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Inicios gay... 1er Relato 100% real

Esta serie de relatos que comparto son 100% reales y son, más que nada, para que alguien entienda mi deseo sexual, mi vida y mis experiencias. Con suerte, esto servirá para que alguien “normal” me escriba y quizás pase algo. Empecemos:

Todo iba, por decirlo de alguna forma, normal. Alguien conseguía una revista porno, nos pajeabamos en grupo, cada uno con lo suyo. Luego, en un momento, ya entrando en la adolescencia pasó a ser algo privado. Empezaron las noviecitas, pero solo a los besos. Eso sí, había amigos que comenzaban a tener acercamientos más íntimos con sus noviecitas y me lo contaban.

Digamos que cuando tenía X-III tenía un gran amigo que salía con una compañera de mi colegio (el iba a otro) y esta chica tenía fama de ser rápida, en los términos en que lo dicen los adolescentes, quizás muchos novios y muchos besos.

Una noche me quedo a dormir en la casa de mi amigo porque los padres se habían ido de viaje. Creo que jugamos en la compu hasta tarde y nos fuimos a dormir a la cama de sus padres. Con la luz apagada, pero con la luz de la luna iluminándonos me empezó a contar algo que había pasado con mi compañera. Ahí empezó a cambiar algo de esa normalidad.

Me contó que una tarde ella fue a su casa y en la misma cama que estábamos empezaron a besarse y él, aconsejado por su hermano mayor, le comezó a sacar el pantalón y su ropa interior. Ella no se resistió y, sin recordar bien cómo lo dijo, mi amigo se puso en cuatro y me explicaba que la puso así y que la empujó tan fuerte que se golpeó con el respaldo de la cama. Como yo no entendía me dice –“Mirá, ponete atrás mio, agarrame de la cintura y hace como que me la metés fuerte”.

Creo que él intentaba sinceramente explicarme pero yo me empecé a mezclar internamente. El estaba vestido pero en cuatro, yo agarrándolo de la cintura y apoyándolo en la cama de sus padres mientras él me graficaba cómo ella se golpeó.

No pasó más que eso, fue una anécdota que duró 10 minutos pero algo había sembrado en mí.
Me quedé con esa idea en la cabeza. Fui al baño y me hice una paja, me acuerdo… y agarré una especie de camisón de la madre para agarrármela mientras me pajeaba. Fue rápido y volví a dormir. Todo quedó ahí hasta el siguiente fin de semana en donde yo iba a ser el protagonista.

Tenía otro amigo de la infancia que se quedaba a dormir en mi casa desde que tengo conciencia y con el cual compartíamos esas pajas grupales. Cuando estábamos en mi pieza, acostados en la misma cama como siempre, empecé a darme cuenta de que sabía exactamente como era su pija porque cuando se pajeaba lo miraba siempre. Era de esas pijas cabezonas que no terminan de salir del capuchón y cuando salen, salen bien coloradas. Ni una curvatura, se le paraba y le pegaba en el ombligo de lo recta que era. A mí, en cambio se me curva para abajo, también la tengo más gruesa y un poco más grande que él.

La cuestión es que estábamos en mi cama y me había calentado tanto en la semana recordando lo de mi otro amigo que le dije a este que me habían contado una historia y que le golpeó la cabeza a su novia cuando la puso en cuatro… se lo expliqué bastante mal… se imaginarán por qué. Me puse en cuatro y le dije, mirá ponete y fíjate.

Fue distinto. Cuando me tocó estar atrás a mi, lo hice con vergüenza, medio timido. Pero este amigo interpretó que tenía la chance de apoyarse un culo por primera vez y que yo, que “no me daba cuenta”, le estaba contando una historia. Entonces cuando se puso atrás mío me empezó a refregar la pija, como pajeandose y no escuchaba lo que yo le decía de la historia. Se le paró y me la apoyó. Fueron dos segundos, pero se quedó mudo de la calentura y yo estaba completamente excitado de lo que había pasado. Terminamos de hablar y nos dormimos.

En medio de la noche me despierto y me doy cuenta de que él estaba apoyándome. No reaccioné, me hice el dormido y acomodé mi culo teen, en slip, bien para que pueda manipularlo. Él, intentando de que no me despierte, empezó a agarrar con su índice el elástico del slip y acorrerlo, y yo, con movimientos como dormido, me movía para que pueda hacerlo. Recuerdo que simulé que roncaba para que tenga mucha seguridad de que estaba dormido. Logró correrlo y por primera vez en mi vida sentí una pija lampiña, húmeda y muy dura entrando entre mis cachetes. Se me empezó a parar y recuerdo que pensaba que se iba a dar cuenta de que estaba despierto. (Escribo esto y me pajeo de solo recordarlo).

Cuando se cansó de puertearme, (recuerden que no teníamos idea de nada), yo hice un movimiento medio raro para poner mi mano a la altura de mi culo y tocársela. El me agarró la mano y se la puso en la pija, se la agarré bien… puso su mano sobre la mia y empezó a masturbarse, movió mi brazo e hizo que yo me emboque su pija en mi cola. Después de un rato hizo la cosa más excitante que experimenté en mi vida. Se pajeó y cuando estaba por acabar me la metio entre los cachetes. Una vez que terminó, METIO SU DEDO y empezó a recorrerlo de arriba abajo esparciéndome su leche en toda la raya. Con cada movimiento yo temblaba, tiritaba, de una forma que jamás lo volví a hacer.

Nos dormimos, al otro día como si nada. Él no vivía más en el barrio, entonces se fue para su casa y dijo que el fin de semana siguiente volvía… obviamente le gustó lo que pasó.

Yo en la semana me quedé maquinando e invité a un vecino, también de nuestra edad, a mi casa, a jugar un rato unos juegos en la compu.

Este otro amigo, G digámosle, era muy pajero abiertamente, él tenía canales porno en la casa y nos contaba como se pajeaba. Entonces, para mí era un gran candidato cantado para intentar nuevamente la historia de la novia de mi amigo, pero en este caso fue MUY EXPLICITO.


Si te gustó, sigo contando....

2 comentarios - Inicios gay... 1er Relato 100% real

Unanueva2
Me quede enganchado con tu historia
tonibcn41
Umm, el morbo té llevó a ser una zorrita
relatos_reales +1
reprimida....
tonibcn41
@relatos_reales cuenta mas