Me dormí llorando hecha bolita en la cama, con el culo botando semen, con dolor, rabia e impotencia, frágil como nunca, mi vida estaba acabada a partir de ahora iba a ser la esclava sexual de este tipo.

Me despiertan con una nalgada, a las 7 de la mañana, grité de dolor, yo estaba boca abajo, con los ojos hinchados por tanto llorar y mi culo me dolía, no lo podía apoyar, había dormido completamente desnuda, cagada de frio, no me habian dado ni sábanas ni ropa y mi culo seguía cargado con semen, cuando me doy vuelta, era él parado enfrente mío.
Radamel: Muy bien puta, ni amagaste a escapar, no ibas a poder de todas formas, pero eso demuestra que ya estás dócil.
Yo:....
Radamel: Ahora levántate y ve hacerme el desayuno.
Yo: Si.
Radamel me agarra del pelo, apenas me estaba levantando.
Radamel: Cada vez que te dirijas a mi me vas a llamar amo.
Yo: Si amo, perdón amo.
Se le esbozó una sonrisa a Radamel, mi voluntad estaba quebrada, a partir de ahora me tenía justo donde quería.
Fui a prepararle el desayuno, rengueando mientras aún estaba desnuda, me dolía caminar, mi pecho estaba pesado y los ojos muy hinchados, al igual que mi culo, pero ahí estaba yendo a la cocina a cocinarle completamente vencida, le hice el desayuno, un omelette, con un café negro, él me mira y me dice.
Radamel: Tu desayuno está por allá (señala con el dedo una cucha de perro)
Al lado habia un tazón de perros lleno de semen, asqueroso, no sé de quien era, pero suyo era imposible, me acerqué, mirandolo de cerca tenía algunos pelos, un poco de mugre y era sumamente vizcoso, un olor fuerte, realmente asqueroso, tenía ganas de vomitar, lo peor era que me tenía que comer eso, me doy vuelta con cara de asqueada.
Radamel: Cómetelo todo.
Yo: (trago saliva y aguantó los reflejos) Si amo...

Me pongo en 4 patas en la cucha como si fuera un perro, mi estómago rugía del hambre, llevaba tiempo comiendo solo su semen, necesitaba comida, pero parece que no me la iba a dar, así que no me quedó otra opción que en 4 ponerme a tomar eso con la lengua como si fuera una perra, cada trago de eso me asqueada, me repugnaba, el olor era fuertísimo y el gusto también, era grumoso, como si fuera leche caducada, anda a saber quienes se vinieron en esto y ahora estaba yo comiendo ese semen, tragandolo, con la lengua, la escena era asqueante, pero se ve que para Radamel no, que estaba desde la silla mirándome, con cada lamido mío se ponía más caliente, sentía su mirada clavaba en mi culo. Pensé lo peor en ese momento y no estaba equivocada.

Un segundo después literalmente siento un pinchazo, de nuevo en mi culo, me estaba clavando, todavía me dolía, anoche no pude dormir boca arriba, y hoy me temblaban las piernas él solo hecho de mantenerme de pie, pero eso no importó, ahora me estaban dando por atrás de nuevo, fruncí el ceño y largue unos quejidos del dolor.
Radamel: Shhhhh, cállate putita y tómate todo tu desayuno (mientras me suelta unas nalgadas)
Yo: Bueno amo. Cómo desee amo.
Como una completa puta, totalmente dominada sin voluntad, me terminé el tazón de perro que me dió, incluso antes que el se corra, aunque lo terminé igual tuve que esperar mientras me cogía, hasta que obviamente se vino adentro de mi ano.
Después de eso me puse a lavar lo que ensucie cocinando, una vez que terminé de limpiar me acerqué a él, con las piernas temblando y mucho dolor de culo.
Yo: Ahora que quieres que haga, amo.
Radamel: Limpiame la casa.
Yo: Bueno...
Radamel: Con esto puesto.
En ese momento saca del cajón un traje de sirvienta, de esos de mucama bien puta, básicamente me iba a vestir como una maid, que era algo que más o menos era ya era, su esclava no solo sexual.
Yo: (mirando fijamente) Bueno amo.

Me pongo el traje, el cuál me queda muy putona la verdad, las tetas bien apretadas y se me marcan el pezón, un collar al rededor del cuello que grita sumisa y encima abajo no podía llevar nada, osea estaba en concha, esto no iba a terminar bien.
(mh=giufd0BB-AKTbQj7)26254882b.gif?validfrom=1762923600&validto=4891363200&hash=bUlC4skzFI2aAxYdroMMSsXBBSg%3D)
Empecé a limpiar toda la casa, total tiempo tenía de sobra, los baños, las piezas, la cocina, el Living, comedor, solo me faltó el garage de cuarto para limpiar, lave los pisos, limpie los muebles, las ventanas, tendí las camas, corrí todos los muebles que pude para limpiarlos abajo, le saque el polvillo a la repisa, todo, aunque claro era bastante puta la escena, ahí estaba yo limpiando, agachada o inclinada con el culo y la concha al descubierto, aunque Radamel no me siguió, se puso hacer otras cosas, después de un rato cuando se desocupo no dejaba de mirarme, y no era para menos, la escena era muy hot y apetecible.
(mh=PHsn0njvhm-m0tz8)34596331b.gif?validfrom=1762923600&validto=4891363200&hash=XhMurPFSFbVogbs0TDaLl9ncGtg%3D)
Por eso el no sé banco, después de un rato fue a reclamar lo que es suyo, otra vez, mientras yo limpiaba sentí su mano en la espalda haciendo que me quedé recostada sobre un mueble, con el culo para afuera y sin bragas, poco a poco me metió toda su verga en mi culo, un culo que ya se iba a tener que acostumbrar, la segunda del día, no me iba a dejar descansar, pero yo no me resisti, tampoco me quejé, al contrario me entregué a él, resignada, saque lo más que pude el culo y se lo abrí, para que me coga tranquilo, fue lento, despacio y sutil, no me dolieron sus embestidas, sino el hecho de que todavía no me había recuperado de la cogida que me había dado anoche y está era la tercera anal, mi culo pedía clemencia, pero aguanté, una vez que se vino, simplemente le agradecí y continúe limpiando, era inevitable seguir quejándome iba a tener que aceptar mi realidad y era mejor hacerlo temprano.
Esa noche dormí más tranquila, no estaba frustrada ni desolada como anoche, aunque si la pasé mal, seguía triste mirando a la nada, con el culo roto y pensando que iba a ser de mi, aunque por lo menos me dió sábanas y una frazada para que no pasé frío.
Al otro día no tuvo que levantarme, yo me levanté sola, cuando estaba por venir a la pieza, yo ya estaba en la cocina cocinandole el desayuno, en ese momento se le esbozó una sonrisa muy grande y mostró un poco de simpatía, ya que le servi a él la comida y ésta vez no sacó ningún tazón de semen, dijo que me preparé algo para mí, así que me hice unas tostadas.

Pero antes de comer yo, mientras él ya terminó de comer sacó su pija, no tuvo que decir nada, enseguida deje mi desayuno en la mesa y me puse a mamarle la verga, le tuve que meter unos languetazos para que se termine de poner dura y una vez ya bien parada se la empecé a chupar en tanto que él me agarraba el pelo y me empujaba la cabeza para abajo. Pero no sé la mame hasta que se vino, sino que cuando se estaba por venir me frenó.

Se paró y fue directo a mi desayuno, entonces se empezó a correr a él, esa era su condición para que yo como comida, podía hacerlo si y solo sí tenía su semen, aunque no me gustó, era mil veces mejor a lo que desayuné ayer, así que ni me quejé, solo le agradecí y empecé a comer, ya a este punto no sabía horrible, había comido tantas veces su semen que me estaba acostumbrado y era mi primera comida en micho tiempo, así que la disfruté mucho.
A la tarde me puse a limpiar lo poco que quedaba y lo poco que se ensució hoy, aunque la verdad la casa estaba brillante, así que ni tuve mucho trabajo, lave la ropa y poco más, hoy fue un día muy tranquilo, comparado con el de ayer, por eso, está noche él me agarró y me recompensó.

Aunque lo hizo a su forma, nada sutil, agarrándome el cuello mientras me ahorcaba y me pentraba muy profundamente mi vagina, no fuerte, pero si bien profundo, me estaba metiendo toda su verga, que por cierto no era nada pequeña, bien hasta el fondo que choque contra mi útero, mientras que yo le daba acceso total a mi con las piernas bien abiertas, me estaba portando bien y me lo hizo saber, si bien fue una cogida un poco brusca, fue sumamente placentera, yo estaba casi sin voz de la fuerte que me apretaba el cuello pero aún así sólo se me escapaban gemidos, no lo pude disimular nisiquiera pude pedirle que me apriete más despacio, por dentro solo deseaba más, que me siga cogiendo, porque ahora lo estaba disfrutando.
Los días siguientes fueron muy similares, hasta que vino mi primer error, en un descuido limpiando rompí accidentalmente un adorno suyo, muy valioso, lo cuál iba a tener consecuencias.

Él me castigo agarrándome y me empezó a nalguear, mientras yo estaba acostada en su regazo me agarró con una mano y con la otra empezó a castigarme, muy fuerte y a bien ritmo, una nalgada en cada cachete, una por segundo, paf paf paf, resonaba de mi culo, dolía, picaba y al rato empezó arder, pero él seguía, yo empecé a gritar, al borde del llanto.
Yo: Porfavor amo perdóname duele, ahhhh amoooo porfavor bastaaaa, no volverá a pasar.
Mientras él no se detinia nisiquiera omitió palabra, solo estaba ahí pegandome, una nalgada tras otra, dejándome el culo bien colorado.
Hasta que por fin en un momento paró, yo no daba más, me soltó y caí al piso del agotamiento, con el culo bien rojo y adolorido y lágrimas en los ojos, jadeando pidiendo perdón otra vez.
Radamel se paró y fue a buscar algo, yo lo miré asustada, pensando que me iba a esperar, volvió con un elástico que uso para atarme los brazos atrás de mi cuerpo, después del castigo venía la compensación del castigo.

Él estaba muy duro, namguearme lo prendió, la compensación era solo una excusa para cogerme porque estaba caliente, me agarró de los pelos y me metió la verga de golpe, hasta la garganta, está vez que me estaba cogiendo la boca, con bronca, iba a tener que respirar como podía, porque él me iba a dejar la verga adentro de la boca hasta atragantarme, mientras me cogía bastante brusco, respiré como pude, y tragué saliva como pude, aunque no muy bien, ya que mientras me cogía chorreaba baba de mi boca, pero eso iba a ser mejor, un pete bien baboso era lo que él estaba buscando, porque después se iba a venir una terrible cogida anal.

Así fue, me sacó el elástico por piedad, únicamente para abrirme bien, me levanto las piernas y me hizo agarrarlas dejando mi culo completamente expuesto para que me dé, y no perdonó, las penetradas que me dió esa noche fueron bestiales, mi culo terminó al borde del desgarro y prendido fuego, me dejó el asterisco ardieron y pasado de lo fuerte y salvaje que fueron sus metidas de verga, tanto que nisiquiera pude gemir de placer, fue pura y exclusivamente dolor, y eso que ya estaba acostumbrada al sexo anal, pero como ese día no hubo, se supone que él sexo tiene que ser una recompensa, pero este fue un castigo, tanto que me dejó llorando mientras me cogía, aunque en parte porque todavía me dolía de las nalgadas que me pegó, lo bueno es que después de esta cogida ya no puede usar el sexo anal como castigo, aunque es peor para mí.
Desde ese día pasaron casi dos meses hasta que me volvió a castigar, sacando alguna vez que lo hizo puta y exclusivamente por placer, solo una vez más me volví a equivocar al punto de él como amo tener que castigarme y fue cuando vinieron unos amigos y yo no los supe atender, lo hice quedar mal, así que él no me lo perdonó.

Y me metió adentro de una jaula como castigo, iba a pasar los próximos días encerradas como una perra que se había portado mal. Fin.
Continuará???

Me despiertan con una nalgada, a las 7 de la mañana, grité de dolor, yo estaba boca abajo, con los ojos hinchados por tanto llorar y mi culo me dolía, no lo podía apoyar, había dormido completamente desnuda, cagada de frio, no me habian dado ni sábanas ni ropa y mi culo seguía cargado con semen, cuando me doy vuelta, era él parado enfrente mío.
Radamel: Muy bien puta, ni amagaste a escapar, no ibas a poder de todas formas, pero eso demuestra que ya estás dócil.
Yo:....
Radamel: Ahora levántate y ve hacerme el desayuno.
Yo: Si.
Radamel me agarra del pelo, apenas me estaba levantando.
Radamel: Cada vez que te dirijas a mi me vas a llamar amo.
Yo: Si amo, perdón amo.
Se le esbozó una sonrisa a Radamel, mi voluntad estaba quebrada, a partir de ahora me tenía justo donde quería.
Fui a prepararle el desayuno, rengueando mientras aún estaba desnuda, me dolía caminar, mi pecho estaba pesado y los ojos muy hinchados, al igual que mi culo, pero ahí estaba yendo a la cocina a cocinarle completamente vencida, le hice el desayuno, un omelette, con un café negro, él me mira y me dice.
Radamel: Tu desayuno está por allá (señala con el dedo una cucha de perro)
Al lado habia un tazón de perros lleno de semen, asqueroso, no sé de quien era, pero suyo era imposible, me acerqué, mirandolo de cerca tenía algunos pelos, un poco de mugre y era sumamente vizcoso, un olor fuerte, realmente asqueroso, tenía ganas de vomitar, lo peor era que me tenía que comer eso, me doy vuelta con cara de asqueada.
Radamel: Cómetelo todo.
Yo: (trago saliva y aguantó los reflejos) Si amo...

Me pongo en 4 patas en la cucha como si fuera un perro, mi estómago rugía del hambre, llevaba tiempo comiendo solo su semen, necesitaba comida, pero parece que no me la iba a dar, así que no me quedó otra opción que en 4 ponerme a tomar eso con la lengua como si fuera una perra, cada trago de eso me asqueada, me repugnaba, el olor era fuertísimo y el gusto también, era grumoso, como si fuera leche caducada, anda a saber quienes se vinieron en esto y ahora estaba yo comiendo ese semen, tragandolo, con la lengua, la escena era asqueante, pero se ve que para Radamel no, que estaba desde la silla mirándome, con cada lamido mío se ponía más caliente, sentía su mirada clavaba en mi culo. Pensé lo peor en ese momento y no estaba equivocada.

Un segundo después literalmente siento un pinchazo, de nuevo en mi culo, me estaba clavando, todavía me dolía, anoche no pude dormir boca arriba, y hoy me temblaban las piernas él solo hecho de mantenerme de pie, pero eso no importó, ahora me estaban dando por atrás de nuevo, fruncí el ceño y largue unos quejidos del dolor.
Radamel: Shhhhh, cállate putita y tómate todo tu desayuno (mientras me suelta unas nalgadas)
Yo: Bueno amo. Cómo desee amo.
Como una completa puta, totalmente dominada sin voluntad, me terminé el tazón de perro que me dió, incluso antes que el se corra, aunque lo terminé igual tuve que esperar mientras me cogía, hasta que obviamente se vino adentro de mi ano.
Después de eso me puse a lavar lo que ensucie cocinando, una vez que terminé de limpiar me acerqué a él, con las piernas temblando y mucho dolor de culo.
Yo: Ahora que quieres que haga, amo.
Radamel: Limpiame la casa.
Yo: Bueno...
Radamel: Con esto puesto.
En ese momento saca del cajón un traje de sirvienta, de esos de mucama bien puta, básicamente me iba a vestir como una maid, que era algo que más o menos era ya era, su esclava no solo sexual.
Yo: (mirando fijamente) Bueno amo.

Me pongo el traje, el cuál me queda muy putona la verdad, las tetas bien apretadas y se me marcan el pezón, un collar al rededor del cuello que grita sumisa y encima abajo no podía llevar nada, osea estaba en concha, esto no iba a terminar bien.
(mh=giufd0BB-AKTbQj7)26254882b.gif?validfrom=1762923600&validto=4891363200&hash=bUlC4skzFI2aAxYdroMMSsXBBSg%3D)
Empecé a limpiar toda la casa, total tiempo tenía de sobra, los baños, las piezas, la cocina, el Living, comedor, solo me faltó el garage de cuarto para limpiar, lave los pisos, limpie los muebles, las ventanas, tendí las camas, corrí todos los muebles que pude para limpiarlos abajo, le saque el polvillo a la repisa, todo, aunque claro era bastante puta la escena, ahí estaba yo limpiando, agachada o inclinada con el culo y la concha al descubierto, aunque Radamel no me siguió, se puso hacer otras cosas, después de un rato cuando se desocupo no dejaba de mirarme, y no era para menos, la escena era muy hot y apetecible.
(mh=PHsn0njvhm-m0tz8)34596331b.gif?validfrom=1762923600&validto=4891363200&hash=XhMurPFSFbVogbs0TDaLl9ncGtg%3D)
Por eso el no sé banco, después de un rato fue a reclamar lo que es suyo, otra vez, mientras yo limpiaba sentí su mano en la espalda haciendo que me quedé recostada sobre un mueble, con el culo para afuera y sin bragas, poco a poco me metió toda su verga en mi culo, un culo que ya se iba a tener que acostumbrar, la segunda del día, no me iba a dejar descansar, pero yo no me resisti, tampoco me quejé, al contrario me entregué a él, resignada, saque lo más que pude el culo y se lo abrí, para que me coga tranquilo, fue lento, despacio y sutil, no me dolieron sus embestidas, sino el hecho de que todavía no me había recuperado de la cogida que me había dado anoche y está era la tercera anal, mi culo pedía clemencia, pero aguanté, una vez que se vino, simplemente le agradecí y continúe limpiando, era inevitable seguir quejándome iba a tener que aceptar mi realidad y era mejor hacerlo temprano.
Esa noche dormí más tranquila, no estaba frustrada ni desolada como anoche, aunque si la pasé mal, seguía triste mirando a la nada, con el culo roto y pensando que iba a ser de mi, aunque por lo menos me dió sábanas y una frazada para que no pasé frío.
Al otro día no tuvo que levantarme, yo me levanté sola, cuando estaba por venir a la pieza, yo ya estaba en la cocina cocinandole el desayuno, en ese momento se le esbozó una sonrisa muy grande y mostró un poco de simpatía, ya que le servi a él la comida y ésta vez no sacó ningún tazón de semen, dijo que me preparé algo para mí, así que me hice unas tostadas.

Pero antes de comer yo, mientras él ya terminó de comer sacó su pija, no tuvo que decir nada, enseguida deje mi desayuno en la mesa y me puse a mamarle la verga, le tuve que meter unos languetazos para que se termine de poner dura y una vez ya bien parada se la empecé a chupar en tanto que él me agarraba el pelo y me empujaba la cabeza para abajo. Pero no sé la mame hasta que se vino, sino que cuando se estaba por venir me frenó.

Se paró y fue directo a mi desayuno, entonces se empezó a correr a él, esa era su condición para que yo como comida, podía hacerlo si y solo sí tenía su semen, aunque no me gustó, era mil veces mejor a lo que desayuné ayer, así que ni me quejé, solo le agradecí y empecé a comer, ya a este punto no sabía horrible, había comido tantas veces su semen que me estaba acostumbrado y era mi primera comida en micho tiempo, así que la disfruté mucho.
A la tarde me puse a limpiar lo poco que quedaba y lo poco que se ensució hoy, aunque la verdad la casa estaba brillante, así que ni tuve mucho trabajo, lave la ropa y poco más, hoy fue un día muy tranquilo, comparado con el de ayer, por eso, está noche él me agarró y me recompensó.

Aunque lo hizo a su forma, nada sutil, agarrándome el cuello mientras me ahorcaba y me pentraba muy profundamente mi vagina, no fuerte, pero si bien profundo, me estaba metiendo toda su verga, que por cierto no era nada pequeña, bien hasta el fondo que choque contra mi útero, mientras que yo le daba acceso total a mi con las piernas bien abiertas, me estaba portando bien y me lo hizo saber, si bien fue una cogida un poco brusca, fue sumamente placentera, yo estaba casi sin voz de la fuerte que me apretaba el cuello pero aún así sólo se me escapaban gemidos, no lo pude disimular nisiquiera pude pedirle que me apriete más despacio, por dentro solo deseaba más, que me siga cogiendo, porque ahora lo estaba disfrutando.
Los días siguientes fueron muy similares, hasta que vino mi primer error, en un descuido limpiando rompí accidentalmente un adorno suyo, muy valioso, lo cuál iba a tener consecuencias.

Él me castigo agarrándome y me empezó a nalguear, mientras yo estaba acostada en su regazo me agarró con una mano y con la otra empezó a castigarme, muy fuerte y a bien ritmo, una nalgada en cada cachete, una por segundo, paf paf paf, resonaba de mi culo, dolía, picaba y al rato empezó arder, pero él seguía, yo empecé a gritar, al borde del llanto.
Yo: Porfavor amo perdóname duele, ahhhh amoooo porfavor bastaaaa, no volverá a pasar.
Mientras él no se detinia nisiquiera omitió palabra, solo estaba ahí pegandome, una nalgada tras otra, dejándome el culo bien colorado.
Hasta que por fin en un momento paró, yo no daba más, me soltó y caí al piso del agotamiento, con el culo bien rojo y adolorido y lágrimas en los ojos, jadeando pidiendo perdón otra vez.
Radamel se paró y fue a buscar algo, yo lo miré asustada, pensando que me iba a esperar, volvió con un elástico que uso para atarme los brazos atrás de mi cuerpo, después del castigo venía la compensación del castigo.

Él estaba muy duro, namguearme lo prendió, la compensación era solo una excusa para cogerme porque estaba caliente, me agarró de los pelos y me metió la verga de golpe, hasta la garganta, está vez que me estaba cogiendo la boca, con bronca, iba a tener que respirar como podía, porque él me iba a dejar la verga adentro de la boca hasta atragantarme, mientras me cogía bastante brusco, respiré como pude, y tragué saliva como pude, aunque no muy bien, ya que mientras me cogía chorreaba baba de mi boca, pero eso iba a ser mejor, un pete bien baboso era lo que él estaba buscando, porque después se iba a venir una terrible cogida anal.

Así fue, me sacó el elástico por piedad, únicamente para abrirme bien, me levanto las piernas y me hizo agarrarlas dejando mi culo completamente expuesto para que me dé, y no perdonó, las penetradas que me dió esa noche fueron bestiales, mi culo terminó al borde del desgarro y prendido fuego, me dejó el asterisco ardieron y pasado de lo fuerte y salvaje que fueron sus metidas de verga, tanto que nisiquiera pude gemir de placer, fue pura y exclusivamente dolor, y eso que ya estaba acostumbrada al sexo anal, pero como ese día no hubo, se supone que él sexo tiene que ser una recompensa, pero este fue un castigo, tanto que me dejó llorando mientras me cogía, aunque en parte porque todavía me dolía de las nalgadas que me pegó, lo bueno es que después de esta cogida ya no puede usar el sexo anal como castigo, aunque es peor para mí.
Desde ese día pasaron casi dos meses hasta que me volvió a castigar, sacando alguna vez que lo hizo puta y exclusivamente por placer, solo una vez más me volví a equivocar al punto de él como amo tener que castigarme y fue cuando vinieron unos amigos y yo no los supe atender, lo hice quedar mal, así que él no me lo perdonó.
Y me metió adentro de una jaula como castigo, iba a pasar los próximos días encerradas como una perra que se había portado mal. Fin.
Continuará???
1 comentarios - El estafador resulto estafado ll