

putitamarica
que rico y delicioso asi quisiera hacerlo un dia con mi mujer que rico