Mi esposa virgen de la cola.
Ya sé que todos los que escriben acá juran y perjuran que lo que postean es verdad y talves son meras copias de otros, pero igualmente voy a decirles que lo que tengo para contarles es verdad.
Soy casado hace 10 años con una esposa que sin ser la potra que fue hace algunos años tiene algo muy bueno y es que transpira sexualidad principalmente por la forma de vestirse y de andar. Lo cierto es que con 5 años en pareja el sexo andaba medio decaído por parte de los dos, los trabajos hacían con que no sintiéramos atracción física el uno por el otro. Esto llevo a explorar cosas nuevas entre las 4 paredes para mejorar nuestra relación, una de las cosas que hicimos fue mirar pornografía algo que ella nunca había hecho ya que era un poco mojigata cuando nos conocimos, yo era el único hombre que había visto desnudo ya sea tanto en directo como en fotos o videos, muchas películas nos aburrían pero notamos que nos gustaban las que aparecían los tríos HMH. Un día en que le estaba dando en cuatro patas le pregunto si no le gustaría tener una pija en la boca mientras yo le daba, no dijo nada pero note que se dilataba muchísimo su rica concha, yo continúe insistiendo con la pregunta y cada vez le hablaba más cerca del oído y le cinchaba con fuerza el pelo, para mi sorpresa me dijo – No, quiero que me cojan mientras miras- Pare enseguida con las embestidas por la sorpresa y ella me dice –¿Que pasa no puedo fantasear? Me emocione tanto que di dos embestidas como nunca y le llene la concha de leche.
Lo cierto es que pasamos como dos años de esa forma, con muchas fantasías en la cama. Que lástima que jamás me dejo hacerle la cola. El problema e que en mi trabajo hay una muchacha que le encanta dar la cola además yo era el único del laburo que no la había cogido y en una fiesta de fin de años en la que solo concurrimos funcionarios, me la cogí. ¡Y por la cola! Lo peor es que mi mujer se enteró; y ahora empieza la verdadera historia.
Estuvimos mal como una semana ella comenzó a decaer físicamente dormíamos separados y no me fui de la casa por mis hijas. El asunto es que para tratar de enmendar esta situación la invite a cenar y además compre un paquete des tres días en un resort muy elegante para los dos. Ella acepto y fuimos.
La primera noche estando allá fuimos al pub del hotel y no nos fue muy bien, ella se fue a la habitación y yo me quede en la barra. Me puse de charla con el barman, de una el muchacho me pregunta -¿Por qué teniendo la mujer que tiene no está en la habitación haciéndole el amor? Me reí por la forma en que lo pregunto y accedí a contarle la historia. Entre charlas él me dice que lo mejor era que la dejara coger con otro y en ese momento se me despertó la libido, sentí al corazón explotar, me subió la temperatura y le dije –Te animarías acogerla- El muchacho me dijo que no y me dio miles de escusas pero la más fuerte es porque era casado, le pedí perdón y cortamos el asunto. Más o menos a la media noche decidí retirarme en eso se me acerca el barman y me dice-si llegara a aceptar tu propuesta cómo lo haríamos- me senté nuevamente y se me ocurrió algo.
Ya había cumplido su horario a la una de la mañana y nos fuimos a la habitación, era indescriptible lo que sentía. Llegamos y ella estaba durmiendo boca abajo y con una tanga divina toda metida entre sus preciosas nalgas, suavemente tomamos las bebidas del frigobar y nos sentamos en la cama, prendimos la tele y subimos el volumen, cuando ella sintió se despertó, nos vio y corrió al baño; desde allá me llamaba cuando fui me dijo de todo- Estas loco me vio desnuda- Y le encanto lo que vio –Estas Borracho. Le pedí que se viniera a tomar algo con nosotros y volví a donde estaba Carlos (Ficticio), al poco tiempo aparece ella con una mini puesta. La bebida comenzó a correr y ella también tomaba, la conversación se subió de tono y a la mínima oportunidad Carlos la elogiaba. En un momento ella se levantó y fue al baño y cuando volvió se sentó bien frente a los dos en un sillón y en eso Carlos le dice ¡que linda almeja depilada que tenes! Ella le agradeció el elogio. Carol (ficticio) se había sentado y puesto los dos pies en el sillón de forma que dejaba ver toda su entre pierna y para seguirles el juego le pido que también me la muestre y ella se habré de piernas levanta un poco la pollerita y me la muestra. Esta divina- le digo. Sácate la pollera y mostrale a Carlos todo lo que tenes. Solo si Uds. Me muestran algo también, ni muy lerdo ni perezoso Carlos se sacó todo y quedo desnudo frente a la boca abierta de Carol. Exhibió una pija erecta muy gruesa parecida en largo a la mía pero mucho más ancha. Ella lo mira y sin sacar la mirada de su miembro erecto se sienta a mi lado y me toma del brazo como pidiendo que la defendiera de ese monstruo. Enseguida le seguí yo y quede como dios me mando al mundo ella seguía sin comprender nada y completamente asombrada se levanta y se para contra la pared, yo me acerco a su oído y le digo vamos a hacer realidad nuestras fantasías, comienzo a besarla, enseguida la desnudo toda, le toco la rajita y note que choreaba mucho, estaba hirviendo. Le hice seña a el que se acercara y le cedi mi lugar. Ella contra la pared y el besándole el cuello, no dejaba de mirarme, no lo tocaba pero el metía mano por todos lados, lo que estaba viendo era increíble mi pija estaba por reventar. El la tomo de la mano y la acostó en la cama, ella continuaba sin decir nada, Carlos me mira y me dice –Puedo chupar la rica concha de tu esposa- ella me miro y yo dije que sí. Mientras la chupaba toda la rajita yo me senté en el sillón a masturbarme. De a poco ella se fue soltando y comenzó a presionar la cabeza entre sus piernas y largar quejidos de placer. Él se paró y me pidió que le alcanzara un condón del bolsillo de su vaquero-ahora me la voy a coger- Ok le dije. Cuando empezó a penetrarla ella cerró los ojos y no se movía, como no podía ver me acerqué y pude ver en primer plano como una pija desconocida penetraba a mi sagrada esposa. En un momento empezó a jadear muy fuerte y se entregó por completo, tuvo como dos orgasmos en esa posición, la coloco de cuatro y la volvió a penetrar el comenzó a bombearla más fuerte ya próximo a terminar. Lo mejor es que ella a los gritos me decía que me amaba-te amo por esto que me estas regalando- me decía Acabe en la alfombra de la habitación al mismo tiempo que ellos se fundían en un orgasmo simultaneo. Quedamos charlando un rato más, ella estaba muy melosa conmigo me llenaba de besos y no paraba de agradecerme. Nos dormimos sin hacer nada entre nosotros.
Al día siguiente me despierto y le pregunto si quiere desayunar en el restaurante, me dijo que no que quería seguir durmiendo. Yo bajo igualmente. Después de 45 minutos regreso. Cuando abro la habitación veo una imagen que se me grabo a fuego en mi memoria, increíble la excitación que sentí en ese momento, cualquier otro marido hubiera hecho una locura. Ella estaba de cuatro patas en la cama y Carlos le estaba dando como nunca había recibido y lo mejor de todo es que tenía la pija de otro muchacho en la boca, ella me mira e intenta darme una excusa, le digo que continúen con lo que estaban, me desnude y me senté en el sillón cómodamente a mirar todo. Se cambiaban de lugar y la muy puta estaba feliz y yo también. En un momento dado Carlos me pregunta si pueden hacerle la cola e inmediatamente di mi respuesta positiva, ella enseguida me dice-No amor eso lo guardaba para vos- y le conteste-No importa corazón vos disfruta al máximo de esto- Costo un montón poder penetrar ese culito virgen, probaron de todas formas hasta que lo mejor fue sentarse en su pija. De no creer mi mujer penetrada por el culo y por si fuera poco chupando una pija de otro. Disfrutaron un poco cada uno de ese culito divino. Después Carlos se tendió en la cama y ella se sentó en su pija y el otro muchacho se la puso por atrás, gozaba como una verdadera puta. Luego la pusieron de cuatro nuevamente y tomándose toda la confianza del mundo se sacaron los condones y primero Carlos y luego el otro le llenaron el culo de leche. Ella habrá tenido unos cien orgasmos mientras yo me acabe dos veces en la alfombra nuevamente. Cuando se paró el semen le chorreaba entre las piernas. Fue increíble.