En mi primer relato conté cómo conocí a Marcos y cómo pasé de ser hétero a ser extremadamente curioso. Aquel encuentro daba vueltas en mi cabeza todo el tiempo, recordaba el olor y el sabor de esa verga.
Continuamos en contacto por la misma página de encuentros y quedamos en que la próxima vez nos encontraríamos en un lugar más reservado (mi casa) y así sucedió. Esta vez, Marcos me avisó con tiempo que pasaría por mi pueblo, yo hice espacio en mi agenda para tener tiempo libre en ese preciso momento. Le di la dirección y llegó en aquella camioneta blanca doble cabina. Fui a recibirlo y entramos a mi casa.
Marcos vestía muy similar a la primera vez (jeans azules y una camiseta blanca ajustada que remarcaba sus brazos y su pecho). Entró y se quitó los lentes de sol, y dejó el teléfono en la mesa. Le dije que me siguiera y llegamos a la habitación. Esta vez tenía decidido aprovechar bien el tiempo
Yo: "Cómo estuvo el viaje? Cansador?"
Marcos: "un poco"
Yo: "ahora te vas a relajar" (mientras me ponía frente a él y apoyaba mi mano en su pecho)
Marcos era más alto y corpulento que yo, me hacía sentir pequeño pese a que mi estatura supera los 170cm. Mi mano se deslizó hasta su cinturón y se lo quité, mientras el se sacaba esa camiseta ajustada. Pronto quedó frente a mí en boxer, como aquella foto que había visto la primera vez.
Acaricié su torso y también su bulto, me acerqué y me pegué a su cuerpo, casi abrazados. Me quité la ropa ambos quedamos en ropa interior. Me arrodillé y bajé sus calzoncillos; esa hermosa pija quedó justo frente a mí y ahora podía apreciarla con más detalle que la primera vez (cabeza rosadita, unos 18cm, gruesa y con huevos grandes, afeitada pero no del todo, vello púbico recortado). El olor era tal como lo recordaba, me excita mucho el sólo recordarlo. La agarré con mi mano y la dirigí hacia mi boca. Ese sabor aun era nuevo para mí. Los nervios y la excitación eran difíciles de controlar, pero yo fingía estar tranquilo. Chupaba su verga mientras acariciaba sus piernas.
Me paré y acaricié su torso nuevamente, también su cola, tenía una linda y dura cola... Me puse detrás suyo y abracé, mientras apoyaba mi bulto en su cola le di pequeños besitos en la espalda. Le dije que se sentara en la cama. Antes de arrodillarme de nuevo, me desnudé por completo y le puse mi pija frente a su cara. No dudó un segundo y empezó a mamarla tan apasionado como la primera vez. Me senté sobre él y nuestras pijas se rozaban...
"Acostate" le dije y me puse sobre él en posición 69... Mientras mamaba esa verga gruesa, él hacía lo mismo con la mía. Me moví un poco hacia adelante, con la intención de que tocara mi cola y él pasó su dedo por fuera de mi ano.
En teoría, yo solo iba a tener sexo oral, pero en ese momento todos esos videos de "reverse cow girl" que había visto se vinieron a mi mente. Debo admitir que muchas veces lo que más me atraía de esos videos era la pija. Me dije a mí mismo "si vamos a probar, esta es la oportunidad".
Me puse en esa posición, sentado sobre él pero dándole la espalda... agarré su verga con la mano y la apoyé contra mi ano... empecé a mover mi colita sobre la cabecita. Mi cola totalmente virgen, muy cerradita.

"Date vuelta" me dijo Marcos y le hice caso. Me senté sobre él, pero esta vez mirando su cara. Puse mis manos sobre su pecho y continué con mis movimientos. Marcos me agarró fuerte de cintura y me dio un pijazo que me hizo doler, estaba desesperado por metermela pero yo estaba cerradísimo.
La chupé un poco más y volví a intentarlo... Sentía que mi ano se iba dilatando y la cabecita de a poco comenzaba a entrar. Lo cierto es que no me metió ni la mitad de la cabeza, pero mientras la punta de su pija estaba dentro mío mi excitación era total. Me sentía y me movía como una putita, mientras mi verga rozaba su abdomen.
Lo agarré de la cara y vi que también él estaba muy caliente. Fue eso, los nervios, el roce de mi pija en su cuerpo y sentir la de su verga en mi cola que me hicieron acabar. Comencé a gemir sin control y de repente sentí que exploté... un gran chorro de semen salió de mi pene y luego otro y otro. Recuerdo la cara de Marcos y su expresión de satisfacción al ver eso: "uffff". En medio de eso, su pija se salió de mi cola y cuando recobré el sentido todo su torso estaba lleno de mi leche.
Me arrodillé al lado de él y lo pajié... rápidamente él también acabó (mucho) también sobre su torso.
Tengo grabado en la memoria su imagen recostado sobre mi cama y cubierto de la leche de los dos.
Corrí a buscar papel y mientras se limpiaba me dijo "voy a necesitar más". Se limpió, se vistió y se fue... pero yo vuelvo a ese momento y me vuelvo a sentir como esa putita.
P/D: Agrego foto de aquella época...
Continuamos en contacto por la misma página de encuentros y quedamos en que la próxima vez nos encontraríamos en un lugar más reservado (mi casa) y así sucedió. Esta vez, Marcos me avisó con tiempo que pasaría por mi pueblo, yo hice espacio en mi agenda para tener tiempo libre en ese preciso momento. Le di la dirección y llegó en aquella camioneta blanca doble cabina. Fui a recibirlo y entramos a mi casa.
Marcos vestía muy similar a la primera vez (jeans azules y una camiseta blanca ajustada que remarcaba sus brazos y su pecho). Entró y se quitó los lentes de sol, y dejó el teléfono en la mesa. Le dije que me siguiera y llegamos a la habitación. Esta vez tenía decidido aprovechar bien el tiempo
Yo: "Cómo estuvo el viaje? Cansador?"
Marcos: "un poco"
Yo: "ahora te vas a relajar" (mientras me ponía frente a él y apoyaba mi mano en su pecho)
Marcos era más alto y corpulento que yo, me hacía sentir pequeño pese a que mi estatura supera los 170cm. Mi mano se deslizó hasta su cinturón y se lo quité, mientras el se sacaba esa camiseta ajustada. Pronto quedó frente a mí en boxer, como aquella foto que había visto la primera vez.
Acaricié su torso y también su bulto, me acerqué y me pegué a su cuerpo, casi abrazados. Me quité la ropa ambos quedamos en ropa interior. Me arrodillé y bajé sus calzoncillos; esa hermosa pija quedó justo frente a mí y ahora podía apreciarla con más detalle que la primera vez (cabeza rosadita, unos 18cm, gruesa y con huevos grandes, afeitada pero no del todo, vello púbico recortado). El olor era tal como lo recordaba, me excita mucho el sólo recordarlo. La agarré con mi mano y la dirigí hacia mi boca. Ese sabor aun era nuevo para mí. Los nervios y la excitación eran difíciles de controlar, pero yo fingía estar tranquilo. Chupaba su verga mientras acariciaba sus piernas.
Me paré y acaricié su torso nuevamente, también su cola, tenía una linda y dura cola... Me puse detrás suyo y abracé, mientras apoyaba mi bulto en su cola le di pequeños besitos en la espalda. Le dije que se sentara en la cama. Antes de arrodillarme de nuevo, me desnudé por completo y le puse mi pija frente a su cara. No dudó un segundo y empezó a mamarla tan apasionado como la primera vez. Me senté sobre él y nuestras pijas se rozaban...
"Acostate" le dije y me puse sobre él en posición 69... Mientras mamaba esa verga gruesa, él hacía lo mismo con la mía. Me moví un poco hacia adelante, con la intención de que tocara mi cola y él pasó su dedo por fuera de mi ano.
En teoría, yo solo iba a tener sexo oral, pero en ese momento todos esos videos de "reverse cow girl" que había visto se vinieron a mi mente. Debo admitir que muchas veces lo que más me atraía de esos videos era la pija. Me dije a mí mismo "si vamos a probar, esta es la oportunidad".
Me puse en esa posición, sentado sobre él pero dándole la espalda... agarré su verga con la mano y la apoyé contra mi ano... empecé a mover mi colita sobre la cabecita. Mi cola totalmente virgen, muy cerradita.

"Date vuelta" me dijo Marcos y le hice caso. Me senté sobre él, pero esta vez mirando su cara. Puse mis manos sobre su pecho y continué con mis movimientos. Marcos me agarró fuerte de cintura y me dio un pijazo que me hizo doler, estaba desesperado por metermela pero yo estaba cerradísimo.
La chupé un poco más y volví a intentarlo... Sentía que mi ano se iba dilatando y la cabecita de a poco comenzaba a entrar. Lo cierto es que no me metió ni la mitad de la cabeza, pero mientras la punta de su pija estaba dentro mío mi excitación era total. Me sentía y me movía como una putita, mientras mi verga rozaba su abdomen.
Lo agarré de la cara y vi que también él estaba muy caliente. Fue eso, los nervios, el roce de mi pija en su cuerpo y sentir la de su verga en mi cola que me hicieron acabar. Comencé a gemir sin control y de repente sentí que exploté... un gran chorro de semen salió de mi pene y luego otro y otro. Recuerdo la cara de Marcos y su expresión de satisfacción al ver eso: "uffff". En medio de eso, su pija se salió de mi cola y cuando recobré el sentido todo su torso estaba lleno de mi leche.
Me arrodillé al lado de él y lo pajié... rápidamente él también acabó (mucho) también sobre su torso.
Tengo grabado en la memoria su imagen recostado sobre mi cama y cubierto de la leche de los dos.
Corrí a buscar papel y mientras se limpiaba me dijo "voy a necesitar más". Se limpió, se vistió y se fue... pero yo vuelvo a ese momento y me vuelvo a sentir como esa putita.
P/D: Agrego foto de aquella época...
0 comentarios - Mi primer intento anal