Esto me pasó cuando tenía unos 11 años más o menos, en la colonia donde vivo había una vecina que no le caía bien a casi ninguna de las demás vecinas o más bien a ninguna, esto era por su forma de vestir la cual la verdad si era muy provocativa y más por su cuerpo, el cual no era el mejor o más cuidado ya que era gordita o gordibuena como les dicen, pero eso hacía que tuviera unas enormes tetas cubiertas casi siempre por tops de tirantes sin sostén lo que hacía que se le marcaran mucho sus pezones

Eso dejaba su panza descubierta, la cual por su peso si era mucha pero sin ser exagerada, aunque la verdad nadie le ponía atención a es por estarle viendo su enorme culo gordo cubierto solo por shorts tan cortos que le quedaban más como cacheteros debido al tamaño de su enorme culo

Esta era la razón principal del porque las vecinas incluida mi mamá no la querían, ya que decían que era una puta por eso se vestía así, también por no importarle que la vieran niños, adolescentes o adultos, ella se mostraba sin ninguna pena, al igual que mostraba sus tangas tendiéndolas a la vista de todos

A diferencia de las demás vecinas que eran señoras muy recatadas en su forma de vestir y de esconder sus prendas íntimas al tenderlas.
Bueno lo que quiero contar pasó una noche que como de costumbre jugábamos en la calle, ya que en mi colina había muchos niños de mi edad.
Esa noche jugamos a las escondidas, cuando fue mi turno de esconderme me metí en un solar baldío que estaba justo al lado de la casa de mi vecina la cual se llama Samantha, me escondí ahí junto con un amigo, pero después de un rato escuchamos algunos ruidos extraños en la casa de Samantha, nos asomamos por una ventana que usábamos seguido para espiarla ya que era nuestra época de pajeros y también porque ella siempre nos daba un buen espectáculo denudándose completa sin cerrar las cortinas

Pero esta vez lo que vimos fue totalmente distinto a cualquier otra cosa que habíamos visto de Samantha, ya que ella estaba cabalgando la verga de un hombre, saltaba en ella haciendo rebotar sus enormes y jugosas tetas

No supimos quién era ese hombre porque ella con su cuerpo le tapaba la cara, aunque la verdad nos importaba muy poco quien era, ya que el ver esas tetas saltando al ritmo de su cabalgada era lo más importante en ese momento

Después de unos 5 o 10 minutos de estarla viendo mi amigo y yo ya estábamos haciéndonos una paja espectacular con ese espectáculo tan rico, aunque lo mejor fue cuando ella volteo a la ventana y noto que la veíamos, pero no le importó y continuó cabalgando como toda una buena puta
Nosotros no aguantamos más y terminamos soltando leves chorros de semen en el piso, queríamos seguir viendo hasta que terminara esa rica escena poro en vivo pero a lo lejos escuchamos a nuestras madres buscándonos, gritaban nuestros nombres y para evitar que nos descubrieran o supieran lo que estábamos viendo salimos del solar baldío con precaución y caminamos a nuestras casas.
Después de esa noche seguimos espiando a Samantha, pero no logramos volverla a ver cogiendo, aunque si la pudimos ver desnuda muchas veces más.
Estos días estaré contando pequeñas anécdotas como esta o como la que escribí ayer de los papás de mi amigo, también en un rato más subiere la segunda parte del relato de mi tía que subí ayer, solo que lo estoy terminando, igual los mantendré informados sobre cualquier cosa que llegue a pasar con mi hermana mayor.
También les quería agradecer por el apoyo que le han dado a mis relatos, eso me da ganas de seguir escribiendo más de mis anécdotas, así que si este también les gusta déjenme sus puntos y comentarios, sin más que decir me despido y estén atentos para los próximos relatos que estaré subiendo.

Eso dejaba su panza descubierta, la cual por su peso si era mucha pero sin ser exagerada, aunque la verdad nadie le ponía atención a es por estarle viendo su enorme culo gordo cubierto solo por shorts tan cortos que le quedaban más como cacheteros debido al tamaño de su enorme culo

Esta era la razón principal del porque las vecinas incluida mi mamá no la querían, ya que decían que era una puta por eso se vestía así, también por no importarle que la vieran niños, adolescentes o adultos, ella se mostraba sin ninguna pena, al igual que mostraba sus tangas tendiéndolas a la vista de todos

A diferencia de las demás vecinas que eran señoras muy recatadas en su forma de vestir y de esconder sus prendas íntimas al tenderlas.
Bueno lo que quiero contar pasó una noche que como de costumbre jugábamos en la calle, ya que en mi colina había muchos niños de mi edad.
Esa noche jugamos a las escondidas, cuando fue mi turno de esconderme me metí en un solar baldío que estaba justo al lado de la casa de mi vecina la cual se llama Samantha, me escondí ahí junto con un amigo, pero después de un rato escuchamos algunos ruidos extraños en la casa de Samantha, nos asomamos por una ventana que usábamos seguido para espiarla ya que era nuestra época de pajeros y también porque ella siempre nos daba un buen espectáculo denudándose completa sin cerrar las cortinas

Pero esta vez lo que vimos fue totalmente distinto a cualquier otra cosa que habíamos visto de Samantha, ya que ella estaba cabalgando la verga de un hombre, saltaba en ella haciendo rebotar sus enormes y jugosas tetas

No supimos quién era ese hombre porque ella con su cuerpo le tapaba la cara, aunque la verdad nos importaba muy poco quien era, ya que el ver esas tetas saltando al ritmo de su cabalgada era lo más importante en ese momento

Después de unos 5 o 10 minutos de estarla viendo mi amigo y yo ya estábamos haciéndonos una paja espectacular con ese espectáculo tan rico, aunque lo mejor fue cuando ella volteo a la ventana y noto que la veíamos, pero no le importó y continuó cabalgando como toda una buena puta
Nosotros no aguantamos más y terminamos soltando leves chorros de semen en el piso, queríamos seguir viendo hasta que terminara esa rica escena poro en vivo pero a lo lejos escuchamos a nuestras madres buscándonos, gritaban nuestros nombres y para evitar que nos descubrieran o supieran lo que estábamos viendo salimos del solar baldío con precaución y caminamos a nuestras casas.
Después de esa noche seguimos espiando a Samantha, pero no logramos volverla a ver cogiendo, aunque si la pudimos ver desnuda muchas veces más.
Estos días estaré contando pequeñas anécdotas como esta o como la que escribí ayer de los papás de mi amigo, también en un rato más subiere la segunda parte del relato de mi tía que subí ayer, solo que lo estoy terminando, igual los mantendré informados sobre cualquier cosa que llegue a pasar con mi hermana mayor.
También les quería agradecer por el apoyo que le han dado a mis relatos, eso me da ganas de seguir escribiendo más de mis anécdotas, así que si este también les gusta déjenme sus puntos y comentarios, sin más que decir me despido y estén atentos para los próximos relatos que estaré subiendo.
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