Holi de nuevo, gracias por los mensajes bonitos que me mandaron. Me alegra que les gustara mi relato anterior. Discúlpenme por no subir esto ayer, tuve un día muy ocupado, pero les daré otro regalito para compensarlo.
Antes de continuar, quería comentar que no sean tímidos y me manden mensajito; cada que esté conectada responderé, sobre todo en la noche, ¿sí? A todo esto, ayer le conté a mi mejor amiga sobre mi relato y sobre mi perfil; me regañó un poco y me dijo que cuidara de mi privacidad, pero estoy segura de que les gusta verme y se portarán lindos conmigo. Así me dejó a su cuidado.
Bueno, todo continuó el sábado por la noche; siendo sincera, no sabía qué ponerme, así que decidí usar unas mallas y un vestido corto y que sea fácil de quitar, y después de unos 20 minutos, Alejandro tocó mi puerta.
Cuando lo recibí, él me dio un beso en los labios, lo cual me tomó por sorpresa, pero yo lo continué. Trajo algo para tomar y unas flores, lo cual me pareció lindo. Estuvimos un rato hablando y elogiándonos para luego empezar a seducirlo y mostrarle mi culo. Él se dio cuenta de que no tenía puesto ningún calzón ni hilo, puesto que no lo vi necesario, jaja.
Él empezó a besarme y a tocarme bastante; fue lindo y cuidadoso. Pasamos a mi habitación y ahí me echó en la cama para luego desnudarme. Por mi parte, también le quité la camisa y los pantalones para tocar su cuerpo, que estaba en forma y duro. Después bajé a su pene, que estaba duro, y procedí a masturbarlo.
Luego empecé a chuparlo para dejarlo bien listo para que entre fácilmente. Apenas podía metérmelo hasta el fondo, ya que sus bolas chocaban con mis labios, pero me encantó sentir su líquido preseminal saliendo a mi lengua; me gustó su sabor de hombre.
Después, como toda una experta, le puse el condón que trajo con mi boca y eso le gustó muchísimo.
Luego me puso boca arriba y me abrió las piernas. Empezó a lamerme y besarme la vagina de una forma tan rica que no dejaba de gemir como toda una perra en celo. Me dejó muy mojada y me encantaba.
Luego froto su grueso pene contra mi vagina y sentía tan rico que le pedí que me la metiera ya, a lo cual él procedió sin duda alguna. Cuando entró, sentí tan rico que mis piernas se movieron solas y lo abracé con ellas. Después empezó a moverse y cada vez era más fuerte y rápido. Dios, cómo me encantó. Mientras me hacía suya y yo estaba gimiendo como loca, me apretaba los pechos y sujetaba mi cuello. Él me estaba diciendo muchas cosas lindas y ricas cuando me lo hacía.
Dijo que le encantaban las mallitas que tenía puestas y no hubo necesidad de quitármelas, ya que no estorbaban tanto y además él las había estirado para dejar espacio. Aquí les mostraré cómo estaba esa noche para él.

Después de una intensa cogida que él me estaba dando, procedí a montarlo para que disfrutara de los mejores sentones que haya probado, ya que soy muy buena en ello. Aunque él tenía buena resistencia, solo pudo aguantar unos 7 minutos antes de que me pidiera tiempo para descansar, lo cual me pareció lindo.
Empezamos a besarnos mientras me manoseaba y acariciaba bien rico donde me gustaba, por mis tetas también, mi cintura, mis piernas. También me besó el cuello y me chupó las tetas tan rico que estaba tan mojada y él lo sabía.
Después de eso me puso en cuatro y empezó a embestirme tan duro y fue tan rudo que me encantó. Procedió a nalguearme hasta dejarlas rojas; las últimas que me dio casi ni las sentí de lo exitada que estaba. Me encantaba sentir cómo un hombre de 43 años me estaba haciendo suya y de la forma que me encantaba.
Les juro que lo estaba pasando rico esa noche, que deseaba que durara para siempre.
Después de varios minutos dándome bien duro, cambiamos de posición y me eché de nuevo mirándolo y abrí las piernas de nuevo, invitándolo a entrar, a lo que él volvió a cogerme esta vez mucho más duro.
Él estaba al límite y cuando me dijo que estaba por venirse, lo sujeté muy bien con mis piernas y empujó tan adentro y apreté su pene con mi húmeda y caliente vagina que se vino en ese momento. Duramos unos minutos en esa posición mientras nos besábamos y me decía que disfrutó de hacerme suya.
Después de tal noche, ambos nos bañamos juntos y una que otra vez me tocaba y me frotaba el pene contra mi culo y fue un momento lindo.
Después se cambió y se despidió, a lo cual me puse mi pijama, cambié las sábanas de mi cama y me eché a escuchar música mientras recordaba lo rico de esa noche y le mandaba mensajitos diciéndole que me encantó y que su pene logró llegar a todas las partes de mi vagina, besando mi útero con la punta.
Bueno, eso es lo que ocurrió aquel sábado. Espero les gustara mi relato y, si tienen opiniones y preguntas, pueden hacerlas; trataré de contestar. No sean tímidos, pueden mandarme mensajitos también, no me molesta.
Note que en los comentarios del anterior relato me dijeron que querían ver mis tetas; bueno, hoy les cumpliré ese deseo y espero les guste, aunque no las presumo tanto.
Para alguien que quiera consentirme, le daré un video de mis tetas y una foto de mi culo desnudo.
Suerte, los quiero, hermosos.

primera parte https://www.poringa.net/posts/relatos/6409240/Mi-Vida-en-un-Departamento-Caro.html
Antes de continuar, quería comentar que no sean tímidos y me manden mensajito; cada que esté conectada responderé, sobre todo en la noche, ¿sí? A todo esto, ayer le conté a mi mejor amiga sobre mi relato y sobre mi perfil; me regañó un poco y me dijo que cuidara de mi privacidad, pero estoy segura de que les gusta verme y se portarán lindos conmigo. Así me dejó a su cuidado.
Bueno, todo continuó el sábado por la noche; siendo sincera, no sabía qué ponerme, así que decidí usar unas mallas y un vestido corto y que sea fácil de quitar, y después de unos 20 minutos, Alejandro tocó mi puerta.
Cuando lo recibí, él me dio un beso en los labios, lo cual me tomó por sorpresa, pero yo lo continué. Trajo algo para tomar y unas flores, lo cual me pareció lindo. Estuvimos un rato hablando y elogiándonos para luego empezar a seducirlo y mostrarle mi culo. Él se dio cuenta de que no tenía puesto ningún calzón ni hilo, puesto que no lo vi necesario, jaja.
Él empezó a besarme y a tocarme bastante; fue lindo y cuidadoso. Pasamos a mi habitación y ahí me echó en la cama para luego desnudarme. Por mi parte, también le quité la camisa y los pantalones para tocar su cuerpo, que estaba en forma y duro. Después bajé a su pene, que estaba duro, y procedí a masturbarlo.
Luego empecé a chuparlo para dejarlo bien listo para que entre fácilmente. Apenas podía metérmelo hasta el fondo, ya que sus bolas chocaban con mis labios, pero me encantó sentir su líquido preseminal saliendo a mi lengua; me gustó su sabor de hombre.
Después, como toda una experta, le puse el condón que trajo con mi boca y eso le gustó muchísimo.
Luego me puso boca arriba y me abrió las piernas. Empezó a lamerme y besarme la vagina de una forma tan rica que no dejaba de gemir como toda una perra en celo. Me dejó muy mojada y me encantaba.
Luego froto su grueso pene contra mi vagina y sentía tan rico que le pedí que me la metiera ya, a lo cual él procedió sin duda alguna. Cuando entró, sentí tan rico que mis piernas se movieron solas y lo abracé con ellas. Después empezó a moverse y cada vez era más fuerte y rápido. Dios, cómo me encantó. Mientras me hacía suya y yo estaba gimiendo como loca, me apretaba los pechos y sujetaba mi cuello. Él me estaba diciendo muchas cosas lindas y ricas cuando me lo hacía.
Dijo que le encantaban las mallitas que tenía puestas y no hubo necesidad de quitármelas, ya que no estorbaban tanto y además él las había estirado para dejar espacio. Aquí les mostraré cómo estaba esa noche para él.

Después de una intensa cogida que él me estaba dando, procedí a montarlo para que disfrutara de los mejores sentones que haya probado, ya que soy muy buena en ello. Aunque él tenía buena resistencia, solo pudo aguantar unos 7 minutos antes de que me pidiera tiempo para descansar, lo cual me pareció lindo.
Empezamos a besarnos mientras me manoseaba y acariciaba bien rico donde me gustaba, por mis tetas también, mi cintura, mis piernas. También me besó el cuello y me chupó las tetas tan rico que estaba tan mojada y él lo sabía.
Después de eso me puso en cuatro y empezó a embestirme tan duro y fue tan rudo que me encantó. Procedió a nalguearme hasta dejarlas rojas; las últimas que me dio casi ni las sentí de lo exitada que estaba. Me encantaba sentir cómo un hombre de 43 años me estaba haciendo suya y de la forma que me encantaba.
Les juro que lo estaba pasando rico esa noche, que deseaba que durara para siempre.
Después de varios minutos dándome bien duro, cambiamos de posición y me eché de nuevo mirándolo y abrí las piernas de nuevo, invitándolo a entrar, a lo que él volvió a cogerme esta vez mucho más duro.
Él estaba al límite y cuando me dijo que estaba por venirse, lo sujeté muy bien con mis piernas y empujó tan adentro y apreté su pene con mi húmeda y caliente vagina que se vino en ese momento. Duramos unos minutos en esa posición mientras nos besábamos y me decía que disfrutó de hacerme suya.
Después de tal noche, ambos nos bañamos juntos y una que otra vez me tocaba y me frotaba el pene contra mi culo y fue un momento lindo.
Después se cambió y se despidió, a lo cual me puse mi pijama, cambié las sábanas de mi cama y me eché a escuchar música mientras recordaba lo rico de esa noche y le mandaba mensajitos diciéndole que me encantó y que su pene logró llegar a todas las partes de mi vagina, besando mi útero con la punta.
Bueno, eso es lo que ocurrió aquel sábado. Espero les gustara mi relato y, si tienen opiniones y preguntas, pueden hacerlas; trataré de contestar. No sean tímidos, pueden mandarme mensajitos también, no me molesta.
Note que en los comentarios del anterior relato me dijeron que querían ver mis tetas; bueno, hoy les cumpliré ese deseo y espero les guste, aunque no las presumo tanto.
Para alguien que quiera consentirme, le daré un video de mis tetas y una foto de mi culo desnudo.
Suerte, los quiero, hermosos.

primera parte https://www.poringa.net/posts/relatos/6409240/Mi-Vida-en-un-Departamento-Caro.html
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