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Mi cuñada me desea - Parte 5

Capítulo 8: Señal



Lunes por la mañana. Patricia escribió primero.
Nada raro. Nada que no pudiera justificarse.

“Che, mecompré la antena esa ($tar l1nk)… ¿la podés instalar?”
Leí elmensaje.
No contesté enseguida.
Sabía queiba a decir que sí.
Pero no era solo eso.
Pasaron unos segundos.
Entonces llegó el segundo mensaje.
“¿Cuándo podés venir?”
Ahí sí.
Me quedé mirando la pantalla un momento más.
Pensando.
A la mañana, sus nenas están en la escuela.
El marido trabaja.
Se queda sola.
“Mañana a la mañana puedo” - contesté
Tres puntitos.
Desaparecen.
Vuelven. Escribiendo…
“Dale,dale. Te espero”
Nada más. Y nada menos.

Al día siguiente llegué cerca de las nueve. Me atiende Patricia muy de entrecasa, como si recién se levantara, un shortcito holgado, un remerita cortita, dejando su abdomen a la vista.
La casa estaba en silencio.
Demasiado.
—¿Las nenas? —pregunté apenas entré.
— y en la escuela. – contesto Patricia
—¿Y Abel…? (su marido)
—Trabajando.
Asentí.

No hacíafalta más.
La antena estaba en una caja, apoyada contra la pared.
—¿Ahí va?—pregunté.
—Dondevos digas, vos sos el que sabes! —respondió.
Subí al techo.
El sol ya pegaba fuerte.
El aire no corría.
De esos días pesados, donde todo se siente más cerca de lo que debería.
Tardé un rato.
Cuando bajé, estaba en la cocina.
Como si nada.
—¿Listo?—preguntó.
—Sí, si,ya lo configuré...
—¿y Funciona?
—Sí,claro. Proba con tu cel…
Abrió la heladera.
—¿Querés agua?
—Sí, porfa
Me alcanzó un vaso frío.
Tomé un largo trago.
El calor seguía ahí.
—Hace mucho calor —dije.
—Sí… lo normal supongo.
Silencio. La tensión se sentía.
—Si querés… podés bañarte acá, no hay drama —tiró, casi sin mirarme.
La miré un segundo, tratando de descifrarla. No hizo falta pensar demasiado.
—Dale, la verdad que si. ¿Dónde? —pregunté.
—Pasa al baño del fondo. Respondió, haciendo algo en la cocina.
Fui.

Cerrar lapuerta no cambió nada.
La sensación seguía.
Me desnudé, abrí la ducha. Lo analice un segundo ¿Qué hago desnudo en la casa demi cuñada? La situación me calentaba y mi verga se comenzó a despertar.
Era estar ahí.
En su casa.
Solos.
Después de todo lo que veníamos jugando.
Respiré hondo.
Pero no bajó.
Al contrario.
El golpe en la puerta fue suave.
—¿Carlos, te dejo la toalla?, dijo y directamente paso al baño
Yo no había cerrado las cortinas de la ducha.
Patricia entró, diciendo “te traje la toalla”.
Me miro desnudo, y me dijo “La cortina esta para cerrar y que no salga el agua, nadahaces bien?”
Terminóla frase y quedo mirando, observando, contemplando. Subió la vista de nuevo,pero no se fue.
Yo tampoco hice nada para cubrirme.
—¿Veo que encontraste el jabón? —dijo, señalando sin mucha precisión.
Sonreía penas.
—Sí, tranquila… me arreglo.
—Alfinal… —murmuró—
no había tan poco para ver.
La miré.
—“Pensé que no había nada interesante”- le contesté
Solo sonrió, dejando la toalla y la puerta entreabierta.
Esta vez ya no había ninguna duda, de cómo iba a continuar la historia.




Capitulo 9 - ¿y ahora?


Sali debañarme, me sequé. Me envolví con la toalla
Y Sali
Patricia estaba en la cocina, parada, recostada en la mesada.
Nos miramos. Avance hacia ella sin decir nada.
Ella me ve. Y me dice: ¿ya terminaste?
Conteste su pregunta, con un beso en la boca, apretándola contra mi. Una mano en su cola, y con la otra agarrándole la cara.
Ella primero se sorprendió, pero no tardó en seguir mis besos. Sus manos primero apretaron mis brazos, pero rápidamente busco mi verga, que estaba dura, desdehace mucho.
Deje caerla toalla y quede completamente desnudo. Y ella no paraba de tocarme, deadmirarme. Yo solo quería una cosa.
Nos besamos un rato mas y la di vuelta. Se apoyo contra la mesada, y le bese el cuello de espaldas, y le baje el short y la tanga de un solo movimiento, ella separo un poquito las piernas, invitándome.
Yo baje, y comencé a chuparle su cola, mordia sus nalgas, y también su concha. Patricia estaba  muy mojada. Su cola era demasiado grande. Mucho mas que el culo de mi novia.
No quería esperar mas, me levanté, me puse atrás de ella, acomode mi verga, meti un poco,la saque, y volvi a meterla esta vez completa. Se la meti hasta el fondo y Patricia gimió. La apreté un ratito asi contra la mesada, la sostuve ahí.
-         Me sentís ¿ pregunté.
-         Siiii,como no te voy a sentir – me respondió entre gemidos.
 
La agarre de la cintura y comencé a cogerla, ella trataba de sostener mis embestidas atajandonse con fuerza de la mesada. La tenia! La tenia servida para mi. A Disposicion como siempre quise.
 
“Mira loque es este culo”, exclame. Mientras miraba como mi verga entraba y salía.
Se giro, mirándome a los ojos: “Te gusta que sea mas grande que el de Cinthia?” me dijo haciéndose la puta.

Me volvi loco y comencé a cogerla con fuerza. Como si solo fuera un hueco.
Senti que estaba por acabar, asi que saque la verga y le pedi que la chupe.
Me retire un poco. La miré un momento.
Y fue ahí donde entendí que finalmente había dejado de pelear.
Patricia bajó la mirada.
Y lentamente se arrodilló frente a mí.
Entregándose.
 
Como si toda la tensión de los últimos meses hubiera terminado exactamente ahí.
 
Y en su forma de mirarme ya no quedaba nada de aquella mujer que fingía indiferencia.
 
Solo ganas.
 
Solo tensión acumulada durante meses explotando de golpe.
La acerqué más hacia mí.
—¿Ahora también vas a decir que no había nada interesante? , le dije mientras le ponía la verga sobre la cara.
Patricia soltó una risa corta, nerviosa.
—Callate…—murmuró.
 
 
 
Se arrodillo, me agarro la verga de la base. Mi verga era casi tan larga como sucara. Comenzo a chupar, se ayudaba con ambas manos. Mi verga era demasiado gorda para su boca, era un placer ver su carita tan chiquita tan colapsada.
Me miraba a los ojos de vez en cuando mientras chupaba.
“Esto querias eeh”, le decía mientras ella no paraba de chupar.
Metela toda le dije, ordenandola.
Se sonrió, e intentó hacerlo. Yo la ayudaba empujando desde su nuca. Pero no entraba era demasiado para ella.
Saque miverga y se la puse arriba de la cara, ella sonrio. Disfrutaba tenerla para ella.
Después se levantó y me llevó de la mano hasta la habitación.
Me empujós uavemente sobre la cama.
Y por primera vez desde que todo había empezado… dejó completamente de esconder lo que quería.
 
Se sento arriba mio y comenzó a cabalgar, se podía notar que me estaba disfrutando, todo hasta arriba, y se sentaba con fuerza. Mirándome a los ojos con placer, lejos quedo la Patricia combativa, hoy la tenia entregada a mi, entregada al placer.
Patricia seguía subiendo y bajando, aumentando la intensidad. Yo me tome un segundo para apreciarla, sus tetas pequeñas y caídas por amamantar, su piel blanca, su carade desencajada, buscando solo el disfrute.
Ella estaba en trance, no paraba, mis manos apretaban fuerte tus nalgas. Y con mi pelvis acompañaba sus movimientos, era increíble. En un momento le pido: “para”, ella hace caso omiso. Vuelvo a insistir: “para que voy a acabar”, ella hace todo lo contrario. Acelera y mirándome a los ojos me dice “acaba! Acabame adentro”
El placerfue insdescriptible. Solte chorros y chorros de semen dentro de Patricia, que siguió moviéndose hasta sacar la ultima gota…
El placerterminó de golpe.
Y aun después, Patricia siguió pegada a mí, respirando agitada.
Como sitampoco quisiera salir de ese momento.
El silencio llenó la habitación.
Y porprimera vez desde que había empezado este juego…
ya no quedaba nada por negar.
Continuará…



Mi cuñada me desea - Parte 5

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