Llegué a casa cansada del trabajo. Me saqué la ropa me puse una remerona. Me preparé algo para comer. Y me fui a la cama no era tarde pero quería acostarme. De repente suena mi célular. Hola papi cómo estás? Si. Ajá. Ok ahora voy.
Mi padre me quería ver. Quería contarme algo que no podía ser por teléfono.
Me procupo mucho. O sonaba como siempre. Agarré las calzas me las puse y salí. Al llegar a u casa él ya estaba en la cama.
Hola Hijita viniste. Mmmm estás muy bonita a ver da una vuelta para que te vea. No no. Más despacio, detente ahí. Siiii esas calzas resalta tus curvas. Y en ese momento me empezó a acaricia el culo. Las calzas suaves maximizaba la sensación de la caricia. Me tomó de la mano y la puso en su chota. Empecé a acariciarla. Los dos estábamos calentándonos. Su manos recorrían mi cachetes de afuera hacia adentro. Llevo su mano hacia mi concha empecé a respirar entrecortado.
De repente se detuvo. Hijita estuve pensando. Que papi. Nunca te hice la cola. Creo que llego el momento. Dame la cajita del cajón. Se la di. Tomó sus pastillas azules. Y me dijo Veni. Subite a la cama. No así no. Oki el 69. Me puse en posición. Y empezó a jugar con mi ano y su lengua. Me chupaba al rededor del ano y cada tanto metía la lengua. Nunca pensé que podía tener un orgasmo solo con chuparme el culo. Estaba tan exitada y satisfecha que no le chupe la pija que tenía adelante de mi boca. Papi ya está dura. Que te parece, me interrumpió, si hija. Se arrodilló y empezó a meterme su duro pito por mi culo. Despacito pare no lastimarme metía y sacaba la cabeza. De repente me lo metió todo. Grité de felicidad la tenía bien adentro. En ese momento me levantó por la cintura y me puso espalda contra su pecho. Empezó a acariciarme las tetas, jugueteó con los pezones. Mientras seguía bombeando adentro de mi culo. Lo sentí gemir y sentí mi culo lleno de leche. Aaaaa. Hijita que bueno estuvo. Me hiciste acordar al culo de tu mamá. Algún día te voy a contar cómo tú madre me cogia.
Hay papi eso me pondría muy cachonda.
Bien. La próxima te lo cuento
Mi padre me quería ver. Quería contarme algo que no podía ser por teléfono.
Me procupo mucho. O sonaba como siempre. Agarré las calzas me las puse y salí. Al llegar a u casa él ya estaba en la cama.
Hola Hijita viniste. Mmmm estás muy bonita a ver da una vuelta para que te vea. No no. Más despacio, detente ahí. Siiii esas calzas resalta tus curvas. Y en ese momento me empezó a acaricia el culo. Las calzas suaves maximizaba la sensación de la caricia. Me tomó de la mano y la puso en su chota. Empecé a acariciarla. Los dos estábamos calentándonos. Su manos recorrían mi cachetes de afuera hacia adentro. Llevo su mano hacia mi concha empecé a respirar entrecortado.
De repente se detuvo. Hijita estuve pensando. Que papi. Nunca te hice la cola. Creo que llego el momento. Dame la cajita del cajón. Se la di. Tomó sus pastillas azules. Y me dijo Veni. Subite a la cama. No así no. Oki el 69. Me puse en posición. Y empezó a jugar con mi ano y su lengua. Me chupaba al rededor del ano y cada tanto metía la lengua. Nunca pensé que podía tener un orgasmo solo con chuparme el culo. Estaba tan exitada y satisfecha que no le chupe la pija que tenía adelante de mi boca. Papi ya está dura. Que te parece, me interrumpió, si hija. Se arrodilló y empezó a meterme su duro pito por mi culo. Despacito pare no lastimarme metía y sacaba la cabeza. De repente me lo metió todo. Grité de felicidad la tenía bien adentro. En ese momento me levantó por la cintura y me puso espalda contra su pecho. Empezó a acariciarme las tetas, jugueteó con los pezones. Mientras seguía bombeando adentro de mi culo. Lo sentí gemir y sentí mi culo lleno de leche. Aaaaa. Hijita que bueno estuvo. Me hiciste acordar al culo de tu mamá. Algún día te voy a contar cómo tú madre me cogia.
Hay papi eso me pondría muy cachonda.
Bien. La próxima te lo cuento
1 comentarios - Mi papá me rompe el…