Relato soft
Nueve de la noche, después de visitar a uno de mis tíos, y por el hambre que teníamos, mi mamá y yo decidimos entrar al primer lugar abierto que viéramos, cosa que no es dificil por que estábamos cerca del centro.
Vimos una lona que anunciaba cortes de carne en un lugar pequeño, se veía oscuro, muy pocas ventanas y discreto. Eso no importaba, lo que queríamos era cenar de una vez, y no esperar media hora para llegar a la casa.
Estacionamos el carro, pasamos por la puerta principal y sin que ningún mesero nos asignará lugar, seguimos caminando buscando una mesa para dos, en un lugar que tenía las luces tenues, aunque no completamente oscuro, y por lo que veía estaba casi lleno.
Al pasar por entre las mesas, algo que llamó mi atención , algo que empezaba a despertar un morbo en mi y al mismo tiempo me ponía celoso. Era obvio como miraban a mi mama, sin disimular, sin ningún freno, con intenciones de comersela y como si ella fuera la protagonista de un show.
Se que ella es atractiva y aquella noche se veia muy bien, tenia unos tacones no muy altos negros, un pantalon de mezclilla a la cintura y una blusa naranja con un escote que parecia un corazón volteado. Pelo suelto y maquillada de tal manera que le daba un toque sexy. Nada de otro mundo, pero torcia todos los cuellos del lugar.
Encontramos una mesa, yo seguía confundido, y pronto una mesera vino, para confundirme más. Y es que se veia demasiado bien, muy sugestiva, llevaba un pequeño vestido negro, con tacones altos, no parecia una mesera convencional. Le pedimos dos cervezas y se fue, mientras yo sin pensarlo más, me heche un taco de ojo viéndola.
¿Qué es este lugar? No sabía, platicaba con mi mama y veía el menú, cuando a mi derecha, pasaron dos chicas, de nuevo, muy atractivas, con vestidos sugestivos sin llegar a verse vulgar. Vi alrededor del lugar, tratando de ver las otras mesas, para darme cuenta que el 90% de los clientes eran hombres.
Había escuchado de estos lugares, pero nunca había ido a uno. Restaurantes, que disimuladamente tienen escorts, lugares discretos y caros para que los clientes cenen, le invite unos tragos a una de las chicas que están rondando cerca de las mesas, y después tal vez, llevarlas al hotel que está a solo cinco minutos de distancia.
Me latió el corazón fuertemente, sentí un temblor en las piernas y una mezcla de celos y morbo, cuando recordé las pesadas miradas de lujuria que hace cinco minutos analizaban con cuidado la figura de mi mamá al entrar en el lugar.
Obviamente ella notó las miradas también, una mujer lo sabe, y quería decirle que si nos íbamos, pero la mesera llegó con nuestras cervezas. " listos para ordenar" dijo, mientras yo pensaba que era muy tarde para retirarnos.
Dos bistecs, fue lo que ordenamos, y al retirarse la mesera fue lo que propició el primer "incidente". Dijo mi mamá : "ya vengo, voy al baño". Dentro de mi sabia lo que pasaría, mi mamá iba a desfilarles, iba a exponerse a la mirada de todos los hombres cerca de donde iría a pasar, que incluso podrian oler su perfume y yo sin poder hacer nada, excepto ver como se la comian con la mirada.
Se levanto y dandome la espalda empezó a caminar, obviamente, todos veían lo que yo, como los tacones le resaltaban el culo, con cada paso movía la cadera y sus nalgas se contoneaban, demostrando que la mezclilla del apretado pantalón no podía contenerlas ni dejarlas quietas. Al decir verdad , hasta hoy, pienso que esa "coquetería" fue a propósito.
El tiempo que tardo en el baño se me hizo eterno, ya les había dado un show a estos desconocidos, pero era solo la mitad, faltaba el regreso. Por fín, veo que se acerca, de nuevo con esa postura de seguridad, contoneando su cadera, pero dos mesas antes de llegar, se detiene al oír una pregunta que yo también alcancé a escuchar, de un hombre que estaba a su derecha : ¿" estas libre amor"?
Un hombre, disfrutando de unas cervezas con dos de sus amigos, tomando a mi mamá como una puta, preguntandole si está libre para " trabajar". Ese era el escenario. Sonrojada, y apenada, con una voz tímida ella respondió: " di... disculpa, no trabajo aquí" dejando a un posible cliente decepcionado.
Con su cara roja y apenada, se sentó en la mesa, sabía que yo había escuchado. Llegó una tensión muy rara en el ambiente, los dos sabíamos en qué clase de lugar estábamos, pero no se decía nada. Llegaron los bistecs, pero mi estómago estaba hecho un nudo, ya no tenía hambre, mis pensamientos estaban solo en el hecho de saber que todos en aquel restaurante se querían coger a mi mamá.
Llegó el sub gerente del lugar, " ¿todo bien?" pregunto, solo para volver otros 10 minutos después con la misma pregunta. Raro tan buen servicio, pensé, pero la tercera vez que vino a la mesa me aclaró lo que pasaba y el potencial de las nalgas de mi mamá.
Esa tercera vez, el sub gerente le dijo, de forma muy educada que si por favor podría acompañarla un momento. Yo tengo 22, pero puedo aparentar ser más joven. Probablemente, por el tipo de lugar, iba por ahí el asunto, aunque de cualquier modo tengo mi identificación.
El sub gerente, al hacer que mi mamá se levantara, provocó de nuevo lo que ustedes ya saben bien, por lo que les cuento mejor qué pasó al regresar:
Con dos cervezas en la mano, y mi mamá con la cara completamente roja, llegó el sub gerente. ¿ qué te dijo? ¿ qué pasó?. Trate de averiguar, y diré la respuesta a mi manera, ya que mi mamá, con la vergüenza y las vueltas que le daba al asunto, tardó 15 minutos en decirme.
Es fácil: los clientes tienen que consumir, obvio, y el trabajo de las escorts del lugar es hacer que ellos gasten, especialmente en cerveza. En nuestra mesa solo había dos cervezas que habíamos ordenado, el subgerente nuevo, sin conocer a todas las chicas, y entendiendo que hay mucha rotación de las mismas, haciendo su trabajo, pensó que esta nueva escort, ( mi mamá) debería de ir a otra mesa, por que yo no estaba consumiendo y hay otros clientes solicitandola.
Nos tomamos las cervezas que el sub gerente, como cortesía y disculpa por la confusión nos ofreció, mientras yo no pude evitar notar qué mi mamá, ademas de sonrojada, se veía orgullosa, idolatrada, ese ego femenino de saber que ella es la que más llama la atención en el lugar. De hecho, en ese momento se tomó una selfie, sabía lo bien que se veía. Después, mientras me preparaba mentalmente para salir, y ver el último desfile, por primera vez observé que la tela de la blusa que usaba mi mamá era delgada, lo se por que sus pezones estaban completamente erectos, y no podía hacer nada para ocultarlo.
Nos levantamos, sin mirar atrás, sabía que todo el "restaurant" le miraba el culo a mi mamá, pero, un tipo con uniforme, amablemente nos detuvo, era el gerente. " se lo que pasó, una disculpa por lo sucedido y por la confusión" dijo, al tiempo que nos daba un cupón con su firma, para una cena gratis.
Tomando el cupón, mi mamá, con cierta timidez, inocencia fingida y algo de coquetería dijo: "gracias y al contrario, disculpen ustedes las molestias" A lo que el gerente respondió con un comentario acertado, por que fue gracioso pero cierto al mismo tiempo: " sabe, usted sería millonaria aquí". La risa evitó que sonara grosero, y aprovechando el acertado comentario, el gerente sacó de su bolsa una tarjeta, " de cualquier modo aquí está mi contacto, las puertas están abiertas" dijo.
Eso era lo que faltaba para terminar la noche, ese tipo, sin ser grosero e incluso con amabilidad, enfrente de mí, le estaba ofreciendo un trabajo de puta a mi mamá.
Nada dijimos camino a casa, al llegar, ella se metió a bañar, y se me ocurrió algo: También me bañaria yo, por que se que su ropa estaria en el cesto del baño, y solo por una razón quería verla, lo que me confirmó no estar equivocado.
Me meti al baño, busqué en el cesto, vi la blusa naranja, el pantalón y después, lo que queria, una pequeña tanga negra de hilo dental. Apenas la agarré y pude notar lo mojada que estaba, al inspeccionarla más, realmente estaba empapada.
Sus pezones erectos en el restaurante y su tanga empapada confirmaron el efecto de las miradas de todos los hombres que se la querian coger, tomandola como una de las escorts.
Para terminar... ¿recuerdan la selfie que se tomó? me arme de valor para pedirsela, aunque fue incomodo :

Y bueno, les dejo algunas pocas que yo he tomado:


Nueve de la noche, después de visitar a uno de mis tíos, y por el hambre que teníamos, mi mamá y yo decidimos entrar al primer lugar abierto que viéramos, cosa que no es dificil por que estábamos cerca del centro.
Vimos una lona que anunciaba cortes de carne en un lugar pequeño, se veía oscuro, muy pocas ventanas y discreto. Eso no importaba, lo que queríamos era cenar de una vez, y no esperar media hora para llegar a la casa.
Estacionamos el carro, pasamos por la puerta principal y sin que ningún mesero nos asignará lugar, seguimos caminando buscando una mesa para dos, en un lugar que tenía las luces tenues, aunque no completamente oscuro, y por lo que veía estaba casi lleno.
Al pasar por entre las mesas, algo que llamó mi atención , algo que empezaba a despertar un morbo en mi y al mismo tiempo me ponía celoso. Era obvio como miraban a mi mama, sin disimular, sin ningún freno, con intenciones de comersela y como si ella fuera la protagonista de un show.
Se que ella es atractiva y aquella noche se veia muy bien, tenia unos tacones no muy altos negros, un pantalon de mezclilla a la cintura y una blusa naranja con un escote que parecia un corazón volteado. Pelo suelto y maquillada de tal manera que le daba un toque sexy. Nada de otro mundo, pero torcia todos los cuellos del lugar.
Encontramos una mesa, yo seguía confundido, y pronto una mesera vino, para confundirme más. Y es que se veia demasiado bien, muy sugestiva, llevaba un pequeño vestido negro, con tacones altos, no parecia una mesera convencional. Le pedimos dos cervezas y se fue, mientras yo sin pensarlo más, me heche un taco de ojo viéndola.
¿Qué es este lugar? No sabía, platicaba con mi mama y veía el menú, cuando a mi derecha, pasaron dos chicas, de nuevo, muy atractivas, con vestidos sugestivos sin llegar a verse vulgar. Vi alrededor del lugar, tratando de ver las otras mesas, para darme cuenta que el 90% de los clientes eran hombres.
Había escuchado de estos lugares, pero nunca había ido a uno. Restaurantes, que disimuladamente tienen escorts, lugares discretos y caros para que los clientes cenen, le invite unos tragos a una de las chicas que están rondando cerca de las mesas, y después tal vez, llevarlas al hotel que está a solo cinco minutos de distancia.
Me latió el corazón fuertemente, sentí un temblor en las piernas y una mezcla de celos y morbo, cuando recordé las pesadas miradas de lujuria que hace cinco minutos analizaban con cuidado la figura de mi mamá al entrar en el lugar.
Obviamente ella notó las miradas también, una mujer lo sabe, y quería decirle que si nos íbamos, pero la mesera llegó con nuestras cervezas. " listos para ordenar" dijo, mientras yo pensaba que era muy tarde para retirarnos.
Dos bistecs, fue lo que ordenamos, y al retirarse la mesera fue lo que propició el primer "incidente". Dijo mi mamá : "ya vengo, voy al baño". Dentro de mi sabia lo que pasaría, mi mamá iba a desfilarles, iba a exponerse a la mirada de todos los hombres cerca de donde iría a pasar, que incluso podrian oler su perfume y yo sin poder hacer nada, excepto ver como se la comian con la mirada.
Se levanto y dandome la espalda empezó a caminar, obviamente, todos veían lo que yo, como los tacones le resaltaban el culo, con cada paso movía la cadera y sus nalgas se contoneaban, demostrando que la mezclilla del apretado pantalón no podía contenerlas ni dejarlas quietas. Al decir verdad , hasta hoy, pienso que esa "coquetería" fue a propósito.
El tiempo que tardo en el baño se me hizo eterno, ya les había dado un show a estos desconocidos, pero era solo la mitad, faltaba el regreso. Por fín, veo que se acerca, de nuevo con esa postura de seguridad, contoneando su cadera, pero dos mesas antes de llegar, se detiene al oír una pregunta que yo también alcancé a escuchar, de un hombre que estaba a su derecha : ¿" estas libre amor"?
Un hombre, disfrutando de unas cervezas con dos de sus amigos, tomando a mi mamá como una puta, preguntandole si está libre para " trabajar". Ese era el escenario. Sonrojada, y apenada, con una voz tímida ella respondió: " di... disculpa, no trabajo aquí" dejando a un posible cliente decepcionado.
Con su cara roja y apenada, se sentó en la mesa, sabía que yo había escuchado. Llegó una tensión muy rara en el ambiente, los dos sabíamos en qué clase de lugar estábamos, pero no se decía nada. Llegaron los bistecs, pero mi estómago estaba hecho un nudo, ya no tenía hambre, mis pensamientos estaban solo en el hecho de saber que todos en aquel restaurante se querían coger a mi mamá.
Llegó el sub gerente del lugar, " ¿todo bien?" pregunto, solo para volver otros 10 minutos después con la misma pregunta. Raro tan buen servicio, pensé, pero la tercera vez que vino a la mesa me aclaró lo que pasaba y el potencial de las nalgas de mi mamá.
Esa tercera vez, el sub gerente le dijo, de forma muy educada que si por favor podría acompañarla un momento. Yo tengo 22, pero puedo aparentar ser más joven. Probablemente, por el tipo de lugar, iba por ahí el asunto, aunque de cualquier modo tengo mi identificación.
El sub gerente, al hacer que mi mamá se levantara, provocó de nuevo lo que ustedes ya saben bien, por lo que les cuento mejor qué pasó al regresar:
Con dos cervezas en la mano, y mi mamá con la cara completamente roja, llegó el sub gerente. ¿ qué te dijo? ¿ qué pasó?. Trate de averiguar, y diré la respuesta a mi manera, ya que mi mamá, con la vergüenza y las vueltas que le daba al asunto, tardó 15 minutos en decirme.
Es fácil: los clientes tienen que consumir, obvio, y el trabajo de las escorts del lugar es hacer que ellos gasten, especialmente en cerveza. En nuestra mesa solo había dos cervezas que habíamos ordenado, el subgerente nuevo, sin conocer a todas las chicas, y entendiendo que hay mucha rotación de las mismas, haciendo su trabajo, pensó que esta nueva escort, ( mi mamá) debería de ir a otra mesa, por que yo no estaba consumiendo y hay otros clientes solicitandola.
Nos tomamos las cervezas que el sub gerente, como cortesía y disculpa por la confusión nos ofreció, mientras yo no pude evitar notar qué mi mamá, ademas de sonrojada, se veía orgullosa, idolatrada, ese ego femenino de saber que ella es la que más llama la atención en el lugar. De hecho, en ese momento se tomó una selfie, sabía lo bien que se veía. Después, mientras me preparaba mentalmente para salir, y ver el último desfile, por primera vez observé que la tela de la blusa que usaba mi mamá era delgada, lo se por que sus pezones estaban completamente erectos, y no podía hacer nada para ocultarlo.
Nos levantamos, sin mirar atrás, sabía que todo el "restaurant" le miraba el culo a mi mamá, pero, un tipo con uniforme, amablemente nos detuvo, era el gerente. " se lo que pasó, una disculpa por lo sucedido y por la confusión" dijo, al tiempo que nos daba un cupón con su firma, para una cena gratis.
Tomando el cupón, mi mamá, con cierta timidez, inocencia fingida y algo de coquetería dijo: "gracias y al contrario, disculpen ustedes las molestias" A lo que el gerente respondió con un comentario acertado, por que fue gracioso pero cierto al mismo tiempo: " sabe, usted sería millonaria aquí". La risa evitó que sonara grosero, y aprovechando el acertado comentario, el gerente sacó de su bolsa una tarjeta, " de cualquier modo aquí está mi contacto, las puertas están abiertas" dijo.
Eso era lo que faltaba para terminar la noche, ese tipo, sin ser grosero e incluso con amabilidad, enfrente de mí, le estaba ofreciendo un trabajo de puta a mi mamá.
Nada dijimos camino a casa, al llegar, ella se metió a bañar, y se me ocurrió algo: También me bañaria yo, por que se que su ropa estaria en el cesto del baño, y solo por una razón quería verla, lo que me confirmó no estar equivocado.
Me meti al baño, busqué en el cesto, vi la blusa naranja, el pantalón y después, lo que queria, una pequeña tanga negra de hilo dental. Apenas la agarré y pude notar lo mojada que estaba, al inspeccionarla más, realmente estaba empapada.
Sus pezones erectos en el restaurante y su tanga empapada confirmaron el efecto de las miradas de todos los hombres que se la querian coger, tomandola como una de las escorts.
Para terminar... ¿recuerdan la selfie que se tomó? me arme de valor para pedirsela, aunque fue incomodo :

Y bueno, les dejo algunas pocas que yo he tomado:


6 comentarios - ¿Mi mama puede ser escort? (relato con fotos de ella)
Y por la selfie se alcanza a ver qué no solo está sabrosa si no también que es guapa
La.pregunta es te quieres.coger a tu mamá también?