Como les conté antes mi Papá y mi Mamá eran separados entonces yo tenia que pasar tiempo con mi Papá pero cada que iba tenia que quedarme en la casa de mi abuela. Por que yo no tenia buena relación con la esposa de mi Papá, entonces tenia que ir a la casa de mi abuela era la oportunidad perfecta para poder tener sexo con quien quisiera pues tenia cierta libertad solo un poco mas que en mi casa con mi Mamá pues entraba a la casa de mi Abuela a muchos hombres y mi abuela ni por enterada pues ella creía que yo con mi cara angelical y mirada dulce era muy inocente, una mujer de su casa pero era puro fuego una puta en potencia picara, morbosa, pervertida que le encantaba provocar a los hombres tener sexo, bueno mi Papá tampoco se entero de mis andanzas cuando estaba en la casa de mi abuela. Ella se iba a su habitación y dormía mucho no se daba cuenta de nada.
Para el tiempo que me paso esta historia mi abuela creía que yo era virgen que no había tenido sexo con ningún hombre pero la realidad era que ya tenia mas kilómetros de verga que cualquier mujer a esa edad, me aconsejaba, me decia que me cuidara que no me metiera con cualquier hombre, que tuviera relaciones después de casada con un solo hombre, solo me reía, pensaba para mis adentros que mi abuela ni se imagina con todos los hombres que ya me había acostado y las cochinas que ya me habían hecho y que ya estaba súper llena de semen y aparte cuántas vergas no había visto y probado. Un día me pregunto
Abuela: ¿ Hijita tienes novio?
Yo: ¡ no abuela, todavía no!
Abuela: ¡ ay hijita eres muy bonita debes de cuidarte por que los hombres solo quieren aprovecharse de las mujeres y robarles la inocencia!
Mi abuela:! Cuídate , solo debes de tener relaciones después del matrimonio!
Yo: ¡ si claro abuela!
Yo pensaba si supiera mi Abuela todos los amantes que tenia a tan corta edad pensaba que si me casaba algún día yo tendría nada virgen ya estaría muy usada. Pero algo a lo que mi abuela no le daba importancia era a la ropa tan chiquita y insinuante que me gustaba usar como los putivestidos, las pijamas de dormir que no dejaban nada a la imaginación o los shorts o tops que resaltaban mis senos que tenia pero como era obvio en presencia de mi padre no me vestía así tan provocativa pues al el no le gustaba y me decia que me tapara.

Lo que si le tengo que agradecer a mi abuela paterna es que le herede unas caderas y nalgas si bien no tan grande pero lindas que ella tenia y eso es uno de mis atributos que vuelve locos a los hombres hasta el día de hoy y más cuando me tienen en 4.
La casa de mi abuela era grande amplia con un patio grande, tenía tres niveles en cada nivel un apartamento los cuales ella tenia arrendados pues mi abuela vivía en el primer piso que era el mas amplio de todos, con un patio grande. En uno de esos apartamentos el del segundo piso vivía Raúl un amigo de mi Papá se conocían desde muy jóvenes. Raúl era un tipo de unos 55 años, alto guapo, ojos cafés, cabello negro, un rostro con una barba bien poblada un macho de pelo en pecho justo como me gustaban los hombres mayores a mi en ese entonces me causaban mucho morbo por que sabían satisfacerme en la cama justo como a mi me gustaba mas que los de mi de mi edad. Lo mejor que tenia Raúl es que era recién divorciado.
Me llevaba buena cantidad de edad pero para mi eso no era impedimento para provocarlo y irme a la cama con Raúl pero desde luego que mi Papá no se enterara pues Raúl me gustaba mucho y cada vez que se queda viendo me ponía nerviosa y roja como un tomate me daba mucha pena con el no podía verlo directo a los ojos cada que me saludaba.
Pero no se si para mi buena suerte mi abuela le vendía el desayuno y la comida siempre entraba a comer al apartamento de mi abuela entonces siempre tenia que verlo el aprovechaba y me miraba de una manera muy morbosa se le notaba las ganas que me tenia yo podía percibirlo fácil, y me molestaba me decia cosas subidas de tono.
Raúl:! Que linda estas!!cuantos novios tienes! ¡ Que caderas tan bonitas! ¡ te queda bonito ese vestido! ¡ tienes unos senos bonitos!
Me ponía roja y a la vez excitada por lo que me decia Raúl sentía el típico hormigueo en mi vagina mojaba tanga como alguna día me dijo una amiga cuando veía un hombre que me gustaba.
Me miraba el culo, las piernas y las tetas esas son cosas que una como mujer sabe que un hombre le mira y mas cuando es de una forma muy descarada y morbosa como el lo hacia de solo imaginármelo encima mío penetrándome me ponía muy hot como lo dije antes y me masturbaba. Pero todas las cosas que me decia lo hacia de tal formaq que mi abuela no escuchara mucho menos mi padre.
Como la casa de mi abuela tenia un patio grande donde se podía lavar la ropa y colgarla para que se secara un día estaba lavando mi ropa ese dia tenia puesto un short que me quedaba a medio culo , me cubría hasta la mitad de las nalgas muy pequeñito y ajustado color negro ,una blusa tipo esqueleto color blanco sin brasier que resaltaban mis tetas que hasta los pezones se me podían ver, como desde el segundo piso se podía ver para el patio Raúl estaba en la ventana observándome y me di cuenta porque al abrir la ventana sonó, preciso lo hizo en el momento que estaba colgando mis tangas y brasiers quedado bobo mirándome con morbo me puse un poco nerviosa cuando vi lo que estaba viéndome entonces me limite a sonreírle con un poco de nervios le dije con una sonrisa.
Yo:! Que mira!
Se sorprendió
Raúl: ¡ nada!!nada!
Continúa.....
Para el tiempo que me paso esta historia mi abuela creía que yo era virgen que no había tenido sexo con ningún hombre pero la realidad era que ya tenia mas kilómetros de verga que cualquier mujer a esa edad, me aconsejaba, me decia que me cuidara que no me metiera con cualquier hombre, que tuviera relaciones después de casada con un solo hombre, solo me reía, pensaba para mis adentros que mi abuela ni se imagina con todos los hombres que ya me había acostado y las cochinas que ya me habían hecho y que ya estaba súper llena de semen y aparte cuántas vergas no había visto y probado. Un día me pregunto
Abuela: ¿ Hijita tienes novio?
Yo: ¡ no abuela, todavía no!
Abuela: ¡ ay hijita eres muy bonita debes de cuidarte por que los hombres solo quieren aprovecharse de las mujeres y robarles la inocencia!
Mi abuela:! Cuídate , solo debes de tener relaciones después del matrimonio!
Yo: ¡ si claro abuela!
Yo pensaba si supiera mi Abuela todos los amantes que tenia a tan corta edad pensaba que si me casaba algún día yo tendría nada virgen ya estaría muy usada. Pero algo a lo que mi abuela no le daba importancia era a la ropa tan chiquita y insinuante que me gustaba usar como los putivestidos, las pijamas de dormir que no dejaban nada a la imaginación o los shorts o tops que resaltaban mis senos que tenia pero como era obvio en presencia de mi padre no me vestía así tan provocativa pues al el no le gustaba y me decia que me tapara.

Lo que si le tengo que agradecer a mi abuela paterna es que le herede unas caderas y nalgas si bien no tan grande pero lindas que ella tenia y eso es uno de mis atributos que vuelve locos a los hombres hasta el día de hoy y más cuando me tienen en 4.
La casa de mi abuela era grande amplia con un patio grande, tenía tres niveles en cada nivel un apartamento los cuales ella tenia arrendados pues mi abuela vivía en el primer piso que era el mas amplio de todos, con un patio grande. En uno de esos apartamentos el del segundo piso vivía Raúl un amigo de mi Papá se conocían desde muy jóvenes. Raúl era un tipo de unos 55 años, alto guapo, ojos cafés, cabello negro, un rostro con una barba bien poblada un macho de pelo en pecho justo como me gustaban los hombres mayores a mi en ese entonces me causaban mucho morbo por que sabían satisfacerme en la cama justo como a mi me gustaba mas que los de mi de mi edad. Lo mejor que tenia Raúl es que era recién divorciado.
Me llevaba buena cantidad de edad pero para mi eso no era impedimento para provocarlo y irme a la cama con Raúl pero desde luego que mi Papá no se enterara pues Raúl me gustaba mucho y cada vez que se queda viendo me ponía nerviosa y roja como un tomate me daba mucha pena con el no podía verlo directo a los ojos cada que me saludaba.
Pero no se si para mi buena suerte mi abuela le vendía el desayuno y la comida siempre entraba a comer al apartamento de mi abuela entonces siempre tenia que verlo el aprovechaba y me miraba de una manera muy morbosa se le notaba las ganas que me tenia yo podía percibirlo fácil, y me molestaba me decia cosas subidas de tono.
Raúl:! Que linda estas!!cuantos novios tienes! ¡ Que caderas tan bonitas! ¡ te queda bonito ese vestido! ¡ tienes unos senos bonitos!
Me ponía roja y a la vez excitada por lo que me decia Raúl sentía el típico hormigueo en mi vagina mojaba tanga como alguna día me dijo una amiga cuando veía un hombre que me gustaba.
Me miraba el culo, las piernas y las tetas esas son cosas que una como mujer sabe que un hombre le mira y mas cuando es de una forma muy descarada y morbosa como el lo hacia de solo imaginármelo encima mío penetrándome me ponía muy hot como lo dije antes y me masturbaba. Pero todas las cosas que me decia lo hacia de tal formaq que mi abuela no escuchara mucho menos mi padre.
Como la casa de mi abuela tenia un patio grande donde se podía lavar la ropa y colgarla para que se secara un día estaba lavando mi ropa ese dia tenia puesto un short que me quedaba a medio culo , me cubría hasta la mitad de las nalgas muy pequeñito y ajustado color negro ,una blusa tipo esqueleto color blanco sin brasier que resaltaban mis tetas que hasta los pezones se me podían ver, como desde el segundo piso se podía ver para el patio Raúl estaba en la ventana observándome y me di cuenta porque al abrir la ventana sonó, preciso lo hizo en el momento que estaba colgando mis tangas y brasiers quedado bobo mirándome con morbo me puse un poco nerviosa cuando vi lo que estaba viéndome entonces me limite a sonreírle con un poco de nervios le dije con una sonrisa.
Yo:! Que mira!
Se sorprendió
Raúl: ¡ nada!!nada!
Continúa.....
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