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Milf kiosquera 38

Lorena empezó a chuparle la concha de una forma hermosa y sensual, gemía desde el primer instante que la tía empezó a usar su lengua, la agarraba del pelo retorciéndose de placer, mientras yo seguía de espectador y creo que por la experiencia de lore, iba a ser solo el comienzo de una escena fascinante.

Aunque lo tenía de frente al culo de Lorena no estaba en una posición tan sensual, por acomodarse para darle placer a su sobrina, una cosa no quita la otra, ese culo me encanta de cualquier forma que se ponga.

L: Te gusta como te la chupo ?
I: Si, me encanta tía.
L: Que pendeja puta que sos, ahora más te vale que aguantes eh
I: Si tía, haceme lo que quieras.

Lorena subió las piernas de Ingrid sobre su espalda, escupió algunas veces y movía rápidamente sus dedos sobre el clítoris de su sobrina, está de aferraba al apoyabrazos del sillón tratando de aguantar en esa posición sin moverse. Fue tanto lo que se lubrico que mojo hasta el sillón, se dio vuelta y me dijo.

L: ¿Viste lo que hizo esta pendeja de mierda ?
Yo: Si, ensucio todo.
L: Es una sucia, ¿querés que la castigue ?
Yo: Déjame hacerlo a mí.
L: No, lo voy a hacer yo. Querés que lo haga ?
Yo: Soltame, que yo la quiero castigar a la puta esa.
L: La castigo acá o la llevo a la pieza y te quedas sin ver.
Yo: Acá, castigala acá, como se merece.
I: Que me vas a hacer tía ?
L: Lo que te mereces.

Con los dedos hacia abajo le tocaba la concha, la palma de su mano la rozaba y la punta del dedo medio quedaba entre el culo y la vagina de su sobrina, cada vez se iba acercando más y más hasta que puso el dedo sobre su ano.

L: Estás muy mojada, mira hasta donde llega.
I: Ajam.

Metió una falange en el culo de su sobrina.

I: Ay, despacito despacito.
L: Shh, vos fuiste mala conmigo y te portaste mal, ahora calladita la boca.

Ingrid mordiéndose los labios movió la cabeza de arriba a abajo, gesticulando un “Si”. Poco a poco fue entrando pero no se relajaba, estaba tensa así que con gran habilidad Lorena usó su boca para succionar su clítoris, lo sacó hacia afuera y chupo fuerte, moviendo su lengua fuertemente contra el, ahora Ingrid si estaba más dispuesta a recibir placer, se iba relajando más y el dedo de su tía entraba cada vez más y más. 

L: Relajate, vos sabes que hay que prepararlo.
I: Para que ?
L: Como para que ? Si te vas a quedar con mí macho, tenés que atenderlo bien y a él le encanta romper culos.
I: Si pero me prometes que va a ser mío ?
L: Si nena, pero se lo vas a tener que prestar de vez en cuando a tu tía, no seas mala.
I: Está bien tía, pero no pares.

Lorena la hizo girar y ponerse en 4, levantando bien el culo y la cara apoyada en el asiento del sillón. Ahora tenía una vista aún mejor, dos culos en fila apuntando directo a mí, y que culos. Se zambulló poniendo su cara, directamente en el orto de Ingrid chupándoselo, para después meter un dedo en su concha, en un mete y saca tan rápido como profundo, su sobrina gemía anunciando que siga así y que no faltaba mucho para que acabe.

L: Apretate las tetas.

Ingrid lo hizo y gimió.

L: Más fuerte puta. La nalgueo.

Para sorpresa nuestra, le gustó, disfruto mucho la nalgueada y Lorena aprovechó.

L: Así que te gusta que te castigue ?
I: Siii
L: Así puta ? La volvió a nalguear, mientras la masturbaba con dos dedos adentro de la concha.
I: Ay si, por dios si.
L: Toma pendeja, puta. Otra más.
I: Ahh ahh
L: Acaba dale. Otra más

Las nalgas de Ingrid tenían varias manos bien definidas marcadas y eso a mí, me pone peor.

Yo: Soltame, Soltame hija de puta.
L: No, todavía no.
Yo: Le quiero romper el orto, Soltame te digo.
L: ¿Viste como lo haces poner ? Si tuviera alguien que me quiera coger así todos los días, ¿sabes cómo lo cuidaría ?
Yo: A vos también te voy a romper el orto, hija de puta, Soltame.
L: Ay que rico, no me lo digas dos veces.
I: Ay seguí seguí….ahhh

Acabo fuerte y su cuerpo tuvo algunos espasmos, respiraba profundo intentando recuperar el aire aunque le costaba, se veía tan linda casi en 4 con el culito medio paradito, recién acabada pero lo peor para mí estaba por llegar. Y cuando el juego, parecía ser de lo peor para mí, hay una persona que me conoce, sabe mis gustos y se volvió tan morbosa como yo y esa es Lore, ella podía hacerlo aún peor.

Se levantó del sillón y vino hacia mí como puta casi cruzando los pies al caminar aunque no podía verlo, sabía que su culo se ve tremendo en esas caminatas. Se sentó en mí pierna derecha y me abrazo con su brazo izquierdo, yo seguía atado aún.

L: Mira como deje a tu nueva putita, quedó con el culo parádito.
Yo: Si, Soltame.
L: Shh bebé, esto recién empieza. Pero tengo una duda.
Yo: Cual ?
L: A quien preferís hacerle la colita ?. Dijo beboteando.
Yo: A la que tenga el orto más cerca.
L: Respuesta incorrecta, tenías que elegirme a mí, yo tengo las llaves.
Yo:Soltame.

Se levantó y me amordazó para después volver a mí pierna, Ingrid por otra parte ya empezaba a recuperar el aliento aunque no se incorporaba, giró la cabeza para mirarme y sonreír.

Lorena volvió a sentarse sobre mí, hablaban entre ellas, preguntándose que harían ahora y si me ayudarían a acabar o no. Me acarició con la yema de un dedo los huevos, despacio hacia arriba, paso por la base y siguió hasta la cabeza, había líquido preseminal, lo junto y se lo llevó a la boca mientras estábamos cara a cara. 

Continuo masajeandome pero ahora con la punta de sus largas uñas, un escalofrío recorría mí cuerpo, al fin sentía placer aunque era en mínima medida, Ingrid solo veía sonriéndome sobre su hombro dejándome su hermosa cola a la vista. 

L: ¿Qué más te podemos hacer ? 
I: Hacele una paja
L: Te parece ?
I: Si, solo un poquito.
L: Mmm.. bueno. Así ?

Me agarró la verga con la mano llena de saliva pajeandome hacia abajo, el antebrazo tocaba la cabeza y sus uñas mis huevos.

I: Si, así. Que me mire.

Lorena sostenía mí cabeza directo hacia su sobrina, que se movía retorciéndose sexy en el sillón, acariciándose.

I: Más fuerte, dale.
L: Así ?
I: Si así, dale.

Se abría las nalgas mostrándome el orto mojadito como lo había dejado Lore.

I: Querés que te suelte y me lo venís a romper ?. Yo no podía contestar, pero ella seguía hablando. Rompeme toda mí amor, yo te voy a cuidar como mí tía me enseñó, siendo muy putita para vos.
L: Lo vas a hacer acabar así pendeja.
I: Ay no me digas así, no se qué prefiero si que me llene el orto de leche o la boca.
L: En todos lados es rica jaja
I: Me dejaste cansada vos, creo que tengo sed.

Lorena aflojo la forma en que me masturbaba, ya se notaba que no podía aguantar más, estaba agitado y contraia el abdomen intentando acabar. Ingrid se me acercó como una puta gateando hasta quedar arrodillada a mis pies, jugó con su rostro en mis muslos besando y mordisqueando, hasta que pasó su lengua desde mis huevos hasta la cabeza dándole un pico girando un poco su boca.

I: ¿Qué decís tía, le sacamos la lechita ?
L: Ya ? Tan rápido ?
I: Me aguante mucho ya y él también. ¿No te parece?
L: Decidí vos entonces, ahora es tu hombre, yo tengo que pedirte permiso.
I: Sabes que tía ?
L: Que ?
I: Vos me enseñaste muchas cosas, que te parece si como agradecimiento, te damos una última noche antes de que sea mío ?
L: Vos estás diciendo que ?
I: Si, despedite como quieras, te lo mereces.

Lorena y yo mirábamos hacia abajo, donde estaba arrodillada Ingrid, cuando escuchamos eso nuestras miradas se cruzaron, sonreímos pícaramente, en nuestros ojos hubo fuego y ambos sabíamos cómo seguiría la noche.

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