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la fiesta de mi vecino negro

bueno, aca les dejo el final de esta historia


espero que la hayan disfrutado


GRACIAS POR LEERME


POR LOS MENSAJES




Y POR LOS PUNTOS








Estaba todo arreglado, tres tremendas putas par un grupo de negros, las tres sabíamos lo que nos esperaba, nos iban a usar hasta el hartazgo pero había uno que sobraba y ese era mi marido al que seguramente lo irían a bastardear toda la noche, estaba muy segura de que la pasaría mal la nueva perra de los negros y lo que menos obtendría seria ser cogido al menos como el se había ilusionado, llegamos y solo estaba jamal qe de inmediato nos invito a la pileta todos menos el corneta al que puso en bolas y lo obligo a usar mi tanga y un delantal, asi lo encerro en el quincho para que preparara el asado para todos, ahí estábamos las tres con nuestras bikinis disfrutando del agua fría ante tanto calor y a medida que fueron llegando los amigos de jamal los íbamos atendiendo adentro de la pileta, sin darnos cuenta estábamos rodeadas de negros y nosotras mas que calientes por el hambre que teníamos de comer pijas, quien mas lo demostraba era normita, la pendeja estaba sacada teniendo tantas vergas negras a su alrededor, pero por mas que hicimos no lográbamos pasar a la acción, hasta que todo se desmadro cuando llego el ultimo de los amigos de jamal, esta vez no eran solo Joan y Samuel, había tres mas, no me di cuenta de cómo paso pero de pronto ya no estábamos en la pileta, Samuel y jamal estaban enloquecidos dándoles pijas a la madre y a la hija, tal era la calentura que tenían con ellas que ni la bikini se habían sacado, normita se desesperaba por aguantar la pija de Joan y cuando este se apodero de su culito, la pendejita casi se desmaya, Joan le reventaba el orto literalmente mientras normita se desesperaba, la carita de dolor de la putita me quedo grabada, aunque cando otro negro le penetro la concha mientras al lado de ella su mamita corria la misma suerte, laura la animaba a que gozara y entre lagrimitas la pequeña putita intentaba hacerlo, jamal a todo eso me pidió que atienda a otro de sus amigos, cosa que hice con mucho esmero mientras el se iba al quincho con otro de sus amigos, no se cuanto tiempo paso, pero la cosa fue que uno a uno fueron entrando en el quincho, enseguida supe el porque, las tres estábamos recuperándonos  a un costado de la pileta fumando un porro que nos habían dejado


Laura  a donde se habran ido estos negros? 


Norma seguro a ver si ya esta el asado, pero quien lo estará haciendo


Mi marido pendeja y justo ahora se lo están cogiendo


Laura  en serio? Hay pobrecito, lo están haciendo puto


Hace rato que se lo vienen cogiendo, pero hoy, lo van a reventar, de aca no se va a ir caminando


Laura pero si a el le gusta esta bien


No, no le gusta, pero jamal lo doblego y una vez que lo cogió lo hizo su perra, la verdad es que no se en que va a terminar mi cornudito


Normita sabes cuantos darían oro por cogerse al cornudo, conozco muchos que sueñan con eso


Ese podría ser un muy buen negocio


Laura  tod bien pero vayamos al quincho, yo tengo hambre


Entramos despacito y lo que vimos fue al cornudito recostado sobre la mesa siendo masacrado por los negros que hacían fila para romperle el culo, verlo ahí siendo ensartado mientras el apenas podía mantenerse en pie de la forma en que le temblaban las piernitas era demasiado, uno le rompia el culo y otro le hacia chupar la pija, en ese momento me dio un poco de pena mi cornudito pero recode que el había insistido en venir con nosotras sabiendo que esto pasaría, el se lo había buscado y por ser tan puto se lo merecía, cuando terminaron con el, lo dejaron en el piso donde se retorcía, Samuel le dio un pedazo de asado en un plato y lo obligo a comer en el suelo como lo hacen las perras mientras nosotras limpiamos la mesa y servimos el asado, comimos y tomamos vino y cerveza y cuando terminamos empezaron a cogernos de a uno en uno mientras de vez en cuando se burlaban de mi cornudo que para todos ellos era una perra, asi paso la tarde, lo mas morboso era ver como se mofaban de cogerse a una mamita y a su hija, pero el espectáculo lo daba normita sin ninguna duda, quedaba demostrado que ella era la mejor puta, le habían dejado el culo tan roto que le quedaba abierto aun después de cogerla, no nos daban tregua ya que se turnaban en cogernos mientras al corneta le habían metido un gran pepino en el culo y el muy puto llorisqueaba pidiendo ayuda para que se lo sacaran, asi llego la noche y nos metimos en la pileta, entramos a la casa, recién ahí a mi marido lograron sacarle el pepino, el pobrecito no se podía sentar, seguimos tomando, nos cambiamos y nos fuimos, dejando a mi cornudito con ellos, el pobrecito no podía caminar, jamal me dijo de que después me lo llevaría a casa, estbamos tan agotadas que terminamos las tres en casa fumando un porro y riéndonos imaginando las cosas que estarían haciendo con la perra de mi marido


Laura  la verdad es que hacia tiempo que no la pasaba tan bien


Normita y yo también 


Bueno, ustedes al menos se consiguieron unos porros igual que yo  pero mi cornudo solo consiguió convertirse en una perra


Normita  vos viste como lo dejaron? Pobrecito, a el lo reventaron peor que a mi, que pensas hacer?


La verdad que no se, tengo que hablar con el


Normita vos crees que ya terminaron con el


Laura  para mi que todavía lo están usando, ese Joan es capaz de todo


Ustedes de esto no digan nada, no quiero que el barrio se entere


Normita  y si se enteran van a hacer cola para cogerte


Si es por eso estaría muy bien, la cosa es que mi corneta no va a poder salir a la calle, si sigue asi hasta los perros se lo van a coger


Laura  quedate tranquila, nostras no decimos nada


Después de esa fiesta mi corneta se paso un par de dias tirado en la cama y me entere que jamal me había cambiado a mi por laura y normita a las que ofrecia a sus amigos y recaudaba plata haciéndolas coger, asi fue que nos despedimos de jamal

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