Aquel viaje de trabajo parecía uno más. Sin embargo, en una pausa para tomar café, conocí a una chica que también estaba ahí por motivos laborales. La conversación, que comenzó con una pregunta casual sobre la ciudad, terminó convirtiéndose en horas de risas, historias compartidas y miradas de coqueteo.
Durante la estancia en ese hotel comenzó una aventura que sabiamos tenía término, así que decidimos aceptarla.
La primer noche sólo fue una salida a cenar. Una noche larga de muchas risas y de toqueteos suaves. La segunda noche inicio en una caminata por la ciudad y terminó en mi habitación.
Su rostro angelical, su mirada tierna y sus grandes senos me regalaron una de las noches más intensas y sensuales.
Ella era intensa , recuerdo que cuando entramos a la la habitación ella comenzó tocarme y cuando sintió que estaba parada la metió a su boca, su manejo de la lengua era sin dudarlo el de una profesional . Me enloqueció con su forma de tomar el control, de seducir y de parar cuando ella sentia que ya estaba yo por terminar.
Hay mujeres que no imaginas que saben cómo coger y ella era una maestra. Quién le enseñó, le enseño tan bien que su carita de niña buena , escondía a la más puta que me he cogido.
Cuando el viaje llegó a su fin, ambos regresamos a nuestras vidas. Seguimos en contacto por algunos meses y ella siguió compartiendo conmigo algo de su vida, pero como todo bien viaje de trabajo y aventura ocasional, todo llegó a su fin.


Durante la estancia en ese hotel comenzó una aventura que sabiamos tenía término, así que decidimos aceptarla.
La primer noche sólo fue una salida a cenar. Una noche larga de muchas risas y de toqueteos suaves. La segunda noche inicio en una caminata por la ciudad y terminó en mi habitación.
Su rostro angelical, su mirada tierna y sus grandes senos me regalaron una de las noches más intensas y sensuales.
Ella era intensa , recuerdo que cuando entramos a la la habitación ella comenzó tocarme y cuando sintió que estaba parada la metió a su boca, su manejo de la lengua era sin dudarlo el de una profesional . Me enloqueció con su forma de tomar el control, de seducir y de parar cuando ella sentia que ya estaba yo por terminar.
Hay mujeres que no imaginas que saben cómo coger y ella era una maestra. Quién le enseñó, le enseño tan bien que su carita de niña buena , escondía a la más puta que me he cogido.
Cuando el viaje llegó a su fin, ambos regresamos a nuestras vidas. Seguimos en contacto por algunos meses y ella siguió compartiendo conmigo algo de su vida, pero como todo bien viaje de trabajo y aventura ocasional, todo llegó a su fin.


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