You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Milf kiosquera 31

Lorena entró como si fuera una leona embravecida y en el medio del living comedor se giró a verme. Yo cerré la puerta e hice unos metros en dirección a ella, Ingrid se quedó casi clavada en el mismo lugar al lado de la puerta.

L: ¿Vos sabes quién es está ?
Yo: Si, Ingrid mí compañera de trabajo. Dije descolocado.
L: Ya se que es Ingrid ¿Pero sabes quién es?
Yo: No, no lo sé. Ingrid compañera mía, nada más. 

Gire mí cabeza para ver a Ingrid sorprendido mientras ella se acercaba a mi “No entiendo qué pasa” dije mirando a una y después a la otra.

L: Yo te voy a decir quien es esta pendeja.

Volví la mirada a L aún sin entender nada.

L: Está pendeja es mí sobrina, la hija de la puta de mí hermana. Y por lo visto, salió a ella.
I: No le digas así a mí Mamá. Por lo visto es de familia.
L: Me estás diciendo “puta” a mí ? Pendeja de mierda…

En este momento Ingrid se envalentonó y la conversación se puso más picante.

I: Más vale que te digo puta a vos
L: Porque haber ?
I: Acaso vos no tenes marido ? Y andas buscando pija por fuera de tu casa ?
L: Es distinto. Dijo acorralada.
I: No es distinto. Si yo soy puta, vos también.
L: Él es mío. Ahora lo sabes, búscate otro.
I: No me voy a buscar otro. El es mío ahora, que decida él.
L: Está bien, decidí entonces. Dijo mirándome.

Estaba estupefacto por la situación, ni remotamente pensé que podían ser familia, no tenía idea pero podría beneficiarme de esto. 

Yo: Calmense. Interveni. Vos no me podes reclamar nada. Le dije a Lorena. Vos tenés a tu marido, ¿Que te molesta que tenga alguien con quien estar?
I: Yo soy alguien con quien estar? Replicó.
Yo: No sé en qué va a terminar lo nuestro, ni siquiera lo charlamos nunca. Pensé que querías solo lo que venimos haciendo.
L: Ves nena, no te quiere ya te lo dijo. 
Yo: Yo no dije eso tampoco.
L: Y que le estás diciendo entonces ? Que la estás usando.
I: Y bueno si quiere usarme, que me use. Total soy una puta como vos dijiste.

Levantó los hombros como gesticulando un “que me importa” y se arrodilló delante mío apoyando la cola en sus tobillos, mordió su labio inferior mirándome a los ojos y masajeó mí verga por sobre el short. “Puedo?” Pregunto. Estaba entre la espada y la pared, pero decidí jugármela “Si, podes”.

Bajo el short y bóxer, mí verga dio un brinco ya estaba completamente dura, la olió y la chupo por completo, ahogándose sola. “L” miraba sorprendida.
Agarré su cabeza y le cogí la boca para después dejarla por varios segundos al fondo hasta que golpeó mí pierna algunas veces para que la suelte. Respiro hondo, la escupió, me pajeo y volvió de nuevo a tragarla.

L: Ves que sos una puta, solo te usa.

Ingrid dejó de chuparla por un momento para responder.

I: Que pensas que a vos no te usa ? ¿O vos tenés pensado separarte de tu marido para estar con él ?
L: Conmigo es distinto.
I: Jajaja si vos querés creer eso, está bien.
L: Vos me usas ?
Yo: ¿Vos te vas a separar para estar conmigo ?
L: No creo.
Yo: Entonces porque te enojas tanto ? Súmate, vení que tengo para las dos.
L: ¿Hacer un trío con mí sobrina ? Vos estás loco ?
Yo: Acaso no hicimos un trío ya ? O te olvidaste que te garchamos con mí amigo ?
L: Fue distinto.
Yo: Bueno, quédate mirando entonces.
I: Hiciste un trío y ahora te da miedo sumarte ? JAJAJA Puedo conocer a tu amigo yo también ?
Yo: No sé, falta mucho para eso. Capaz quiero usarte solo yo.

Lorena no toleró lo que ocurría y quiso irse, encaró rápido y enfurecida hacía la puerta, pasando por mí lado, llegué a tomarla del brazo.

Yo: Donde vas ?
L: A mí casa, acá sobró.
Yo: No sobras, quédate.
L: No se nota que no sobró. Dijo mirando a su sobrina chupándome la verga.

La besé, ella se negó pero poco, tan poco como para decirles que separó su rostro mirando mis labios. Volví a besarla y giró su cuerpo en dirección a mi. Bese su cuello y con la otra mano apreté unos de sus pechos.

Yo: Me vas a decir que no querés esto ?

Lleve su mano a mí verga, toque la cara de Ingrid. Comparti, le dije. Saco su boca y “L” agarro mí verga repleta de saliva de su sobrina, gimió por lo bajo.

Yo: No te querés ir, vos querés cabalgar está verga.
L: Ajam.
Yo: Vos querés chuparla y dejarla llena de saliva como está, para que después te rompa el orto.

Ingrid no quiso quedarse afuera y mientras Lorena me pajeaba despacio, ella suavemente pasaba la lengua en mis huevos y los mordisqueaba apenas.

L: Si, me encanta que me hagas la cola.
Yo: Decilo, como te gusta en realidad.
L: Me encanta que me rompas el orto.
Yo: Tu sobrina ya te dejo la verga preparada, porque no aprovechas ?
L: Mmm si, me querés romper el orto ?
Yo: Si, además quiero que le enseñes a tu sobrina. Le quité la virginidad de la cola la semana pasada.
L: Ay no me digas, que suerte tuviste pendeja. No sabes lo que daría porque este me hubiera desvirgado el culo.
I: A mí me encantó tía, pero no tengo la práctica suficiente. Me enseñas ?
Yo: Dale, sé buena tía y enséñale.
L: Está bien nena, te voy a enseñar. Pero chupasela más, déjala bien llena de saliva.

Ingrid me comió la verga de una manera bestial, mientras Lorena se desvestía besandome quedando solo en ropa interior.

L: Ya la preparaste ?
I: Creo que sí tía, decime vos.

Ella estaba pegada a mí lado izquierdo quedando su cuerpo de lado frente a mí, dejó de besarme y miró hacia abajo. Con el dedo índice golpeó mí verga, está se movió como si fuera un resorte de lo dura que estaba.

L: Creo que está lista, sentate en la silla. Me ordeno.

Separé una y me senté, abrí un poco las piernas y apoye el brazo derecho sobre la mesa relajado, sin ser sexista o tal vez solo un poco, un macho alfa prestando mí verga a dos putas para que me den placer.

L: Mira nena, tenés dos opciones.
Yo: Presta atención.
I: Si, presto atención.
L: La primera es que el te acomode como prefiera y vos aguantes que el te rompa el orto.
I: Ajam, la segunda ?
L: La segunda es esta, que te voy a mostrar. Vos te sientas sobre él, y manejas el tiempo que necesites para que tu cola se acostumbre.

Lorena agarró mí verga para introducirla poco a poco, sacándola y metiéndola, tomándose un tiempo para acostumbrarse hasta que se sentó por completo, sentí como mí poronga latía dentro suyo, apretada y caliente. Mientras empezó a moverse.

I: Me gustaría probar la primera, me dolerá mucho?
L: Ya la probaste y seguramente te lo hizo despacio, te bancarias está verga que te rompa el orto como el quiere?
I: Ay no se, tengo miedo pero quiero.
L: Podemos practicar todo lo que quede del fin de semana. Mientras mira como me lo hace a mí.

Mientras Lorena se movía sobre mí, Ingrid se tocaba mirando el culo de su tía haciendo desaparecer mí verga en ella. Le pedí que se acerque a mí y comencé a tocarle el clítoris, estaba en una posición media incómoda, la gire e hice que apoye su culo en el costado izquierdo de mí cuerpo cerca al pectoral, con la mano izquierda dejaba al descubierto el clítoris y con la derecha lo masajeaba, rápido y fuerte. Ella miraba de costado como su tía seguía haciéndose el orto sola, cerraba los ojos y se tocaba las tetas. 

I: Voy a acabar, voy a acabar.
L: Espera un poquito más, aguantate que yo también estoy cerca.
I: Ay tia, no puedo más. Por favor, por favor apúrate.

Lorena se frotaba fuertemente contra mí cuerpo intentando buscar el orgasmo.

Yo: Yo también voy a acabar putitas.
L: Así, así solo un poquito… acaba acaba…

Ingrid acabo parada a mí lado inclinándose hacia adelante, Lorena hizo lo propio con mí verga en su culo, pero yo todavía no podía.

Yo: No pares Lore, seguí.

Prácticamente sin fuerza siguió unos pocos movimientos más hasta que yo también acabé, llenándole el orto de leche.

Nos recuperamos un poco.

L: Aprendiste algo ?
I: Creo que aprendí mucho, ya quiero ponerlo en práctica.
Yo: Esto recién empieza, preparen sus culos..

4 comentarios - Milf kiosquera 31