Después del bochorno extremo con los amigos y el borracho (Capítulo 2 : https://www.poringa.net/posts/relatos/6216746/Tocadas-en-Publico---La-Volvi-Adicta-al-Riesgo.html ), algo se encendió en Daniela. Con más de 15 años de diferencia entre nosotros, nuestra relación siempre fue secreta: nadie de su familia podía saberlo, excepto su prima que vivía con ella. La prima era la única que conocía todo y la ayudaba sin juzgar, incluso tomándole fotos en secreto para que yo las viera.
Llegó su cumpleaños. Me escribió emocionada: "Voy a salir con mis amigas y amigos a celebrar... ¿quieres ver cómo voy vestida?". Me llegó la primera foto desde la sala de la casa: look casual pero atractivo, blusa negra sin mangas, pantalones rayados blanco y negro, sonrisa natural. Se veía hermosa, pero yo ya imaginaba que debajo había algo más.
Aquí la primera foto que me mandó (cómo iba a salir a celebrar su cumpleaños con sus amigos):

Le respondí rápido: "Te ves preciosa, pero quiero saber qué llevas debajo. Muéstrame... que vas a salir y yo aquí pensando en ti".
Ella tardó unos minutos... y me sorprendió por completo. La prima estaba ahí, tomándole fotos antes de que saliera, y empezaron a llegar una tras otra.
Foto 2: Bajando un poco los pantalones, mostrando el borde de la tanga negra con encaje. ¿Qué opinan, lectores? ¿Ya se imaginan cómo se veía esa tanga ajustada en ese cuerpo? 🔥

Foto 3: Quitándose la blusa del todo, camisa abierta colgando, sostén y tanga negros a la vista, sonrisa juguetona.
Lo sensual que se veía... y lo provocadora que empezaba a ser. ¿Les parece que ya se notaba la mujer que llevaba dentro?


Foto 4: Posando con la camisa abierta, cuerpo completo, lencería ajustada resaltando curvas, caderas marcadas.
Aquí ya no había duda: era una mujer muy sensual, y lo sabía. ¿Qué les parece este derroche de atractivo? ¿Se imaginan viéndola así? 😈


Foto 5: Agachada, mano en la boca de vergüenza, pero ojos con intensidad, lencería negra marcando todo.
Me sorprendió tanto... en esas imágenes ella ya tenía 22-23 años, y con esa diferencia de edad, nunca imaginé que llegaría a este nivel de confianza.


Foto 6: Más abierta, mirada tímida pero intensa, todo el cuerpo expuesto en lencería.
La prima le decía "¡Estás increíble!" y ella seguía.

Cada foto venía con un mensaje: "La prima me ayudó... dice que estoy loca por ti". Yo no podía dejar de pedirle más, y ella, ya disfrutando del juego, me mandaba todo antes de salir a celebrar.
Nota importante sobre las fotos: Son originales de hace casi 18 años (tomadas con celulares de la época, de baja resolución y calidad). Las digitalicé y mejoré solo la calidad con herramientas de IA para que se vean claras y se aprecien los detalles, pero el contenido, el rostro, el cuerpo y las poses son exactamente los mismos de las fotos reales que Daniela me envió en su momento.
Pero la cosa no terminó ahí. Esa noche, mientras ella salía a celebrar su cumpleaños, yo estaba lejos, viajando en el camión. La excitación acumulada de las fotos me tenía al límite, y no pude resistirme. Confieso que fui yo el infiel esa vez: en la soledad del viaje y la borrachera que me tomé en una parada, primero quise mostrarle todas las fotos a algunos de mis amigos más cercanos (les envié las imágenes por mensaje o cuando hablé con ellos al día siguiente, diciéndoles "miren lo sensual que se puso mi mujer por mí"). Ellos se quedaron impresionados, con caras de sorpresa y comentarios subidos de tono, y yo... sentí un placer intenso al exponerla así, aunque ella no estuviera presente y sin su permiso directo.
Pero la calentura no paró. La tensión acumulada, la distancia y el morbo de haberla mostrado a mis amigos me llevaron a un punto sin retorno. Esa misma noche, en una parada del viaje, terminé desahogándome con otra mujer... una puta que encontré en el lugar, que aceptó el encuentro sin preguntas. Fue rápido, impulsivo, lleno de culpa y placer al mismo tiempo. Daniela nunca se enteró de esa parte (o quizás sospechó algo por mi actitud distante al día siguiente, pero nunca lo confrontó). Fue mi infidelidad, mi error, pero en ese momento lo viví como una extensión del deseo que ella misma me había despertado con esas fotos.


¿Quieren que siga? El Capítulo 4 puede ser la confesión completa de esa noche (con detalles de cómo me sentí después de la infidelidad), o cuando empecé a fantasear con llevarla a lugares públicos para que otros la vieran de verdad. Díganme sin filtro qué les gustó más de este capítulo y qué quieren leer después 🔥
Llegó su cumpleaños. Me escribió emocionada: "Voy a salir con mis amigas y amigos a celebrar... ¿quieres ver cómo voy vestida?". Me llegó la primera foto desde la sala de la casa: look casual pero atractivo, blusa negra sin mangas, pantalones rayados blanco y negro, sonrisa natural. Se veía hermosa, pero yo ya imaginaba que debajo había algo más.
Aquí la primera foto que me mandó (cómo iba a salir a celebrar su cumpleaños con sus amigos):

Le respondí rápido: "Te ves preciosa, pero quiero saber qué llevas debajo. Muéstrame... que vas a salir y yo aquí pensando en ti".
Ella tardó unos minutos... y me sorprendió por completo. La prima estaba ahí, tomándole fotos antes de que saliera, y empezaron a llegar una tras otra.
Foto 2: Bajando un poco los pantalones, mostrando el borde de la tanga negra con encaje. ¿Qué opinan, lectores? ¿Ya se imaginan cómo se veía esa tanga ajustada en ese cuerpo? 🔥

Foto 3: Quitándose la blusa del todo, camisa abierta colgando, sostén y tanga negros a la vista, sonrisa juguetona.
Lo sensual que se veía... y lo provocadora que empezaba a ser. ¿Les parece que ya se notaba la mujer que llevaba dentro?


Foto 4: Posando con la camisa abierta, cuerpo completo, lencería ajustada resaltando curvas, caderas marcadas.
Aquí ya no había duda: era una mujer muy sensual, y lo sabía. ¿Qué les parece este derroche de atractivo? ¿Se imaginan viéndola así? 😈


Foto 5: Agachada, mano en la boca de vergüenza, pero ojos con intensidad, lencería negra marcando todo.
Me sorprendió tanto... en esas imágenes ella ya tenía 22-23 años, y con esa diferencia de edad, nunca imaginé que llegaría a este nivel de confianza.


Foto 6: Más abierta, mirada tímida pero intensa, todo el cuerpo expuesto en lencería.
La prima le decía "¡Estás increíble!" y ella seguía.

Cada foto venía con un mensaje: "La prima me ayudó... dice que estoy loca por ti". Yo no podía dejar de pedirle más, y ella, ya disfrutando del juego, me mandaba todo antes de salir a celebrar.
Nota importante sobre las fotos: Son originales de hace casi 18 años (tomadas con celulares de la época, de baja resolución y calidad). Las digitalicé y mejoré solo la calidad con herramientas de IA para que se vean claras y se aprecien los detalles, pero el contenido, el rostro, el cuerpo y las poses son exactamente los mismos de las fotos reales que Daniela me envió en su momento.
Pero la cosa no terminó ahí. Esa noche, mientras ella salía a celebrar su cumpleaños, yo estaba lejos, viajando en el camión. La excitación acumulada de las fotos me tenía al límite, y no pude resistirme. Confieso que fui yo el infiel esa vez: en la soledad del viaje y la borrachera que me tomé en una parada, primero quise mostrarle todas las fotos a algunos de mis amigos más cercanos (les envié las imágenes por mensaje o cuando hablé con ellos al día siguiente, diciéndoles "miren lo sensual que se puso mi mujer por mí"). Ellos se quedaron impresionados, con caras de sorpresa y comentarios subidos de tono, y yo... sentí un placer intenso al exponerla así, aunque ella no estuviera presente y sin su permiso directo.
Pero la calentura no paró. La tensión acumulada, la distancia y el morbo de haberla mostrado a mis amigos me llevaron a un punto sin retorno. Esa misma noche, en una parada del viaje, terminé desahogándome con otra mujer... una puta que encontré en el lugar, que aceptó el encuentro sin preguntas. Fue rápido, impulsivo, lleno de culpa y placer al mismo tiempo. Daniela nunca se enteró de esa parte (o quizás sospechó algo por mi actitud distante al día siguiente, pero nunca lo confrontó). Fue mi infidelidad, mi error, pero en ese momento lo viví como una extensión del deseo que ella misma me había despertado con esas fotos.


¿Quieren que siga? El Capítulo 4 puede ser la confesión completa de esa noche (con detalles de cómo me sentí después de la infidelidad), o cuando empecé a fantasear con llevarla a lugares públicos para que otros la vieran de verdad. Díganme sin filtro qué les gustó más de este capítulo y qué quieren leer después 🔥
2 comentarios - Capítulo 3: Fotos de Cumpleaños - Lo Que Llevaba Debajo para