Tenía 18 por ese entonces y se nos daba por ir al cine con dos amigos del barrio. Era cine continuado en Buenos Aires y siempre eran tres películas. Eran películas de artes marciales,
pero a veces eran las de Isabel Sarli o algunas de pelea que mostraban alguna teta y con eso ya nos calentábamos. Nos quedaba material para toda la semana, siendo que ni internet había.
Un sábado, ellos tenían un cumpleaños y se fueron antes. La cuestión que la tercera peli era una erótica italiana y a mi se me paraba enseguida . Estába en la última fila y no había ms
de 15 personas desparramadas en la sala. Entró un hombre de unos 40 años y se quedó parado por la entrada, que era a mitad del cine, hasta que sus ojos se acostumbraran. Miró buscando
y me vi que venía hacia atrás. Se sentó en la punta de la fila. Nunca me había tocado mi pene en el cine, pero hasta 5 minutos antes, hasta tenía intención de hacerlo, pensando que nadie
lo notaría y esa presencia cortó el clima. Hasta me daba verguenza pensar que notaría mi verga dura y me sentí incómodo, pero seguí viendo la película y no se me bajaba. Estaba muy
caliente y en un momento noté que se me estaba x mojar la ropa con líquido pre seminal y lo único que pude hacer es meter mi mano y sobar mi pene, apretándolo un poco para hacer que
salgan esas gotas, tomarlas en mi mano y secarme en la pierna. De ninguna manera quería ir a mi casa con el pantalón manchado y que se viera. Con mi mano derecha levanté mi ropa y metí
la izquierda para secar mi pene. Fué instintivo y para cuando giré la cabeza, él me miraba con una sonrisa. Me asuste, saqué mi mano y me quedé quieto. A los pocos segundos, el hombre se
levantó y recorriendo las 5 butacas que nos separaban, se sentó a mi lado. Yo temblé, no tenía experiencia con chicas y menos con varones. Éra muy pavo para mi edad y algo inocente.
Pensé que sería algun tipo de ladrón, pero enseguida noté que era otra cosa. Se sento y miraba la película, pero al minuto. veo que separa las piernas y se toca su entrepierna en un masaje
lento. Hacía algo y paraba un rato, como tanteando mis reacciones. Ya no estaba asustado de que fuera un ladrón, pero no sabía que pretendía que yo haga y no estaba dispuesto a nada con él.
Yo era varón, no miraba hombres, miraba a las mujeres, así estaban las cosas. De todas maneras, ahí estaba y vi como sin esfuerzo, bajó su bragueta y sacó una verga de unos 18 cms con su
cabeza brillosa, alumbrada por la luz de la pantalla. La sostuvo con su mano izquierda y yo que estaba a su derecha, no quería mirarla directamente, pero no me perdía detalle. Su mano la
tenía firme y subía y bajaba. Noté que su cara giró hacia mi y yo seguí mirando la pantalla. En ese momento, su rodilla derecha tocó la mía y me puse bien nervioso, pero me di cuenta que
mi pene estaba más parado y como vi que el me lo miraba, puse mis manos en mi regazo, intentando ocultarlo. Retiré mi rodilla un poco y el retiró su pierna, pero puso su mano en la suya y
en un momento la apoyó en mi rodilla y yo volví a retirarla. Dejó de insistir y vi que se reclinó en su butaca y aceleró su movimiento con la mano izquierda. Yo me había apartado en mi
asiento y escuché ciertos gemidos que el hacía. Ya no estaba asustado, estaba muy excitado, pero no entendía bien toda la situación, porque todo lo que con mis amigos a veces hablábamos de
los gays y nosotros deciendo ser muy machotes y esas cosas, ahora me hacían estar en un conjunto de dudas.
El tipo se había resignado y ya no avanzaba. Yo me senté más comodamente en mi asiento y ya no me molestó ver directamente como se hacía una paja y hasta veía de a ratos su cara y se pasaba
la lengua por los labios, gemía, cerraba sus ojos y en un par de veces hicimos contacto visual, pero no me insistió en acercar su pierna ni su mano. Yo dejé de ver la película y sentí un
calor enorme, dándome cuenta de que estaba por salir mi semen y agarré mi abrigo para irme y en ese momento veo que el hace un sonido distinto y sale de su verga un enorme disparo de semen.
Saltó casi un metro y fue a dar a la fila siguiente, mientras el seguía agitando su gordo pedazo de pene y haciendo salir disparos menores. Me estaba por levantar y no aguanté...Alcancé a
meter mi mano derecha en mi entrepierna y leche me salió despacio, pero abundante, llenando mi mano y desesperándome para maniobrar y sacar eso antes de que me ensucie la ropa. Tenía que
salir pasando frente a él y nos miramos cuando lo vi para que me haga lugar. Recogió sus piernas, sentándose más atrás en la butaca y me dijo como tranquilizándome,"pasá". Fuí dando
pasitos cortos y como cuidando que no me caiga por el poco espacio, el levantó su mano derecha y la apoyó tras mi muslo, pero enseguida sentí como la tenía bien metida en medio de mi culo
y recorrió desde mi perineo hasta mi cintura con una presión de sus dedos que me obligó a ponerme de puntillas. Era todo muy loco para mi...retirándome de la fila conmi mano llena de semen,
agarrando mi verga por dentro de mi ropa, pensando en que no se manchara mi pantalón, no sabiendo como iba a limpiarme, estando todavía caliente y sintiendo que si no hubiese sido por mi
ropa, la presión que hizo sobre mi ano, bien podría haber hecho que sus dedos me entraran hasta el fondo de mi culo. No sabía por que no me enojaba y por supuesto que no le dije nada.
Saliendo de la sala estaba el baño y entré apurado. No había nadie y entré en un cubículo que tenía un poco de papel. Me apoyé en la puerta, para que nadie abra, bajé mis pantalones con
la mano derecha y era un pegote de leche lo de mi mano izquierda, pero me había salvado. Apenas manchada la ropa interior. Así que pe sequé bien y salí a lavarme las manos para luego salir
a la calle. Sentía que la gente me miraba y estaba paranoico, como si la gente notara lo que había estado haciendo. Decidí caminar en lugar de subir al transporte y para cuando llegaba a
la casa, ya estaba tranquilo, pero todavía pensando en que tenía que revisar mi ropa, bañarme y lavar el enchastre.
Ya bañado y luego de cenar, me fui a la cama. Mis padres iban al cine esa noche y yo a dormir. Ya en la cama, me acordaba de partes del episodio de la tarde y se me mezclaba con partes
de la película. Era una película de Tinto Brass, El Hombre que mira se llamaba y me acordaba y se me paró enseguida. Me puse a hacerme una paja y se me venían las imágenes de la película
mezcladas con la de la verga de ese hombre. Se me puso bien dura y ya sólo giraban en mi recuerdo su mano en su verga y su mano queriendo tocar mi cuerpo. Pensaba en que habría pasado
si no lo rechazaba y no aguanté más, mi semen cayó sobre mi estómago y sabiendo que estaba en casa, recordé como me ensucié la mano en el cine y con esa misma mano, lo desparramé sobre
mi cuerpo. Mi estómago, mis tetillas, todo. Luego me fui a bañar otra vez, pensando en que no debería volver a ese cine.
Pero al viernes siguiente, ya libre de tareas de estudio, me encontré viendo el diario y buscando que cines pasaban películas eróticas..
pero a veces eran las de Isabel Sarli o algunas de pelea que mostraban alguna teta y con eso ya nos calentábamos. Nos quedaba material para toda la semana, siendo que ni internet había.
Un sábado, ellos tenían un cumpleaños y se fueron antes. La cuestión que la tercera peli era una erótica italiana y a mi se me paraba enseguida . Estába en la última fila y no había ms
de 15 personas desparramadas en la sala. Entró un hombre de unos 40 años y se quedó parado por la entrada, que era a mitad del cine, hasta que sus ojos se acostumbraran. Miró buscando
y me vi que venía hacia atrás. Se sentó en la punta de la fila. Nunca me había tocado mi pene en el cine, pero hasta 5 minutos antes, hasta tenía intención de hacerlo, pensando que nadie
lo notaría y esa presencia cortó el clima. Hasta me daba verguenza pensar que notaría mi verga dura y me sentí incómodo, pero seguí viendo la película y no se me bajaba. Estaba muy
caliente y en un momento noté que se me estaba x mojar la ropa con líquido pre seminal y lo único que pude hacer es meter mi mano y sobar mi pene, apretándolo un poco para hacer que
salgan esas gotas, tomarlas en mi mano y secarme en la pierna. De ninguna manera quería ir a mi casa con el pantalón manchado y que se viera. Con mi mano derecha levanté mi ropa y metí
la izquierda para secar mi pene. Fué instintivo y para cuando giré la cabeza, él me miraba con una sonrisa. Me asuste, saqué mi mano y me quedé quieto. A los pocos segundos, el hombre se
levantó y recorriendo las 5 butacas que nos separaban, se sentó a mi lado. Yo temblé, no tenía experiencia con chicas y menos con varones. Éra muy pavo para mi edad y algo inocente.
Pensé que sería algun tipo de ladrón, pero enseguida noté que era otra cosa. Se sento y miraba la película, pero al minuto. veo que separa las piernas y se toca su entrepierna en un masaje
lento. Hacía algo y paraba un rato, como tanteando mis reacciones. Ya no estaba asustado de que fuera un ladrón, pero no sabía que pretendía que yo haga y no estaba dispuesto a nada con él.
Yo era varón, no miraba hombres, miraba a las mujeres, así estaban las cosas. De todas maneras, ahí estaba y vi como sin esfuerzo, bajó su bragueta y sacó una verga de unos 18 cms con su
cabeza brillosa, alumbrada por la luz de la pantalla. La sostuvo con su mano izquierda y yo que estaba a su derecha, no quería mirarla directamente, pero no me perdía detalle. Su mano la
tenía firme y subía y bajaba. Noté que su cara giró hacia mi y yo seguí mirando la pantalla. En ese momento, su rodilla derecha tocó la mía y me puse bien nervioso, pero me di cuenta que
mi pene estaba más parado y como vi que el me lo miraba, puse mis manos en mi regazo, intentando ocultarlo. Retiré mi rodilla un poco y el retiró su pierna, pero puso su mano en la suya y
en un momento la apoyó en mi rodilla y yo volví a retirarla. Dejó de insistir y vi que se reclinó en su butaca y aceleró su movimiento con la mano izquierda. Yo me había apartado en mi
asiento y escuché ciertos gemidos que el hacía. Ya no estaba asustado, estaba muy excitado, pero no entendía bien toda la situación, porque todo lo que con mis amigos a veces hablábamos de
los gays y nosotros deciendo ser muy machotes y esas cosas, ahora me hacían estar en un conjunto de dudas.
El tipo se había resignado y ya no avanzaba. Yo me senté más comodamente en mi asiento y ya no me molestó ver directamente como se hacía una paja y hasta veía de a ratos su cara y se pasaba
la lengua por los labios, gemía, cerraba sus ojos y en un par de veces hicimos contacto visual, pero no me insistió en acercar su pierna ni su mano. Yo dejé de ver la película y sentí un
calor enorme, dándome cuenta de que estaba por salir mi semen y agarré mi abrigo para irme y en ese momento veo que el hace un sonido distinto y sale de su verga un enorme disparo de semen.
Saltó casi un metro y fue a dar a la fila siguiente, mientras el seguía agitando su gordo pedazo de pene y haciendo salir disparos menores. Me estaba por levantar y no aguanté...Alcancé a
meter mi mano derecha en mi entrepierna y leche me salió despacio, pero abundante, llenando mi mano y desesperándome para maniobrar y sacar eso antes de que me ensucie la ropa. Tenía que
salir pasando frente a él y nos miramos cuando lo vi para que me haga lugar. Recogió sus piernas, sentándose más atrás en la butaca y me dijo como tranquilizándome,"pasá". Fuí dando
pasitos cortos y como cuidando que no me caiga por el poco espacio, el levantó su mano derecha y la apoyó tras mi muslo, pero enseguida sentí como la tenía bien metida en medio de mi culo
y recorrió desde mi perineo hasta mi cintura con una presión de sus dedos que me obligó a ponerme de puntillas. Era todo muy loco para mi...retirándome de la fila conmi mano llena de semen,
agarrando mi verga por dentro de mi ropa, pensando en que no se manchara mi pantalón, no sabiendo como iba a limpiarme, estando todavía caliente y sintiendo que si no hubiese sido por mi
ropa, la presión que hizo sobre mi ano, bien podría haber hecho que sus dedos me entraran hasta el fondo de mi culo. No sabía por que no me enojaba y por supuesto que no le dije nada.
Saliendo de la sala estaba el baño y entré apurado. No había nadie y entré en un cubículo que tenía un poco de papel. Me apoyé en la puerta, para que nadie abra, bajé mis pantalones con
la mano derecha y era un pegote de leche lo de mi mano izquierda, pero me había salvado. Apenas manchada la ropa interior. Así que pe sequé bien y salí a lavarme las manos para luego salir
a la calle. Sentía que la gente me miraba y estaba paranoico, como si la gente notara lo que había estado haciendo. Decidí caminar en lugar de subir al transporte y para cuando llegaba a
la casa, ya estaba tranquilo, pero todavía pensando en que tenía que revisar mi ropa, bañarme y lavar el enchastre.
Ya bañado y luego de cenar, me fui a la cama. Mis padres iban al cine esa noche y yo a dormir. Ya en la cama, me acordaba de partes del episodio de la tarde y se me mezclaba con partes
de la película. Era una película de Tinto Brass, El Hombre que mira se llamaba y me acordaba y se me paró enseguida. Me puse a hacerme una paja y se me venían las imágenes de la película
mezcladas con la de la verga de ese hombre. Se me puso bien dura y ya sólo giraban en mi recuerdo su mano en su verga y su mano queriendo tocar mi cuerpo. Pensaba en que habría pasado
si no lo rechazaba y no aguanté más, mi semen cayó sobre mi estómago y sabiendo que estaba en casa, recordé como me ensucié la mano en el cine y con esa misma mano, lo desparramé sobre
mi cuerpo. Mi estómago, mis tetillas, todo. Luego me fui a bañar otra vez, pensando en que no debería volver a ese cine.
Pero al viernes siguiente, ya libre de tareas de estudio, me encontré viendo el diario y buscando que cines pasaban películas eróticas..
0 comentarios - El cine parte 1