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Ro, la morocha del laburo 4 – La putita en celo post-parto

(FOTOS REALES) Después del embarazo (que no era mío, pero la muy puta lo usó de excusa para follar más), Ro volvió al laburo como otra mina. La flaca de antes ahora tenía culo más grande, más carnoso, tetas un poco más llenas y esa cara de inocente que ya no engañaba a nadie.

Ro, la morocha del laburo 4 – La putita en celo post-parto


Caminaba por la oficina meneando el orto como si supiera que todos la mirábamos. Y yo… yo ya sabía que debajo de esa pollera ajustada no llevaba nada, porque me había mandado un video corto: ella en el baño del laburo, abriéndose el culo con las dos manos y diciendo bajito “mirá lo que te vas a comer, lobo…”.

Morocha

oral


El sexting nunca paró. A las 9 de la mañana ya me llegaba el primer mensaje:“Estoy mojada desde que me levanté. Mi marido me tocó anoche pero yo solo pensaba en tu pija gruesa. ¿Me vas a romper el orto hoy?”Yo le contestaba con fotos de mi verga dura en el baño del laburo: “Preparate, trola. Hoy te lleno los tres agujeros”.
A la hora del almuerzo la encaré en el pasillo. “Baño de hombres del fondo, en 5 minutos. No traigas bombacha”. Ro se mordió el labio, miró para todos lados y asintió como perrita obediente.

peluda

infiel


Entró primero, yo esperé un par de minutos y cerré la puerta con seguro.
Apenas me vio, se arrodilló sin decir nada. Me bajó el cierre con los dientes y sacó mi pija ya babosa. “Mmm… qué rica olor a macho que tenés”, murmuró antes de meterse toda la cabeza en la boca.

laburo


Chupaba como desesperada, babeando, haciendo ruidos de garganta, mientras yo le agarraba el pelo y le empujaba hasta el fondo. Le escupí en la cara dos veces y ella solo gemía más fuerte.
“Date vuelta, puta”. La puse contra la pared, le subí la pollera y ahí estaba: el culo tatuado, más grande y más redondo que nunca, y la concha hinchada, brillando de jugo. Le metí dos dedos en el orto sin previo aviso. “¡Ay sí, así! Abrime, lobo… quiero sentirte entero”. Le escupí el agujero y empujé la pija de una sola vez. Ro ahogó un grito mordiendo su propio brazo. “¡Uffff… duele rico… metémela toda, rompeme!”.

condon

orteada

culona hermosa

bano publico




companera de trabajo




Empecé a bombear fuerte, sin piedad. El baño resonaba con el “plap plap plap” de mis huevos contra su concha. Le metía la mano en la boca para que no gritara mientras le decía al oído:“Decime que sos mi puta personal… decime que tu marido no te llena como yo”.“¡Soy tu puta! ¡Tu puta de oficina! ¡Mi marido tiene pija chiquita, vos me das leche de verdad!”.
La saqué del orto, la di vuelta y le metí la verga en la boca de nuevo. “Límpiala, trola. Saboreá tu propio culo”. Ro chupó con gusto, ojos llorosos, saliva y moco cayéndole por la barbilla. Después la levanté, la senté en el lavabo y le abrí las piernas. Le comí la concha como loco: lengua en el clítoris, dos dedos en el orto, otro en la vagina. Se corrió en menos de un minuto, chorros de leche cayéndole por los muslos.

Ro, la morocha del laburo 4 – La putita en celo post-parto

Morocha

oral

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“Ahora te voy a llenar”, le dije. La puse en cuatro en el piso sucio del baño, le metí la pija en la concha y empecé a martillar. “¿Querés que te deje embarazada otra vez, putita?”“¡Sí! ¡Llename! ¡Quiero tu leche adentro aunque sea de otro!”. Gritó Ro, sacándome el forro con violencia.

infiel




Me corrí como animal. Tres, cuatro chorros gruesos adentro de su orto. Cuando saqué la pija, la leche empezó a chorrear. Ro se dio vuelta rápido, se puso de rodillas y me chupó los restos, tragándose todo lo que pudo. Después se pasó dos dedos por la concha, sacó un poco de semen y se lo metió en la boca mirándome a los ojos: “Mmm… rico… sabor a lobo”.


Se limpió como pudo con papel...

laburo



condon


se bajó la pollera y antes de salir me dijo bajito:“Este finde mi marido se va al campo… ¿me llevás a un telo y me cogés todo el sábado sin parar? Quiero que me dejes el orto abierto tres días”.

orteada


Cerró la puerta y yo me quedé ahí, pija todavía dura, pensando que esta morocha ya no tiene límites.
Si este relato les gustó y quieren más sucio todavía (el finde en el telo, el riesgo de que nos descubran, juguetes, o cuando le hice que se hiciera otro tatuaje diciendo “Propiedad de Lobo”), denle like y comenten “SIGUE” que subo la parte 5 sin filtro.

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