Esa jornada de domingo entre Ari y Claudia acabó de lamejor manera. Un tremendo polvo que los puso a ambos al día luego de meses deabstinencia. Y eso a su vez despertó en los dos el instinto de depredadoressexuales (jajajaja un poco exagerado pero queda bien) que habían tenido apagadopor largo tiempo. En la semana siguiente no tuvieron mas que contactotelefónico y una promesa de salir el fin de semana. Así lo hicieron, Ari lepropuso comer en su casa, mirar una peli y luego salir a tomar algún trago porel centro. Era obvio que yendo a su casa el plan incluiría otra cosa y muchoantes que cualquiera de las otras. Claudia llegó temprano, alrededor de las 20hs, la comida se estaba haciendo en un horno que calentaba menos que ellos doscuando se juntaban, con lo cual tenían tiempo para una buena previa. Pusieronla peli (digo pusieron porque era época de DVD. Para entonces Netflix nisiquiera estaba en la mente de su creador) y no llegaron al título cuando setrenzaron en un beso apasionado. Al minuto 3 Claudia ya estaba chupándole lapija como una campeona. Ari sentado viendo la pantalla (porque no se puededecir que estuviera mirando la película), los ojos hacia atrás girándole cualpersonaje de el exorcista, y estirando su mano por detrás de Claudia hastaalcanzar su culo y busca de colarle un dedo o dos por donde pudiera. Estaban enéxtasis total. Ella chupaba, el le metía dedos en el orto y la concha tratandode memorizar cual metía en cada agujero para protegerla (el era así, bastante obsesivocon todo, la higiene, el cuidado, los contagios, etc.). Al cabo de unos 10minutos de intensa mamada y previo aviso, porque Ari aún en caliente era muyrespetuoso de su pareja de turno, le acabó y le lleno la boca de semen al puntode casi ahogarla. Si no se ahogó fue porque la tragó toda, casi un fondo blanco.Era el aperitivo a una cena que todavía no estaba lista. Y si de aperitivos setrata no era Ari alguien que deje a su partenaire sin lo que le corresponde.Como un salvaje la tomó de los pelos y la besó en la boca, luego fue bajandohasta mamarle las tetas durante un breve lapso y siguió si pausa hasta suconcha. Para entonces el ya estaba arrodillado en el piso y Claudia en elsillón de patitas abierta entregando su mas preciado trofeo. Le chupó la conchadurante minutos también mientras le colaba uno, dos y hasta 3 dedos en laconcha. Con la otra mano también le colaba uno por el orto. Claudia no jadeaba,gritaba de placer. La hizo acabar en un grito que minimamente se debe haberescuchado a 200 mts. No era suficiente para Ari. La siguió chupando unos segundosmas mientras se retorcía y parecía decir basta. La dio vuelta, la puso encuatro (rodillas en el sillón y manos apolladas en el respaldo) y comenzó achuparle el orto. Primero suave, luego salvaje. Parecía querer meter lenguahasta el intestino grueso. Que hijo de puta este Ari, le encanta chupar ortos.Una vez relajado con la lengua un dedo, y otro mas, y otro. El trabajo estaba hecho.Se paró. Y como quien no quiere la cosa comenzó a puertearle el orto con supija que nuevamente estaba durísima. No costó mucho sinceramente. Luego demeter 3 dedos, y si bien el grosor de su pija era mucho mayor, ya había lugarpara cualquier cosa. La penetró y la bombeó suave. Parecía gustarle a Claudia… “aysiiii, siii, dale, mas, mas, despacito, así siiiiii rómpeme el orto” le decía.Estas palabras contribuían a mantenerle la erección cada vez mas firme, aunquetampoco hacía demasiada falta. El orto de Claudia, sus tetas, la pose, lasescena en general eran suficientes. Habrá estado bombeándola durante 5-10minutos hasta que acabó nuevamente en su culo. La dejó adentro unos segundos hastaque Claudia le pidió que la sacara, le estaba doliendo. Hizo caso, la sacó, fueal baño a lavarse un poquito y a continuar con la cena. La peli ya estaba porel minuto 35 y sin tener ni idea de que se trataba. Cenaron, salieron, la dejóa ella en su casa (intentó quedarse a dormir pero Ari no quiso) y quedaron enllamarse.
continuará
continuará
0 comentarios - Claudia promiscua -parte II-