Sigo con mis relatos de inicios... con esta cuarta parte, cierro lo que sería la parte preadolescente.
Me encantaría que me pregunten sobre dudas, algo que quiera más detalle, para interactuar.
1ra parte: https://www.poringa.net/posts/relatos/6257758/Inicios-gay-1er-Relato-100-real.html
2da parte: https://www.poringa.net/posts/relatos/6258294/Inicios-gay-2do-relato-100-real.html
3ra parte: https://www.poringa.net/posts/relatos/6259086/Inicios-gay-3er-relato-100-real.html
Cuando vuelve mi amigo que no vivía más en el barrio yo ya había experimentado con mi vecino G. entonces ya tenía claro que me encantaba la idea de revivir la escena en la cual yo me hice el dormido y mi amigo me la metió, me acabó en la cola y me pasó el dedo.
La cuestión transcurrió de la manera habitual. El viernes a la noche llega M. al barrio, a la casa de su padre, no nos vemos porque llegaba tarde pero el sábado bien temprano nos juntábamos todos los chicos del barrio a jugar a la pelota o lo que pintara.
Transcurre el sábado, llega la noche y M. deseoso de volver a tener un encuentro sexual conmigo, mientras yo durmiera, me dice que me quede a dormir en la casa. Por como se dio el día, otro amigo, mucho más chico que nosotros también se queda a dormir y solo había dos camas. Yo me acuesto solo en una cama y M. se acuesta con el otro chico. Hablamos en la oscuridad los tres y cuando todo apuntaba a que nos dormíamos, M., en una jugada maravillosa dice “Me voy a dormir con vos porque este me patea a la noche cuando duerme” No tenía sentido ni para el otro chico, ni para el padre de M. que estaba en la puerta dándonos las buenas noches, porque yo era mucho más grande que su compañero de cama.
Lo importante es que se cambió de cama y vino conmigo. Yo sabía que era para cogerme mientras dormía. Así fue. No pasó mucho tiempo desde que nos quedamos en silencio hasta que sentí que empezaba a apoyarme. Yo, como una trola nueva ya estaba dándole la cola de espalda simulando dormir. Esa noche estoy seguro que él sabía que yo estaba despierto, pero seguimos el juego. Me bajó el slip, me la metió, me hacía fuerza, me tocaba el culo y hasta me agarró la pija y me empezó a hacer la paja. En un momento, pasada una hora de estar así, metiéndomela (solo entre los cachetes), haciéndome agarrarle la pija, tocándome la mía, para variar, dejé de darle la espalda y me puse de frente a él. Me besó en la boca. Después puso su pija contra la mia y empezó a pajearse y pajearme al mismo tiempo.
La escena duró un poco y volví a darle la espalda. Esta vez acabó sobre su mano y luego me agarró la pija llenándomela de su leche. Yo no podía pajearme ni acabar, simulaba dormir para mantener la poca hombría que me quedaba. Pero el dolor de huevos fue tan grande que esperé un rato, hice como que me despertaba, fui al baño y me pajeé sobre su leche que todavía tenía en la pija… me acuerdo que la friccioné tanto que se puso blanca la leche. Cuando iba a acabar, también acabe sobre mi mano y me la pase por el culo, estaba zarpado en caliente. Me lavé y me fui a dormir con mi amigo que se había transformado en mi macho, porque G. era más versátil.
Al otro día nos despertamos como si nada, nuevamente, era domingo e hicimos lo mismo que el sábado. Fútbol, juntada, pasar el rato entre todos. En la cabeza de M. estoy seguro de que algo había cambiado porque le dijo al padre que no quería volver a lo de la madre, que se iba a quedar a dormir en mi casa. Yo encantado, porque eran vacaciones y no había escuela.
El padre de M. no quería, pero insistió tanto que por fin, domingo a la noche, estábamos los dos en mi pieza, listos para ir a dormir.
Esa tarde vino a mi casas mi vecino G. y estuvimos los tres en mi cuarto. Me acuerdo que miramos unas fotos pornos y G. dice “le contaste a M. lo que hacemos cuando estamos solos” a mi me dio vergüenza. La cuestión es que le agarré la mano a G. y me la puse en la pija a modo de chiste pero el no la sacó y empezó a tocarme. M. estaba incómodo y le daba gracia, porque lo nuestro era secreto, yo siempre estaba “dormido”. La cuestión es que, después de un rato de eso, salimos G. y yo no se a qué y lo dejamos a M solo en mi cuarto y cuando vuelvo, solo, lo veo colorado y noto un poco de semen en el piso. Se había pajeado velozmente…. Entonces, salimos, seguimos la tarde, pero sabía que a la noche, M. iba a estar conmigo en ese mismo lugar para seguir con nuestros juegos.
Me acuerdo que esa noche de domingo que se quedó a dormir bajé la persiana, cerré la puerta y no me veía la mano de lo oscuro que estaba, nunca más logré esa oscuridad en esa pieza ahora que lo pienso. La cuestión es que todo empezó como siempre. Hablamos, me hago el dormido y el también. Cuando empiezo a notar que el comienza con los movimiento para apoyarme como siempre, hice algo que quebró nuestra amistad para siempre. Me adelanté y le agarré la pija por arriba del slip. Empecé a acariciársela y ahora él era el que se hacía el dormido. Se empezó a poner dura y se la saqué del slip, me di vuelta, me bajé mi ropa interior y me la emboqué en el agujero, el empezó a hacer fuerza para metérmela y ya era obvio que estábamos los dos teniendo una relación sexual.
Se la agarraba, me la metía, me la refregaba por el culo, lo pajeaba, estábamos transpirados y mi culo hecho agua entre su liquido preseminal y la transpiración. En un momento no aguanté más y me di vuelta, me abalancé sobre él y se la empecé a chupar con desesperación.
No fue como con G. En donde le succionaba los huevos, me miraba en el espejo, experimentaba la situación. Esta chupada fue de desesperado, estaba muerto de ganas de chupar esa pija. Me la metí toda en la boca y recuerdo que saqué la lengua para chuparle los huevos al mismo tiempo. Se la masticaba, la besaba, le pasaba la lengua, era riquísima y yo estaba desesperado.
En un momento el no aguanta más y me quiere sacar para acabar pero yo no podía, les juro, no podía parar de chupársela. Hico como un chasqueo de lengua, como molesto porque no paraba de chupársela y me salí, el empezó a pajearse y yo me di vuelta, se la agarré y me la metí en el culo, mientras yo también me pajeaba. El me acabó con la pija entre mis cachetes y yo acabé sobre mi mano. Nos quedamos así, quietos por un rato… en silencio.
Hoy pienso que debería haber hablado para naturalizar lo que había pasado y, seguramente mi primera vez hubiese sido con el, porque realmente estábamos en la misma. Lo de G. era más de pendejo pajero, pero M. me había besado, había hecho todo desde la calentura mas genuina del mundo. Se había cambiado de cama para dormir conmigo, había insistido en su casa para no irse y quedarse a dormir conmigo. Pero elegí callar. Al rato me levanté, fui al baño, me quedé quieto y me fui a dormir a otra pieza que había en mi casa, lo dejé durmiendo solo. Al dia siguiente él se había ido, pero lo escuchaba que estaba afuera con mis otros amigos, salí, nos saludamos con vergüenza y cruzamos pocas palabras.
El se fue, no recuerdo que haya vuelto por varios meses al barrio hasta que volvió. Recuerdo que se quedó a dormir en mi casa, nos acostamos y automáticamente me apoyó, yo le agarré la pija y sentí que tenía pelos, cosa que antes no había pasado, por eso creo que habían pasado varios meses, yo le entrego mi cola, ya explícitamente, ese día sí íbamos a hacerlo y seguramente íbamos a hablar sobre lo que hacíamos, pero alguien abrió la puerta de la calle, escuchamos ruidos, nos pusimos la ropa interior y fingimos dormir. Era mi hermano con su novia que habían llegado de no se donde, nos despertaron, empezamos a hablar todos, amaneció, el se fue a la casa y les juro que nunca más volví a hablar con él. Fuimos amigos desde que nacimos prácticamente, pero nos distanciamos.
Mi sueño, realmente, es poder conectar así con alguien, pero ya estoy más grande, no tengo ese cuerpo que tenía, ya no está la inocencia de la juventud, está el miedo de que quedes con un loquito que tiene alguna enfermedad o que después te extorsiona… en fin. La secuencia sexual con mis vecinos terminó ahí pero mi morbo por las pijas no se detuvo en mi cabeza…
Tuve novias, muchas, garché mucho, pero siempre tuve el morbo de repetir eso… hasta que un día, ya estamos hablando de hace 10 años atrás, me instalé Badoo y quedé con un chico… esa va a ser la historia siguiente, en donde ya con experiencia y morbo acumulado intenté que me desvirgaran pero tampoco funcionó.
Si te gustó, contame que parte, si tenés dudas, querés que profundice en alguna parte... hablame!!!
Me encantaría que me pregunten sobre dudas, algo que quiera más detalle, para interactuar.
1ra parte: https://www.poringa.net/posts/relatos/6257758/Inicios-gay-1er-Relato-100-real.html
2da parte: https://www.poringa.net/posts/relatos/6258294/Inicios-gay-2do-relato-100-real.html
3ra parte: https://www.poringa.net/posts/relatos/6259086/Inicios-gay-3er-relato-100-real.html
Cuando vuelve mi amigo que no vivía más en el barrio yo ya había experimentado con mi vecino G. entonces ya tenía claro que me encantaba la idea de revivir la escena en la cual yo me hice el dormido y mi amigo me la metió, me acabó en la cola y me pasó el dedo.
La cuestión transcurrió de la manera habitual. El viernes a la noche llega M. al barrio, a la casa de su padre, no nos vemos porque llegaba tarde pero el sábado bien temprano nos juntábamos todos los chicos del barrio a jugar a la pelota o lo que pintara.
Transcurre el sábado, llega la noche y M. deseoso de volver a tener un encuentro sexual conmigo, mientras yo durmiera, me dice que me quede a dormir en la casa. Por como se dio el día, otro amigo, mucho más chico que nosotros también se queda a dormir y solo había dos camas. Yo me acuesto solo en una cama y M. se acuesta con el otro chico. Hablamos en la oscuridad los tres y cuando todo apuntaba a que nos dormíamos, M., en una jugada maravillosa dice “Me voy a dormir con vos porque este me patea a la noche cuando duerme” No tenía sentido ni para el otro chico, ni para el padre de M. que estaba en la puerta dándonos las buenas noches, porque yo era mucho más grande que su compañero de cama.
Lo importante es que se cambió de cama y vino conmigo. Yo sabía que era para cogerme mientras dormía. Así fue. No pasó mucho tiempo desde que nos quedamos en silencio hasta que sentí que empezaba a apoyarme. Yo, como una trola nueva ya estaba dándole la cola de espalda simulando dormir. Esa noche estoy seguro que él sabía que yo estaba despierto, pero seguimos el juego. Me bajó el slip, me la metió, me hacía fuerza, me tocaba el culo y hasta me agarró la pija y me empezó a hacer la paja. En un momento, pasada una hora de estar así, metiéndomela (solo entre los cachetes), haciéndome agarrarle la pija, tocándome la mía, para variar, dejé de darle la espalda y me puse de frente a él. Me besó en la boca. Después puso su pija contra la mia y empezó a pajearse y pajearme al mismo tiempo.
La escena duró un poco y volví a darle la espalda. Esta vez acabó sobre su mano y luego me agarró la pija llenándomela de su leche. Yo no podía pajearme ni acabar, simulaba dormir para mantener la poca hombría que me quedaba. Pero el dolor de huevos fue tan grande que esperé un rato, hice como que me despertaba, fui al baño y me pajeé sobre su leche que todavía tenía en la pija… me acuerdo que la friccioné tanto que se puso blanca la leche. Cuando iba a acabar, también acabe sobre mi mano y me la pase por el culo, estaba zarpado en caliente. Me lavé y me fui a dormir con mi amigo que se había transformado en mi macho, porque G. era más versátil.
Al otro día nos despertamos como si nada, nuevamente, era domingo e hicimos lo mismo que el sábado. Fútbol, juntada, pasar el rato entre todos. En la cabeza de M. estoy seguro de que algo había cambiado porque le dijo al padre que no quería volver a lo de la madre, que se iba a quedar a dormir en mi casa. Yo encantado, porque eran vacaciones y no había escuela.
El padre de M. no quería, pero insistió tanto que por fin, domingo a la noche, estábamos los dos en mi pieza, listos para ir a dormir.
Esa tarde vino a mi casas mi vecino G. y estuvimos los tres en mi cuarto. Me acuerdo que miramos unas fotos pornos y G. dice “le contaste a M. lo que hacemos cuando estamos solos” a mi me dio vergüenza. La cuestión es que le agarré la mano a G. y me la puse en la pija a modo de chiste pero el no la sacó y empezó a tocarme. M. estaba incómodo y le daba gracia, porque lo nuestro era secreto, yo siempre estaba “dormido”. La cuestión es que, después de un rato de eso, salimos G. y yo no se a qué y lo dejamos a M solo en mi cuarto y cuando vuelvo, solo, lo veo colorado y noto un poco de semen en el piso. Se había pajeado velozmente…. Entonces, salimos, seguimos la tarde, pero sabía que a la noche, M. iba a estar conmigo en ese mismo lugar para seguir con nuestros juegos.
Me acuerdo que esa noche de domingo que se quedó a dormir bajé la persiana, cerré la puerta y no me veía la mano de lo oscuro que estaba, nunca más logré esa oscuridad en esa pieza ahora que lo pienso. La cuestión es que todo empezó como siempre. Hablamos, me hago el dormido y el también. Cuando empiezo a notar que el comienza con los movimiento para apoyarme como siempre, hice algo que quebró nuestra amistad para siempre. Me adelanté y le agarré la pija por arriba del slip. Empecé a acariciársela y ahora él era el que se hacía el dormido. Se empezó a poner dura y se la saqué del slip, me di vuelta, me bajé mi ropa interior y me la emboqué en el agujero, el empezó a hacer fuerza para metérmela y ya era obvio que estábamos los dos teniendo una relación sexual.
Se la agarraba, me la metía, me la refregaba por el culo, lo pajeaba, estábamos transpirados y mi culo hecho agua entre su liquido preseminal y la transpiración. En un momento no aguanté más y me di vuelta, me abalancé sobre él y se la empecé a chupar con desesperación.
No fue como con G. En donde le succionaba los huevos, me miraba en el espejo, experimentaba la situación. Esta chupada fue de desesperado, estaba muerto de ganas de chupar esa pija. Me la metí toda en la boca y recuerdo que saqué la lengua para chuparle los huevos al mismo tiempo. Se la masticaba, la besaba, le pasaba la lengua, era riquísima y yo estaba desesperado.
En un momento el no aguanta más y me quiere sacar para acabar pero yo no podía, les juro, no podía parar de chupársela. Hico como un chasqueo de lengua, como molesto porque no paraba de chupársela y me salí, el empezó a pajearse y yo me di vuelta, se la agarré y me la metí en el culo, mientras yo también me pajeaba. El me acabó con la pija entre mis cachetes y yo acabé sobre mi mano. Nos quedamos así, quietos por un rato… en silencio.
Hoy pienso que debería haber hablado para naturalizar lo que había pasado y, seguramente mi primera vez hubiese sido con el, porque realmente estábamos en la misma. Lo de G. era más de pendejo pajero, pero M. me había besado, había hecho todo desde la calentura mas genuina del mundo. Se había cambiado de cama para dormir conmigo, había insistido en su casa para no irse y quedarse a dormir conmigo. Pero elegí callar. Al rato me levanté, fui al baño, me quedé quieto y me fui a dormir a otra pieza que había en mi casa, lo dejé durmiendo solo. Al dia siguiente él se había ido, pero lo escuchaba que estaba afuera con mis otros amigos, salí, nos saludamos con vergüenza y cruzamos pocas palabras.
El se fue, no recuerdo que haya vuelto por varios meses al barrio hasta que volvió. Recuerdo que se quedó a dormir en mi casa, nos acostamos y automáticamente me apoyó, yo le agarré la pija y sentí que tenía pelos, cosa que antes no había pasado, por eso creo que habían pasado varios meses, yo le entrego mi cola, ya explícitamente, ese día sí íbamos a hacerlo y seguramente íbamos a hablar sobre lo que hacíamos, pero alguien abrió la puerta de la calle, escuchamos ruidos, nos pusimos la ropa interior y fingimos dormir. Era mi hermano con su novia que habían llegado de no se donde, nos despertaron, empezamos a hablar todos, amaneció, el se fue a la casa y les juro que nunca más volví a hablar con él. Fuimos amigos desde que nacimos prácticamente, pero nos distanciamos.
Mi sueño, realmente, es poder conectar así con alguien, pero ya estoy más grande, no tengo ese cuerpo que tenía, ya no está la inocencia de la juventud, está el miedo de que quedes con un loquito que tiene alguna enfermedad o que después te extorsiona… en fin. La secuencia sexual con mis vecinos terminó ahí pero mi morbo por las pijas no se detuvo en mi cabeza…
Tuve novias, muchas, garché mucho, pero siempre tuve el morbo de repetir eso… hasta que un día, ya estamos hablando de hace 10 años atrás, me instalé Badoo y quedé con un chico… esa va a ser la historia siguiente, en donde ya con experiencia y morbo acumulado intenté que me desvirgaran pero tampoco funcionó.
Si te gustó, contame que parte, si tenés dudas, querés que profundice en alguna parte... hablame!!!
1 comentarios - Inicios gay.... 4to relato 100% real