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Buena vecina 24

Lo lleve caminando rápidamente hacia la puerta de mí casa, me paré en el umbral como parecía una madre enojada, retando a su hijo por haber hecho alguna travesura. Me frene y lo hice pasar primero casi trotando, el miró con ojos abiertos a sus dos amigos que quedaron afuera, yo los saludé con una sonrisa y agitando la mano alegre para después dar la vuelta cambiando la cara a una cara seria, cerré la puerta y nos quedamos en el living.

Yo: Cual es tu problema ?
Chico: ¿Qué problema ?
Yo: Siempre estás quejándote por algo, los querés tener a los otros dos haciendo lo que vos decís.
Chico: Es que yo tuve las ideas para hacer cosas con vos.
Yo: Te equivocas, yo quise cogerlos. Aunque hubieras tenido mil ideas, si yo no quería, no cogía con ninguno.
Chico: Es verdad.
Yo: Y si yo quería estar con los otros y con vos no, que iba a pasar ? ¿Les ibas a dejar de hablar ?
Chico: No, tenés razón.
Yo: Entonces de que te quejas tanto ?
Chico: Es que me quedo con ganas, quiero cogerte y no compartirte siempre.
Yo: Te quejas y después no duras nada, ¿para que haces tanto quilombo ?

No contestó, creo que por el enojo me deje llevar y herí algún sentimiento, toque su masculinidad.

Chico: Es que tengo que compartirte y además la situación en que estamos todos me calienta, por eso acabó rápido.
Yo: Ah si ? ¿Crees que podes hacerlo mejor ?

Cuando lo llamé solo a él, mí intención era solo hablar estaba cansada pero se ve que algo cambió.

Chico: Creo que si.

Me acerque a él casi pegados, le llevaba media cabeza de altura.

Yo: Demostramelo entonces, acá me tenés.

Tardo 2 o 3 segundos en reaccionar, pero cuando lo hizo me agarró fuerte del culo corriendo desesperadamente el remeron que tenía para tocar mí piel, me chupo el cuello y me besaba con lengua profundamente, podía sentir como su verga crecía poniéndose dura instantáneamente, y bueno, son facilidades de esa edad.

Yo: Dale pendejo, deja de dar vueltas y cógeme de una vez.

La mecha estaba encendida y cuando le dije esas palabras, la bomba explotó. Me llevó hasta el sillón y me tiró boca arriba, mientras yo me sacaba el remeron el me arrancaba la tanga, ni siquiera se desnudo, solo saco la verga y quiso mojar la punta, pero no lo deje.

Yo: Metemela así, en seco, que me duela.

Y si, efectivamente me dolió pero fue tan placentero sentir esa verga así dentro mío que si tuviera la oportunidad, pediría repetirlo de la misma forma. Disfrute cómo se movía pegado a mí por un rato, casi abrazándome, frotando su cuerpo al mío.

Yo: Dame más fuerte, dame más fuerte.

Levanté las piernas y él se puso de rodillas, me las sostenía en el aire mientras me daba, yo pedía más y más, mientras sola me masajeaba los pechos.

Chico: ¿Así te gusta ?
Yo: Si, dame así, más duro, más.
Chico: ¿Más fuerte querés ?
Yo: Si, si, más fuerte.

Puso mis piernas rectas hacía arriba apoyándolas sobre su torso, los pies quedaban un poco más arriba que su cabeza, puso su verga en mí entrada y abrazo mis piernas, la cadera me quedaba un poco en el aire y ahí empezó de nuevo, a cogerme duro, fuerte, con cada embestida parecía que entraba un poco más. 

Chico: ¿Así ? ¿Así querés que te garche ?
Yo: Si, así. Dame dame
Chico: Vas a aprender a no joder conmigo.
Yo: No aprendí todavía, dame más entonces.

Siguió y siguió, parecía que no iba a acabar más, no sé de dónde tenía tanta energía, parecía que no paraba ni para respirar. De pronto, aminoró la marcha, la sacaba despacio para meterla fuerte de un empujon, yo quería que acabé ya si era posible, había tenido suficiente sexo y me estaba empezando a doler. Crei que retandolo y diciéndole cosas que lo hagan calentar o enojar se desquitaria por un breve tiempo más y lograría acabar.

Yo: Eso es todo lo que tenés ?
Chico: No te gusta ?
Yo: Ay. Dije cuando entró. Sí, pero yo quería más.
Chico: Estoy tomando aire.
Yo: Seguro ya estás pensando dónde acabar no ?
Chico: Puede ser.
Yo: Ay. Dije de nuevo. Donde ?
Chico: Nosé, pero te voy a ensuciar toda, por puta.

Empezó a cogerme fuerte de nuevo, mí táctica pareció funcionar y solo pensaba en aguantar solo un poquito más, él ya llegaría.

Chico: Aaahh, si, toma puta.
Yo: Ahh ahhh así así. Simule un poquito más mí gemido para ayudarlo.
Chico: Te gusta ?
Yo: Si, ya me vas a dar la lechita ?
Chico: Si, te voy a ensuciar toda puta.
Yo: Te dije..
Chico: Que ?
Yo: Que no aguantas nada.

Freno en seco, me miró enojado. “Ah sí? Ahora vas a ver”. No sé cómo hizo pero me agarró del pelo y en un segundo me tenía en 4 en el sillón aprontando la verga para meterla hasta el fondo. Me la metía rápido, fuerte, mis nalgas sonaban contra su cuerpo y de las nalgadas que me pegaba, ahora la que estaba cerca de acabar era yo.

Yo: Ahh ahhh aaah
Chico: No era que no duraba nada ?
Yo: Ahh ahh
Chico: Te voy a romper toda putita
Yo: Voy a acabar, no pares, no pares.
Chico: Acabame toda la verga, sentí como esta bien adentro.
Yo: Ahhh
Chico: Bien dura para vos, te duele ?
Yo: Sssiii aahh ahh…..Ahhhhh. Acabé.

Él lo noto, mí cuerpo quería caer exhausto contra el sillón, quería relajarme pero él no me dejaba, todo lo contrario me seguía cogiendo sosteniéndome del pelo en el aire.

Chico: No decís nada ahora ?

Chico: Dale habla puta…

Chico: Repetí que no duro nada..
Yo: Acaba, por favor acaba.
Chico: Pedi perdón y la leche.
Yo: Perdoname, pero dame la leche ya por favor. No aguanto más.
Chico: Pedila más fuerte. Grito y me nalgueo.
Yo: Dame la leche, por favor.
Chico: Que te escuchen los vecinos puta.
Yo: DAME LA LECHE, DAME LA LECHE POR FAVOR..

Seguro me escucharon pero no me importaba, quería que esto termine ya, no aguantaba más. Me giro acostándome boca arriba en el sillón y se acercó rápidamente a mí cara, me lleno de leche como había dicho, la panza, las tetas, la cara y hasta el pelo, no sé de dónde sacó tanto.

Chico: Pasatela con la mano, ensuciate.

Con dos dedos me pase un poco de leche por las tetas.

Chico: Así no, así.

Agarro mí mano e hizo que me acariciara la cara, el pelo y todo lo demás, ensuciándome. Lo vi vestirse y acomodarse la ropa, se acercó a mí.

Chico: Ahora cada vez que escuches mí nombre o me digas Ale, te vas a acordar de esta garchada que te pegue putita y no me vas a volver a decir que duró poco, mira como quedaste.
Yo: Vamos a ver, si es así.
Ale: No te quedó claro?
Yo: La próxima vez, que no te ayuden tus amigos a dejarme así y vemos.
Ale: Me encanta lo puta que sos, cuando tenga ganas de demostrarlo, voy a venir.

No le respondí solo sonreí, dándole a entender que aprobaba su respuesta y que está batalla no decidía nada, solo que ahora, yo quería la guerra.

Lo vi cerrar la puerta e irse, yo lo intente pero no pude moverme, ni para limpiarme ni para ir a la cama, me acurruque y me dormí unas horas.

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