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Mi novia y los compañeros de trabajo (parte 4)

Por aqui la parte 4. No olvideis dar 10 puntos


Mi novia y los compañeros de trabajo (4)
Durante lo que quedaba de semana, las miradas y pequeñas risas tanto de Carlos, Javi y César como de Ernesto era constantes a mí paso, aunque quise convencerme de que solo era cosa mía, al final tuve que asumir que todos estaban al tanto de mis cuernos. No sabía por qué Ernesto se había enterado, pero hizo ciertos comentarios, con su acostumbrado machismo, que dejaban claro que se lo habían contado.
También vi a Isa reír con los tres chicos en el trabajo, callarse cuando yo me acerqué a ellos y ver sus incómodas respuestas al preguntar de que hablaban.
Llegó el sábado y después de comer, estábamos sentados en el sofá. Yo había intentado tener sexo por la mañana pero Isa me había rechazado entre bromas y cariñosamente, aplazando el sexo para otro momento.
-¿Que hacemos esta noche?- Pregunté
Isa se giró y me miró en silencio unos segundos.
-Cariño, he quedado con César en el pub para bailar-
-Esta bien, podemos ir de cena antes y hacer como las otras veces-
-No cariño, no va a ser como las otras noches- dijo acercando su cuerpo al mío y tocando mi muslo con su mano- Porque después de bailar pienso acabar en su casa follando-
-Claro, lo siento- dije
-Me dijiste que querías que se repitiese ¿No?-
-Si, claro. Tienes razón, solo que pensaba salir a cenar y bueno...-
-Por mi encantada. La verdad me da mucho morbo saber qué miras cuando bailo con él, sus manos me tocan y su cuerpo se pega al mío - mientras hablaba su mano había subido hasta mi polla- Me gustaría que vinieses, pero sabiendo que después del baile será su polla la que acabe en mi coño-
Solo pude gemir como respuesta al morbo de lo que me decía y las caricias de su mano.
-Tambien quiero que tengas claro que no pienso cortarme, me besaré con él y me dejaré tocar mucho más aunque esté presente-
-Lo... Lo entiendo- dije ya perdidamente cachondo.
-Entonces puedes reservar para cenar. Yo voy a depilarme- dijo besándome y levantandose del sofá 
-¿Me vas a dejar así?- le pregunté señalando mi erección 
-Lo siento cariño. Mi coño está reservado está noche, tendrás que aliviarte solo o esperar a que vuelva y te cuente el pedazo de polvo que me van a echar- me dijo riendo y lanzándome un beso.
Frustrado y cachondo, busqué un restaurante en el que reservar para cenar antes de entregarle mi novia a otro hombre.
Isa se pasó casi toda la tarde preparándose y escribiendo mensajes en el teléfono con César, aunque no le dijo de que hablaban, por las sonrisas que ponía podía hacerme una idea.
Salimos de casa cerca de las ocho, Isa se había puesto un vestido azul pegado a su cuerpo que marcaba absolutamente todo, desde el ombligo hasta los pezones de sus enormes tetas. Me demostró que no llevaba bragas llevando mi mano a su coño ante de irnos.
-Hoy estoy no será para tí - me dijo besándome.
Tomamos algo, cenamos y a las doce estábamos en el pub.
-¿Cómo estás?- me preguntó al ver que miraba hacia la puerta esperando la entrada de César-Si es demasiado duro para tí puedes irte-
-No, está bien. Quiero estar aqui- dije aunque por dentro era un lío enorme.
No estaba seguro de por qué estaba ahí. Me daba mucho morbo ver a Isa con César, pero ahora que ya habían follado y que todos sabíamos que se iba a repetir esa noche, no sabía cómo mirar a mí compañero de trabajo y dudaba que fuera capaz de hablar con él.
Cuando entró por la puerta, enrojecí, sentí como me temblaban las piernas mientras él se acercaba. Quería huir, quería llevarme a Isa, quería pegarle para defender mi hombría, quería que se la llevase él, que se besasen en mi cara, que me demostrasen lo cornudo que era.
Isa me besó y me agarró la mano para calmarme.
-Buenas noches conpañeros- saludó César al llegar a nuestro lado, por suerte venía solo 
-Buenas noches- saludó Isa dando dos besos a César 
-Buenas noches- dije tratando de aparentar calma estrechando su mano-¿Una copa?- le ofrecí para romper mi incomodidad 
-Claro, gracias-
Me giré a la barra para pedirle la copa y pude ver de reojo, como agarraba ya a Isa por la cadera y le daba un beso suave en los labios.
'Va ser muy duro" pensé al tiempo que mi polla se endurecía.
Para cuando me giré con la copa, se comían la boca con pasión, sin importarles mi presencia agarrando la copa se César y esperando a que terminase de besar a mi novia.
-Gracias- dijo cogiendo su copa 
-De nada- Dije avergonzado, pero con una erección increíble.
Isa se acercó y me besó con las mismas ganas que lo había hecho con él 
-Gracias- Me dijo al oído- Me gusta mucho que estés aquí te lo agradeceré mañana en casa, está noche soy de otro hombre-
Asentí como un tonto mientras mi novia volvía a los brazos de mi corneador que me sonreía victorioso. Se fueron hacia el centro de la pista y me quedé solo junto a la barra viendo como bailaban, se besaban y tocaban a menos de diez metros de mi.
-Hola jefe- me saludó Javi apoyando su mano en mi hombro.
No le había visto entrar, ni a él ni a Carlos que estaba a su lado.
-Ho... hola- saludé muy nervioso 
-Veo que tú chica se está divirtiendo- dijo mirando hacia donde César e Isa se comían la boca.
-Sí... Eso parece - dije totalmente rojo de vergüenza 
-¿Sabes? Hay que ser muy hombre para darse cuenta que no das la talla para satisfacer a tu chica-
-Supongo- 
-Claro que sí, un buen novio que sabe que su chica es insaciable y no es suficiente para apagar su fuego y deja que otros lo hagan-
-Sí, es algo entre nosotros, un juego. Pero tenemos buen sexo-
-Puede que tengáis buen sexo, pero está claro que para ella no es suficiente - dijo dando dos palmadas en mi espalda- voy a ver a tu chica, disfruta jefe- 
Ambos se fueron a la pista, saludaron a Isa con dos besos y la rodearon junto a César. La hacían bailar con todos, pasar de uno a otro, la tocaban casa vez con más descaro, sobre todo César, por supuesto, pero Javi y Carlos también aumentaban los contactos
Isa estaba en las manos de Carlos, con su culo pegado al cuerpo de mi compañero, este la hizo girar y la besó metiendo su lengua en la boca de mi novia, que acepto el beso con gusto. Después fue directa a Javi y ella misma inició un beso igual de apasionado. Se giró hacia mi me dedicó una mirada morbosa y se entregó después a César.
Se había besado con los tres de seguido, en medio de la discoteca, donde mucha de la gente que estaba había visto como había entrado y estado en la barra conmigo. Podia ver cómo muchas miradas se dirigían a ellos y después a mí, vi risas, miradas de asco y desprecio y otras de deseo hacia Isa, que era desde luego el centro de atención de todo el mundo.
Ni a ella ni a mis tres compañeros parecía importarles nada, seguían con sus bailes, sus sobeteos y sus besos a la vista de todos. Ya tocaban con descaro el culo y las tetas de Isa, sobre y bajó el vestido. Ella hacía lo mismo sobando los paquetes de los tres chicos.
Hablaron algo entre ellos, Isa me miró y se acercó a mí. Puede ver cómo las miradas de la mayoría de la gente le seguía en su camino hacia mi, muchas sobretodo las de las mujeres, parecían llamarla "zorra" con los ojos. 
Me besó nada más llegar a mi lado. Ahora la miradas decían"zorra" y también " cornudo"
-Cariño, me voy con ellos a su casa-
-Esta bien. Te espero en la nuestra-
-Me gustaría que vinieses con nosotros-
-¿Ir con vosotros? ¿Quiere follar con los cuatro a la vez?- pregunté sorprendido pero muy cachondo ante esa idea
-No mi amor, voy a follar solo con ellos tres. Me gustaría que vinieses pero solo a mirar, me pone muy cachonda imaginar que tú estás sentado viendo como ellos me follan- dijo besándome de nuevo y llevando su mano a mi polla-Solo si tú quieres, claro-
¿Quería? Era demasiado sí. Pero en verdad ellos ya sabían todo y se la iban a follar de todas formas. Al menos disfrutaria de mirar por muy duro que fuese.
-Esta bien. Iré-
-Gracias. Muchas gracias- me besó y les hizo un gesto a los chicos para ir hacia la salida.
Salimos de la mano, de nuevo atrayendo todas las miradas, comentarios y gestos de la discoteca.
Nos encontramos fuera con los tres chicos que se iban a follar a mi novia. En cuanto estuvimos juntos, Isa se beso con cada uno de ellos sin soltar mi mano.
-Toma jefe, ya que tú nos prestas a tu chica yo te dejo conducir mi coche- dijo César tirándome las llaves de su coche que estaba aparcado ahí mismo.
Lo cierto es que solo había bebido media copa, así que estaba en perfecto estado para conducir. Me senté en el asiento del piloto, ellos tuvieron una pequeña discusión por quien se sentaba de copiloto y que dos lo hacían atrás junto a Isa. Finalmente, fue Javi quien acabó sentado a mí lado y dándome las indicaciones para ir a su casa.
A penas había arrcanado y ya habían empezado la fiesta atrás. Isa estaba en medio, se besaba con uno y otro teniendo una mano en casa bulto y sus piernas abiertas para dar acceso a su coño que no le faltaba atención.
Antes de llegar al primer semáforo, el vestido de Isa ya estaba arrugado en su cadera, dejando su coño y sus tetas al aire y siempre atendidas por una boca o una mano. Ella, a su vez, había sacado las dos pollas y las meneaba con suavidad. Tal y como le había descrito, la polla de César era enorme, gorda, larga y venosa. Pero la de Carlos no se quedaba muy atrás, doblando prácticamente el tamaño de la mía en todas las dimensiones. Menos mal que Javi me iba indicando porque mi vista no se quitaba del asiento trasero, que veía por el retrovisor.
-¿Por qué no te agachas y empiezas a mamar, nena?- dijo César
Isa emitió un pequeño gemido, se quitó el cinturón de seguridad y se puso de rodillas en el suelo. El coche era suficientemente espacioso para que entrase entre los asientos dejando su culo y coño casi pegado al freno de mano. Javi aprovechó eso llevando su mano entre las piernas de mi novia que ya alternaba que polla mamaba y cuál pajeaba.
-Menos mal que nos has encontrado, jefe. No sé cómo iba a complacer tu solo a una blanquita tan insaciable y deseosa de polla negra-
-Ya, supongo- dije tímido.
-Mal, el solo no podía conmigo- dijo Isa sacando la polla de César de la boca y pasando a la de Carlos- Yo necesito pollas grandes y negras-
-Se nota zorrita, las pollas blancas se te quedan pequeñas ¿Verdad?-
-Sí, yo necesito pollas negras que me llenen-
-¿Lo ves jefe? Tu novia es adicta a la polla negra-
-Sí, ya veo- respondí un poco humillado pero cada vez más excitado.
-Tu le puedes dar amor y cariño pero ella necesita buena polla- 
-Sí, buena polla negra- respondió Isa.
Justo paramos en otro semáforo. Isa se levantó, me agarró de la camisa y me dio un morreo increíble en el que pude degustar el sabor a polla que salía de su boca.
-Te quiero cariño. Pero necesito sus pollas- me dijo
-Lo entiendo- dije
Ellos tres se partían de risa mientras César guiaba de nuevo la cabeza de mi novia a su boca.
-Que bonito. Como se nota el amor- dijo riendo.
Llegamos a su calle, Javi me dijo cual era el garaje y aparqué el coche. Isa no dejó de mamar hasta que César se lo dijo ya con el coche aparcado.
Caminamos por el garaje, Isa seguía con el vestido arrugado en cu cadera, con todo su cuerpo al aire en medio de César y Carlos. 
-Ey tíos, ahora me toca a mí- dijo Javi cuando esperábamos a que bajara el ascensor e Isa ya se había arrodillado a mamar de nuevo.
Cesar y Carlos asintieron y mi novia se giró para engullir la polla de Javi hasta que el ascensor llegó al garaje.
Subir fue muy humillante. Isa se arrodilló en medio del ascensor, rodeada por nosotros cuatro, pero mi polla era la única que estaba metida dentro del pantalón y no disfrutaba de la atención de las manos y la boca de mi novia.
-La chupa bien tú chica ¿Eh?- me dijo Javi cuando Isa tenía su polla en la boca.
-Sí, muy bien- dije.
-Mira como le entra la mía casi entera. La tuya la hará desaparecer- dijo riendo.
Tragué saliva viendo como Isa era capaz de meterse semejante polla casi por completo en la garganta, chupar la mía le debía parecer un caramelo.
Llegamos al piso, Isa siguió mamando con la puerta del ascensor abierta parecía no ser consciente de que habíamos llegado, parecía no ver más allá de las tres pollas que le rodeaban.
-Vamos zorrita, tranquila que te vas a cansar de chupar polla está noche- le dijo César levantandola del suelo.
Entramos en su piso, fuimos directos a una habitación que tenía una cama de matrimonio, ellos entraron llevando a mi novia en brazos. La mano de César me detuvo antes de entrar yo.
-Ahí está la cocina, coge una silla para ti y siéntate aqui- dijo indicando el hueco bajo la puerta.
Hice lo que me mandó, fue a por una silla y la puse bajo la puerta para sentarme. Ellos ya se habían quitado la camiseta y tenían, una vez más a mi novia chupando sus pollas.
Cuando me senté, Isa me miró, se levantó pidiendo permiso con sus ojos a sus amantes y se acercó a mí. Me besó, metió su lengua en mi boca junto al sabor y los líquidos que había sacado de las tres pollas de mis compañeros y jugó con la mía unos largos segundos.
-¿Preparado?- me preguntó 
Asentí 
-Te quiero- me dijo besándome de nuevo antes de volver a la cama y ponerse de rodillas sobre ella.
-Folladme. Quiero que mi novio vea como me follan tres machos de verdad-
Ellos rieron ante el comentario, se quitaron el resto de su ropa y se abalanzaron sobre ella. La pusieron a cuatro patas, César fue el primero en ponerse detrás de ella para meter su polla en el coño de mi novia.
-Atento cornudo. Mira la cara de tu novia cuando recibe una polla de verdad-
-Oh joder- gimió Isa mirándome a los ojos recibiendo la polla de César-Me encata, cariño. Me llena tanto. Que pollón tiene- dijo aguantando sus ojos en mi.
-Deja de mirar al cornudo y ocúpate de esto- le dijo Carlos golpeando con su polla la cara de mi novia.
Isa obedeció al momento y se metió la polla que golpeaba su cara en la boca.
-Aqui tienes otra que no se te olvide- dijo Javi siendo él ahora quién pegaba con su polla en la mejilla de Isa.
Mi novia agarró la polla que le quedaba en la mano, apoyada como podía sobre la otra mientras César ya la embestia con fuerza 
-¿Qué pasa zorra no puedes con tres pollas?- preguntó Javi al ver que Isa le costaba sujetarse y pajear su polla a la vez-¿Prefieres que te haga el amor tú novio?-
-No, quiero vuestras pollas, que me folleis duro. Lo siento- se disculpó y se esmeró más por atender su polla.
Se lo pusieron fácil, Carlos se encargó de agarrar a mí novia por las tetas mientras marcaba el ritmo de la mamada, prácticamente follandole la boca. Y César la sujetaba de la cadera embistiendo cada vez más duro el coño de Isa.
-Mucho mejor ahora. Te faltaba motivación- 
-Gracias- dijo Isa en el segundo de alivio que le dio Carlos a su garganta.
Estuvieron unos minutos así antes de cambiar posiciones y agujeros de mi novia. Carlos, pasó al coño, Javi a la boca y César se conformó con la mano.
-¿Que te parece cornudo? ¿Lo hace bien tú chica?- me preguntó César 
-Sí, muy bien- dije
No había perdido detalle de la escena, mi polla goteaba y parecía apunto de explotar dentro del pantalón que aún tenía puesto.
-A ver si aguanta toda la noche sin que la ronpamos- dijo azotando una nalga de Isa con fuerza.
-Aguantare toda la noche y más. No dejéis de darme polla, que el cornudo vea como me follais-
-Pero que guarra eres-
Mantuvieron esa posición otros largos minutos. Isa gemía como una loca, jamás la había visto así.
-Un segundo- pidió Isa justo antes de que fueran a tumbarla boca arriba en la cama.
-¿Que pasa, zorra? ¿Ya no puedes más?- le dijo Javi 
-Sí, espera- se levantó y se acercó a mí
Me dió otro morreo y me soltó el pantalón bajándolo hasta los tobillos junto a mi boxer, dejando al aire mi polla totalmente dura y mojada.
-Te quiero cariño. Disfruta- me dijo con otro beso antes de volver a la cama junto a ellos.
-Joder normal que no tenga suficiente con eso- me dijo Carlos señalando mi polla y riendo.
Isa se tumbó boca arriba, como ellos querían, y levantó las piernas.
-¿A qué esperáis? Que alguien me clave la polla, por favor - pidió.
-Seras zorra- dijo César metiendo de un golpe si polla en el coño de mi novia.
Ahora tenía más fácil chupar y masturbar las otras dos con sus manos libres de apoyarse.
-Sí, soy muy zorra y quiero más polla-
Los chicos rieron y Javi y Carlos le pegaron con sus pollas en la cara.
-Pues ponte a mamar-
Disimuladamente, llevé mi mano a mi polla para masturbarme, no tardé nada en correrme. Traté de no hacer ruido para no llamar su atención, pero César vio como mi polla disparaba.
-Si se ha corrido ya el muy cornudo en menos de un minuto. Esta hembra te queda grande- dijo riendo de nuevo.
Lo cierto es, que por lo que estaba viviendo, era cierto que me quedaba grande. Isa estaba aguantando tres pollas que doblaban el tamaño de la mía y pedía más. Llevaban follando más de media hora, mucho más que cualquier polvo que echase conmigo.
No me dolió, debería haberlo hecho, pero no lo hizo. Estaba disfrutando, mi novia también y eso era lo único que importaba. Llevé de nuevo mi mano a mi polla y empecé una segunda paja.
La siguiente en correrse fue Isa, lo hizo clavada en la polla de César.
-¡Oh joder, no pares. Me corro!- gritó
-Claro que no voy a parar zorra- dijo César que siguió follando a mi novia sin darle descanso 
Isa pareció quedar inconsciente durante unos segundos con la polla de César reventando su coño y la de Carlos metida en la boca. Pero pronto volvió en sí pidiendo más 
-Sigue. Quiero más - pidió.
Cambiaron, César dejó el coño de Isa para Javi y ocupó su sitio sobre la cara de mi novia.
-Joder no aguanto más- anunció Javi tras follarse un buen rato a Isa 
-Pues sal de ahí que voy yo- dijo Carlos 
-Esta bien. Trae la boca zorra-
Mi novia chupó con ganas la polla de Javi sabiendo lo que se venía.
-Me corro zorra. Pon la cara ¡joder!-
Isa se puso bajo su polla con la boca abierta y la lengua fuera y recibió una abundante corrida que le lleno la cara.
-Joder yo también me corró- dijo Carlos saliendo poco después del coño de mi Isa y juntado su corrida en la cara de ella a la de su amigo.
-Ya solo quedó yo zorra- dijo César 
-Follame, destrozame- pidió Isa con la cara llena de corrida.
Cesar la levantó tirando de su pelo y la trajo hasta mi. La empujó colocando su cuerpo sobre mis piernas y la embistió desde atrás.
Isa me miraba apoyada en mis piernas, con la cara chorreando leche y recibiendo la increíble follada de César. Me corrí por segunda vez al momento. Mi novia me sonrió al ver cómo derramaba mi corrida que caía por mi polla y me agarró del cuello para acercar mi cabeza a la suya.
-Te quiero- me dijo besándome con pasión.
-Yo yo a ti - respondí 
Pide notar cómo la corrida de Javi y Carlos se pegaba a mi cara. Isa se acercó de nuevo y la lamió hasta dejarme la cara limpia para besarme otra vez.
-Que bonito y que asco dais- dijo Javi riendo.
-Me corro, cariño. Me voy a correr sobre tí pero sintiendo la polla de otro-
-Sí correte, mi amor- le dije
Isa me agarró fuerte los muslos y los araño mientras estallaba en otro orgasmo.
-!Oh dios!- gritó 
Tuve que sujetarla mientras César seguía en su coño, aunque está vez bajó el ritmo.
-De rodillas, zorra. Te queda una corrida que sacar-
Isa obedeció al momento y se arrodilló ante César.
-Ya sale. Abre la boca ¡Ahhh!-
Cesar echó casi toda su corrida en la boca de Isa, aunque sacó tanta leche que algo cayó por la barbilla y las tetas de mi novia.
-Dale un besito a tu novio ¿No?- le dijo cuando Isa aún tenía toda la leche- en la boca.
Isa me miró para ver si estaba de acuerdo, asentí y me besó pasando toda la corrida a mi boca, que me tragué sin dejar de besa
rme con ella.
-Como se nota el amor- dijo César muerto de risa 
-Muchas gracias - dijo Isa 
Los tres chicos se sentaron en la cama. Isa y yo nos pusimos la ropa y salimos del piso sin lavarnos.
-¿Te ha gustado?- pregunté 
-Ha sido la mejor noche de mi vida. Muchas gracias- me respondió con un beso.
Llamamos un taxi y nos fuimos a casa

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