You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Los primeros cuernos de mi marido (parte 2)

Los primeros cuernos de mi marido (parte 2)


Al otro día de la fiesta navideña de la empresa comencé a recibir mensajes de Antonio (es el nombre de mi exnovio) al principio solo saludando, preguntando por mi vida, a mí no me interesaba saber sobre él la verdad, pero no noté nada raro en sus conversaciones así que comencé a platicar con él, aunque siempre rechazaba sus invitaciones a salir por un café, por respeto a mi marido, mi comunicación con Antonio nunca se la oculte la oculté, mi esposo tiene acceso total a mi teléfono.

Aunque ya le había platicado sobre las invitaciones a salir mi esposo no se oponía, me dio la libertad de salir con Antonio si así lo quería, sabía que solo quería veré conmigo para conquistarme y sacarme una noche con él, nunca tuvo una plática interesante, lo único que tenía era habilidad para el sexo, cosa que tampoco me interesaba mi esposo era muy bueno y me tenía bien satisfecha.

Las pláticas de Antonio siempre querían llegar a ser platicas cachondas, me conocía, sabía que me gustaban esos temas, pero siempre cortaba esas platicas, y mi esposo lo sabía, una vez mientras estábamos acostados estaba mirando los mensajes de Antonio, me dijo que le gustaría que le coqueteara un poco para ver hasta donde llegaba, no me parecía buena idea pero lo intente por él, dirigí esa charla para rememorar la vez que que lo fui a ver a su ciudad natal, estuve con el un día entero, aunque planteábamos salir a pasear, la verdad fue que no salimos de su habitación más que para comer y regresar a hacer el amor, eso a mí marido le prendió y tuvimos esa noche un sexo maravilloso, mientras lo tenía entre mis piernas me rogaba que por una sola vez me atreviera a tener nuevamente sexo con Antonio, le decía que no, pero la calentura del momento me hizo aceptar, mi esposo paso días emocionado con eso, me decía que si ya se lo había propuesto a mi ex,que cuando tendríamos nuestro encuentro, pero dudaba mucho que fuera buena idea, pero no quería desilusionar a mi esposo así que le comenté tal y como estaban las cosas a Antonio.

Le dije que a mí esposo a mi, nos interesaba interactuar con él en la intimidad, no hacer un trio, sino que mi esposo solo nos iba a mirar y a grabar, era una fantasía que teníamos los dos, pero solo era eso, nada más, no buscaba nada, ni retomar el pasado ni engañar a mi esposo, me dijo que lo iba a pensar, mi esposo estaba muy al pendiente de la respuesta de Antonio, tardo dos días en responder y me dijo que aceptaba.

Nos pusimos de acuerdo cuando, donde y a qué hora, mi esposo me compro un muy atrevido conjunto de lencería negro, la verdad me veía super rica, era mucho para Antonio pero perfecto para mí esposo, llegó el día, llegamos al motel, yo ya iba con la lencería y un abrigo negro largo, lo que hizo mi esposo me dejó sorprendida, me dejó sola en el cuarto y me dijo que se iría me esperaba cerca de ahí para cuándo yo saliera, pero que hicieramos videollamada todo el tiempo, quería verme teniendo sexo a lo lejos, no quería que se fuera pero era su fantasía, haría cualquier cosa por él, estaba nerviosa, pero trate de tranquilizarme, tomé un poco de agua, mi teléfono sonó, era Antonio, me dijo que estaba fuera del hotel, que le dijera que habitación estaba, le dije y no pasaron ni dos minutos tocó a la puerta.

Al abrirle me miró sorprendido, aunque aún llevaba el abrigo largo me veía muy bien, me saludo con un afectuoso abrazo y un beso en la mejilla, le comenté que una vez comenzar mi esposo nos vería tener sexo por videollamada, Antonio quedó sorprendido y emocionado, comencé la videollamada, acomode mi teléfono frente a la cama para que nos pudiera ver, Antonio se acercó a mi, me tomo de la cintura y me dio un beso profundo, largo, metía su lengua en mi boca y disfrutaba de mi saliva, recordé algunas cosas, como antes solo con un beso de Antonio me prendía y ahora sabía porque y lo volvió a hacer, con ese beso mi vagina se humedeció al instante.

Me desabrochó el abrigo y me lo quito, se quedó maravillado con lo que llevaba puesto, me acariciaba todo, las nalgas con la tanga, las piernas con las medias y la tetas aún en mi sostén, se quito la ropa y me dijo que me pusiera de rodillas para hacerle una mamada, ya no recordaba lo grande que era la verga de Antonio, un poco más que la de mi esposo, y lo volvía a tener frente a mi después de muchos años, lo tome y me lo llevé a la boca, mis labios rojos rodearon si gran verga y mi lengua jugaba con la punta, escuchaba a Antonio gemir de placer en cada succionada, me tomo del cabello y comenzaba a meterme cada vez más su verga a mi garganta, fue delicioso, siempre e disfrutado de una buena verga, así madura y jugosa.

Me indico que me pusiera en cuatro sobre la cama, me acariciaba las nalgas y las abría para dejar al descubierto mi culo y mi coño cubiertos por el hilo de la tanga, me colocó detrás de mi de rodillas hizo a un lado mi tanga y sentía como Antonio olfateaba mi vagina y luego mi ano, sentía después de un momento sus dedos abriendo los pliegues de mi sexo húmedo y su lengua comenzando a chupar, la calentura subía y subía, hasta que yo misma me abría el culo para que Antonio pudiera chupar a gusto, pasaba de mi vagina a mi culo que se abría paso dentro de él con su lengua.

Estaba desesperada por tenerlo dentro de mi, así que le dije que me follara de una vez, se puso de pie tomo mi teléfono y dejo que mi esposo viera como comenzaba a penetrarme, sentía cada centímetro de tu hombría entrando y saliendo de mi vagina.

Así estuvo un rato moviéndose dentro de mi, después cambiamos de posición, me di la vuelta boca arriba y abrí las piernas lo más que pude para recibirlo, Antonio le mostraba todo a mi marido "que rica puta tienes, mirala como se abre" le decía mientras me me hacía a un lado mi tanga y me abría mi coñito para que viera mi marido lo húmeda y excitada que estaba, nuevamente Antonio entró en mi, me quite el sostén mis tetas se movían a cada metida de Antonio, mis pezones estaban duros, los jalaba yo con mis dedos.

Escuché que mi marido comenzaba a interactuar con Antonio por la videollamada, le decía que me acariciara las tetas y así lo hizo, después que me quitará los tacones que acariciara mis pies, sabía que mi marido adoraba mis pies y más si usaba medias, era uno de dos fetiches, Antonio decía que ya no aguantaba tenía que correrse, mi marido le dijo lo hiciera en mi cara, Antonio se movía cada vez más rápido y salió de mi, se acercó a mi rostro y se descargo, me lleno de mucha lechita, mi marido me dijo que no me limpiará quería verme con la leche de Antonio en mi cara.

Estuve recuperarme un poco, me dijo mi marido que ya estaba fuera de la habitación que saliera para ir a casa, me puse el abrigo, me despedí de Antonio y salí, me subí al carro de mi esposo y me dio un beso, me sorprendió porque tenía semen por todas partes hasta en mis labios pero eso a mí marido no le importo, estaba muy excitado, camino a casa le pedí que se sacará la verga, quería darle también una mamada, justo cuando llegamos a la entrada de nuestra casa se corrió delicioso en mi boquita.

Que putita me sentía con la leche de dos machos en mi.

0 comentarios - Los primeros cuernos de mi marido (parte 2)