Mi hermano es más chico que yo y está en la edad donde se empiezan a liberar las del 2008. Que increíble, entraba en el secundario y las pendejas estaban haciendo.
Un día les dije para hacer previa en casa, antes de ir a bailar. Llegó una de las pibas, con cara de orto, parecía que en cada chiste, estuviera oliendo mierda o algo le causara asco.
En un momento quedé a solas con ella y le pregunté si se sentía mal. Me dijo que no, que no le gustaba las reuniones. Pero que había venido para no dejar tirado a sus amigas y amigos. Era bastante antipatica.
Me dijo que se llama Belén, tiene 18 años. Cómo hubo buena química entre todos al final, nos agregamos entre todos al Instagram, aunque ellos me consideraran boomer.
Me puse a chusmear y en el Instagram de Belén encontré algunas fotos de ella. Con los pies siempre hacia adelante y mi mente empezó a viajar.
Le tiré un mensaje, que obviamente me contestó al otro día de bailar. Avisándome que la habían pasado bien, que gracias por recibirlos en su casa y bla bla bla.
Pegamos buena onda y la invité a casa. Pero ella me dijo que fuera a la suya, que sus padres se iban de viaje, e iba a tener la casa sola. Obviamente me fui para la suya.
Más allá de su cara antipatica, al estar en casa ajena, me tuve que amoldar a sus gustos, comentarios, música, etc.
Pero yo iba a otra cosa, la verdad que tenía muchas ganas de cogermela, y al parecer, ella también pero no iba a dar el brazo a torcer.
Me parecía muy baja para mí estatura, entonces empecé a hacerle bromas con las proporciones, eso que no soy alto. Hasta que justamente, empezamos a comparar los pies.
Tuve que elogiarle los pies y ella se empezó a reir, y en confianza, me contó que vendía contenido de ese estilo en Fansly.
Empecé a joderle con chistes, pero ella puso su cara seria y se sacó sus medias. Ahí adelante mío, sus pies. Al parecer ella disfrutaba mucho hacerlo, porque cuando fui a acariciarlos, se dejó y parecía gustarle mucho.
Se hizo un silencio profundo, y ella con sus pies los puso arriba de mi entrepierna, ya que ella estaba en su cama y yo sentado en una silla que había en su habitación.
Cómo una profesional, sin manos ni nada, tras acomodarme el pantalón de jean, ella me movió el boxer con sus pies, hasta sacar mi pija que estaba encendida.
Mirándome a los ojos, con las piernas estiradas, la hija de puta me dijo "Hoy no me vas a garchar, pero si te voy a dejar vacío", mientras seguía con su mirada de soreta.
Ponía sus dedos de los pies alrededor de mi pene, lo movía de arriba a abajo. Esos pies flacos, donde se podían notar los huesos como frotaban mi verga y salía de ratos un poco más de preseminal.
Con sus manos también flacas y con uñas también negras, corrió un poco su short y se masturbaba, con su voz fina gemía. Esos colores contrastaban re bien con su piel blanca.
Creo que pasaron minutos, tal vez 10 o 15, pero en un momento, ella hizo un movimiento con un empeine y dos dedos, que estimulando mi glande, hizo venirme rápido.
No sé si fue puntería o ella lo buscó así, fui disparando mucho semen, en cuatro o cinco veces. La leche corría por su pierna, un poco cerca de su concha, y ella con un dedo limpió un poco, se lamía con la boca. Con otro poco lo mezclaba con los jugos de su vagina que parece haber disfrutado también del momento.
Al finalizar ese momento, me paré para darle un beso de lengua, que ya había intentado darle, pero mirándome a los ojos me dijo que no. Que besos solamente le daba a mi hermano. Y rápidamente, me invitó a retirarme de su casa, mientras me decía "Espero que la próxima vengan los dos juntos".
Estaba en shock, jamás me imaginé que mi hermano estuviera comiéndose en secreto esa pendeja. Pero la próxima de seguro, vamos los dos.


Un día les dije para hacer previa en casa, antes de ir a bailar. Llegó una de las pibas, con cara de orto, parecía que en cada chiste, estuviera oliendo mierda o algo le causara asco.
En un momento quedé a solas con ella y le pregunté si se sentía mal. Me dijo que no, que no le gustaba las reuniones. Pero que había venido para no dejar tirado a sus amigas y amigos. Era bastante antipatica.
Me dijo que se llama Belén, tiene 18 años. Cómo hubo buena química entre todos al final, nos agregamos entre todos al Instagram, aunque ellos me consideraran boomer.
Me puse a chusmear y en el Instagram de Belén encontré algunas fotos de ella. Con los pies siempre hacia adelante y mi mente empezó a viajar.
Le tiré un mensaje, que obviamente me contestó al otro día de bailar. Avisándome que la habían pasado bien, que gracias por recibirlos en su casa y bla bla bla.
Pegamos buena onda y la invité a casa. Pero ella me dijo que fuera a la suya, que sus padres se iban de viaje, e iba a tener la casa sola. Obviamente me fui para la suya.
Más allá de su cara antipatica, al estar en casa ajena, me tuve que amoldar a sus gustos, comentarios, música, etc.
Pero yo iba a otra cosa, la verdad que tenía muchas ganas de cogermela, y al parecer, ella también pero no iba a dar el brazo a torcer.
Me parecía muy baja para mí estatura, entonces empecé a hacerle bromas con las proporciones, eso que no soy alto. Hasta que justamente, empezamos a comparar los pies.
Tuve que elogiarle los pies y ella se empezó a reir, y en confianza, me contó que vendía contenido de ese estilo en Fansly.
Empecé a joderle con chistes, pero ella puso su cara seria y se sacó sus medias. Ahí adelante mío, sus pies. Al parecer ella disfrutaba mucho hacerlo, porque cuando fui a acariciarlos, se dejó y parecía gustarle mucho.
Se hizo un silencio profundo, y ella con sus pies los puso arriba de mi entrepierna, ya que ella estaba en su cama y yo sentado en una silla que había en su habitación.
Cómo una profesional, sin manos ni nada, tras acomodarme el pantalón de jean, ella me movió el boxer con sus pies, hasta sacar mi pija que estaba encendida.
Mirándome a los ojos, con las piernas estiradas, la hija de puta me dijo "Hoy no me vas a garchar, pero si te voy a dejar vacío", mientras seguía con su mirada de soreta.
Ponía sus dedos de los pies alrededor de mi pene, lo movía de arriba a abajo. Esos pies flacos, donde se podían notar los huesos como frotaban mi verga y salía de ratos un poco más de preseminal.
Con sus manos también flacas y con uñas también negras, corrió un poco su short y se masturbaba, con su voz fina gemía. Esos colores contrastaban re bien con su piel blanca.
Creo que pasaron minutos, tal vez 10 o 15, pero en un momento, ella hizo un movimiento con un empeine y dos dedos, que estimulando mi glande, hizo venirme rápido.
No sé si fue puntería o ella lo buscó así, fui disparando mucho semen, en cuatro o cinco veces. La leche corría por su pierna, un poco cerca de su concha, y ella con un dedo limpió un poco, se lamía con la boca. Con otro poco lo mezclaba con los jugos de su vagina que parece haber disfrutado también del momento.
Al finalizar ese momento, me paré para darle un beso de lengua, que ya había intentado darle, pero mirándome a los ojos me dijo que no. Que besos solamente le daba a mi hermano. Y rápidamente, me invitó a retirarme de su casa, mientras me decía "Espero que la próxima vengan los dos juntos".
Estaba en shock, jamás me imaginé que mi hermano estuviera comiéndose en secreto esa pendeja. Pero la próxima de seguro, vamos los dos.


1 comentarios - No soy fetichista de pies pero ella me hizo serlo
Van +10!