
Estaba de vacaciones en la casa de mi madre Evangelina, y estábamos solos los dos ya qué mi padre Martin se había llevado a mis dos hermanas con el por unas dos semanas. Mi madre Evangelina me pregunto si quería acompañarla al teatro a ver a un cantante ya que ella iba a ir con una amiga y su novio, ya que yo estaba solo en casa me invitó para que no me aburriera solo en casa, le dije que sí que no tenía nada que hacer a la noche.

Ya era hora de salir, vi mi madre Evangelina con otro ojos, mi mirada le hicieron una radiografía por todo su cuerpo, estaba una diosa no parecía una señora madura de 42 años con tres hijos, era un espectáculo verla, cuando íbamos a buscar su auto en la cochera de la casa, mermado la velocidad de caminar para quedarme unos pasos por detrás de mi madre Evangelina para poder apreciar bien esa cola hermosa de mi madre Evangelina, no podía sacar mí mirada de sus nalgas como se le movía al caminar, al bajar unas escaleras para llegar a la cochera mi madre Evangelina se dio vuelta diciéndome.

Evangelina - eehh!! estás bien?? te sucede algo cariño!!!..
Bastian - noooó, noo, nada má!! estaba un poco distraído, no es nada malo...

Mi madre Evangelina me hizo seña para que abriera el portón de la cochera. Al salir de la casa, nos dirigimos a buscar a su amiga con su novio para ir al teatro todo juntos. Ya estábamos hablando fila para entrar al ver a ése cantante, que ni sabía quien era tampoco me importaba, porque iba estar con mi madre Evangelina, por supuesto ella no iba a bailar con nadie, porque estoy yo para bailar toda la noche con ella, no me despegaría ni un segundo de ése hermoso culo.

Estaba por terminar el recital, ya me había dado cuenta qué mi madre Evangelina estaba un poco ebria, por su forma como me estaba bailando cada vez ella sólita acercándose hacia mí apoyandome su hermoso culo en mi verga qué cada vez se estaba parando más y más debajo de mi pantalón de jeans, yo creo que ella se dio cuenta que ella estaba excitando a su propio hijo con ese movimiento de caderas pegándose contra su hijo mayor. Mi madre Evangelina me confíesa que ella se encontraba un poco ebria que no iba a poder manejar, dándome las llaves diciéndome que yo manejará. Yo le pregunte por sus amigos si lo íbamos a esperar, para llevarlos a su casa, mi madre Evangelina me dijo qué, ellos son grandes saben volverse solo a su casa, trompezandose con su zapato en un escalón rompiéndo el taco de su zapato. ella quedó boca abajo tirada en el piso del estacionamiento del teatro, yo me había quedado inmóvil solo me quedé observándo cómo innotisado a ésa hermoso culo de mi madre Evangelina, que su pantalón se le estaba metiendo bien entre sus nalgas, a unos segundos la levante pillándola de su cintura para ayudarla ami madre Evangelina a ponerse de pie, ella solo se empezó a reírse por lo que le había pasado en el estacionamiento del teatro, el aire fresco de la noche contrastaba con el calor que salían de nuestros cuerpos. Mi madre, tambaleándose por la borrachera qué tenía, se apoyó en mi hombro mientras yo abría la puerta del auto con un gesto exagerado.


Evangelina — Qué caballero… murmuró!!, riéndose entre dientes.. ¿A cuántas más la tratas así como ami, Bastian?

Bastian — A ninguna!! no tengo tiempo para salir a bailar má!! ajustando el cinturón de seguridad en el asiento del acompañante (rosando un de su pecho con un parte de mi mano en ese instante puede sentir en mi mano que tenía el pezón parado) ¿si soy más feo? ¿quién me va dar bola má?

Mi madre Evangelina me miró con esos ojos vidriosos por el alcohol, con una mirada de una putita, con sus dientes se mordía su labio acomodándose bien el cinturón porque lo había dejado sobre el pecho qué había rosado con la parte de arriba de mi mano su pezón parado, yo me quedé observando cómo se estaba acomodándose bien sus pechos asiendo qué el cinturón de seguridad quedará por el medio de sus pechos odos y éso es que nos gusta a las mujeres que nos traten como una reina siempre. Hasta me haces sentir como una mujer más joven de tu misma edad cariño!!


Mi madre Evangelina se acomodó bien en el asiento del acompañante diciéndome que esperaba para arrancar el auto para volver a nuestra casa, poniéndome una de su mano en mi pierna apretandome por el retrovisor pude observar a mi madre Evangelina que su mirada bajaba constantemente hacia mi entrepierna. La erección que llevaba desde el teatro aún no cedía, marcando claramente el pantalón dejeans.


Evangelina — Mmm aahy, cariño!! (había suspirado, moviéndose los labios, llevándose un dedo así su boca) Traes el arma bien cargada, ¿eh?


Bastian — desdé que te bajar las escaleras en la casa, y también por supuesto, cómo te meneabas apoyándome tu cola cuando estábamos bailando en el teatro, sin quitar la vista del camino.


Mi madre Evangelina no dudó ni un segundo, con una audacia que solo el tequila podía explicar, al tener su mano en mi pierna por un buen tiempo llevándola hacía mi entrepierna apretandome el bulto que se notaba en mi pantalón de jeans por la erección de mi verga, mi madre Evangelina comenzó a frotarme por arriba del pantalón suavemente.


Evangelina — uuh!! cariño, no te molesta de tener tu verga así abajo del pantalón, ¿Siempre andas así?

Bastian — Solo cuando me excita una mujer como tú!! (conteniendo un gemido, por lo que me estaba haciendo mi madre Evangelina masturbándome la verga sobre el pantalón de jeans).

Mi madre Evangelina, desprendiendose el cinturón de seguridad, se inclinó hacia mi asiento, al estar ahora más cómoda empezó a bajarme el cierre del pantalón y con su mano me metió por debajo de mi bóxer sacándome mi verga completamente erecta con la cabeza de mi verga que me palpitaba rebotando en mi pecho y en su mentón.

Evangelina — uuh, mmmm, que rica verga cariño!! vos concéntrate en el camino!! que yo me voy a concéntrar en hacerte bajar está erección que tenes cariño... no podes llegar a casa así.. ¿oooh que opinas vos? ¿puedo bajarte esta erección qué cargas de hace rato? ¿O no quieres?

Bastian — claro que síi, siiii, má!! eres dueña de hacer lo que puedas para que me alivie de esta erección qué tengo y que no puedo hacer qué se vaya de hace un buen rato ya, nunca me había pasado de tener mi verga parada tanto tiempo, ¿creó que vos má me excitas demasiado?

Mi madre Evangelina, me masturbaba con sus dos manos, por segundos ella levantaba la vista mirándome con una sonrisa en su rostro y una carita de felicidad de poder masturbar una verga de un buen tamaño cómo a ella le gusta qué tenga los hombres que a ella se la cogen pero más le gusta los jóvenes de la mitad de su edad con unas buenas vergas enormes.

Bastian — aaaahh, siiiii!! má, seguí, así, así,!! (comparó el tamaño de mi verga, con la palma de su pequeña mano, y de pronto de mi madre Evangelina, una risa de felicidad y alegría sé le escapó de sus labios).


Bastian — ¿De que te estas riendo? má!! ¿Te estás arrepintiendo de algo? o se me hace ami...


Evangelina — Noo, noooó!! cariño.. me llegó una imagen de la miseria de verga que tiene tu padre Martin.. Y me preguntó a quien habrás salido vos porqué su hermano tu tío!! (riéndose me empezó a chupar, para que se me vaya lubricando mi verga para que ella siguiera masturbando) mmmm, sabrosa y grande!! creó que hable de mas, riéndose...



Bastian — aaaahh, siiiii, así me gusta que me chupes la cabeza de mi verga!! cómo es eso que la verga de mi padrino Franco es pequeña!! ¿me lo puedes decir? no me digas que con tu cuñado el hermano de tu propio esposo Martin.. te lo cogiste también!!



Evangelina — Mmm, siiii, cariño!! te voy a contar algo pero no quiero que lo divulgues por todo lados, si cariño!! cuando era más joven vos tenias meses de nacido, tu padre Martin, me dejaba sola en nuestra casa por semanas y tu tío Franco estaba viendo cómo nosotros como unas semanas ya, yo pensé que estaba sola y salí del baño sin la toalla totalmente desnuda, y desgraciadamente tuve ésa suerte de qué Franco saliera de su habitación el se había quedado paralizado de no poder creer de lo qué estába viendo, tu tío Franco ni lerdo ni perezoso se abalanzo hacia mí pillandome de mis nalgas me llevó hacia la mesa del comedor, yo nunca hice nada como para detenerlo siguiéndole la corriente, y así el me cogió casi todo los días que tu padre Martin no estaba en casa asta que nos pilló cogiendo en nuestra cama de matrimonio y tu padre Martin no dudó ni lo pensó y se nos unió ese fue mi primer trío eso es otra historia.. por eso se que la familia de tu padre Martin no la tienen de éste tamaño las vergas!!!



Mientras mi madre Evangelina, me estaba contando su experiencia con mi padrino Franco, mientras me la chupaba y me masturbaba a la misma vez, yo había estacionado el auto a mitad del camino porque de tanto excitación que me producía mi madre Evangelina no podía seguir manejando, bajé un poco la ventanilla porque a dentro del auto olía a tequila y a sexo. Le apreté su cabeza con mis dos manos hacia mi entrepierna haciendo que mi madre Evangelina se tragara toda mi verga parada haciéndome una garganta profunda mientras que ella empezó a quedarse sin respiración haciendo fuerza para que la soltará, de tanto qué mi madre Evangelina estaba forcejeando conmigo yo la solté, mientras que con una mano le pillé su culo abriéndole una nalga y también le empecé dar muchas nalgadas. Me salio un gemido, cuando mi madre Evangelina me empezó a succionar la cabeza de mi verga y comencé acabarle en su boquita.



Evangelina — aaaahh, aaaahh, cariño!! porqué paraste el auto, así no vamos a llegar nunca a nuestra casa... ¿tenemos que continuar en la casa? ¿que decís cariño? porqué algún conocido nos puede ver y no queremos que hablen de nosotros.. ¿la seguimos en casa? ya que tenemos dos semanas la casa sólo para nosotros, porqué quiero disfrutar de tu enorme verga sabrosa hijito de la mamí...

Bastian — claro que síi, má!! si quieres verga como la mía, tengo un compañero del club de mi misma edad, tiene la verga más grande que la mía má... se la vi cuándo nos estábamos bañando en el vestuario del club!! se llama Matias es un poco tímido no y cayado ya que es nuevo en el club y todavía no se habla con nadie.. ¿Qué opinas si lo invito a comer unos de estos días? mamí...

La mitad del camino que faltaba, mi madre Evangelina se quedó muda sin decirme ni una sola palabra, de cuando le dije que si ella quería cogerse una buena verga mas grande que la mia. Le dije que en mi club ahí un compañero tímido con una enorme verga blanca, mi madre Evangelina me interpretó mal o bien que yo la quería entregar a un joven con una buena herramienta de carne que se la cogiera, por éso ella se quedó muda o talves pensando mi propuesta.

Ya habíamos llegado, me baje yo solo para abrir el portón para estacionar el auto en el garaje de nuestra casa, mi madre Evangelina se quedó a dentro del auto esperando que entrara el auto al garaje. Mi madre Evangelina se me anticipando y subió primero las escaleras sosteniendose de la pared para poder llegar a la puerta y poder entrar rápido a nuestra casa, al abrir la puerta que se comunica con la cocina, la levanté en mis brazos como si fuera una novia en su noche de bodas.

Evangelina — Ay!! me hiciste asustar, cariño!!

Mi madre Evangelina me miraba y de su rostro salía una linda sonrisa, pero ya sus piernas ya se enroscaban alrededor de mi cintura. Nos empezamos a besarnos y sus besos sabían a alcohol y a culpa, frenéticos, húmedos, como si llevara años esperando esto.
Bastian — Pareces una colegiala!! má

Le murmuré contra su boca, sintiendo cómo sus uñas se clavaban en mi espalda llevándola hacía la mesa del comedor de nuestra casa, la dejé sentada en la mesa mientras le abrí sus piernas parándome frente de ella, pillándola de su rostro comencé a besarla mientras le estaba subiendo su remera para sacársela y dejarme ver esos hermosos pechos y por supuesto también chupárselos cómo cuando era su bebé.
Bastian — ¿Cuánto tiempo llevas soñando con esto?

Ella no respondió. Solo mordió mi labio inferior, dejando un buen moretón que me ardería por horas más adelante, empujandome cómo si ella quería que yo me detuviera de lo qué estába por hacerle. De inmediato le pillé de su cuello apretándole fuerte diciéndole que ella es una puta y a las putas se la tratan de esta manera dándole dos cachetadas fuerte en su cara, y diciéndole que se de vuelta, mi madre Evangelina me obedeciendo lo que le dije. le saqué su remera justo a su corpiño mientras mi mano empezaba a bajarle el cierre de su pantalón cuando se lo baje dejando su micro tanga yo también me arrodillaba cuando le estaba bajando el pantalón.

Con mis dos manos le abría sus nalgas metiendo mi lengua en la entrada de su ano y con mis dedos le frotaba el clítoris. Mi madre Evangelina se le doblaba sus piernas del buen sexo oral que le estaba haciendo su hijo mayor en la mesa del comedor, que hace como 20 años atrás, cuando yo recién era un bebé recién nacido, se la cogía mi padrino Franco hermano de mi padre Martin cuando el no se encontraba en la casa. Repitiendo la misma historia que mi padrino Franco, yo también me la quería cogérmela a la putita de mi madre Evangelina por primera vez en la mesa del comedor como lo hizo mi padrino Franco hace 20 años atrás, pero yo creo que con mi verga, ella lo va a disfrutar mucho más que la de mi padrino Franco.

Le lubrique bien con mi saliva la entrada de su ano, me volví a poner de pie por detrás de mi madre Evangelina abriendo sus nalgas con una mano mientras que con mi otra mano sostenía mi verga intentandole introducirle en su apretado ano, comencé a bombearla con mi verga en mi mano hasta que se le empezó a dilatarle más y más la entrada del ano hasta que pude lograr meter la cabeza inchada de mi verga entando poco a poco por su ano. Mi madre Evangelina ceñia sus nalgas por el dolor que le estaba produciendo cuando ya estaba entrando la mitad de mi verga por a dentro de su cola mientra volvía a salir repitiendo rápidamente por detrás de ella, mientras que en el comedor de nuestra casa se escuchaba los gemidos de mi madre Evangelina haciendo eco por todo el lugar cada vez eran más fuertes sus gemidos, porqué su primer hijo querido se la estába cogiendo con esa enorme verga blanca de 22 centímetros por su culo y cada vez la bombeaba más y más fuerte por detrás de ella metiéndole poco a poco de tantas bombeadas que le estaba dando a su querida madre Evangelina.

Ya pude meterle toda mi enorme verga hasta el fondo de si ano mientras que mi madre Evangelina se acostó en la mesa del comedor del dolor qué le estaban produciendo al tener esa enorme verga blanca toda metida adentro de su ano mientras yo le apretaba las nalgas con mis manos, las piernas de mi madre Evangelina empezaron a tiritarle de la misma erección anal que le había provocado con mi verga Y ese mismo momento un gemido fuertes salió de mi boca haciendo también eco en todo el lugar, llenándola de semen muy adentro de su ano, le saqué la verga de adentro pude lograr ver cómo gotas de semen salían de su culo todo detonado le había quedado muy abierto el culo de mi madre Evangelina mientras ella le estaba dando múltiples orgasmos anal recostada en la punta de la mesa mientras que sus dos piernas seguían tiritando y se doblaban de la misma excitación qué le provoque con mi enorme verga cogiendole sin parar y bruscamente por su culo.



Mientras que mi madre seguía acostada en la mese del comedor yo me acerqué con la verga en mi mano mientras me la estaba masturbándo, hacia su boca dándole una orden a la putita de mi madre Evangelina ella obedeciendo como la sumisa qué es, (con todos sus machos vergudos qué se la cogen en vez en cuando ella lo busca para que le den un buen serví de sexo, ésas vergas son muchos más chicas que la enorme verga que tiene su hijo Bastian)



Mi madre Evangelina me la chupo un buen rato mientras le metía tres dedos en su culo quería ver si todavía tenía semen a dentro cuando saque mis dedos salieron ensuciado de su misma mierda, ahí me dió asco y la dejé en la mesa del comedor y yo me fui a lavarme mis dedos.

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