Lamento la espera, fueron unos días largos y no sabía si seguir contando mi historia, pero al final se decidió que sí y aquí estamos!
Luego del incidente con el changuito donde Adri lo calentaba y al final no pasaba nada, quedó claro que era algo que estaba entre nosotros, había un elefante en la habitación y había que hablar. En menos de un año ya vivíamos juntos, conocíamos a nuestras familias y éramos una pareja estable. Yo bancaba todo ya que Adri seguía estudiando aunque no parecía avanzar en la carrera ni ir mucho a la facultad salvo para eventos de política. Habían sido unas semanas de intenso sexo, viendo ocasionalmente los chats con el pibe, viendo porno y recordando cosas como la vez que le mandamos un video a un chico de poringa. Esto fue formando nuestra relación en lo sexual y fuera de ello también, donde Adri siempre marcaba el paso y yo aceptaba sus propuestas, ella era claramente la que tenía la personalidad más fuerte, una morocha con una mirada muchas veces desenfocada, donde no sabías con que saldría o en qué estaba pensando, le gustaba mucho fumar marihuana, las fiestas y el sexo. Yo en cambio era tranquilo, hijo de dos contadores que no eran el alma de la fiesta, así como yo tampoco lo era, me faltaba lanzarme más y no me gustaba correr muchos riesgos, siempre trabajé lo justo para estar bien y ser independiente, pero esa independencia no la supe explotar y ya estaba en una relación que en mi mente sería la última que tendría.
Aunque estábamos en la misma relación, con la misma edad y en el mismo punto, vivíamos con necesidades dispares y eso se reflejaba en lo que exigíamos de la relación: ella quería más y nuevas experiencias y yo quería estabilidad, me sentía culpable por lo que había hecho en Mendoza y ella sentía que lo ignoraba quería hacer mas cosas como las que hizo el día anterior a mí traición. Así decidimos charlar una tarde de fin de semana de agosto o septiembre en 2017
– Vos que querés?
+ Yo no quiero que no hagamos nada, vos nunca querés salir
- Pero vos querés salir todo el tiempo
+ Pero nunca tenes ganas vos
- Que no tenga ganas de salir a comer una pizza o tomar vino a las 2 de la mañana es porque trabajo y me levanto a las 6
+ Me estás sacando en cara que todavía no tengo trabajo
- Te estoy diciendo que no pensas en que yo también tengo que descansar y en que cosas me gustan a mi
+ Y vos no pensas en lo que yo quiero, nunca querés quedarte a escuchar música conmigo y te molesta que fume y me lo decís haciendo caras
- Pero Adri, yo me estoy haciendo cargo de todo, hasta pago lo que vos fumas y te enojas porque quiero dormir
+ siempre? Nunca querés ni coger de noche
- y vos no querés coger a la mañana…
+ no es lo mismo
estoy parafraseando, pero la discusión daba vueltas en lo mismo. Yo sentía que me encargaba de todo y ella sentía que yo no la acompaña, que estaba sola y no le daba bola.
+ Si no miramos porno o si alguien no me tira onda ni me tocas - habían empezado los golpes bajos.
- Mira la boludez que me decís!!
+ Decile que es mentira
- No tiene nada que ver con trabajar todo el día y querer dormir, a demás vos querías hacer tríos con mujeres y al final sos la que se cogio a otro y anda calentando pijas
+ sos un pelotudo, bien que te gustó que me lo coja en frente tuyo y ahora lloras, me lo hubiera culiado al pendejo también
me dio en el orgullo, porque tenía razón, a demás la conversación había cambiado, ya no era una pelea, había un tono que no sabría describir, pero las pausas y el tema hacían que se sienta una cierta calentura en el aire. No mucho después, intercambiamos un par de frases más, empezamos a besarnos, le bajé abruptamente su short y empecé a tocarla “sos una putita muy trolita vos, solo querés pija y pija, nunca es suficiente leche para vos” y mientras le decía eso me subía montado en ella y hacía que me de un oral, estuve varios minutos cogiendole la boca, haciendo que se ahogue con mi pene erecto y mojado de su saliva que yo no controlaba mientras no paraba de tocarla, eventualmente acabé en su boca, bien dentro de su garganta y la toqué hasta que ella me relevó y logró acabar también.
Nos quedamos en silencio unos minutos, volvimos a retomar la compostura
+ To… yo quiero que hagamos más cosas, solo eso
- Necesito que vos me ayudes y me entiendas, no puedo mantener todo solo, entiendo que necesitas más tiempo y quiero que me entiendas a mí
+ Si te entiendo, aprecio lo que haces por los dos
- Y yo te entiendo a vos Adri, tenes razón que no conectamos mucho últimamente
+ De verdad quiero tener más sexo…
hubo unos segundos de silencio
- Adri, entonces tengamos más, yo quiero aclarar algunas cosas
+ decime
- no me gustó que lo veces al chico en Mendoza y tampoco me gustó que al final si estuviste con dos chicos y nunca probamos lo otro
+ vos dijiste que estaba bien y no importaba
- sí pero pensé que sería parejo
+ Bueno pero vos tenes que hablar también de esto
- Y si pero no quiero que pienses que quiero estar con otras chicas porque no me gustas
+ pienso que no te gusto cuando no me tocas, no si te gusta otra mujer también… a mi me encantan los hombres pero te amo a vos.
tenía un punto, quizás todo era culpa mía por guardarme las cosas, una vez hecha La Paz adquirimos el compromiso de que ella se pondría las pilas y buscaría trabajo, así como que terminaría la facultad y yo estaría más atento a ella y sería más activo en el ámbito sexual. Ya calmadas las aguas quedaba una pregunta, alguna vez estaríamos con otra mujer? Y si así fuera, quien? Esto lo charlamos un rato más y ella dijo… “y Luana?”
Luana era la novia de Luciano, su amigo, ella era bisexual y habíamos hablado un par de veces, era una blanquita linda, profesora de inglés que tenía varios tatuajes, un poco rellenita y bastante simpática. Conversamos sobre ella, vimos su Instagram y recordamos las veces que Lucho nos contó que hacían tríos cada tanto, que a ella le gustaban las mujeres y que su pareja era más o menos abierta. Así pasaron los días y semana, donde al principio hubo cambios, yo siempre intentaba tener sexo por las noches, Adri iba más a la facu y ayudaba en casa y nos juntábamos cada vez más con Lucho y Luana. Como siempre la que llevaba la acción era Adri y en menos de unas semanas, en una de sus vistas a la casa de Lucho y Luana, al volver me contó que se dieron un beso. Esa misma noche hicimos el amor fantaseando con estar con ella en el medio y como ambos deseábamos su cuerpo. Eventualmente tomamos coraje y luego de varios tanteos de Adri, la aprovechamos que lucho estaba ocupado una noche y la invitamos a venir a comer y tomar unos vinos cafayateños.
Ese sábado tanto Adri como yo sabíamos lo que buscábamos, Lu ya tenía pistas y quedamos en vernos a las 9’en nuestra casa. Como si fuera un ritual repetimos lo de Mendoza, prácticamente misma ropa, vino y pizza. Al llegar Lu, noté de inmediato su ropa tan distinta a lo habitual, se había puesto un short que dejaba poco de sus piernas carnosas a la imaginación y una remera muy escotada que mostraba gran parte de sus hermosas tetas blancas. La conversación fue fluida, hablamos de Lucho y de que como había sido para ellos ir a vivir juntos y de cómo había sido para nosotros, nos contaba que habían abierto la pareja y que ella había empezado a conocer una chica con la que creía que podía tener futuro y sin darnos cuentas la conversación fue subiendo de tono hasta que Adri y Lu dijeron de ir a ver una peli, pero como nuestro sillón era muy pequeño podamos verlo en la cama, yo entendí la idea y fui rápido a prender la tele y acomodar un poco, solo para que unos segundos después ellas dos entren besándose y caiga Luana de espaldas en nuestra cama con Adri arriba comiéndole la boca. instantáneamente tuve una erección y empecé a rozarme el pene sobre el pantalón mientras las miraba besarse y tocarse, era una imagen hermosa que no pensé que vería en mi vida. Adri me hizo una seña y me acerqué, me bajó el pantalón y empezó a chupármela sin salir de arriba de Luana, quien se sacó su short en un delicado movimiento de cadera dejando ver su lencería negra, Adri corrió lo poco un quedaba de su ropa y empezó a tocarla con sus dedos mientras me chupaba, era increíble lo puta que se veía y eso le encantaba más. Adri se sacó su top también, cortando un segundo el sexo oral que me brindaba y se subió en la cara de Lu, quien sin dudarlo empezó a chuparla y usar su lengua para hacerla gemir como yo ni había logrado hasta ese día, asi seguimos hasta que Adri se incorporó y se puso en cuatro, dejando que Lu se deslice por debajo de ella y dándome chance a que yo me ubique detrás y empiece a penetrarla, mientras Lu se ponía delante y le pedía que ahora sea Adri quien se la chupe… y así fue! Que visión tan hermosa, mi novia siendo una trola sin control, estando en la cama con la novia de uno de nuestros amigos, así, con esa imagen en mi retina saqué mi pene dentro de Adri y con un grito terminé en sus espalda solo para ver cómo se giraban 180 grados y continuaba en 69 perfecto junto a Luana, para terminar ambas unos minutos después la una a manos de la otra. Adri se fue a limpiar y Lu seguido hizo lo propio. 5 minutos después estábamos los 3 en ropa interior viendo una película de Adam Sandler la cual no recuerdo, en ropa interior bajo las sábanas. No vimos ni 30 minutos de aquella película cuando decidimos que era un bodrio y que mejor nos íbamos a dormir, Lu buscos sus cosas y se cambió en frente nuestro, para irse en remis unos minutos después.
Si bien yo no había interactuando directamente con Luana, me encantó la experiencia y quedo implícita la idea de repetirla. Adri se lució con su pasión y yo tuve la imagen de mi vida ante mis ojos. Una semana después Luana nos dijo que quería invitarnos a cenar a ambos, que Lucho iba a estar y hacer asado en la terraza. Sin saberlo, estábamos siendo invitados a una nueva etapa…
Gracias por leer, de nuevo les comento que esto es una experiencia 100% real de mi relación de varios años con Adriana. Lo único cambiado aquí son algunos nombres y algunas cosas completadas de mis recuerdos un poco difusos por los 10’años ya transcurridos. De nuevo les agradezco sus comentarios y puntos que son la motivación para compartir mi historia, se agradecen también los mensajes que envían de todo tipo
Luego del incidente con el changuito donde Adri lo calentaba y al final no pasaba nada, quedó claro que era algo que estaba entre nosotros, había un elefante en la habitación y había que hablar. En menos de un año ya vivíamos juntos, conocíamos a nuestras familias y éramos una pareja estable. Yo bancaba todo ya que Adri seguía estudiando aunque no parecía avanzar en la carrera ni ir mucho a la facultad salvo para eventos de política. Habían sido unas semanas de intenso sexo, viendo ocasionalmente los chats con el pibe, viendo porno y recordando cosas como la vez que le mandamos un video a un chico de poringa. Esto fue formando nuestra relación en lo sexual y fuera de ello también, donde Adri siempre marcaba el paso y yo aceptaba sus propuestas, ella era claramente la que tenía la personalidad más fuerte, una morocha con una mirada muchas veces desenfocada, donde no sabías con que saldría o en qué estaba pensando, le gustaba mucho fumar marihuana, las fiestas y el sexo. Yo en cambio era tranquilo, hijo de dos contadores que no eran el alma de la fiesta, así como yo tampoco lo era, me faltaba lanzarme más y no me gustaba correr muchos riesgos, siempre trabajé lo justo para estar bien y ser independiente, pero esa independencia no la supe explotar y ya estaba en una relación que en mi mente sería la última que tendría.
Aunque estábamos en la misma relación, con la misma edad y en el mismo punto, vivíamos con necesidades dispares y eso se reflejaba en lo que exigíamos de la relación: ella quería más y nuevas experiencias y yo quería estabilidad, me sentía culpable por lo que había hecho en Mendoza y ella sentía que lo ignoraba quería hacer mas cosas como las que hizo el día anterior a mí traición. Así decidimos charlar una tarde de fin de semana de agosto o septiembre en 2017
– Vos que querés?
+ Yo no quiero que no hagamos nada, vos nunca querés salir
- Pero vos querés salir todo el tiempo
+ Pero nunca tenes ganas vos
- Que no tenga ganas de salir a comer una pizza o tomar vino a las 2 de la mañana es porque trabajo y me levanto a las 6
+ Me estás sacando en cara que todavía no tengo trabajo
- Te estoy diciendo que no pensas en que yo también tengo que descansar y en que cosas me gustan a mi
+ Y vos no pensas en lo que yo quiero, nunca querés quedarte a escuchar música conmigo y te molesta que fume y me lo decís haciendo caras
- Pero Adri, yo me estoy haciendo cargo de todo, hasta pago lo que vos fumas y te enojas porque quiero dormir
+ siempre? Nunca querés ni coger de noche
- y vos no querés coger a la mañana…
+ no es lo mismo
estoy parafraseando, pero la discusión daba vueltas en lo mismo. Yo sentía que me encargaba de todo y ella sentía que yo no la acompaña, que estaba sola y no le daba bola.
+ Si no miramos porno o si alguien no me tira onda ni me tocas - habían empezado los golpes bajos.
- Mira la boludez que me decís!!
+ Decile que es mentira
- No tiene nada que ver con trabajar todo el día y querer dormir, a demás vos querías hacer tríos con mujeres y al final sos la que se cogio a otro y anda calentando pijas
+ sos un pelotudo, bien que te gustó que me lo coja en frente tuyo y ahora lloras, me lo hubiera culiado al pendejo también
me dio en el orgullo, porque tenía razón, a demás la conversación había cambiado, ya no era una pelea, había un tono que no sabría describir, pero las pausas y el tema hacían que se sienta una cierta calentura en el aire. No mucho después, intercambiamos un par de frases más, empezamos a besarnos, le bajé abruptamente su short y empecé a tocarla “sos una putita muy trolita vos, solo querés pija y pija, nunca es suficiente leche para vos” y mientras le decía eso me subía montado en ella y hacía que me de un oral, estuve varios minutos cogiendole la boca, haciendo que se ahogue con mi pene erecto y mojado de su saliva que yo no controlaba mientras no paraba de tocarla, eventualmente acabé en su boca, bien dentro de su garganta y la toqué hasta que ella me relevó y logró acabar también.
Nos quedamos en silencio unos minutos, volvimos a retomar la compostura
+ To… yo quiero que hagamos más cosas, solo eso
- Necesito que vos me ayudes y me entiendas, no puedo mantener todo solo, entiendo que necesitas más tiempo y quiero que me entiendas a mí
+ Si te entiendo, aprecio lo que haces por los dos
- Y yo te entiendo a vos Adri, tenes razón que no conectamos mucho últimamente
+ De verdad quiero tener más sexo…
hubo unos segundos de silencio
- Adri, entonces tengamos más, yo quiero aclarar algunas cosas
+ decime
- no me gustó que lo veces al chico en Mendoza y tampoco me gustó que al final si estuviste con dos chicos y nunca probamos lo otro
+ vos dijiste que estaba bien y no importaba
- sí pero pensé que sería parejo
+ Bueno pero vos tenes que hablar también de esto
- Y si pero no quiero que pienses que quiero estar con otras chicas porque no me gustas
+ pienso que no te gusto cuando no me tocas, no si te gusta otra mujer también… a mi me encantan los hombres pero te amo a vos.
tenía un punto, quizás todo era culpa mía por guardarme las cosas, una vez hecha La Paz adquirimos el compromiso de que ella se pondría las pilas y buscaría trabajo, así como que terminaría la facultad y yo estaría más atento a ella y sería más activo en el ámbito sexual. Ya calmadas las aguas quedaba una pregunta, alguna vez estaríamos con otra mujer? Y si así fuera, quien? Esto lo charlamos un rato más y ella dijo… “y Luana?”
Luana era la novia de Luciano, su amigo, ella era bisexual y habíamos hablado un par de veces, era una blanquita linda, profesora de inglés que tenía varios tatuajes, un poco rellenita y bastante simpática. Conversamos sobre ella, vimos su Instagram y recordamos las veces que Lucho nos contó que hacían tríos cada tanto, que a ella le gustaban las mujeres y que su pareja era más o menos abierta. Así pasaron los días y semana, donde al principio hubo cambios, yo siempre intentaba tener sexo por las noches, Adri iba más a la facu y ayudaba en casa y nos juntábamos cada vez más con Lucho y Luana. Como siempre la que llevaba la acción era Adri y en menos de unas semanas, en una de sus vistas a la casa de Lucho y Luana, al volver me contó que se dieron un beso. Esa misma noche hicimos el amor fantaseando con estar con ella en el medio y como ambos deseábamos su cuerpo. Eventualmente tomamos coraje y luego de varios tanteos de Adri, la aprovechamos que lucho estaba ocupado una noche y la invitamos a venir a comer y tomar unos vinos cafayateños.
Ese sábado tanto Adri como yo sabíamos lo que buscábamos, Lu ya tenía pistas y quedamos en vernos a las 9’en nuestra casa. Como si fuera un ritual repetimos lo de Mendoza, prácticamente misma ropa, vino y pizza. Al llegar Lu, noté de inmediato su ropa tan distinta a lo habitual, se había puesto un short que dejaba poco de sus piernas carnosas a la imaginación y una remera muy escotada que mostraba gran parte de sus hermosas tetas blancas. La conversación fue fluida, hablamos de Lucho y de que como había sido para ellos ir a vivir juntos y de cómo había sido para nosotros, nos contaba que habían abierto la pareja y que ella había empezado a conocer una chica con la que creía que podía tener futuro y sin darnos cuentas la conversación fue subiendo de tono hasta que Adri y Lu dijeron de ir a ver una peli, pero como nuestro sillón era muy pequeño podamos verlo en la cama, yo entendí la idea y fui rápido a prender la tele y acomodar un poco, solo para que unos segundos después ellas dos entren besándose y caiga Luana de espaldas en nuestra cama con Adri arriba comiéndole la boca. instantáneamente tuve una erección y empecé a rozarme el pene sobre el pantalón mientras las miraba besarse y tocarse, era una imagen hermosa que no pensé que vería en mi vida. Adri me hizo una seña y me acerqué, me bajó el pantalón y empezó a chupármela sin salir de arriba de Luana, quien se sacó su short en un delicado movimiento de cadera dejando ver su lencería negra, Adri corrió lo poco un quedaba de su ropa y empezó a tocarla con sus dedos mientras me chupaba, era increíble lo puta que se veía y eso le encantaba más. Adri se sacó su top también, cortando un segundo el sexo oral que me brindaba y se subió en la cara de Lu, quien sin dudarlo empezó a chuparla y usar su lengua para hacerla gemir como yo ni había logrado hasta ese día, asi seguimos hasta que Adri se incorporó y se puso en cuatro, dejando que Lu se deslice por debajo de ella y dándome chance a que yo me ubique detrás y empiece a penetrarla, mientras Lu se ponía delante y le pedía que ahora sea Adri quien se la chupe… y así fue! Que visión tan hermosa, mi novia siendo una trola sin control, estando en la cama con la novia de uno de nuestros amigos, así, con esa imagen en mi retina saqué mi pene dentro de Adri y con un grito terminé en sus espalda solo para ver cómo se giraban 180 grados y continuaba en 69 perfecto junto a Luana, para terminar ambas unos minutos después la una a manos de la otra. Adri se fue a limpiar y Lu seguido hizo lo propio. 5 minutos después estábamos los 3 en ropa interior viendo una película de Adam Sandler la cual no recuerdo, en ropa interior bajo las sábanas. No vimos ni 30 minutos de aquella película cuando decidimos que era un bodrio y que mejor nos íbamos a dormir, Lu buscos sus cosas y se cambió en frente nuestro, para irse en remis unos minutos después.
Si bien yo no había interactuando directamente con Luana, me encantó la experiencia y quedo implícita la idea de repetirla. Adri se lució con su pasión y yo tuve la imagen de mi vida ante mis ojos. Una semana después Luana nos dijo que quería invitarnos a cenar a ambos, que Lucho iba a estar y hacer asado en la terraza. Sin saberlo, estábamos siendo invitados a una nueva etapa…
Gracias por leer, de nuevo les comento que esto es una experiencia 100% real de mi relación de varios años con Adriana. Lo único cambiado aquí son algunos nombres y algunas cosas completadas de mis recuerdos un poco difusos por los 10’años ya transcurridos. De nuevo les agradezco sus comentarios y puntos que son la motivación para compartir mi historia, se agradecen también los mensajes que envían de todo tipo
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