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El miedo y el deseo

No se cuantas veces suceda, pero creo toda mujer tenemos la fantasía de ver y sentir disfrutar de otra mujer.
Más de una vez tenia deseo de experimentar pero no me atrevía, eso hasta que pude con u a gran excusa. Viernes por la noche hicimos una juntada de amigas y parejas y fuimos con quien era mi novio del momento, capaz que yo con unos años mas de experiencia y tanto él como quienes nos acompañaban, ya bastante pasados los 30 y largos, teníamos mentes mas dispuestas a todo.
Esa noche no solo tomamos sino que fumamos un poco y la mente parece se abrió bastante.
Poco mas de tres horas, entre risas y diálogos picantes, hablábamos de fantasías y placeres y hasta donde nos animamos. Pufff, cada cuestiones se charlaban que no voy a negar me excitaban cada una de esas ideas e historias. Tanto que hasta que Mariela nos contó como su primera experiencia lesbica la ayudó a abrirse a su sexualidad y de verdad imaginaba cada paso en su relato. Julio, quien me acompañaba, me miraba creo mas por mis movimientos de espasmos que por deseo propio, como si detectara que cada relato me estimulada mas y mas, pero volviendo a lo de Mariela, me atrevi a preguntarle directamente.
- Maru, como crees que te sentirías si lo repitiera?
- ufff, creo que mas placentera que ese día, ya que tenia cierto miedo y hoy día se bien que eso me haría acabar sin parar.
Imagínense, ya quería probar y haciéndome la borracha y mareada le dije.
- Yo quisiera experimentar pero no se si me anime sola, como que me daría vergüenza 8ntentar y que me miren juzgando.
-No te juzgaría, dijo Julio, me encantaría verte y hasta ayudarte a lograr hermosos órganos.
No pregunten como pero me acerqué a Mariela, la miré y la besé, lógicamente ella agarró viaje y empezamos a tocarnos y besarnos casi a la vista de todos.
Increíble sensación de sentir sus pecho chocar con los míos y mi lengua saborear su boca entera... y asi, desnudandonos una a la otra, sentir por primera vez tocar un cuerpo de otra mujer con lujuriar, con ese deseo de ir a lo máximo.
Sentí a Julio decir a mi oído...
- ve, toca ese cuerpo tan femenino, ya se la nota con deseo de tenerte y sentir tu lengua introducirse en ella.
Y la verdad que me animaba, él aprovechaba y Sentí casi al poco tiempo, como ya desnuda y húmeda el acercaba la cabeza de su pene frotándose entre mis labios ya empapados.
En un segundo movimiento, Julio bajó mi cabeza y me coloqué entre las piernas de Maru, automáticamente empezando a lamerla. Sentía sus sabores mas íntimos mientras Julio ya colocaba mi cola bien hacia arriba y fondeada su pija en mu cancha bien lubricadas.
Me sentía comida con deseo y a la vez entusiasmada lamiendo la cancha depiladisima de Maru... como que ya era presa de ser puta usada, dejando que me cogieran los otros invitados mie tras tragaba los jugos de Maru que parecía muerta de placer....
El morbo de aquella noche me dejó el sabor de compartir la cama, que no es cosa solo de dos o de sexos contrapuestos.... es disfrutar, avanzar y crear realidades de fantasías alocadas...
Hoy me encanta el sexo compartido, a ustedes???

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