Es hoy o nunca me dije ese día, al ver que tendría una semana completa con mi rica suegra, salvo por mis hijos que son muy pequeños.
Mi esposa se fue a trabajar con una prima suya a otra ciudad y mi cuñado tenia el turno de la noche, así que tenia que aprovechar para montarla a como diera lugar y es que esas nalgotas ya me traían bien pendejo y mis intentos por llevármela a la cama hasta ese día no habían funcionado, así que había que planear algo que si funcionara.
La primera noche los niños se durmieron y yo baje por agua a la cocina, ahí escuche la regadera. Mi verga reacciono al recordar las veces que había podido expiarla ya sea en el baño o al cambiarse y me dispuse a hacer lo mismo, así que fui hasta el lugar donde yo sabia que podría verla completa y aunque mi intención era verle ese gran culo que se gasta la muy Puta; solo la vi de frente; por lo que al ver sus tetas colgando y su chocho bien peludo me saque la verga y comencé a sóbarmela. Así estuve hasta que ella comenzó a vestirse, ya me iba a mover cuando vi que metió su mano por debajo de su panty y al tiempo en que se frotaba, decía “ay que caliente estoy” “oooohhh que ganas tengo de una verga dura en mi colita”, “aaayyy pepé si no me coges en esta semana es porque a parte de puto, eres un reverendo pendejo, y por lo que veo prefieres dormir que gozar de una verdadera hembra caliente”.
No podía creer lo que había escuchado, mi suegra estaba en celo y había pensado en mí para quitárselo.
“ Ya te dije cabrón, si no aprovechas para cogerme de una buena vez, ya no habrá otra oportunidad. Saco su mano y se chupo dos dedos antes de seguir vistiéndose. Por mi parte me dirigí a la cocina a esperar que saliera y acomode mi bulto para que se notara la gran erección que traía, cuando ella salió y vio luz fue hacia allá y me vio tal como yo quería.

“Pensé que ya te habías dormido”- me dijo sin dejar de verme el paquete.
- Baje por agua, para tomarme una pastilla.
-Regálame tantita, por favor. – me pidió dándome un vaso. – gracias, hasta mañana – agregó relamiéndose los labios de una manera muy excitante. Y se fue a su recamara dejándome sorprendido, por su actitud, pues había dicho que quería que la montara y al estar frente a mi y ver que yo también estaba caliente, había salido huyendo como colegiala espantada, pero en fin, deje pasar un tiempo y me acerque a su dormitorio donde escuche sus ronquidos pensando que fingía trate de abrir la puerta y el coraje me invadió al descubrir que la había cerrado con seguro. Busque la llave, pero esta no estaba en su lugar.
“Que mierda eres Puta, primero me calientas y luego te encierras. Ahora por eso te voy a romper el culo y me voy a vaciar en tu boca mendiga perra”.
Me fui a mi habitación mentándole la madre a la muy cabrona y me dispuse a dormir.

- Pepe Pepe, Pepe ya es hora, son las seis, se te va ha hacer tarde. Yo me hacía el dormido, hasta que sentí su mano en mi pierna izquierda moviéndose cerca de mi pito, el cual estaba paradísimo, pues esa noche había soñado que me la cogía.

- ¡Ehhh!
- Ya son las seis – dijo retirando muy despacio su mano.
- Ya voy gracias.

Ese día en la oficina solo pude pensar en como le iba a hacer. Cuando llegue a la casa, la encontré durmiendo a los niños y me dispuse a darme un baño, pero a propósito deje mi ropa en el sillón mientras cenaba, de reojo veía como ella observaba una tanga con la que suelo sorprender a mi esposa cuando me la quiero coger; y vi que con cualquier pretexto se agachaba para que pudiera verle sus tetas, libres, bajo su playera de la pijama y que notara la marca de sus calzones, en una de esas, note una figura muy peculiar en sus piernas. “Puta madre, traes liguero”. – dije en voz muy baja.
- ¿me hablabas?
- no, solo recordé algo
En un descuido de su parte, entre a su recamara y vi las llaves, las cuales tome sin hacer ruido y salí. “ Hoy no te me escapas” – dije. Seguí cenando y ella se sentó frente a mí con un plato de cereal, nuevamente aproveche que se distrajo y le puse una de mis pastillas para dormir, ya que ella seguía fingiendo respeto y decencia, cuando yo intentaba algún avance.
Terminamos de cenar y ella entro al baño, yo rápidamente fui a mi lugar de observación y pude comprobar que traía un ligero coqueto y unos calzones transparentes muy chiquitos, que por cierto, yo no le conocía. Termino de hacer del baño y se acomodo la ropa, al tiempo en que decía. “¿No sé por que si eres el esposo de mi hija, me gustas y me pones tan caliente, cabrón?”.

Cuándo salió, me dio las buenas noches con un gran bostezo, “¡ah, que sueño traigo! – comento y se metió a su recamara. Yo escuche como ponía el seguro e instintivamente toque las llaves.
En el baño solo me hice una gran chaqueta pensando en lo que me iba a comer esa noche y cuando salí, escuche sus ronquidos, por lo cual, me quite la toalla y solo en tanga me dirigí a su puerta con las llaves en las manos.

Toque algunas veces y ella seguía roncando, entonces hice mas ruido para ver si despertaba, pero no lo conseguí, así que ya seguro de que no había problema, abrí la puerta y prendí la luz que da al patio, a fin de ver como estaba acomodada. “Así que me estabas esperando, Puta” – le dije al ver que se encontraba boca arriba sin tapar y que solo tenía puesto su liguero y su calzoncito.

Sra. Sra. – le dije cada vez mas alto, ella seguía dormida; “te voy a encular, perra” – le dije casi al oído y al ver que no despertaba saque mi verga y se la pase por la boca, la cual estaba un poco abierta, por sus ronquidos, así que se la fui metiendo poco a poco y después empecé un suave mete y saca, mientras sobaba sus tetas con una mano y con la otra le acariciaba la panocha sobre sus calzones.
Mi suegra comenzó a gemir, al poco tiempo y yo la fui acomodando para poder mamarle su peluda concha y aunque no quería sacarle mi pito de la boca, éste se salió y ella gimió más fuerte. Por mi parte comencé con la mamada de panocha, ya que si ella despertaba, quería tenerla super caliente para que no dijera nada por mi atrevimiento. Rápidamente le hice a un lado su calzón y abriéndole su peludo chango, le pegue la lengua y comencé a frotarla contra su clítoris, sus gemidos fueron haciéndose más fuertes y su panocha estaba super mojada. Jamás imagine que se mojara tanto, de hecho me había asegurado de llevar un lubricante para podérmela coger, pues en una ocasión, cuando ella todavía tenia “novio”, encontré entre sus cosas un lubricante vaginal; pero en esta ocasión no lo ocuparía, pues estaba tan lubricada que no me iba a costar trabajo.
- Que rica estás, pinche nalgona – le dije separando mi cara para tratar de meterle mi verga otra vez en su boca y no se si por la posición o por que ya se encontraba totalmente erecto que no lo conseguía, pero ella al sentirlo en sus labios, los abrió y pude nuevamente sentir el rico calor de su boca. -¡ooohhhhhh! Que sabrosa boquita tienes Puta –dije, disponiéndome a seguir chapando su panocha y sin mas le restregué mi cara en la entrada de su empapado agujero, como deseando meterle esa cabeza y ella levantaba su cadera al sentir mi lengua lamiendo por dentro de su cuca. No es mentira, pero a cada lenguetazo ella se mojaba mas, tanto que llegue a pensar que si me lo proponía podía meterle mi cuerpo entero. ¡oohhhhh! Cabrona estas y me pones tan caliente – le dije quitantando mi cara y frotándola con mis dos manos, las cuales apenas cubrían su zona púbica, incluyendo pelos y todo.
En ese instante, la locura me invadió y comencé a frotarla de una forma muy salvaje, después le acomode sus calzones y sobre ellos puse mi boca chupando el jugo que contenían, a ratos pasaba mis manos por sus nalgas y al sentirlas casi desnudas, me invadía una gran excitación, como nunca antes las había sentido, así que nuevamente la moví para besárselas y manosearlas a mi antojo.
La verdad es que a estas alturas ya no me importaba nada. Estaba disfrutando y haciéndola disfrutar también a ella. Estaba tan entretenido con su culo que me había olvidado de sus ricas tetas, a las que dirigí mis manos y con sus jugos remoje para jugar con ellas. Yo la manoseaba sin cuidado alguno y decidí que ya era tiempo de otra cosa, así que en esta ocasión le metí tres dedos en su concha, los cuales se le fueron completos por lo mojada que estaba, sus jugos le escurrían entre sus nalgas y con la otra mano le iba lubricando el culo, ese culo que tanto había deseado y que hoy estaba a mi disposición, así que lleve mi lengua hasta ahí y al hundírsela, sentí como la suya comenzaba a frotarse contra mi verga y jugaba con ella.
Por un instante pensé que se había despertado, pero no le di importancia, pues ya estaba bien caliente y eso era lo que yo quería, así que le clave un dedo en el culo y ella solo suspiro y siguió chupando mi gran caña, pero ahora lo hacia con mas ganas, pues le hacia como si la fuera a sacar de su boca y luego la absorbía de una manera increíble, lo hacia tan rico que por poco y me vengo. Tuve que concentrarme en dedearle el ano y la cuca para evitar la venida. Por suerte ella se saco mi palo de la boca y comenzó a decir.
- ah, así, así, si cabron que rico lo haces, ya me hacia falta esto. Ooohhhh que bien me comes el coño, cómeme toda no seas puto, rómpeme la concha y el culo, hazlo aunque sea en sueños. Ooohhhh grandísimo culero, me tienes tan caliente, ojala fuera verdad que mamas y coges tan rico.
- Esto es real, puta – le grité al tiempo en que le hacia a un lado los calzones y comenzaba a meterle mi verga.
- Que haces imbecil? – pregunto al abrir los ojos y mirarme entre sus piernas.

Yo sin darle tiempo a nada se la clave y aunque estaba hecha agua, me la apretaba delicioso.
- aayyyy, hijo de la chingada, sácamela que me duele, sácamela no seas cabrón. Soy tu suegra y no te di motivos, aaaahhhh! si no me la sacas te voy a acusar de haberme violado y le voy a decir a mi hija. Aaaayyyy sácamela, de verdad me esta doliendo, nunca me habían metido una verga tan grande. – me dijo, mientras que con el pretexto de zafarse movía sus caderas hacia a tras, pero yo que la tenia bien agarrada la jalaba hacia mi, logrando con ello retacársela hasta el fondo. Por su parte me agarro de las muñecas intentando que la soltara y me las apretaba mas fuerte con cada embestida.
- ya cabrón, ya déjame, sácamela por favor, de veras me estas lastimando.
- ni loco, putita, ya quería tenerte así y tu también, no te hagas pendeja. ¿A caso crees que no escuche cuando dijiste que me querías en tu culo?
- aayyyyyy! Si, pero no había visto que la tenias tan grande y sobre todo tan gruesa.
- Pues, es para que veas que también tú me calientas y mas con esas nalgotas de yegua que te cargas.
- ¿De veras te gustan? – dijo comenzando a acariciarme el pecho.
- Me encantas. Estás más buena y eres mas calientes que todas tus hijas juntas.
- Comete mis tetas para que me calientes mas y ya no me duela tanto. ¡ahhhh! La tienes enorme.
- Y eso que estas bien mojada, perrita.
- Ooooohhhhh! Eres un verdadero cabrón, mira que montarte a tu suegra.
- Y tu una verdadera zorra, pues te estas cogiendo al esposo de tu hija.
- Aaaayyyyyyy, siiiiii! soy una puta, pero es por culpa de este yerno tan vergon que tengo. ¿Acaso crees que iba a perder esta oportunidad?
- Ya cállate y muévete perra, clávatela toda hasta que te salga por la boca, Puta.
- Oooohhh ssssiiiiii lo que tu quieras, aaaaayyyy puto que verga tan rica.- dijo al tiempo en que lanzaba sus caderas hacia mi vientre, haciéndome sentir como chocaba mi pito con su matriz.
- Aaaahhh cabrona, síguele así, que no te la pienso sacar en toda la noche.
- Ssssssiiiiiiiiii, papito, no me la saques nunca, me gusta como la tienes y lo bien que la usas.
- Aaaaahhh, pero si tú coges como ninguna, me estas ordeñando delicioso.
- Ooooohhhhhh si, así, así, dame mas duro, no seas puto y cógeme mas fuerte, no importa que me rompas la panocha, dale sin miedo que ya me estoy viniendo otra vez.
- Ooohhh pinche suegrita, aunque era lo que mas deseaba, jamás imagine lo rico que iba a sentir al montarte.
- Dale, dale, dale duro, así, asíiiiiiiii, oooohhh no te pares me estoy viniendo, síguele cabrón que mi concha necesita mucha verga. Oohhh. Que rica vergota me estoy comiendo.
- Que bueno que te guste, porque ahorita te la voy a meter por el culo, hasta que te cagues pinche nalgona.

Y tras decir eso, volví a enloquecer y comencé un bombeo frenético. Mi suegra se agarraba y se jalaba los senos, al tiempo en que giraba sus caderas a todo lo que daban.

- Aaaaahhhhh aaaaahhhhhhhhhh nunca me habían hecho gozar tanto. Me estoy viniendo otra vez, así, si, si, si cabrón, así duro, duro no te detengas que estoy acabando, dale, dale, así, oooohhhhhhhhhh siiii. Uuuffffff. Que rica cogidota me estas dando. ¡De haber sabido que eras tan potente!
- Pues, yo nunca creí que fueras tan caliente.
- ¿Y que esperabas? Con una verga como la tuya hasta la más fría se calienta.
- Ven putita, ahora móntame tú, quiero ver como brincan esas nalgotas.
Mi suegra se dirigió a cerrar la puerta y prendió la luz. – quiero vértela, nunca he visto una tan grande. – me dijo.
Mi verga estaba enorme, tanto que hasta yo me sorprendí.
- ¿Todo esto me estoy metiendo?
- Todo, tragona.
Guuuaaaauuu. Que grande y que buena esta; mira nada mas que mojada te la deje. Se me antoja comérmela, déjame probarla. Bueno ¿a ver si me cabe? Y sin decir más comenzó a meterla en su boca y a mamármela o como ella dijera a tratar de comérsela, pues me la chupaba y mordía con una maestría increíble, al mismo tiempo en que me la jalaba y jugaba con mis huevos, usando sus dos manos.
- Con esto si me lleno, es tan gruesa y esta bien caliente. En verdad es la mas sabrosa que he probado en toda mi vida. Decía y se la volvía a meter. Por mi parte, le agarre su cabeza y se la clave hasta sentir sus anginas.
- No chingues, cabron, me vas a ahogar.- dijo al zafarse y en medio de una sofocación.
- ¿Te gusta? – le pregunte pegándole en sus mejillas con mi reata.
- Es enorme, mejor me la meto. – comento y se dispuso a subirse en mi.
- Oohhh suegrita te ves riquísima. – le dije al ver como se acomodaba mi palo en su panochota y se la iba metiendo. Metía un poco y subía para bajar y meterse un trozo cada vez mas grande, hasta que se la empalmo completa.
- Aaaaaahhhhhhhhyyyyyyyyyyy que buena verga te cargas puto, como es que nunca te la había visto tan grande. Y porque nunca me la habías enseñado así, te juro que desde ese día me hubieras podido coger las veces que tú quisieras. Me gusta, me gusta, me gustaaaaaahhhhhhh siiiiiiiii.- decía al tiempo en que iba aumentando el ritmo de su cabalgata, la cual consistía en grandes brincos para sacar casi todo mi tronco de su puchita y luego se dejaba caer lo cual combinaba con unos giros de cadera que me tenían a mil, además de la imagen de su cara distorsionada por el placer, sus tetas brincando sin control y por supuesto la visión de su peludo chango, abierto al máximo, era por demás extraordinaria.
Me enderece un poco y comencé a mamar y morderle sus grandes melones. Se los chupaba y jalaba con los dientes, mientras con las manos abría y cerraba sus enormes nalgas.
-Oooooohhhhhhhhh. Asíiiii, asíiiiiiii, siiiiiii mi vidaaaaaaaaaa, ssssiiiiiiiii mi reeyyyyy, muérdeme mas duro, no pares, cogete a tu suegra que esta muy caliente por ti, por tu gran vergaaaaaaaahhhh.
Yo no hacia caso, pues estaba entretenido lubricándole el culo con los jugos que de ella salían. Ese culo que era mi sueño y que hoy lo iba a gozar, para cumplirlo, así que sin contemplaciones le clave dos dedos y se los moví al ritmo de sus brincos.
- Aaaaaaaaggggggggg siiiiiiiiiii, sssssssiiiiiiiiiii. Que rico me coges, dame mas, por favor no dejes de hacerlo nunca. Oooooohhhhhh que cogidota tan rica me estas dando, de veras que ya la necesitaba.
-No te la voy a sacar nunca, grandísima Puta, oooohh si, sigue así, muévete mas cabrona, así, asíiii aasssssiiiii, aaaahhhhhhh! Que rico lo haces, perrita.
- Ooohh cabron me llenas toda. Nunca antes había sentido algo tan grande y tan adentro como hoy.
- Ahora ven acá zorra.- le dije mientras la cambiaba de posición, empujándola hasta que quedo recostada, le levante sus piernas hasta mis hombros y comencé a clavarla sin contemplaciones.
- Aaaaayyyy así me duele otra vez .
-Pues te aguantas pinche nalgona, porque te ves riquísima y no te la voy a sacar
- Ooooooohhhh si dale mas duro, cogeme hasta que me vuelva a venir.
Por mi parte lleve mis manos a sus chichotas y se las sobaba mientras seguía bombeándola fuerte.
- Aaaaaaaaaaaaaayyyy ssssssssiiiiiiii, sssssiiiii me estoy vaciando otra vez, eres bien chingon y la metes delicioso cabrón.
- Vamos perra, vamos mójame el pito con tus jugos.
- Aaaaaaaahhhhhh, que ricoooooo, síguele, no te pares, rómpeme la pepa con esa vergota. Oooooohhhhhh como me gusta.
Yo seguí taladrando su peluda panocha como poseído.
- Aaaaaaaaaaahhhhhhhhh sssssiiiiiiiiiiiii, yaaaaaaaaaa teeeeen, teeeeeen mi lecheeeeeeeeee ooooohhh – decía al tiempo en que su cuerpo se estremecía y de repente mi verga se vio empujada hacia fuera por una intensa descarga de liquido que salía de su concha, escurriendo entre sus piernas y mojando la cama.
- Te estas orinando, Puta?
- Nooooooooo, es mi lechita.- dijo temblando y recuperando el aliento
- Pues vaya que la traías atrasada y eso que ya te habías venido dos veces.
- Ooooooooohhhh, sssiiiiii, pero es que eres el mejor macho que me ha montado. Ven ahora quiero que te des tu leche en la boca.- dijo y comenzó a abrir su boca.
- Ni creas, pinche zorra, la estoy guardando para ese gran culote que te gastas.
-Mejor en mis tetas, ven ponla en mis chichis, te la voy a ordeñar con ellas.
- Dije en tu culo, así que ya ponte en cuatro patas.
- Noooo, no me va a caber.
- No te hagas con lo mojada que estas te entra hasta un bate de béisbol, así que ya voltéate.
La acomode, a pesar de su renuencia, y solo por saborearla, le di una buena mamada de culo. Era grandioso abrirle sus nalgotas con mis manos, mientras la escuchaba y la veía disfrutar como nunca, así que también le di unas cuantas nalgadas para aflojarla más. Finalmente acomode mi verga en su pequeño ano y empuje solo la punta.
- Ooooooooohhhhhh ssssiiiiiii cariñooooo, ahí la quería, me encanta que me enculen.
- Aaaaaaahhhyyyyy Puta, a mi me encanta tu colota.- le dije sujetándola bien de las caderas y dándole un fuerte empujón para clavársela de una estocada. Ella se quejo y trato de quitarse, al sentir como se iba abriendo su esfínter para recibirme. Sin embargo, yo se lo impedí y le anide todo mi pito en su ojete.
-Aaaaaaaaaayyyyyyyy sácamela cabron, no seas puto, me esta doliendo mucho. Sácamela, hijo de la chingada, que no ves que me estas partiendo en dos. – se quejaba, pero no le hice caso.
- Eso es lo que quiero perra, que te duela para que se te quite lo Puta y no vuelvas a desear otra verga que no sea la mía.
- Oooooouuuuuuucccchhhhhhh aaaaayyyy, no seas así, sácamela por favor- insistía con lagrimas en los ojos y la voz quebrada. Y agrego – sácamela por favor y te la mamo todo lo que quieras, pero ya sacalaaaaa.
- Ya te dije que ni loco, me quiero venir en tu culo y ahí me voy a vaciar.
comencé a limarla suavecito, mientras ella apretaba las cobijas y mordía la almohada sollozando.
-Oooooooooohhhh, pinche suegrita que buen trasero tienes y que rico me aprietas la verga. Por algo quería tenerte así desde que te conocí. Ooooooooohhhh eres un verdadero manjar para mi pito, cabrona, asíiii, asíiii aprietas increíble puerca y eso que ya te lo habían estrenado.
- Aaaaayyyyyyy, puto, vas a hacer que me cague.
- Te estas cagando, pero para dentro putita.
- En serio me vas a sacar la mierda.
- Eso quiero, puerca, que me embarres de mierda la verga y que me la limpies con estos calzoncitos para guardar un recuerdo de esta cogida tan rica.
- Aaaaaaaaaaaayyyyyyyy jamás me imagine que tu me fueras a encular tan sabroso.
- Pues ya ves
- Lo que ha de disfrutar mi hija contigo
- Tu sabes que a ella casi no le gusta el sexo
- Pero cuando te la coges ¿a poco no le gusta?
- Pues si pero solo lo hace por cumplir, en cambio tu, se ve que te encanta, además me enajenas. Por eso te quería clavar desde que la hice mi novia.
- La verdad es que yo también quería cogerte desde que te vi la verga, pues se me antojo por lo gruesa que la tienes, aunque no recuerdo que estuviera tan grande.
-Pues hoy es tuya, así que aprovéchala, porque ya no va ha haber otra vez
- No seas cabron, esta vergota va ser mía siempre. No la pienso dejar nunca.

Mientras yo seguía bombeándole el culo casi con desesperación, hasta que tras unos minutos el cuarto comenzó a llenarse con el olor de la mierda y mi pito al salir lo hacia con restos de la misma
- Ya ves te dije que me la ibas a sacar.
- Eres una cerda, mira que cagarle la verga a tu yerno.
-¿Y que esperabas, con este pinche animalote que tienes?
- Bueno, vamos a limpiarla.- le dije e intente romperle sus calzones.
- No, no, no mejor sigue cogiendome y al final te la limpio con mi boca.
- Bueno, si eso es lo que quieres.
Seguí embistiéndola cada vez mas fuerte, tanto que sus brazos se le doblaron y cayo de bruces, y para no safarse levanto el culo, por mi parte me levante y la jale de las caderas doblándola por la mitad, con su pies y sus manos en la cama, pero con el culo empinado y le seguí dando mas fuerte, hasta que sentí que me venia.
- Querías mi leche en tu culo, ¿no perra? Pues tenla, te la voy a dar toda.
- Oooooooohhhh si mi rey, siiiiii dame toda tu lechita en el culo, llénamelo anda papi vente.
- Uuuuuuuuuyyyy cerda que rico, que rico me la ordeñas, ten es tuya, me la sacas delicioso.
Se la clave hasta el fondo, mientras me vaciaba. Ella se abría las nalgas con las manos y se empujaba hacia atrás para meterla más. Al terminar me deje caer sobre ella y sobando sus tetas, le chupaba y mordía el cuello.
- No la saques, quiero sentirla hasta que se salga sola.
- Oooooooooohhhhh suegrita, que deslechada me acabas de dar, de verdad que nunca me habían sacado tanta leche, no cabe duda que eres una verdadera puta. Si, la puta con el culo más caliente y delicioso que mi pito haya podido gozar.
Al sentir que mi erección no cedía, mi suegra bajo su mano y la llevo hacia atrás sacando mi verga de su trasero sóbandomela – mira nada mas que sucia la tienes – dijo al sentir en sus manos toda la mierda y la leche que en ella se encontraba.
- Límpiala, le dije, volteándola boca arriba y sentándome en su panza, se la coloque entre sus grandes pechos y comencé a limárselos. –chupala, saca tu lengua y límpiamela.- agregué.
Ella lo hizo sin ningún gesto de asco, e incluso la suciedad que tenia en sus manos la embarro en sus pezones y levantaba la cara para meterse un pedazo mas grande cada vez, después la saco y con su lengua la recorría desde la base hasta dejarla completamente limpia.
- Orinarme la cara, por favor. Bañame con tus meados.
Yo obediente, me levante y comencé a bañarla toda, sobre todo sus senos y la cara, ella abría su boca y tomaba lo mas que podía. Una vez que termine, se sentó y me limpio las ultimas gotas con su lengua, después me recostó y me puso su gran panocha peluda en la boca, entendí de inmediato lo que quería, así que comencé a chuparle la concha, pero sus planes eran otros, porque comenzó a darme una rica lluvia dorada. Lo hizo riquísimo, pues empezó en mi cara y se fue bajando hasta terminar sobre mi pito. Agarro una cobija y me quito, de la verga, los restos de suciedad y después se ensarto de nuevo por la concha..
- Oooohhhh esta deliciosa, de veras que ya me hacia falta una buena cogida, así como esta.
- ¿Pues cuanto hace que no te montaban?
- Así de rico, nunca.
- ¿Y no tan rico?
- Como cinco años
- ¿Cinco años?- pregunte con sorpresa. – ¿y como aguantaste tanto, si se ve que eres bien golosa?
- pues me masturbaba, mientras me imaginaba que me culeabas.
- ¿Y por que no me lo pediste antes?
- Yo te lo pedía a gritos, pero tu nunca entendiste.
- Pues que pendejo soy, pero te aseguro que a partir de hoy vamos a aprovechar el tiempo.
- Eso espero, porque quiero estar siempre satisfecha y con esta vergota no me va a costar trabajo lograrlo.
Mi suegra subía y bajaba suavemente y yo levantaba la cadera para que se le metiera toda, y con eso conseguía hacerla disfrutar, pues sus gemidos y su cara me lo decían.
Después de un buen rato de hacerlo así, volvimos a cambiar de posición. Ahora ella se acostó boca abajo y se abrió las nalgas.
- ¿La quieres otra vez en el culo, eeehh?
- Primero en mi chochita.- dijo levantando un poco su cintura, para que pudiera metérsela. Se la deje ir de un jalón, sin ningún cuidado y comencé a limarla, subiendo y bajando el ritmo para hacerla que gozara mas.
- Acuéstate sobre mi y abrázame.
Yo la obedecí y metí mis manos por debajo para agarrar sus grandes pelotas y volví a jugar con ellas. Se las apretaba y las jalaba con fuerza.
- Oooooohhhhhhhhh sssssssssiiiiiiiii cariño, me gusta como me coges, sigue así, que me vas a volver a vaciar.
Aumente el ritmo de mis embestidas hasta que por lo duro que le daba mi pene se salió y fue a parar a su hermoso trasero, el cual aun se encontraba abierto y lo engullo hasta la mitad.
- Por lo que veo de veras que te gusta mucho mi “colita”.
- ¿“Colita”? pinche nalgona, tienes el mejor culo que haya visto.
-¿De veras?
- No te hagas pendeja, bien sabes que cualquier hombre desearía abrirte las nalgas y darte por aquí.
- Si, pero yo no quiero a cualquiera, yo solo quiero este pitote, anda métemelo todo y demuéstrale a tu suegra que tanto te gusta a ti.
- ¿Eso quieres? Pues eso vas a tener.- le dije aumentando la fuerza con la que le taladraba el trasero haciéndola gritar y dejándole ir nuevamente todos mis mocos.
- No seas cabron, te dije que quiero tu leche en mi boca.
- No hay problema, sácamela. – le dije acostándome boca arriba y jalándola, suavemente, de los cabellos. Anda mamamela hasta que me venga otra vez.
- No porque me la vas a querer meter toda, como hace rato.
- ¿Y no te gusta?
- Si, pero no me cabe toda.
- No te preocupes, ahora tu vas a llevar el control, es mas vamos a hacer un 69 para que sea mas fácil.
Mi suegra obedeció y al sentir mi lengua chupando su rico bizcochito, se dio a la tarea de darme la mejor mamada de toda la noche e incluso se la metió toda en su boca y solo la sacaba para tomar aire y pasársela por toda la cara.
- ¿No que no te cabía?
- Esta riquísima, me encanta, uuuuuyyyy que pinche culebrota me encontré.- decía y se la volvía a meter. Yo mientras retribuyéndole el favor le dedeaba su culo con toda la mano y chupaba su chocho como un demente hambriento.
- Aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh, eres unicoooooooo mi rey, me estoy viniendo otra vez, no te pares, sigue asi, asi, asssssiiiiiiiii, grandísimo cabroooooooooonn – gritaba mientras volvía a mojar mi cara y mi cuello con sus jugos. – lo haces increíble – agrego temblando y recuperando su aliento
- Cállate, puta y sigue chupando que ya me quiero venir. Ella se acomodo mi pito entre las tetas y comenzó a deslizarla entre ellas y con la boca abierta recibía un poco mas de la punta, la cual lamía con su lengua.
- Eso es putita, assssiii, sigue aassssiii que me la estas sacaaaaannndoooooooohhhhhhh. Ella aumento el ritmo y logro su cometido, mi leche le entro directo en su boca y ella la recibió con un gran vicio, que parecía que nunca la había tomado así.
- Aaaaaahhhhh eres uunnaaaaa zzzzoooooooorrrrrraaaaaaaa, aaaaahhhh coges como ninguna.
- Pero si tu no te quedas atrás. Me dejaste bien servida.
- Vamos a bañarnos.- le dije y en eso escuchamos que abrían la reja de la casa.
- Es mi hijo, ya son las seis- dijo con cierto nerviosismo.
- No te preocupes, tu cierra y yo le digo que te sientes mal.
Así lo hice y mi cuñado se fue a dormir, yo me metí a bañar y en eso entro mi suegra.
- Vengo a bañarte corazón, te lo mereces.
- Ooohhhh gracias, perrita, de verdad que esta ha sido la mejor cogida de toda mi vida.
- Y la mía también, no lo dudes. ¿me la vas a seguir dando verdad?
- Diario si tu quieres.
- Pues si quiero y vamos a empezar con la de hoy.- me dijo al tiempo en que me sentaba en el retrete y apuntaba mi pito a su culo, ella comenzó a descargar su suciedad sobre mi, nuevamente, parado pepino. La cual en esta ocasión le salió aguada y me escurrió hasta los pies, cuando termino se ensarto otra vez por el trasero.
-De veras que puta mas caliente no pude haberme encontrado.
-Y que esperabas? cinco años sin verga y me encuentro esta. Tan grande y aguantadora. oooooohhhhh siempre había soñado con hacer esto, pero nunca me había atrevido y solo me tenia que conformar con que me sacaran la mierda cuando me enculaban y después se las limpiaba con mis calzones.
- ¿Ah si? ¿y ahora como me la vas a limpiar?
- así.- dijo dándose la vuelta y orinándomela..- ¿te gusta? – pregunto.
- Me encanta, pero ya vamonos a bañar, porque se me hace tarde.
Nos bañamos o mejor dicho nos mojamos, porque me la pase limándole ese gran trasero mientras le sobaba el coño con una mano y las tetas con la otra hasta que nos venimos.
- Descansa porque hoy en la noche no vas a volver a dormir.
- Eso espero- contesto.
Por demás esta contar que el resto de la semana nos la pasamos haciendo todo tipo de perversiones que se nos ocurrían, incluso lo hicimos en la cocina mientras mi cuñado estaba en el comedor desayunando. Así que hasta la fecha somos los mejores, los más satisfechos y los más discretos amantes del mundo.

Si te gusto este relato y eres una mujer madura con ganas de vivir una experiencia similar, escríbeme a Y la pasaremos muy bien.


ESPERO LES GUSTE Y COMENTEN GRACIAS