You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Buena vecina 15

Ponía mis manos entre las piernas y me hacía un bollito para intentar dormir, es la posición que siempre hago pero no había caso. Eran cerca de las 5:30 am. Y el sol empezaba a entrar por las rendijas de la persiana pero no podía conciliar el sueño, en lo profundo de mí, tenía claro que es lo que quería hacer aunque intentaba rehusarme pero fue en vano.

Estire mí brazo derecho y prendí el velador, a centímetros estaba mí tanga, tape mí boca con la misma mano, no estaba segura pero tomé coraje y estiré el brazo. Me incorpore un poco en la cama sosteniéndome con el codo izquierdo y con la mano derecha traje la tanga cerca mío, examine un poco la leche que había sobre ella, había pasado un largo rato así que había una gran parte que parecía gelificada. Se notaba que no era todo igual, no eran de la misma verga, decidí tocar una con la yema del dedo indice de la que casi no quedaba nada, la tela la había absorbido casi por completo, era aguachenta y transparente, como si se hubiera pajeado antes y era lo último que podía llegar a tener en los huevos, algo fría, la lleve a la punta de la lengua, no fue muy de mí agrado pero la saboree igual, al final no estaba tan mal, intentaba intuir de dónde provenía, de cuál de las 3 verga era, el nombre se me vino a la cabeza enseguida “Nico” consideré que era el más pajero del grupo de hecho fue al primero que vi masturbándose en el patio días antes.

Faltan 2, una mantenía su color un blanco bastante uniforme, la toque con el dedo y fue algo viscosa, no soy una experta en leche pero bastante normal, al parecer por haber sido más uniforme mantuvo un poco más la temperatura aunque estaba algo tibia. La probé llevándome la punta del dedo a la lengua, la saboree, la mantuve unos segundos y la tragué, bastante mejor que la anterior, mucho más agradable el sabor y algo dulzón, tal vez en algún momento podría tomarla sin problema, pero ¿De quién será? Los veía a los otros dos y no podía imaginar de dónde provenía, se me ocurrió examinar la última, la que me faltaba y ahí me di cuenta, sin dudas está era de Dani y ahora voy a explicar el porque la otra era sin dudas de Ale.

Al analizar el último semen que había en mí tanga noté que era de una textura muy particular, aguachenta pero tenía en el medio como pedacitos grandes y duros de semen, una textura muchísimo más densa y al tocarlo era grumoso. Imaginé que era de Ale por la forma que eyaculo, se le notaba el placer pero como que le molestaba al hacerlo o hasta podía llegar a dolerle de cierta manera. Al probarlo tuve que hacerlo de forma distinta porque esos grumos no me quedaban en la punta de los dedos, tuve que pellizcar uno completo y llevarlo a mí lengua, el sabor era terriblemente fuerte y horrible, era salado y la textura no lo ayudaba para nada, pero al contrario de los otros este me causó mucho morbo, era tan asqueroso que me calentaba que así lo fuera. Me imaginé arrodillada abriendo la boca y sacando la lengua, en una posición totalmente sumisa a su merced, viendo de cerca su verga morocha, venosa, cada vez más gruesa con cada segundo que pasaba y a él sosteniéndose de mí cabeza, luchando por poder acabar para llenarme la boca de esa leche tan asquerosa y particularmente rara, que me hervía la concha. 

Fue la que menos me gustó de las 3 pero la que más morbo me dio, me excito tanto que tuve que volver a probarla y así fue como en 2 o 3 veces más, todos los grumos de leche desaparecieron. Pero quedó bastante de las otras, tenía la concha caliente, llena de jugos y quería seguir tomando más, ya no podía parar. Mí mano izquierda frotaba mí clítoris e introducía dos dedos furiosamente, aunque disfrutaba, tenía tanto alcohol en sangre y estaba tan cansada que me vencía el sueño. Estaba cerca de acabar pero no quería desperdiciar todo ese semen que me habían regalado o mejor dicho, que me había ganado. Me acosté boca arriba, con una mano dejaba al descubierto el clítoris para frotarlo con la otra cuando no estaba introduciendo los dedos, a su vez quería seguir tomando la leche, no podía hacer todo al mismo tiempo, si agarraba leche no podía seguir satisfaciendome.

Una sucia idea de me vino a la cabeza y sin pensarlo mucho lo hice, puse la tanga sobre mí cara y mientras seguía pajeandome como loca, mí lengua iba recolectando todo lo que podía. Mí cara se empezó a embadurnar de semen casi frío pero con un sabor y olor cada vez más fuerte, la concha sonaba de jugos y mí boca no paraba de gemir, mordía la tanga y cuando no lo hacía, la lengua recolectaba todo lo posible.

Recordé la noche que me había vestido sexy y había imaginado que Nico estaba en mí casa, hablando sola como si él estuviera y pudiera responderme mientras me tocaba después de haber visto al pendejo hacerlo en el patio de su casa cuando robo mí tanga, está misma que tengo ahora en mí cara pero llena de su leche y la de sus amigos. No sé porqué no deje que ninguno me toque siquiera aunque me hubiera gustado, esa era una incógnita que tenía y daba vueltas en mí cabeza pero aún no podía encontrar la respuesta, estaba segura que en algún momento lo haría.

Seguí tocandome, los imaginaba, podía verlos ahí, podía sentirlos a mí lado y dentro mío, podía sentir que alguno me cogía mientras los otros dos frotaban su verga contra mí cara jugueteando con ellas, buscando hacer difícil la tarea de chuparselas, buscando que me desespere por tenerlas en la boca y tal vez, hasta rogando pidiéndoles por favor, que me dejen hacerlo. Sus manos por mí cuerpo, estirando los pezones y apretando mis pechos mientras yo intentaba correr la mano que lo hacía, otra ya lo estaba haciendo y aunque me encantaba sentir ese pequeño dolor, la molestia era interminable y desesperante a la vez, mí único interés era poder saborear con todas las ganas posibles sus vergas, hasta ahogarme de ser necesario, pero 6 manos eran muchas más que solo 2. 

Quería sacarlos, quería intentar cambiar la fantasía que estaba viendo en mí mente por una más tranquila con mucho más control, eso creo que era lo que más me desesperaba pero a su vez me calentaba de una forma inigualable. Creo que poco a poco voy descubriendo o al menos teniendo una idea de él porque no los invitaba a tocarme, no iban a recibir nunca esa propuesta de mí parte por mucho que lo intenten tampoco se lo ganarían, si querían que fuera su puta debían reclamarme como tal, debían hacerme de su propiedad, tratarme como un objeto para su placer, tenían que venir y tomarme por la fuerza si fuese necesario, me guste o no, la única forma posible era obligándome.

Siempre fui bastante sencilla y normal a la hora del sexo, nunca use mucho más que alguna lencería que en alguna ocasión demasiado especial y alineandose todos los planetas, podría llegar a usar o por mí exnovio que me pedia hasta hartarme que use, para luego volver a guardarla en el ropero por bastante tiempo. Creo que empezar a descubrir ese lado oscuro por decirlo de cierta forma, esa fantasía, ese anhelo que tenía de volverme un objeto de placer para ellos, hizo que acabara de una forma espectacular. Pero al mismo tiempo me hizo darme cuenta de algo, los estuve calentando toda la noche, hice una competencia con mí amiga, les mostré todo mí cuerpo, les baile, y hasta les di mí tanga para que la llenarán de su leche al mismo tiempo que acababa mirándolos. Ellos me tuvieron ahí, al alcance de su mano pero nadie se atrevió a romper esa barrera, con solo pararse 2 de ellos seguramente podrían haberme inmovilizado con facilidad para hacerme y usarme como quisieran, eran 3 y no lo hicieron, tal vez tenían miedo. 

No sabía si se iban a animar en algún momento pero lo que sí sabía, era que iba a seguir presionandolos cada vez más poco o mucho, pero todos los días iba a intentar entrar en sus cabezas de una manera y otra, iba a seguir calentandolos de cualquier forma que se me ocurra. Lo único que quería, mí único propósito iba a ser ese y que no puedan sacarme de su cabeza, con solo verme o escucharme que se les pare la verga a los 3 e irremediablemente tengan que masturbarse, todo lo que haría iba a ser solo para cumplir con mí fantasía, no los iba a invitar a tocarme ni yo tampoco los tocaría a ellos aunque muera de ganas, este juego lo iba a convertir en una olla a presión y en algún momento reventaria, espero que sea cumpliendo mí cometido.

Cuando volví a despertarme, les escribí en el grupo que estábamos los 4 preguntando cómo estaban. Ya no aguantaba las ganas de empezar a llevar a cabo mí plan, cuando vi que todos respondieron y prestaban atención, lo puse en marcha.

Yo: Quiero hacerles una pregunta y mostrarles algo, puedo ?
Chicos: Siii.
Yo: Se acuerdan de esto ?

3 comentarios - Buena vecina 15