Me puse de pie y él aún sentado era casi tan alto como yo, puso sus manos en mis pompis y las hizo sonar con sus grandes manos, metía mis pechos a su boca y mis manos paseaban por su rostro y su pecho, no me pidió nada yo me tire un paso hacia atrás y me puse de frente a su miembro que tome de la base y lo llene de besos y pequeñas chupadas, aleje sus manos cuando quisieron tomarme de la cabeza para seguir con lo mío, la estaba llenado de mi saliva, la tomaba con firmeza y mi boca se movía con su pene dentro, no había disfrutado tanto antes de hacer eso hasta que hablo.

-Imagina que soy el hombre de la tienda y por fin decidiste hacerme caso, que estás en el piso de mi bodega mamandome la verga como ahora, justo como ahora:
-Eso sigue mamando así niña, no me hacías caso y mira ahora te estás atragantando con mi verga, yo pensaba que eras una chiquilla buena y decente y solo tuve que enseñarte mi verga para tenerte así, sigue jugando con ella, te gusta mamarle la verga a un viejo como yo? Contéstame o no hay más para ti.
-Siii si me gusta hacerlo, me gusta mucho, me gusta como me veía en la tienda, iba solo para verlo y ver su mirada desvistiéndome queriendo follarme.
-Ya sabía, sabía que iba tener tu carita hermosa viéndome desde abajo con mi verga en la boca, cada que vayas a la tienda quiero que lleves vestidos por qué voy a meterte mano siempre, siéntate en mi verga, quiero sentir esa vagina apredita.
Me estaba gustando mucho este juego, realmente me imaginaba toda la escena, me puse de espaldas en él mientras sostenía su miembro para sentarme arriba, lo hice lento y sus manos ya estaban en mi cintura bajándome poco a poco, cuando estuvo dentro acaricio mi espalda y luego mis pechos delicadamente, me recosté en él y subió mis dos piernas a la mesa sin sacarme su pene, acaricio mi vagina y me decía cosas al oído

-Qué delicia eres chiquilla, vete acostumbrando a esto por qué vas a ser mi esclava, cada que vayas a la tienda te esperaré para que me la mames y te traeré aquí para cogerte, me escuchas? Mientras yo me daba sentones en su verga y cabalgaba el me apretaba las pompis y me decía que que rico se sentía que tenía una linda vagina



-Entendido señor, voy a dejarme hacer lo que quiera.
Mi vagina llenaba de fluidos el miembro de Juan y decidí jugar su juego, me levanté poco a poco hasta que su verga salio de mi vagina y lo tome de la mano, me recargue en la barra de la cocina y saqué mi trasero hacia el, tome su pene y lo apunte a mi vagina, el juego cambió
-Juan detente por favor, esto está mal, no podemos hacer esto, tú eres mucho mayor que yo! Además estamos en la oficina de mi papá que te odia!
-Y eso que? Si no quieres entonces por qué te estás metiendo mi verga tu sola eh?
Me soltó una nalgada tan fuerte que gemir bastante fuerte, me tomo de mi cintura y me penetraba hasta al fondo chocando su pelvis con mi trasero mientras me tenía empinada sobre la barra fría.



-Juan alguien puede venir!! mmmm ahhh duele
-No me importa, que nos escuchen si quieren, voy a cogerte muy duro hasta que me ruegues que te de mi leche en tu boca o en tu vagina pero eres mía.
Me daba nalgadas y apretaba muy fuerte mi trasero, me jalo de mi cabello hacia él y su verga hacía sonar mi trasero con el choque que hacía.

-Estás bien apretada niña, te gusta que te esté dando verga aquí en el escritorio de tu papá? Según tú venías por unos papeles, no me engañas venías a qué te cogiera o no? Contéstame!
-Siii, lo acepto, venía solo a verte pero no a esto, pero no pares Juan, no pares de cogerme.
-Creías que con un beso y un hola sería suficiente? Eres mía, este cuerpo es mío y esta verga es tuya.
-Dámela Juan, dámela toda por favor
Me volteo y me subió a la barra del comedor pero en nuestra imaginación era un escritorio, se acomodó entre mis piernas y nos besábamos con desesperación, como si fueran los últimos besos, me tomaba de mis pechos muy agresivamente y los devoraba, yo tocaba todo su rostro y lo llenaba de besos como con devoción.
-Quieres aun que te siga dando verga?
-Si Juan, si quiero, lléname con tu verga otra vez, cogeme
-Y si viene alguien?
-No me importa, que vengan, no abras la puerta.
-Y si es tu papá?
Yo no dije nada, solo lo miré a los ojos y lo besé, lo abracé con mis piernas y lo atraje más hacia mi, sabía lo que quería decir, me penetró fuertemente sin dejar de besarme, me perforaba violentamente pero me besaba suave.


-Si tu papá viene no te voy a dejar de coger, al contrario, te voy a poner de perrito apuntando hacia él para que vea cómo tengo a su hija, le voy a decir que ahora las cosas van a ser diferentes, que su hija adora mi verga y así va estar cada que yo se lo ordene.
Yo trataba de quitarme esa imagen de la cabeza, trataba de pensar en otra cosa pero con su miembro dentro de mi no lograba concentrarme, me la saco y me llevo de nuevo al sofá, se dejó caer y yo de inmediato me senté encima de él metiéndome otra vez su verga hasta al fondo, ahora yo me movía sin que me lo pidiera, con mis dos manos apoyadas en su pecho y dándole besos me movía en círculos en su verga, me levantaba un poco y me volvía a dejar caer en el clavándome hasta el fondo, no paraba de gemir.


-Qué rico te mueves Hannia, enséñame cómo te vas a mover con el viejo de la tienda.
Me restregaba contra su verga violentamente, saltaba en su verga, me despegaba de sus labios solo para pasarle mis pechos por su cara y que lo chupara o mordiera, estaba como loca sudando y gimiendo encima suyo cuando él empezó con los azotes.
-De quien eres ahora niña?
-Suya señor soy suya y de su verga.
-Te gustan las vergas de viejos pervertidos?
-Solo la suya señor
-Por que?
-Por que está gruesa señor y por qué me llena por completo, y por qué usted es un viejo caliente y eso me excita más, me excita ver cómo me mira y cómo me toca, por eso iba a la tienda cuando sabía qué usted iba estar
-Mm ahora que lo dices con más ganas te voy a coger, vas a querer que te de siempre.
-Si señor quiero que lo haga siempre que lo vea, quiero que me de verga, que me deje mamarsela siempre aunque sea un rato.
-Estás mal si crees que será un rato, ya no te vas a ir, te vas a quedar aquí por qué te voy a llenar de semen, te voy a dejar bien llena para embarazarte, y cuando lo haga iré con tus papás y les diré que eres mía, que estás marcada por mi, prepárate por qué aquí vienen.
Me acerqué a sus labios y respiraba su aliento mientras él me abrazaba y me penetraba fuertemente, ahora el se movía y yo solo recibía sus penetraciones.
-Vas a ser mía ahora si Hannia
-Si señor deme todo su semen.
Sentí los movimientos de Juan que se estaba corriendo, me deje caer en su pecho a descansar un poco, el tampoco decía nada solo se quedó mirando hacia el techo, estuvimos así unos minutos y comencé a besarlo de nuevo. Sentía su pene corriendose dentro de mi, sentía la lechita caliente inundando mi vagina completa
-Te imaginabas esto Hannia? Qué estarías así?
-No, y tú Juan? Lo imaginaste?
-Si, me flechaste desde que te vi, por eso te besé, sabía que te iba tener así, en mi casa, saltando en mi verga o bien abierta de piernas, mamandome la verga y tragando mi semen.
-Justo así?
Salí de sus brazos y me arrodillé de nuevo sin pensar en nada más lo tome de la punta y lo lleve a mi boca para que resbalara con los restos de su semen y mis juguitos en mi garganta y tragar su semen que quedaba en su vergota, su mirada era de satisfacción e incredulidad, lo disfruté demasiado, sin asco ni nada, lo lance al piso y fui a mamar su verga, me la metí a la boca y limpié la punta con mi lengua, baje por ella lamiéndola hasta que llegue a sus huevos que tenían restos de semen y los trague.
-Te gusta mucho el semen?
-Me gusta mucho el tuyo y tu verga Juan.
La tome y metí mi cara entre su verga y sus huevos, la succione y me llene de su olor, la seguí mamando y acariciando y aunque ya no se volvió a poner dura disfrute hacerlo, a él lejos de darle asco me tomo de la cintura y me beso.
-Hannia siéntate en mi cara amor, me levanté de estarle mamando su vergota y me senté en su cara, el inmediatamente empezó a chupar mi vagina de la cual estaba saliendo el semen que me había dejado. Después de chuparme por buen rato el culito y la vagina nos levantamos..


-Imagina que soy el hombre de la tienda y por fin decidiste hacerme caso, que estás en el piso de mi bodega mamandome la verga como ahora, justo como ahora:
-Eso sigue mamando así niña, no me hacías caso y mira ahora te estás atragantando con mi verga, yo pensaba que eras una chiquilla buena y decente y solo tuve que enseñarte mi verga para tenerte así, sigue jugando con ella, te gusta mamarle la verga a un viejo como yo? Contéstame o no hay más para ti.
-Siii si me gusta hacerlo, me gusta mucho, me gusta como me veía en la tienda, iba solo para verlo y ver su mirada desvistiéndome queriendo follarme.
-Ya sabía, sabía que iba tener tu carita hermosa viéndome desde abajo con mi verga en la boca, cada que vayas a la tienda quiero que lleves vestidos por qué voy a meterte mano siempre, siéntate en mi verga, quiero sentir esa vagina apredita.
Me estaba gustando mucho este juego, realmente me imaginaba toda la escena, me puse de espaldas en él mientras sostenía su miembro para sentarme arriba, lo hice lento y sus manos ya estaban en mi cintura bajándome poco a poco, cuando estuvo dentro acaricio mi espalda y luego mis pechos delicadamente, me recosté en él y subió mis dos piernas a la mesa sin sacarme su pene, acaricio mi vagina y me decía cosas al oído

-Qué delicia eres chiquilla, vete acostumbrando a esto por qué vas a ser mi esclava, cada que vayas a la tienda te esperaré para que me la mames y te traeré aquí para cogerte, me escuchas? Mientras yo me daba sentones en su verga y cabalgaba el me apretaba las pompis y me decía que que rico se sentía que tenía una linda vagina



-Entendido señor, voy a dejarme hacer lo que quiera.
Mi vagina llenaba de fluidos el miembro de Juan y decidí jugar su juego, me levanté poco a poco hasta que su verga salio de mi vagina y lo tome de la mano, me recargue en la barra de la cocina y saqué mi trasero hacia el, tome su pene y lo apunte a mi vagina, el juego cambió
-Juan detente por favor, esto está mal, no podemos hacer esto, tú eres mucho mayor que yo! Además estamos en la oficina de mi papá que te odia!
-Y eso que? Si no quieres entonces por qué te estás metiendo mi verga tu sola eh?
Me soltó una nalgada tan fuerte que gemir bastante fuerte, me tomo de mi cintura y me penetraba hasta al fondo chocando su pelvis con mi trasero mientras me tenía empinada sobre la barra fría.



-Juan alguien puede venir!! mmmm ahhh duele
-No me importa, que nos escuchen si quieren, voy a cogerte muy duro hasta que me ruegues que te de mi leche en tu boca o en tu vagina pero eres mía.
Me daba nalgadas y apretaba muy fuerte mi trasero, me jalo de mi cabello hacia él y su verga hacía sonar mi trasero con el choque que hacía.

-Estás bien apretada niña, te gusta que te esté dando verga aquí en el escritorio de tu papá? Según tú venías por unos papeles, no me engañas venías a qué te cogiera o no? Contéstame!
-Siii, lo acepto, venía solo a verte pero no a esto, pero no pares Juan, no pares de cogerme.
-Creías que con un beso y un hola sería suficiente? Eres mía, este cuerpo es mío y esta verga es tuya.
-Dámela Juan, dámela toda por favor
Me volteo y me subió a la barra del comedor pero en nuestra imaginación era un escritorio, se acomodó entre mis piernas y nos besábamos con desesperación, como si fueran los últimos besos, me tomaba de mis pechos muy agresivamente y los devoraba, yo tocaba todo su rostro y lo llenaba de besos como con devoción.
-Quieres aun que te siga dando verga?
-Si Juan, si quiero, lléname con tu verga otra vez, cogeme
-Y si viene alguien?
-No me importa, que vengan, no abras la puerta.
-Y si es tu papá?
Yo no dije nada, solo lo miré a los ojos y lo besé, lo abracé con mis piernas y lo atraje más hacia mi, sabía lo que quería decir, me penetró fuertemente sin dejar de besarme, me perforaba violentamente pero me besaba suave.


-Si tu papá viene no te voy a dejar de coger, al contrario, te voy a poner de perrito apuntando hacia él para que vea cómo tengo a su hija, le voy a decir que ahora las cosas van a ser diferentes, que su hija adora mi verga y así va estar cada que yo se lo ordene.
Yo trataba de quitarme esa imagen de la cabeza, trataba de pensar en otra cosa pero con su miembro dentro de mi no lograba concentrarme, me la saco y me llevo de nuevo al sofá, se dejó caer y yo de inmediato me senté encima de él metiéndome otra vez su verga hasta al fondo, ahora yo me movía sin que me lo pidiera, con mis dos manos apoyadas en su pecho y dándole besos me movía en círculos en su verga, me levantaba un poco y me volvía a dejar caer en el clavándome hasta el fondo, no paraba de gemir.


-Qué rico te mueves Hannia, enséñame cómo te vas a mover con el viejo de la tienda.
Me restregaba contra su verga violentamente, saltaba en su verga, me despegaba de sus labios solo para pasarle mis pechos por su cara y que lo chupara o mordiera, estaba como loca sudando y gimiendo encima suyo cuando él empezó con los azotes.
-De quien eres ahora niña?
-Suya señor soy suya y de su verga.
-Te gustan las vergas de viejos pervertidos?
-Solo la suya señor
-Por que?
-Por que está gruesa señor y por qué me llena por completo, y por qué usted es un viejo caliente y eso me excita más, me excita ver cómo me mira y cómo me toca, por eso iba a la tienda cuando sabía qué usted iba estar
-Mm ahora que lo dices con más ganas te voy a coger, vas a querer que te de siempre.
-Si señor quiero que lo haga siempre que lo vea, quiero que me de verga, que me deje mamarsela siempre aunque sea un rato.
-Estás mal si crees que será un rato, ya no te vas a ir, te vas a quedar aquí por qué te voy a llenar de semen, te voy a dejar bien llena para embarazarte, y cuando lo haga iré con tus papás y les diré que eres mía, que estás marcada por mi, prepárate por qué aquí vienen.
Me acerqué a sus labios y respiraba su aliento mientras él me abrazaba y me penetraba fuertemente, ahora el se movía y yo solo recibía sus penetraciones.
-Vas a ser mía ahora si Hannia
-Si señor deme todo su semen.
Sentí los movimientos de Juan que se estaba corriendo, me deje caer en su pecho a descansar un poco, el tampoco decía nada solo se quedó mirando hacia el techo, estuvimos así unos minutos y comencé a besarlo de nuevo. Sentía su pene corriendose dentro de mi, sentía la lechita caliente inundando mi vagina completa
-Te imaginabas esto Hannia? Qué estarías así?
-No, y tú Juan? Lo imaginaste?
-Si, me flechaste desde que te vi, por eso te besé, sabía que te iba tener así, en mi casa, saltando en mi verga o bien abierta de piernas, mamandome la verga y tragando mi semen.
-Justo así?
Salí de sus brazos y me arrodillé de nuevo sin pensar en nada más lo tome de la punta y lo lleve a mi boca para que resbalara con los restos de su semen y mis juguitos en mi garganta y tragar su semen que quedaba en su vergota, su mirada era de satisfacción e incredulidad, lo disfruté demasiado, sin asco ni nada, lo lance al piso y fui a mamar su verga, me la metí a la boca y limpié la punta con mi lengua, baje por ella lamiéndola hasta que llegue a sus huevos que tenían restos de semen y los trague.
-Te gusta mucho el semen?
-Me gusta mucho el tuyo y tu verga Juan.
La tome y metí mi cara entre su verga y sus huevos, la succione y me llene de su olor, la seguí mamando y acariciando y aunque ya no se volvió a poner dura disfrute hacerlo, a él lejos de darle asco me tomo de la cintura y me beso.
-Hannia siéntate en mi cara amor, me levanté de estarle mamando su vergota y me senté en su cara, el inmediatamente empezó a chupar mi vagina de la cual estaba saliendo el semen que me había dejado. Después de chuparme por buen rato el culito y la vagina nos levantamos..

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