El hombre me cojió el culo hace exactamente dos semanas. No fue un roce. Fue penetración profunda, sin preparación suficiente, con fuerza sostenida hasta el final. El esfínter cedió. Ahora, catorce días después, no recupera el tono. El orificio permanece entreabierto. Se ve feo. Se siente feo. No cierra.
Cuando me siento, percibo el vacío. Cuando camino, hay una sensación de exposición constante que no debería existir. El músculo no contrae como antes. Queda un hueco. Feo. Visible si alguien mira con atención. Eso es lo que me genera el temor más concreto: que quede así.
En unos días tengo turno con el médico. No quiero que lo vea. No quiero explicar cómo ocurrió. No quiero que un extraño observe ese estado y saque conclusiones. El cuerpo no miente. El culo abierto delata lo que pasó.
Tengo miedo de que el daño sea permanente. Dos semanas no es poco tiempo para que un esfínter sano vuelva a su función. El mío no lo hizo. Sigue relajado, abierto, deformado. Cada vez que lo toco para comprobar, confirmo lo mismo: no cierra. Queda un círculo oscuro, irregular, que no debería estar ahí.
El recuerdo del acto no ayuda. Lo sentí entrar, lo sentí ensanchar, lo sentí terminar adentro. Después el ardor. Después la inflamación. Ahora esto: la permanencia. El culo no volvió. Y el médico va a verlo.

Cuando me siento, percibo el vacío. Cuando camino, hay una sensación de exposición constante que no debería existir. El músculo no contrae como antes. Queda un hueco. Feo. Visible si alguien mira con atención. Eso es lo que me genera el temor más concreto: que quede así.
En unos días tengo turno con el médico. No quiero que lo vea. No quiero explicar cómo ocurrió. No quiero que un extraño observe ese estado y saque conclusiones. El cuerpo no miente. El culo abierto delata lo que pasó.
Tengo miedo de que el daño sea permanente. Dos semanas no es poco tiempo para que un esfínter sano vuelva a su función. El mío no lo hizo. Sigue relajado, abierto, deformado. Cada vez que lo toco para comprobar, confirmo lo mismo: no cierra. Queda un círculo oscuro, irregular, que no debería estar ahí.
El recuerdo del acto no ayuda. Lo sentí entrar, lo sentí ensanchar, lo sentí terminar adentro. Después el ardor. Después la inflamación. Ahora esto: la permanencia. El culo no volvió. Y el médico va a verlo.

4 comentarios - Me quedo el culo abierto