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Mi novia y los compañeros de trabajo (parte 5)

Mi novia y los compañeros de trabajo (5)
-Estoy destrozada, cariño- me dijo Isa antes los intentos de tener sexo a la mañana siguiente a la noche con nuestros tres compañeros 
Me separé de ella con cierta molestia y me regresé a mí lado de la cama.
-No te enfades, mi amor- dijo siendo ella ahora quién se acercó a mí 
-No me enfado- dije no muy convencido.
Isa se puso sobre mi cuerpo, con sus piernas abiertas juntando su coño a mi polla, sin ropa por medio.
-Lo de anoche fue increíble y me muero de ganas de tener sexo contigo mientras lo recordamos- dijo en mi oido con voz sensual- ¿Pero viste a que tres pollas me tuve que enfrentar? Tengo el coño destrozado, ahora mismo no podria ni si quiera con la tuya- añadio mordiendo mi oreja
-No la tengo tan pequeña- protesté mientras sentía como se me ponía dura por sus mordiscos.
-No quería decir eso, ya sabes que tu polla siempre me ha hecho disfrutar. Pero esas tres me llenan de otra forma, es diferente- 
Había empezado a mover su cuerpo frotando su coño sobre mi polla.
-Sí, son muy grandes- admití gimiendo.
-Son perfectas- me dijo besándome sin dejar de moverse-Pero lo que más me gustó fue tenerte a ti ahí en la silla, quiero. Ver cómo te corrida mirando. Y ese beso con la corrida de César en mi boca. Dios fue increíble- dijo Isa ya cachonda.
-Sí, lo fue. Aunque también fue muy fuerte- 
-Fue muy fuerte y muy cerdo, cariño. Te tragaste la corrida de un hombre que acababa de follarse a tu novia-
Bajé mi cabeza un poco dolido por recordar eso, aunque seguía muy excitado por sus movimientos.
-Me encantó, mi amor. Me encanta que seas así de cerdo-
-Mmm- gemí como respuesta- Déjame que te la meta-
-No ¿Pero sabes que puedo dejarte hacer?-
-¿El que?-
-Comerme el coño. No me he duchado, puede que aún encuentres leche de mis machos- dijo poniendo su coño en mi cara sin que pudiese responder.
-Asi cariño. Usa tu lengua, busca la leche de los tres tíos que se follaron a tu novia ayer- dijo entre gemidos.
-Deja bien limpio mi coño, sin restos de leche de macho-
Agarró mi polla con su mano tras su espalda, pero sin moverla, tan solo los movimientos de su cuerpo se transmitían a mi polla.
-Que bien lo haces, mi amor. Tú me comes el coño y otros me lo follan-
-Sigue joder. Disfruta de la leche de macho como ayer-
Isa se movía frenética sobre mi boca y su mano seguía apretando con fuerza mi polla que, junto a los comentarios de mi novia, estaba apunto de explotar.
-Sigue, sigue. Usa tu boca donde tres hombres metieron ayer unas pollas enormes y negras-
-Asi, lame como el cornudo que eres-
-Este coño ya no es tuyo. Ahora pertenece a otros, a todos los que yo quiera y tú serás mi cornudo para siempre-
-Dios me corro ¡Chupa cornudo!- gritó. 
Mientras se corría, movió su mano arriba y abajo con fuerza. Lo que fue suficiente para que yo también lo hiciese manchando su mano.
Isa se quitó de encima y se tumbo a mí lado.
-Toma. Lame- dijo llevando su mano a mi cara
-¿Que? No- dije
-¿Qué pasa? ¿Te gusta la leche de otros pero no la tuya?- dijo riendo.
-Isa...- dije
-Era broma- dijo aún riendo
Se llevó la mano a su boca y se trago mi leche.
-No está mal. Aunque está más rica la leche de negro-
Me dió un morreo metiendo su lengua en mi boca y se quedó sobre mi pecho. Hasta que nos quedamos dormidos nuevamente.
El resto del día pasó tranquilamente. Como una pareja cualquiera, vimos la televisión, dimos un paseo y poco más hasta que nos fuimos a dormir.
Apenas puede conciliar el sueño pensando en ver al día siguiente a mis compañeros en el trabajo ¿Con que cara les iba a mandar nada después de lo que había pasado? Se suponía que yo era su jefe ¿Que respeto me iban a tener?
No le conté nada sobre esto a Isa ni en la cama, ni en el desayuno al día siguiente. Ella estaba animada y contenta, no parecia afectarla ver a los tres chicos en el trabajo.
-Que tengas un buen día- nos despedimos a la entrada de la fábrica.
-Te quiero-
Con los nervios a flor de piel fui a mí puesto de trabajo. Por suerte llegué antes que ellos, me saqué un café de la maquina y esperé al resto mientras me trataba de calmar.
-¿Quieres mi leche para ese café?- dijo César al llegar a donde yo estaba junto con Carlos y Javi que se unieron en una carcajada.
-Por favor. Aquí no- pedí 
-Tranquilo jefe, solo era una broma. Se que mi leche la prefieres sola-
A lo largo de la mañana hubo algún comentario por el estilo más de ellos tres, bastante sutiles, pero que me incomodaban y más viendo que Ernesto parecía reírse con ellos.
En el descanso de veinte minutos que tenemos, no vi a Isa, con la que siempre me reunía para vernos ese tiempo. Le llamé al móvil pero no me respondió. Tardé un buen rato en darme cuenta que tampoco veía a César junto a sus amigos e hilar que debían estar juntos. 
Les vi saliendo de la zona de los vestuarios casi cuando el descanso terminaba y senti una mezcla de enfado, miedo y excitación por qué hubiesen follado en el trabajo. 
Esa sensación me duró hasta que nos subimos al coche de vuelta a casa.
-¿Te has follado a César en el descanso?- pregunté tratando de contener la rabia.
-No amor ¿Cómo iba a hacer eso?- me respondió
Suspiré entonces aliviado.
-Solo le hice una mamada. No nos daba tiempo a follar- dijo con toda la calma del mundo.
-Isa, no puedes hacer eso en el trabajo. Podría enterarse alguien-
-Soy consciente de ese riesgo- me dijo llevando su mano a mi pantalón- Y es precisamente por lo que lo hice. Me pone cachondísima ponerte los cuernos en el trabajo y saber qué alguien podría verme y contarlo a todo el mundo. Que toda la empresa sepa que soy una zorra y tú un cornudo-
Mientras hablaba, había abierto mi pantalón, sacado mi polla y me la meneaba mientras yo seguía conduciendo.
-Joder Isa.... No puedes hacer eso-
-¿Por qué? ¿Te da vergüenza que sepan que eres cornudo o que yo soy una zorra?-
Se soltó el cinturón, y se agachó metiendo mi polla en su boca.
-Oh joder- gemí al sentir sus labios.
-La zorra y el cornudo de la empresa. Es lo que somos- dijo entre chupadas- Y me encanta serlo-
-Para... Me corro- avisé tras cuatro o cinco chupadas más 
En vez de apartarse y detenerse. Isa aceleró el ritmo y mi polla explotó en su boca.
-Dios- gemí 
Ella se levantó y me besó con su boca aún llena de mi corrida, metiendo su lengua en mi boca.
-Cornudo- me dijo sonriendo y guiñando un ojo.
Me guardó la polla en el pantalón y seguimos el camino a casa.
 Tanto el martes como el miércoles, Isa y César desaparecieron a la hora del descanso para que mi novia le chupase la polla a mi compañero. Javi y Carlos me hicieron saber que estaban al tanto haciendo gestos simulando una mamada cuando pasaron a mí lado.
El jueves ninguno de los tres chicos estaba en el descanso. Se habían llevado a mi novia al vestuario y salieron después del timbre que avisa para volver a nuestro trabajo.
Ernesto me miraba con una sonrisa prepotente mientras esperaba impaciente a que mis compañeros saliesen del vestuario.
-Perdon jefe. Nos hemos entretenido- dijo César riendo al pasar a mí lado.
-Es que el descanso es demasiado corto para pasarlo bien- dijo Javi sin poder contener la risa a la que se unieron el resto, Ernesto incluido.
Esa tarde traté de decirle a Isa que se estaba pasando y que me parecía demasiado riesgo. Pero caí rendido a sus encantos y follando en el sofá de casa. Esa semana follamos cada día, ella estaba extremadamente cachonda tras sus andanzas en los descanso. Era mucho riesgo, sí. Pero ¿Que podía hacer aparte de disfrutar lo que venía después?
El viernes tenemos jornada reducida en el trabajo. Isa salía muy contenta, suponía que por ir pronto a casa. En cuanto nos subimos al coche llevó su mano a mi paquete y empezó a frotarme.
-Sí que sales animada hoy- dije
-Mucho. Es que a estas horas suelo estar comiendo polla-
Sacó mi polla del pantalón y siguió con sus roces.
-Pues aquí tienes una- dije
-Ya... Pero está no es la que me apetece ahora- dijo agarrando bien mi polla.
-Mmm- gemí 
-A estas horas me entra hambre de polla negra, cariño-
-Seguro que te quitan ese hambre el fin de semana-
-No lo dudes. Pero está vez quiero que sea en nuestra casa-
-¿Que? No ¿Por qué en nuestra casa?-
-Mi amor, me da mucho morbo. Quiero que me follen en nuestra cama, que violen la privacidad de nuestra casa, que te quiten el lugar donde solo he sido tuya. Eso te hará mucho más cornudo-
-Joder Isa...-
-Dime que no quieres. Que no te pone la idea de estar sentado en una silla mientras doy botes sobre la polla de otro en nuestra cama-
-Sí... Me pone-
-Lo se cornudo ¿Entonces puedo invitar a mis machos a casa?- dijo mientras seguía pajeando mi polla.
-Sí- 
-Perfecto. Porque ya deben estar de camino- dijo soltando mi polla y guardándola dentro del pantalón de nuevo.
-¿Que? ¿Como que están de camino?- dije contrariado y frustrado porque dejase la paja.
-Sí, les he invitado a comer en casa-
-Pero no te había dicho que sí-
-Sabia que te convencería, tonto-
-Joder- protesté 
Ella me besó con una sonrisa tierna que me quitó el mal humor. Poco después llegamos a casa.
-Prepara algo para comer. Yo voy a prepararme para mis machos- dijo ella nada más entrar
-Encima les tengo que hacer la comida-
-No, la comida se la voy a hacer yo. Tú les vas a dar de comer- dijo haciendo el gesto de hacer una mamada a dos manos.
Estaba pelando patatas cuando Isa salió de la habitación.
-¿Estoy bien así?- me preguntó 
Llevaba un conjunto de sujetador y tanga rojos de encaje y unos zapatos de tacón alto a juego, nada más.
-¿No crees que es poca ropa para comer?-
-No para lo que me voy a comer yo- dijo riendo 
Justo en ese momento sonó el timbre.
-Sigue con la comida. Yo abro- me dijo y salió de la cocina 
Seguí pelando patatas sintiendo como los nervios, los celos y la excitación me invadían.
-Oh nena, así da gusto que te reciban- escuché la voz de César 
-Gracias- respondió Isa
-Desde luego estás más sexy que en el trabajo- le dijo Javi 
-Pero creo que allí también os gusto ¿No?-
-Claro. Pero así estás mucho mejor, refleja más tú personalidad-
-¿Que personalidad?-
-La de ser una zorra- dijo César riendo y haciendo que tos riesens también, incluso mi novia.
-¿Os apetece algo de beber?-
-Cerveza está bien-
Isa vino a la cocina y cogió cuatro cervezas de la nevera.
-Te quiero, cariño- dijo besandome
Salió con las cuatro cervezas y caminado con sus tacones y contoneando el culo. Que afortunado soy de tener una mujer tan sexy.
Escuché como hablaban, sobre lo buena que estaba mi novia sobre todo. Hablaban de lo que iban hacerle durante todo el día. Se reían por saber qué se la iban a follar en casa del cornudo. Me estaba excitando, apenas podía concentrarme en cocinar.
Isa regresó a la cocina a por más cerveza antes de que yo terminase la comida. Entró sin sujetador, con sus tetas al aire, su tanga, sus tacones y una sonrisa inmensa.
-Quieren más cerveza y no tardes mucho que tienen hambre- dijo besándome
Sacó solamente tres cervezas y regresó al salón.
Tardé unos diez minutos más en terminar la comida y les avisé para que viniesen a la cocina.
-Mejor trae la comida aquí, cariño- me gritó Isa 
-Esta bien- dije con fastidio por tener que llevar los platos al salón.
Fui primero con dos platos, mis habilidades de camarero no dan para más. Los tres chicos estaban sentados en el sofá grande. Isa estaba de rodillas, con la polla de César en la boca y las otras dos en sus manos.
-La comida- dije sintiéndome tonto.
-Yo ya estoy servida, cariño. No le traigas nada- dijo sacando la polla de César de su boca
-Tu novia solo quiere comer chocolate, jefe- dijo él riendo.
Regresé a la cocina a por otros dos platos, dejando el de Isa allí. Serví a Carlos, que era el que quedaba y me senté en el sillón libre con mi comida.
Sujetaban el plato con las manos, mientras mi novia pasaba de una polla a otra y yo comía sentado a un lado de ellos.
-¿Te gusta tu comida, zorra?-
-Sí, está deliciosa- 
-¿Te gusta el chocolate en barra?-
-Sí, me encanta comer chocolate en barra- decía Isa entre chupada y chupada a las pollas de los tres chicos.
-Y también te gusta la leche ¿Verdad?-
-Sí, me gusta la leche recién ordeñada-
Los tres reian a casa comentario de Isa que disfrutaba humillándose ante ellos.
-Cornudo, trae tu plato- me dijo César
Le di mi plato, sin comida ya que había terminado lo poco que me había hechado.
-Suejeta, zorra. Vamos a darte tú comida-
Javi y Carlos rieron ante la idea de su amigo. Isa asintió y sujeto el plato con sus dos manos mientras iba chupando la polla que le ponían frente a la boca.
-Aqui tienes tú comida, zorra- dijo Carlos corriendose en el plato.
-Gracias- dijo mi novia.
Pronto le siguió Javi y, por último, César. Dejaron el plato con una buena cantidad de leche.
-Que aproveche, zorra-
Mi novia les sonrió y se llevó el plato a la boca. Lo lamió y trago todo hasta no dejar ni una gota de leche en el plato.
-Muchas gracias. Estaba deliciosa-
Los tres se echaron a reír mientras mi novia seguía de rodillas a sus pies.
-Anda zorra traenos más cerveza mientras tú novio recoge esto-
Ambos hicimos lo que César dijo. Yo me llevé los platos a la cocina e Isa les sirvió otra ronda. 
Cuando regrese al salón, tras recoger la cocina, Isa estaba de rodillas con su cabeza apoyada en el muslo de César acariciando su polla sobre el pantalón de chándal que llevaba.
Me senté en el sillón. Ellos veina la televisión, distraídos, casi ignorándome a mí y a Isa, que buscaba su atención con caricias en sus piernas y tocándose a ella misma.
-Parece que esta zorra necesita mas polla-
-Sí, por favor. Necesito polla- pidió mi novia 
-Anda, ponte a mamar- Dijo César bajandose el pantalón 
-Muchas gracias- dijo mi novia metiéndose su polla en la boca aún blanda.
Los otros dos, se la sacaron también del pantalón y empezaron a pajearse viendo cómo mi novia se la chupaba a su amigo. Aunque ellos también disfrutaban de Isa, estaba bastante claro que César era su favorito, su macho.
-Levanta- le dijo César 
Mi novia obedeció si puso de pie con una cara que dejaba claro lo cachonda que estaba.
-Cornudo, pon musica- 
Mientras conectaba mi móvil al altavoz con el que pongo música en casa, los tres chicos rodearon a mi novia y empezaron a restregar sus pollas por su cuerpo, tocarla entera de arriba a bajo. 
Isa no paraba de gemir recibiendo sus manos, buscando sus pollas.
Puse música, bachata, como a ella le gustaba bailar con ellos. Más que bailar, empezaron a restregarse con ritmo. Isa ponía el culo sobre las pollas de los tres chicos y lo movía buscando masturbales con sus nalgas. Se besaban. Le chupaban las tetas. Ella pajeaba sus rabos.
En seguida dejaron a mi novia tan solo con sus tacones. Desde mi sillón podía ver cómo su coño brillaba de lo mojado que estaba. Como se relamía más cachonda que nunca jamás la había visto.
-Folladme. Por favor- pidió 
-¿Quieres polla, zorrita?-
-Sí necesito polla. Necesito que me metáis vuestras tres enormes pollas-
-Vamos a tu cama entonces ¿No?-
-Sí, quiero que me folleis en nuestra cama, que cuando me eche con el cornudo pueda oler el sudor de mis machos-
-Pero que guarra eres- dijo César riendo.
-¿Donde esta la habitación en la que nos vamos a follar a tu novia?- me preguntó al tiempo que cargaba a Isa en su hombro.
-Ahi- dije señalando la puerta.
-Puedes venir, pero nada de pasar de la puerta- me dijo él 
Isa reía en el hombro de César y me lanzó un beso de camino a la habitación.
Cogí una silla de la cocina y me senté bajo la puerta. Isa ya estaba de rodillas en la cama y pasaba su boca de polla en polla. Me vió sentarme y pidió permiso a César con la mirada para acercarse a mí. Me besó, con su boca sabiendo fuerte a polla yme quitó la ropa.
-Te quiero, cornudo- dijo haciendo el gesto de los cuernos con la mano
-Y yo a ti- respondí con Isa ya de nuevo en la cama.
-Que bonito - dijo Javi riendo.
-Tu le das amor y nosotros le damos polla- dijo Carlos 
-Cada uno para lo que sirve-
Isa se unió a ellos en la risa. Yo no pude evitar estremecerme y agarrar mi polla dejando claro que disfrutaba de sus comentarios y provocando que riesen más aún.
-Follame. Por favor- suplico Isa mirando a César 
-Esta bien. Vas a sentir una buena follada por primera vez en esta cama-
La empujó haciendo que quedase en cuatro y se puso detrás de ella. Con Javi y Carlos delante con sus pollas en la cara de mi novia.
-Oh joder. Gracias- dijo Isa sintiendo como la polla de César entraba en su interior 
-De nada, zorra-
Empezó a follarse a mi novia con suavidad. Isa atendía las otras dos pollas con su boca.
 Cesar se agarró de sus caderas y poco a poco fue subiendo el ritmo. Isa ahogaba sus gemidos en las pollas de sus amigos.
-Oh dios-
-¿Te había follado así en esta cama, zorra?-
-No nunca. El cornudo no puede follarme así, no tiene polla ni aguante para eso- dijo mirándome de reojo y viendo como aceleraba el ritmo de mi paja.
Me corrí poco después, de nuevo provocando risas y comentarios de " blanquito picha floja" mientras seguían follandose a mi novia.
Cesar dejó su lugar a Javi y después a Carlos. Le arrancaron dos orgasmos a mi novia antes de correrse ninguno de ellos.
-Dios son unas bestias- gimió Isa tras su segundo orgasmo sin que dejasen de darle polla.
-Tres pollas negras son demasiado para una blanquita como tu-
-No, no lo son. Me encantan las pollas negras. Amo vuestras pollas negras-
-Pues chupalas, zorra-
-Sí, lo siento- dijo ella metiendo de nuevo en su boca la polla de César.
-¿Quieres leche zorra?- le dijo Javi
-Si, quiero vuestra leche- 
-Pues trae esa boca, zorra-
Isa engulló la polla de Javi, hasta que esté se descargó en su garganta 
-Gracias- dijo Isa tras demostrar que no quedaba leche en su boca.
-Joder yo también me corro- Avisó Carlos, que en ese .
mometo se la estaba follando.
Se salió de su coño y le metió la polla en la boca, hasta unir su leche dentro de mi novia con la de su amigo.
-Deliciosa- dijo mi novia.
-Que zorra eres- 
Carlos cogió la sábana y se limpió la polla en ella. Javi le vio, se rió y subió la apuesta limpiando la suya en mi almohada.
-Para que duermas bien, cornudo- me dijo mirándome.
Cesar tumbó a Isa en la cama boca arriba y se puso encima en posición de misionero follandola con dureza.
-Yo voy a correrme aquí- le dijo
-Mmm sí. Correte en mi coño- pidió mi novia.
-Voy a preñarte, zorra-
-Sí, preñame-
En realidad, Isa toma anticonceptivos, por lo que no era posible. Pero no sé si César estaba al tanto de ellos.
-Me corro, zorra-
-Sí joder. Lléname de tu leche caliente-
-Ahhhh. Joder-
Cesar cayó rendido sobre el cuerpo exhausto de Isa unos segundos, antes de salirse de ella y dejar a mi vista su coño lleno de corrida.
Isa vio como la miraba y me indicó con un gesto que me acercase a ella.
-Comeme el coño cornudito. Limpia la leche de mi hombre de mi coñito-
Si dijera que sentí asco mentiría. Me arrodillé poseído de excitación y lami el coño de mi novia tragando la leche de César mientras me masturbaba hasta correrme en el suelo.
-Buen chico- dijo César riéndose a mí lado.
-Gracias por invitarnos a
comer-
-Gracias a vosotros- dijo mi novia sonriendo.
Ellos se pusieron la ropa y se fueron. Isa seguía en la cama con las piernas abiertas y yo de rodillas en el suelo.
-Echate conmigo, cariño- me dijo
Me levanté y me tumbe a su lado. En la cama, llena de sudor y fluidos de otros hombres. Nos abrazamos y nos besamos cariñosamente.
-¿Te ha gustado?- me preguntó 
-Mucho, mi amor-
-Te amo, cornudito-
-Yo a ti mas-

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