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Cazando ofertas en Flores con mi novia Ceci pt. 2

Nuestro amigo desparramó unas bolsas en el piso, puso media vuelta de llave, volvió y se sacó la remera. Apenas se acercó, Ceci no se contuvo y empezó a chuparle el vergón, mientras Luc me acariciaba la espalda y trataba de llegar a sus tetas firmes. Se me acercó un poco más y no pude evitar el olor fuerte de su cuerpo, notar la piel brillante y los músculos definidos en todo el cuerpo.

- Vos, que tenés ahí, me dijo Luc.
- Querés ver-le respondí y saqué la pija, mientras me hacía ideas con su curiosidad-.
- No estás mal vos de ahí abajo -respondió y volvió a mirar a Ceci que seguía atragantándose con su verga.

Ceci por su parte estaba fascinada. Se golpeaba la cara con el enorme pedazo de carne, de vez en tanto. Él no ocultaba su cara de éxtasis. Entonces, para mi enorme sorpresa, me sacó la remera. Yo que estaba casi de voyeur, entré en acción. Primero, me acarició el abdomen hasta llegar a mi verga. Y yo, envalentonado por este giro, no pude evitar tocarle los huevos y el tronco de su pija.

Lo quise besar: "no, beso no" me dijo. Le saqué rápidamente la mano de la pija, temiendo que se haya arrepentido. Pero me agarró la mano y me la llevó de nuevo a sus huevos. Me dió vuelta, me miró el culo y me dio un chirlo: linda cola, amigo. Se chupó un dedo, se escupió la palma y me metió su dedo largo en el ano.

Mientras agarraba con la izquierda la cabeza de Ceci, que no paraba hacer arcadas con la verga negra. Le toqué el brazo y después el pecho, su piel era tersa y algo áspera. Pero no dejaba de ser como un terciopelo, casi sin bellos. Le toqué el culo, duro y musculoso, como ningún otro que haya tocado. Me soltó mi cola, e hizo lo mismo en la suya, se escupió la mano y comenzó a jugar con su ano.

Para eso, Ceci se había parado y le daba la espalda nuestro amigo moreno, que preparaba su pija para penetrarla. Ella lo guió hasta su grieta chorreante. Entonces, Luc soltó soltó lo que estaba haciendo y la agarró con las dos manos. Primero lento y dando movimientos pendulante, circulares. Era un espectáculo.

- Vení amigo ponete acá- y se metió un dedo en su culo. Yo, sin emitir palabra, lo penetré con todas las ganas. Mi pija entró holgada en su culo que, por cierto, estaba bastante dilatado.
- Cojelo duro Dieguito -me decía ella entre gemidos.
- Si, mi puta, como vos digas -le respondí extasiado.

Habían pasado unos largos 5 minutos, hasta que él con cara lasciva, la agarró la dio vuelta y la puso encima de la cama improvisada de bolsas negras de ropa. Se le arrojó encima y comenzó a bombearla duro, los huevos se estallaban contra el culo de ella y no paraba. Ceci se desgarraba en un orgasmo interminable. Yo que había quedado parado, mirando ese show, no podía parar de pajearme. Ella mordía una remera en la boca, para no gritar. Él se había agarrado a una teta, mientras subía aún más la intensidad. Entonces, Ceci estalló en un gemido. Luc, bajó la intensidad, se dió vuelta y me dijo, sentí esto. Me acerqué a la entrepierna de Ceci que estaba hecha agua. La toqué, la penetré y era casi como un pan de manteca derritiéndose.

- Querés comérmela -me preguntó Luc, mientras se erguía-.
- Si, claro.

Mientras yo comenzaba a bombear a Ceci con mi pija hecha una roca, él me metió la pija en la boca. Ceci comenzó de nuevo, esta vez, era ella quien me agarraba por mi cintura pidiendo que le de más rápido y fuerte. Así seguí, dándole más y más.

De pronto dejé de sentir la pija flaca y larga en la boca. Y entonces sentí el dedo húmedo en el agujero del culo. Para ese momento, Luc ya me estaba enculando. Lejos de mis expectativas, la verga negra entró fácil y sin dolor. Entonces era él quien tenía el control. Sentía sus huevos, su calor, hasta que un beso detrás de la oreja me sorprendió. Luc era toda una sorpresa.

Yo no daba más, salí de Ceci para hacerme una paja y acabar. La exitación me estaba matando.
- Damela acá -me dijo ella, dandose la vuelta para quedar con la boca en mi verga y dandome su concha rosada y jugosa. Luc, se salió de mi culo y se puso a su lado y me hicieron un pete a dos bocas. De los más ricos que había recibido. Acabé. Acabé tan fuerte que me dolían los huevos. Ella se quiso tomar todo y él la besó. Me moría por participar en ese beso, pero no lo hice por temor al rechazo de Luc.

Nuestro amigo negro se paró y comenzó a pajearse. La pija venosa se paraba hasta ponerse dura. Nos agachamos para ver que salía de ahí mientras yo admiraba el cuerpo húmedo de mi novia. Él seguía con supaja. Ceci le metió un dedo en el culo, después dos, mientras el se pajeaba. Yo miraba. El negrazo se escupía la verga, a mi se me hacía agua la boca. "Tres dedos" dijo él y la pija estaba completamente erguida. Como un mástil. Ceci le puso la lengua en el glande. Yo como nunca, a menos de 5 minutos de haberme deslechado estaba con la pija dura de nuevo.
- Por acá amigo- me dijo, señalandose el culo. Yo me paré, lo penetré de nuevo y en apenas dos bombeadas la llenó de semen a Ceci en todo el cuerpo. Dio un gemido áspero, seco. Se agachó, besó a Ceci y se sonrió.

Así nació una gran amistad. Luc fue nuestro amigo y confidente por meses. Conocimos a su familia. Luego, cuando nos separamos, los seguíamos viendo por separado. Esas son otras historias.

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