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Perdido Con Mama 4 Edicion 2026

Perdido Con Mama 4 Edicion 2026


Miabuelo Eduardo y su mujer llevaban unas cuantas maletas, yo tuve que descargarun par de pequeñas bolsas de viaje del coche. Estaban solo de paso, se iban deviaje a Colombia, de allí era Gema, al menos por parte de madre, su padre erafrancés, según creo.
Miabuelo, con un gesto cómplice, en un apretón de manos me pasó un billete decien euros, cuando dejé las bolsas en el cuarto de invitados. El abuelo Eduardoestaba forrado, había sabido invertir con la burbuja inmobiliaria, y salirse atiempo, de todas formas ya tenía pasta de su padre. Por un momento pensé cuantode ese dinero iría a parar a mi madre, su única hija, ahora que se había vueltoa casar. Miré el billete con una sonrisa, era una buena propina, pero lo ciertoes que hubiese preferido que nadie nos molestase el fin de semana a mi madre ya mí, aunque solo estuviesen de paso.
–Elavión sale el domingo, se me ocurrió venir a hacer una visita antes demarcharnos. Nos comentó.
–Mimamá está deseando ver a Eduardo, dice que es como Julio Iglesias.
ComentóGema, me reí, mi madre me dio un codazo. La mujer de mi abuelo tenía cuarenta, frentea los sesenta y cuatro de mi abuelo, era una mujer florero. Una muy atractiva, teníaun cuerpo latino explosivo, y como seguro llevaba buena vida, se cuidaba ytenía unas curvas mortales. En ese aspecto era lo opuesto a mi madre, teníaunos pechos muy tiesos, grandes, no los abarcabas con una mano, el culo trescuartos de lo mismo.
Erapor otro lado bastante más baja que mi madre, con una cara bonita, no tan guapacomo mamá, ojos marrones avellana, la melena larga, algo rizada y de un colorcastaño casi rubio. Viéndola al lado de mi abuelo, no quedaba duda de que elviejo tenía pasta, pues esa mujer podía tener a quien quisiese. Supongo que elaspecto mencionado y el carácter, risueño, casi infantil y algo ingenuo de Gema,hacían que mi madre no la soportase, veía todo aquello como una interpretacióninteresada. Aunque en este punto hay que decir que mi abuelo no era un tipo malparecido o aplastado por la edad, y mucho menos un hombre al que fuese fácilengañar o que se dejase seducir estúpidamente. En muchos sentidos, comodescubrí ese fin de semana, estaba hecho un chaval y sabía bien lo que se hacíaen materia de mujeres.
Porotro lado el parecido entre mi abuelo y yo era notable, de hecho me parecía mása mi él, que a mi padre. Los dos estábamos en torno al metro ochenta, mismomentón, la forma de los ojos también era reconocible en los dos, eso sí miabuelo era algo más corpulento, tenía cierta barriga, de la buena vida. Deprofesión fue ingeniero, como mi madre, llevaba años jubilado, o más bienretirado. Viudo desde hacía años, yo no llegue a conocer a la abuela. Yo la verdad admiraba al abuelo, se casó conGema hacia tres años, si al menos se la había tirado una vez al año durante esetiempo, tenía que ser el hombre más afortunado de su generación. Mi madre nopensaba como yo, lo había dejado claro varias veces, a la boda estuvimos apunto de no ir porque ella se empeñó. Sumando a eso su trato, gélido, con Gemaprovocaba una tensión casi insoportable. La mujer de mi abuelo intentando seramable, mi madre matándola con la mirada, y a veces cosas peores. Mi madreestallaba en todo tipo de descalificativos para su madrastra cuando no estabadelante.
Más deuna vez con ella delante ya lanzó algún dardo envenenado. Por eso no me extrañoque nada más instalarse en la habitación de invitados, un cuarto libre de lacasa con una amplia cama de matrimonio, mi abuelo llevase a mi madre apartepara hablar, supuse que tendría que negociar una tregua con ella el tiempo quese quedaran bajo nuestro techo. El abuelo era consciente de la situación, sumujer por otro lado no parecía estarlo. Me quedé con Gema en la habitación, sesentó en la cama y dio unos botecitos, se le movieron las tetas, para probar elcolchón, a mi el bamboleó me distrajo.
–Establandita, observó
–Las prefieroduras, duermo mejor. Volvió a botar y sus tetas también.
–Quemayor estás, ¿Cuántos años tienes?
Teníauna voz gritona, con una mezcla de acento francés, muy leve, e iberoamericanoun tanto rara la fusión.
–Diecinueve.
Lerespondí, la miraba desde arriba, directamente al escote del vestido quellevaba.
–Tengouna amiga alemana en casa, vivían en Mallorca ella y mi abuelo
–Que diceque entre dieciocho y veintitrés es la mejor edad para los yogurines.
Sonreíel comentario, más que nada porque ella sonreía y porque me divertía quetuviese ese punto ingenuo para soltar cosas así sin filtro. Mi madre tenía unafaceta juguetona a la hora del sexo, pero Gema era simpley llanamente así, todo el tiempo.
–Seacuesta con muchos chicos jóvenes Anette, yo con tu abuelo tengo bastante, esmuy macho.
Se meborró la sonrisa un tanto, el comentario fue demasiado íntimo, mi abuelo y mimadre regresaron. –Vamos a ir a comer por ahí, yo invito. Proclamó mi abuelo, elmacho. Eso hicimos, los cuatro comimos en un buen restaurante, a cuenta de miabuelo.
Durantela comida Gema llevó la conversación, por decir algo, la mujer de mi abuelo seentregaba a una verborrea incesante sobre cualquier tema que se la pasase porla mente.
Mimadre hacía un claro esfuerzo por aguantar a la mujer, mientras mi abuelo enlas escasas ocasiones que ella dejaba de hablar me preguntaba por mi vida. Nonos veíamos a menudo así que le puse al día de los estudios y demás, mepreguntó si tenía novia, evité darle una respuesta, pues en ese momento yaconsideraba a mi madre poco menos, o quizá más, que a una novia.
Aguantamosla comida, pero el resto de la tarde pintaba eterno, teniendo en cuenta quepoca cosa se podía hacer en casa, o al menos poca cosa con tanta gente. Devuelta en casa mi abuelo se fue a echar la siesta, sería su secreto paramantenerse como un chaval a los sesenta.
Sumujer quería ir de compras, él se excusó, mi madre por supuesto ni se la pasópor la cabeza ser voluntaria, me tocó a mí. Tuve llevarla a Madrid, en el cochede mi abuelo, segunda vez esa semana que me ponía a los mandos de un buen carro,además mi abuelo me prometió una recompensa. Sumemos que era mejor que mi madrey ella no pasasen demasiado tiempo juntas, para que me sobrasen los motivospara acompañar a Gema. Mi madre me dio unos cuantos avisos antes de salir:
–No sete ocurra hacer el tonto con esta como con tu tía.
–Meapuntaba con el indicé al pecho.
–Tranquila,eso no va a pasar.
–AunqueGema estaba muy buena, teniendo lo que tenía con mi madre no me arriesgaría, bueno,no tentaría a la suerte más bien. Nos fuimos, directos al barrio de Salamanca, yaque iba a pagar el abuelo, mejor que pagase por algo bueno. Gema estaba allí ensu salsa, en la primera tienda sacó la tarjeta, y yo viendo los precios de losartículos creí que la quemaba ya allí. Pero no fue así, para la quinta paradaiba yo bien cargado de bolsas, y llevábamos algo más de una hora y media.
Habíamostenido un par de momentos incómodos durante las compras, Gema me llamaba alprobador y se lucía delante de mí, y como no soy de piedra se me iban los ojosy lo que no eran los ojos. En uno de los casos, probándose un vestido, me agarróla mano y la llevó a su culo.
–¿Teparece que me hace mucho culo?
–Negué,con la mano plana intentando no sentir.
–¿Y deescote?
–Seagachó un tanto para enseñármelo mejor.
–Te vaperfecto.
–Meaparté un poco.
–Sabes,mejor sigue tu a tu rollo y yo voy llevando esto para el coche.
–Señaléa la pila de bolas.
–Omejor a casa y vuelvo, me das un toque para decirme por donde andas y eso.
–Perome gusta contar con tu opinión, Mario.
–Pusocara de pucheros. Me disculpé y me cargué con las bolsas, las dependientasamables me abrieron las puertas. Llegué hasta el coche que estaba en un parking,metí todo como pude. Me había empezado a poner demasiado cachondo con la mujerde mi abuelo, el viaje a casa para descargar y a la vuelta me servirían paradespejarme.
Porsuerte no pillé tráfico y en cosa de media hora estuve en casa. Aparqué a lapuerta y empecé a hacer viajes al recibidor de casa, iba dejando en fila lascompras. Nadie salió a recibirme, ni mi madre ni mi abuelo. Luego se me ocurrióque si mi madre veía allí todas las bolsas le serviría de escusa para un buencabreo con Gema, así que las llevé arriba.
Llamédos veces a la puerta del cuarto de invitados, no hubo respuesta, así queentré. Mi abuelo no estaba allí, tampoco me preocupó dónde se habría metido, dejéel primer viaje de cosas, luego el segundo y necesité de un tercero. Me iba air a buscar a Gema, y seguramente a volver a carga un montón de cosas, cuandoescuché los gemidos.
“¡Ahhhhhh!¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh! Siiii Asiiii Siii Asiiii ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh!¡Ahhhhhh!
Era mimadre, de eso no tenía duda, fantaseé con la posibilidad de que estuviesejugando consigo misma. Suponía que mi abuelo había salido, el caso es que no mele había encontrado por casa. Nos daría tiempo a uno rapidito. Abrí la puertacon cuidado, debí haberme esperado lo que vi, era fácil de suponer, pero aunasí me sorprendió de primeras. Mi madre estaba a cuatro patas, sobre la cama, encaramadoa su culo mi abuelo. Estaban follando, padre e hija, yo saque mi celular y comencéa filmar todo.
–¡Ahhhhhh!¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh! Siiii Papaaa Follameeee Asiiii ComoooMeee Gustaaaa Comoooo Extrañabaaaa Estooooo ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhhh!¡Ahhhhhh!
Gemíaella y bien yo viendo todo aquello me explicaba muchas cosas. Viendo a mi abueloen acción entendí al instante porque Gema le había calificado de macho. SeCogía a mi madre desde atrás, con fuerza, con ganas. La calentaba el culo abase de azotes, lo tenía rojo, la tiraba del pelo haciendo que levantase lacabeza. La cara de mi madre era un gesto congelado de placer, con la bocaabierta, gimoteando mientras su padre le daba lo suyo.
–¡Uhhhhhh!¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! ¡Ohhhhhhhh! ¡Ohhhhhhhh! ¡Ohhhhhhhh! ¡Oh SiiiPapaaa Dameeee Duroooo Siiii Dameee Asiii Deee Recioooo! ¡Ohhhhhhhh! ¡Ohhhhhhhh!¡Ohhhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh!
Aunqueme duela, y me duele mucho, he de admitir que no la había visto tandescompuesta de gusto en el tiempo que ella y yo lo llevábamos haciendo. Mimadre se corrió,
–¡Ahhhhhhh!¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! ¡Ohhhhh! ¡Ohhhhh! ¡Ohhhhh! ¡Ohhhhh! Siiii Meee CorroooPapaaaa Meee Corroooo ¡Ohhhhh! ¡Ohhhhh! ¡Ohhhhh! ¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh! ¡Ahhhhhhh!
Reconocílos espasmos del orgasmo en cuanto la fueron llegando, visto desde fuera eltemblor de sus caderas, cuando alcanzaba el clímax, era apenas perceptible, másaun cuando recibía a base de bien del abuelo. El abuelo terminó deteniéndosepoco después de que ella tuviese suficiente, sacó su polla del coño de su hija.Aun dura, empapada, era de un tamaño considerable, algo más grande que la mía, tampocomucho.
–¡Papá,cuanto echaba esto de menos! La voz de mi madre adquirió un deje más juvenil derepente.
–Yotambién Sarita, hacía mucho tiempo. El abuelo se sentó en la cama, apoyadocontra el cabecero.
–Venaquí mi niña. Hizo un gesto para que mi madre se acercase a hacerle una mamada.
–¡Laculpa es de esa guarra con la que te casaste! Mi madre agarraba el rabo delabuelo con ambas manos.
–¡Noempieces Sara, además Gema no es tan mala, ella sabe cómo hacerme sentir bien! Esecomentario no sirvió sino para despertar más odio en mi madre.
–Esalo que quería era pillar a un viejo con dinero.
–Mimadre empezó a mamársela al abuelo.
–Yopuedo hacerte todo lo que ella y mejor. –Volvió a su tarea.
–Buenohija, esta conversación la hemos tenido un millón de veces, desde haceveinticinco años ya. –El abuelo colocó su mano sobre el cogote de ella.
–Nopuede ser todo lo que nos gustaría, y menos mientras mi niña este casada, conun hijo y lejos. Tengo que tener alguien con quien entretenerme. Gema puede quese casase conmigo por mi dinero, pero ha aprendido, como tú, a tenermecontento. –El abuelo era un cabrón de aúpa.
–Comoquieras, pero yo siempre te he tenido más contento, ¿A qué sí? –La actitud demi madre me recordaba a la mía propia, siempre buscando la aprobación de suamante.
–Claromi niña, y a ti nadie te folla como papá, ¿Verdad que no? –Mi madre negó, conla polla de nuevo en la boca.
–Puesdemuéstramelo, monta.
Mimadre, completamente sumisa, se sentó encima de la dura polla del abuelo.Empezó a cabalgarle, con muchas más ganas de las que me había cabalgado a mí, unatormenta de celos me empezaba a agitar. Mi madre se movía arriba y abajo sobreel regazo del abuelo, agarrada de su cuello, en cuclillas sobre la cama. Él selimitaba a dejarse hacer, y chuparle las tetas, la magreaba las nalgas y susdedos se perdieron allí. Le separó los cachetes, que aun estaban algo marcadosde la caña de antes, y metió el anular de su mano izquierda en su culo. Ella nose quejó, más bien lo contrario, gimió con más ganas. Cuando yo hacía un día, sinquerer entré por ahí me disuadió al instante, ahora se dejaba hacer de todo porel abuelo. Él se cansó de esa postura y tiró a mi madre sobre la cama, luego élcayó sobre ella.
Sepasó otro buen rato follándose a mi madre a lo misionero, ella volvió acorrerse en el proceso. El viejo no paraba, aguantó un buen rato, bombeandosobre ella. Apenas si veía la cara de mi madre, era un compendio de gestos deplacer, ella le animaba diciendo todo tipo de lujuriosos comentarios, mucho lellamaba papa, y se refería a sí misma como niña. Al final mi madre quedóextasiada tirada boca arriba mientras el abuelo se le venía dentro, el bufó yarrugó el gesto.
–Papá,nadie me lo hace como tú.
–Esofue para mí la puntilla, esa proclamación hizo que me viese completamentedevorado por los celos y se la echaría en cara cuando encariamos este tema.
–Necesitomás.
–Estanoche, cuando Gema se duerma te hago otra visita. –Menudo cabrón el abuelo, teníacuerda para rato.
–¿Quépasa si se despierta? –Mi madre se preocupaba aun de guardar las apariencias, algode agradecer viendo lo puta que se volvía con su padre.
–No lohará, toma pastillas para dormir, caerá como un tronco. Espero que Mario no nosmoleste. –Me dieron ganas de irrumpir para cantarles las cuarenta.
–Saldrácon sus amigos, no te preocupes por él.
–Mimadre hizo planes por mí y lo peor es para sacarme de su cama eso ya me haciahervir la sangre, de hecho hasta la llegada del abuelo mi única idea era pasartodo el fin de semana encamados, claro que ahora ella tenía la cama ya ocupadaeso me dio muchísima bronca porque me desvinculo de ella me saco del medio.
–Voy apor un vaso de agua.
Vi ami madre levantarse, completamente desnuda, se metió un segundo al vestidor, paraemerger con una bata y yo con la furia en la sangre le quise hacer saber que yoestuve aquí y deje mi pañuelo y un escupitajo en el suelo. Antes de que llegasea la puerta yo ya salía de casa.
Yo ibaa confrontarla por lo que acababa de ver, pero no en caliente, no con un nudoen el estomago. La verdad es que no me extrañaba, después de lo que ella y yollevábamos haciendo, la última semana, que se lo montase con el abuelo, locierto es que explicaba unas cuantas cosas. Lo que me repateaba era que ella lotuviese a él por mejor amante que a mí, quizá hace años, pero ahora, no mepodía comparar con un viejo. Pisando el acelerador dejé salir parte de larabia, y me recompuse un tanto. Volví al encuentro de Gema, me había puesto unmensaje de donde estaba, como un chofer la recogí.
Detuveel cochazo del abuelo frente a una joyería, ella entró, en el asientodelantero, pero dejó todo lo que había ido comprando esperando en la acera,todo salvo una bolsita de la joyería. Cargué las cosas, en su mayoría zapatos ybolsos, conté entre un viaje y otro ocho pares de zapatos y cuatro bolsos, elresto era prendas bastante rimbombantes.
Dentrodel coche Gema me enseñó la pulsera que se había comprado, me preguntó si megustaba, dije que sí. Estaba claro que la mujer de mi abuelo no imaginaba, nipor asomo, la relación entre padre e hija. Lo cierto es que viéndola, era máspropio esperar una infidelidad de su parte a mi abuelo que al revés, estabaclaro que no éramos ni por asomo una familia normal.
Devuelta en casa el panorama estaba más tranquilo, mi abuelo estaba sentadofrente al televisor, este estaba apagado, él leía. Gema le fue a enseñar lascompras, él contempló el improvisado pase de moda.
Lesdejé allí, y fui a buscar a mi madre, estaba en su habitación, colgada delteléfono, hablando con mi padre. Me pasó el aparato y charlé con él. Mepreguntó, si como habíamos hablado, observé actitudes que pudieran suponer unainfidelidad por parte de mi madre.
Ledejé tranquilo negando al mayor, lo cierto es, que más que los cuernos hacia mipadre, me dolía los que me había puesto a mí ella. Me despedí de él y colgué.
–¿Quétal con la Barbie de compras? Me preguntó mi madre, aprovechando que estábamosa solas.
–Muybien. –Contesté seco, se me notaba el cabreo residual, aumentado por estarfrente a mi madre, actuando tan normal ella.
–Tranquiloque se van mañana antes de comer, después tendremos tiempo para estar a solas. Seme acercó y me buscó un beso, la esquivé.
–¡No, salíno te me acerques! Le dije empujándola
–¿Quéte pasa?
–Nada,que no puedo esperar, hagamos algo esta noche, seguro que no se enteran. –Me apetecíaver que prefería, si al abuelo o a mí.
–Noseas tonto, es muy arriesgado. –No me gustó la respuesta.
–Jodertambién lo fue en el pueblo, y no nos pillaron, además dijiste que te ponía eserollo. Presioné un poco más.
–Hedicho que no, esta noche sales por ahí, y mañana ya hacemos lo que quieras.
Estabaclara su decisión. En momentos como aquel me gustaría tener algo más deautocontrol y no haber soltado lo que solté a continuación, pero así soy. En unintento de encontrar algo más de intimidad la empujé hasta el vestidor.
–Marioahora no, que nos van a pillar. Me mal interpretó.
–Yo síque los he pillado antes. Se quedó pálida. –Al abuelo y a ti, follando comoanimales. Por su cara la explicación sobraba.
–Mierda,yo..
–Esees el secreto que me guardabas, que el abuelo y tú ya se lo montaban desde haceaños, por eso tenemos esto tu y yo ahora. La tenía agarrada por el brazo, confuerza.
–Solosoy el repuesto.
–Nocariño, es más complicado que eso, te lo explicaré cuando llegue el momento, perono me montes escenas.
–¡Jodermamá, que escenas ni que escenas dilo zorra soy el puto repuesto nunca fueverdad nada Diloooo Yaaaa! Le grite furioso con todo el poder auditivo de mivos y dolido me acerque a ella
–¡Malditazorra pude oírte como hacías planes por mí para sacarme del medio como si no tesirviera para nada!
Le volvía gritar arrinconándola la expresión de mujer segura y autoritaria se habíaborrado del rostro de mamá.
–¡Estono solo le pone fin a todo lo que supuestamente solíamos tener! Dije y ellahablo finalmente
–¿Supuestamente?Preguntó
–¡SiSara supuestamente porque ahora después de verte y oírte sacarme del medio comosi yo no fuera nada yo ahora dudo que haya sentimientos de tu parte hacia mí ylo que me decías que sentías fuera genuino! Le solté frio y distante él mamáhabía desaparecido sustituido por un frio Sara.
–¡Mariopor favor no digas eso no es asi te lo juro por favor! Decia llorando
–¡Seacabó Sara lo nuestro termino!
–¡Perosi termina lo nuestro tambien va terminar lo de ustedes!
Le dijecon tono claramente amenazante y para que sepa que hablaba en serio saque mi móvildel bolsillo busque el video de ellos follando y lo reproduje y le mostré lapantalla.
–Estapeli se la voy a mostrar a Gema en la cena.
Ledije antes de irme y dejarla allí. Salí y la dejé en el cuarto. Evité a todo elmundo, me encerré en mi habitación. Me quemaba que mi madre me alejase y el jueguecitoa dos bandas me sacaba de quicio.
Paraeso de las nueve baje y cuando llegue al piso de abajo ella quedo boquiabiertay pálida al verme bajar claro porque yo baje con dos bolsos uno en cada mano. Yomire a mi madre y al abuelo.
–¡Perfectome querían echar de la casa para su encuentro sexual perfecto yo me voy pero noregreso mañana, ni mañana ni pasado ni nunca más porque es obvio que mi lugarya lo perdí y me tu zorra me dejaste afuera de la fiesta de la manera más vil ycruel! Dije firme y encare hacia la puerta
–¡NooooMariooo Pooor Faaavooor Noooo Looo Haaagaaaas!
Gritomi madre desesperada al ver los bolsos en mi mano su al instante que era lo queiba hacer yo. Para ella era claro que me estaba yendo de la casa.
–¿Paraqué quieres que me quede Sara si ya es obvio que mi lugar aquí fue usurpado yarrebatado? Dije
–¡NoMario por favor está bien lo de la noche queda sin efecto pero no te vayas porfavor! Dijo hablando en códigos
–¿Quéqueda sin efecto Sara? Dilo quiero que se escuche quiero que todos lo escuchen.
Dijecon cierta malicia no me olvide de cómo me trato de expulsar de su cama cuandoquería pasarla con él y no se lo iba a perdonar y ella al escucharme lo sabíamuy bien.
Mamátragó saliva ella tambien sabía que si no decia lo que le dije que dijera yocruzaría esa puerta y tal vez no regresaría. Ella aclaro su garganta
–¡Papálo de esta noche queda cancelado! Dijo pero sin querer entrar en detalle yo lamire
–¡Tantote cuesta decirle que no vas a follar con él tirándome a mí la basura como lohabían planeado juntos esta tarde en tu cama dejándome a mi afuera hasta que menecesites de nuevo como si yo fuera un objeto un juguete! Dije yo dejándolaboquiabierta y pálida
–¡MírateSara ni siquiera te importa si yo estoy sintiendo un dolor enorme por lacrueldad que ejerciste ante mi sin merecérmelo! Dije de nuevo el abueloaprovecho que Gema seguía arriba en el cuarto de huéspedes.
–¿Hayalgo que me has ocultado antes de que follaramos Sara? Pregunto él y ellaagacho la cabeza y luego la levanto mirando al abuelo
–¡Yotengo algo con Mario y no entendí su importancia hasta ahora! Dijo y mirandohacia mi
–¡Voyhacer todo lo que me pidas pero por favor no me dejes Mario no deshagas lonuestro no quiero perderte!
Dijosuplicante al fin la tenia donde quería yo lo que no espere vino cuando elabuelo se levanto fue hacia mi madre le tomo la mano y la llevo hasta donde yoestaba parado con los bolsos en la mano el viejo me hiso soltar los bolsos ypuso las manos de mamá con las mías
–¡Vayanarriba hablen no tiren lo que tienen por una tontería! Dijo el abuelo ella memiro
–¡Teamo Mario perdóname!
Medijo y yo me solté de su mano y reaccioné como lo haría cualquier adolescente, aunqueya fuese mayorcito, me gire y me fui por la escalera. Ella fue la que se cansóantes de las chiquilinadas.
–¿Vasa seguir así mucho tiempo?
–Mepreguntó siguiéndome escaleras arriba, me volvía a mi cuarto.
–Puescreo que sí. –Ni siquiera me volví a mirarla.
–Mario,el abuelo y yo, viene de lejos, como puedes imaginar. –Me paré arriba.
–Sabesque no es cosa de sexo, que es algo más, es lo mismo que..
–Lo sépero no es lo mismo es más que obvio que en esta historia yo soy el perdedor ysiempre voy a ser descartado y ya no quiero vivir asi. –Concedí.
–¡Nodigas eso amor no quiero que termine asi podemos salir mejor de esto! Dijo ella
–Perojoder, no creo que él sea mejor que yo en la cama, y no soy el único. –Meperdió la boca.
–¿Quéhas hecho idiota? –No hizo falta que contestase.
–ConGema, serás. Dijo ella
–Fuesin querer en el probador de la tienda.
Dije yomintiendo para hacerla sentir mal Mi madre empezó a reír, no entendí sureacción.
–Es loque siempre le he dicho al abuelo, no se puede fiar de esa guarra.
–Volvemosal puto viejo. –Dije arto.
–Sí, échameen cara eso, a caso no estás tú tan celoso o más. –Era cierto, me mataban loscelos.
–Entiendocómo te sientes hijo, yo me he sentido igual. Me quieres solo para ti. –Asentí.
–Esoestá bien, pero no te pases, cada uno tenemos derecho a tener nuestrasobsesiones.
–¿Estásobsesionada con él? –Pregunté realmente interesado en la respuesta, me parecíaalgo vital.
–Se teocurre alguna mejor forma de definirlo, el abuelo me marcó mucho cuando teníatu edad, algo menos. Supongo que tienes razón, de no ser por lo que él y yohicimos, nosotros nunca.. Pero no le des más vueltas, quiero estar contigoMario. –Su alegato no me sonaba convincente.
–Ya, puesdenuéstamelo, vamos a hacerlo ahora mismo, te voy a enseñar quien es el mejor.–Bajé a mitad de las escaleras, ella empezó a subir.
–Estono es una competición, pero como quieras. Dijo ella riéndose
–Vesni entusiasmó tienes en hacerlo conmigo. Dije y cuando me arrepentí de mispalabras ya era tarde ella me agarro las manos
–¡Venicabròn esta vez vas a conocerme de verdad esta va ser la última vez que dudasde mi!
Dijo ycon una determinación que no le había visto jamás ella me llevo a suhabitación. Dentro de su habitación me empezo a besar con un morreo que no mehabía dado antes ella separa su boca de la mía y me mira.
–¡FollameMario haceme tuya! Me dijo casi susurrando yo la miro a los ojos
–¿Quélugar voy a ocupar en tu vida desde ahora?
Lesolté ella sabía bien a que me refería yo. Ella me miro fijo con ojos tristes
–¡Estanoche te voy a poner donde debí ponerte desde el principio esto jamás debióhaber pasado!
Dijoella llorando y esta vez el que la beso a ella sujetándola de la cintura fui yoapenas la bese su lengua entro en mi boca buscando la mía cuando nuestraslenguas se entrelazaron sus manos recorrieron mi cuerpo de manera distinta. Suscaricias tenían un toque entre sutil y salvaje pero lo que cambio todo fuecuando separo su boca de la mía y me empezo a besar y devorar el cuello y pudesentirla como una vampiresa cuando clavos sus labios en mi cuello succionandomi piel la muy zorra me había dado un chupón en el cuello que quedaría marcadopor semanas
–¡Ahoraeres oficialmente mío mi macho mi hombre!
Dijoal mirarme a los ojos yo la mire y reciamente con una mano en la cabeza la hicearrodillar
–¿Yesa actitud recia? Preguntó divertida
–¡Deahora en más las riendas estarán en mis manos! Le dije ella me miro algocabreada por mi actitud dominante
–¡Esolo veremos cabròn pero sinceramente me gusta si Mario me gusta y me pone muchotu postura de macho bravío me pone mucho como peleaste por mi!
Dijoella empezando a desabrochar mi pantalón y abrir el cierra al sacar mi polla meempieza una mamada parecía un becerro hambriento yo la miro hacia abajo
–¿Estaes la mejor polla que mamaste zorrita?
Lepregunté a ella no le gusto nada eso de zorrita pero me miro con mi polla en suboca como lo había hecho con mi abuelo y movió su cabeza afirmativamente mientrasme miraba con mi polla en su boca. Y lo más increíble fue cuando puse mi manoen su nuca y cuando quise empezar a manejar el ritmo de su mamada ella yaestaba abriendo su boca para que mi polla le entre más profunda.
Porprimera vez desde que empezamos ella me estaba entregando un control en el sexoque antes no tenía con ella. Mamá me hiso una mamada que me hiso estremecer yme hiso correrme en minutos mientras bajaba con su boca por el tronco de mipolla ella iba enroscando su lengua por el tronco masajeando toda mi polla conla lengua. Cuando ella sintió el latido de mi polla la engullo entera y con dosmovimientos de su cabeza hacia arriba y hacia abajo mis cojones se vaciaron enel interior de su boca.
Luegode la corrida ella la fue retirando lentamente y me la lamia lentamente dándolechupones a mi polla y finalizando agarrándola con una mano y mirándome –¡La amoMario yo amo tu polla! Me dijo y me dio un sonoro beso en el glande. Todo estono se lo había hecho ni al abuelo en la tarde. Luego ella se pone de pie frentea mi mirándome fijo
–¡Quierofollar! ¿No pretenderás que me conforme con una mamada? Dijo sonriendo
–¡Eshora de marcar la diferencia contigo y darte lo que todavía no conoces de mi enla cama!
Medijo decidida a recomponer las cosas conmigo se me arroja encima tirándomesobre su cama comienza a sacarme la ropa comenzando a besarme desde el pechobajando por mi abdomen hasta llegar a mi entrepierna ahí se detuvo adesprenderme el pantalón con mucha paciencia como disfrutando el momentodespacio fue liberando mi polla empezó a lamerla desde el glande recorriendotoda la extensión de la base para luego si iniciar una mamada con todas lasletras, mientras me la mamaba ella se iba quitando el vaquero hasta quedar enbragas siguió mamándomela un buen rato hasta que se incorpora y se sube encimade mí.
–Miracomo te de la polla amor y es bueno porque esta noche estoy con ganas demontarte quiero ser tu yegua.
Medijo cachonda haciendo un lado la braga y cogiendo mi polla con su mano paraguiarla hacia su coño ella se preparaba para ir descendiendo despacio y me laanticipe la agarre de la cintura y mientras la embestía empuje de su cinturahacia abajo se la clavo completa empezando a chillar.
–¡Aaaahhhhhh!¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! Diooos Santoooo ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh!¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh!
Yoempecé a embestirla con fuerza la follaba mucho más fuerte que lo hacia el viejoella no paraba de gritar
–¡Aaaahhhhhh!¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! Dioooos Marioooo MeeeMataaas Cieloooo Maaas Despacioooo Cariñoooo ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh!¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh!
Mepedía que le bajara un poco el ritmo pero yo al contrario la embestía con másfuerza
–¡Aaaahhhhhh!¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! ¡Uh Diooos Siiiii AsiiiiiSiiiii Follameeee Cieloooo Follameeee Asiiiii ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh!¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh! ¡Aaaahhhhhh!
Gemíaya excitada aceptando el ritmo de la follada y no solo eso sino que ellatambien comenzó a moverse junto conmigo en cada embestida haciéndome llegar alclímax en medio de su orgasmo intensificándolo con mi corrida.
–¡Aaaahhhhhhh!¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! Dioooos Mariooooo Nooo TermineeeeDeee Corrermeeee Queee Meee Haceees Corrermeeee Otraaaa Veeez ¡Aaaahhhhhhh!¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh!
Gemíaentrando en un segundo clímax consecutivo sin desmontarse de mí se tira en lacama y al sujetarme me lleva encima de ella
–Cieloestuviste fantástico jamás te senti así fue increíble.
Nosbesamos cuando sentimos golpecitos desde afuera en su puerta ella iba alevantarse y yo la sujete de la cintura y la lleve de nuevo a la camamatrimonial esta vez ella quedo bocarriba
–¡Mariopor favor ni se te ocurra no seas asi!
Dijoal verme parado completamente desnudo y ubicarme encima de ella
–¡NoMario por favor el esta tras la puerta!
Dijoella pero ni opuso resistencia cuando yo le abrí las piernas puse la punta depolla en la entrada de su coño y ejercí una leve presión metiendo todo elglande y retirando ella se mordió el labio yo la mire.
–¿Todavíaquiere que me detenga? Le pregunté ella se mordió el labio y negó moviendo lacabeza
–¿Entoncesqué hago?
Levolví a preguntar con malicia ella se quedo en silencio por un momento y yo leempecé a surcar la raja del coño con la punta de mi polla mamá se deshacía deplacer ya no podía contenerse más y lo grito
–¡FollameMario follame duro y recio quiero tu puta tu zorra es hora que él lo sepa!
Dijoella en una exclamación que resonó en toda su habitación y seguramente afueratambien. Ella estaba en dudas fueron dos corridas consecutivas y si llegaba ala tercera primero le dejaría en claro el aguante entre un amante y otro.Segundo que esa follada llevaría muchísimo más tiempo que la anterior. La claverecio sin contemplación
–¡Aaaahhhhhhh!¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Ohhhhhh Dioooos Jooodeeer OhhhhhMierdaaaaa Siiiii Asiiii Beeeboooteeee Asiiiii Follameeee Cooomooo UuunHooombreeee Siempreeee Quiiiseeee Seeeentirteeeee Asiiii Papitoooo! –¡Aaaahhhhhhh!¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh!
Yempecé a embestirle el coño con fuerza el ruido de nuestras pelvis chocando sehacía muy notorio sin mencionar el chapoteo ya que ella se mojaba como nuncaantes. Yo tenía el control de la follada pero ella tambien quería demostrarme ydio un pequeño salto quedando casi encima de mi empezo a moverse como jamás lahabía visto moverse mientras follabamos
–¡Aaaahhhhhhh!¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Ohhhh Diiiooos Vamoooos CabrooonDamelaaaa Laaaa Quieroooo Esaaa Lefaaaa Eeees Miaaaa Todaaa Miaaaa LlenameeeeHastaaaa Eeel Uterooooo Cabroooon! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh! ¡Aaaahhhhhhh!¡Aaaahhhhhhh!
Deciaella poseída por una excitación animal, yo la sujete de la cintura y empecé aembestirla a la vez que ella se movía contra mi estuvimos casi media horafollando como animales y por primera vez desde que empezamos nuestra relaciónllegamos al clímax juntos. Ella al sentir que la llenaba con mi corrida saltosobre mí sin sacarse mi polla y nos besamos en un morreo único y sin precedentes.Caímos juntos en su cama abrazados
–¡Waudespués de esto necesito vacaciones! Bromeo sujete su rostro la bese en la boca
–¡Y noni la mitad es solo el comienzo esta noche vas a saber lo que guarde para ti yestuviste a nada de perderlo y dejárselo en bandeja a tu peor enemiga! Le dije paraque sepa que si ella no accedía yo me iba a follar a Gema yo la volví a besar
–¡Quieromas esta droga no la voy a poder dejar ven conmigo vamos a ducharnos asi bajo ahacer la cena!
Dijoella y me llevo de la mano hacia el baño de su cuarto los gritos dentro delbaño retumbaron era una follada corta ya que ambos agotamos nuestras reservasantes pero no podíamos evitar que pasara mientras estuviéramos desnudos juntoshabría follada asegurada.
Ellacomprendió la enorme diferencia estando contra la pared de la ducha recibiendomi polla hasta recibir una pequeña corrida pero era la cuarto diminuta pero mecorrí cuatro veces en una sola follada y su coño ya no podía retener tanta lefay empezaba a salir del coño.
Luegonos enjabonábamos mutuamente y antes de salir de la ducha nos comimos a besos yella me acariciaba con un cariño que no me había demostrado antes. Salimos delbaño nos volvimos a vestir yo use los perfumes de mi padre antes de vestirme.
Alsalir del cuarto ella me abraza por detrás me besa el cuello y me susurra: –¡Eseperfume huele muy distinto en tu piel amor! Y al decir esto vuelve a besarme elcuello. Y luego bajamos al piso de abajo donde el abuelo estaba con una miradarara el viejo se veía visiblemente celoso sabia que alguien había marcado ladiferencia con mamá y que ya las cosas no serian como antes.
Mientrasyo ayudaba a mamá con la cena el viejo tiraba indirectas mamá las capto alinstante y se asomo por un espacio que había en la mesada que hacia como unrecibidor de la cocina ella se asomo por ahí –¡Papá puedes venir un momento! Ledijo ella el tono que uso mi madre no le gusto nada al viejo él la conocíamejor que nadie a ella. El viejo llego a la cocina sabiendo que la habíaembarrado
–¡Cierrala puerta Mario! Me dijo a mi
–¡Escuchapapá seamos sinceros ya te habrás dado cuenta que lo de esta noche se cancelo!Dijo mamá y el la miro
–¡Siclaro porque tuve competencia y nadie me lo había dicho! Protesto el viejo ellalo miro
–¡Papáesta noche casi pierdo lo que tenía con Mario y recién me hiso dar cuenta delerror que casi cometo! Le dijo sin tanto rodeos
–¡Papádime una cosa! ¿Cuánta cuerda crees que te quede a tu edad? Le soltó mamá
–¡Yotodavía puedo y bastante bien hoy en la tarde te lo demostré bien! Dijo elviejo tratando de crear malestar entre mi madre y yo
–¡Esofue un error que cometí que casi me cuesta mucho papá! Dijo mamá –¡Y yo creoque es hora de entregar las riendas a la línea sucesora!
Dijofinalmente y el viejo lo entendió y se fue. Durante la cena había ciertatensión yo sentado junto a mi madre ella me agarraba la mano de a momentoscariñosamente.
Luegode la cena lavamos los platos con mamá y subimos todos a nuestros cuarto salvoyo que me metí con ella en el suyo. Y la verdad fue más de lo que le reclame deesa noche ella no solo la paso conmigo al final sino que follamos como jamás lohicimos no deje un milímetro de su cuerpo sin besar sin acariciar sin chuparinicialmente la hice venir comiéndole el coño y ella luego del clímax me montocomo una yegua en celo me corrí dentro de ella hasta al hartazgo y nos terminamosdurmiendo mientras follabamos no podíamos parar.
Dormíhasta tarde, me desperté resacoso, en el piso de abajo, en el piso de abajo losvisitantes se despedían. Mi abuelo ni me miro pero frunció el ceño cuando bajey fui hacia mamá y la salude con un beso en la boca que ella increíblementecorrespondió. La que si vino hacia mí fue Gema
–Adiósniño. Gema me plantó dos besos, y se me arrimó mucho.
No lahice ni caso, quería tener nada con ella, mi obsesión volvía ser mi madre.
Encuanto quedamos a solas, apenas se cerró la puerta ella me salto encimaterminamos follando en el sillón del living y luego subimos a su cuartofollamos de nuevo y continuamos durmiendo tratando de recuperar las energíasgastadas anoche.
A lahora de la cena durante la comida nosotros hablábamos animadamente. Cuando mipadre llamó, le confirmé que iría a recogerle al día siguiente. Ella recogiendolos platos me mira
–¡Pensarque íbamos camino al desastre y terminamos mejor que nunca! Me dijo ella y yome pare y la ayude a lavar y mientras aproveche para meterle mano.
–¡Yaquieto parece que me quieres follar aquí contra la mesada! Dijo riendo
–¡Noparece quiero follarte contra la mesada! Le dije al oído ella me beso
–¡Yabebe ya termino y subimos! Dijo y volvió a besarme. Cuando vi que estabaterminando me adelante y fui hacia arriba y baje cuando la vi subiendo y la cogí de la mano cuando estuvo a mi altura.
Nosmetimos en su habitación. Apenas entramos ella empezó a desnudarse cuando ellaquedo completamente desnuda se acerco a mi abrazándome con ambos brazos ybesándome apasionadamente comenzó a desnudarme a mi hasta dejarme en bóxerluego coloca ambas manos a cada lado de mi bóxer y de un tirón los hace caerhasta mis tobillos dejando mi polla completamente erecta y dura antes sus ojosella se acerca a mí con cara de gata y mirándome a los ojos me dice:
–Mmmm dosveces en dos días seguidos y tú dices que eres mi juguete Mario mira comotienes esa polla de dura mi polla la que me penetra y me hace delirar.
–Quedices ¿Lo dices en serio?
–¿Tequeda alguna duda Mario? Por favor Mario deja estas rivalidades que me hacemucho mal saber que fui yo quien las causo por favor haceme el amor pero nopara demostrar que tal macho sos sino que tanto amor me podes dar en cadafollada.
Dijoella tratando de poner paz entre el abuelo y yo
–Nopuedo mama me tocaron mi ser más amado y no voy a renunciar a ti sin pelear.
Dijeyo ella me agarra de los hombros
–¡Yaquieres demostrar quién mas macho demuéstramelo follame como si no hubiera unmañana si quieres llámame puta perra zorra después de todo me lo merezco!
Sinpoder esperar más la lleve contra su cómoda donde estaba el espejo que eradonde se arreglaba todas las mañana con su rostro apuntando al espejo le dije
–¡Ahoraveras putita te voy a follar tan duro que no olvidaras esta tarde tanfácilmente! ¡Ahí tenes tu polla puta!
Y lapenetre hasta el fondo y empecé a embestirla con mucha fuerza golpeando mispelotas contra su culo ¡Plop! ¡Plop! ¡Plop! ¡Plop! y ella quedo jadeando contrael espejo mirándose como su rostro se transformaba en cada gemido
–¡Ahhhhhhhhh!¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! Dioooos Siiii Asiiii Marioooo AsiiiiiFollameeee Asiiii ¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh!
Y seguíaarremetiendo contra su coño sin piedad y ella gritaba y se empezaba a liberarporque lo que decia entre gritos me dejo mudo
–¡Ahhhhhhhhh!¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! Dioooos Siiii Marioooo Follameeeee Asiiii DioooosSantooooo Papiiii Eeeel Abueloooo Nooo Meee Folloooo Nuncaaaa Asiiii SooosEeeel Mejoooor Hijoooo Sooos Miii Machoooo Folllameeeeee Siiii FollameeeeeComoooo Tuuu Perraaaaa Asiiii Siii Follateeee A Tuuu Perraaa Asiiii ¡Ahhhhhhhhh!¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh!
Y conesas palabras me incentivo más y empecé a follarla como ella quería y le decía
–¡Ahhhhhhh!¡Si Toma perra así quieres que te folle eres mi perra! Y ella se movía juntoconmigo
–¡Ahhhhhhhhh!¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! Vamoooos Marioooo Follameeee Maaas Recioooo VamoooosCorreteeee Dentroooo Mioooo Llenameeee Cooon Tuuu Lefaaaa ¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh!¡Ahhhhhhhhh!
Yentre todas las fuertes embestidas que le di la última fue la que me hisocorrer y le lance todo mi semen adentro del coño
–¡Ahhhhhhhhh!¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! Dioooos Marioooo Siiii Correteeee Eeen Miiii CoñooooEeel Viejoooo Nooo Seee Correeee Asiiii Llenameeee Eeel Coñoooo Deee Lefaaaa¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh!
Gemíacomo loca diciéndome que yo era mejor que mi abuelo y cayó sobre mi besándomepor todas partes Estuvimos descansando un buen rato y luego seguimos follandoestuvimos encamados lo que resto de tarde, hicimos de todo en todas lasposturas, no dejé un centímetro de su cuerpo sin lamer, nos empapamos en elsudor del otro, nos follamos más allá del límite me corrí como 4 veces dentrode su coño. La noche se cerró y yo aun no estaba satisfecho.
Teníaa mi madre debajo, nos besábamos, más bien nos devorábamos, la idea se me pasópor la mente como un relámpago. Me separé de ella, y la miré directamente a losojos, los dos desbordábamos lujuria.
–Quierofollarte el culo. Solté, ella rió, me mantuve serio.
–Elabuelo seguro que te lo hace y te lo rompe a menudo.
–Mario,sabes que la vida no es como en las pelis porno, que a la mayor parte de lasmujeres no nos entusiasman esas cosas. Me intentaba bajar los humos, pero no meiba a dejar convencer.
–Me dala impresión de que a ti te gusta más de lo que te atreves a reconocer.
Me fuibajando hasta que mi cabeza quedó a la altura de su pubis. Empecé a comerle elcoño, a esas alturas sabía cómo hacer que se derritiese solo con eso.
–¡Uhhhhhh!Ufff Bueno Dale.
Suspiró,su cuerpo se dobló
–Pero conmucho cuidado.
Cedió.Le besé su coño, empapado y el interior de sus muslos, me encantaba hacerlaaquello. Se giró y me ofreció el culo, lo paró bien frente a mí, pegó su caraal cochón y levanto la cola.
Separólas nalgas, me las vi entonces con el único agujero de mi madre al que aun nohabía dado polla.
–Empiezapoco a poco, y lubrícame bien. No paraba de darme indicaciones.
–Usalos dedos al principio, para dilatar.
Hicecaso de todo cuanto me dijo, era la primera vez que me follaba a un mujer porahí. Me chupé le índice y lo llevé a su agujero, sí que estaba apretada, perose abrió en cuanto apliqué presión suficiente. Deslicé mi dedo dentro, haciéndolagemir bajito,
–¡Uhhhhh!¡Ohhhh! ¡Ohhhh! ¡Ohhhh! ¡Ohhhh! ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh!
Y losaqué del todo y volví a llevármelo a la boca, me dio un poco de cosa pero nome corté. Seguí jugando con los dedos hasta que se abrió lo suficiente, o yocreí que era suficiente. Me agaché sobre su culo, escupí en el agujero paradejarlo listo. Apunté mi polla y apreté.
–¡Uy Concuidado cariño!
Merecordó ella. Me tomé las precauciones necesarias, y se la clavé, despacio sinalardes de fuerza. Su culo apretaba mi polla, era magnificó follarmela así. Lasganas me pudieron y no tardé mucho en poner más ritmo a la penetración.
Ellame pedía que fuese más despacio, pero ya no podías parar. A los cinco minutosde empezar me la follaba a saco, ella apretaba los dientes y bufaba.
– Uffff,Uffff, Uffff, ¡Uhhhhh! ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh!
Yo melo pasaba como nunca, a mi madre la costó, pero al final terminó disfrutandoporque empezó a gemir gozando.
–¡Ahhhhh!¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh! Siiiii Asiiii Marioooo Asiiiii ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh! ¡Ahhhhh!¡Ahhhhh!
Mevine en su culo, dentro, ella no llegó. Y yo la puse a cuatro patas sobre sucama y volví a metérsela por su culo la taladre haciéndola gritar como nunca yla senti y la vi llegar al clímax ella se corrió como una guarra tenía el culoabierto y enrojecido y aún asi se subió encima de mí y me cabalgo hasta hacermecorrer con ese coño que tanto me enloquece.
Perdido Con Mama 4 Edicion 2026

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madre e hijo


Volvíaa sentirme dueño y esclavo, al mismo tiempo, de mi madre y el fantasma delabuelo ya volaba sobre el Atlántico.
Aquellanoche fue la última que dormimos juntos, al día siguiente, ya lunes, la rutinanos volvió a atrapar.
Meescaqueé una clase para ir a buscar a mi padre, venía cansado, perorelativamente contento por el devenir del trabajo en tierras inglesas.
Sealegró más cuando despejé todas sus dudas sobre la fidelidad de mamá, además mepermití añadir que le quería mucho, podía hacerle feliz con un par de mentiras,sin demasiado esfuerzo.
A lahora de la cena mi padre nos puso al día de las novedades, parecíamos de nuevouna familia norma, o al menos la misma familia de hacía una semana.
Peromuchas cosas habían cambiado. Mi madre y yo continuamos nuestra relaciónincestuosa a escondidas los días siguientes.
Perovolviendo a los acontecimientos que afectaron más directamente mi vida, paraser exactos al momento en que casi se va todo por el desagüe. Ese momento fueen el que mi primo Luis nos pilló a mi madre y a mí. Estábamos a finales defebrero, nuestra relación duraba ya un mes, era mi cumpleaños, yo le invité, fueculpa mía.

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