Esta es una historia que pertenece a una saga llamada "Dónde un chico con sombrero", no es la primera en orden cronológico pero si la más sencilla. Si es posible iré subiendo más partes, pero no esperen nada.
Fue un cierto viernes de octubre, en una fiesta de disfraces auspiciada por un colegio universitario, cuando, sin querer, todos ahí vieron los senos de Flor Vanessa.
Desinteresados todos se movían por el recinto, fiesta anodina, música corriente y ningún tipo de diversión asegurada. Flor Vanessa iba con un tipo, novio o amigo, le presumía a todo el mundo, ella sonriente en su traje de vampiresa sentada esperando a que la sacaran a bailar, el tipo nervioso vestido de algún monstruo desconocido. Aparece el chico del sombrero, les da la mano a ambos, les dice algunos chistes, sarcasmo, les critica con disimulo para luego irse a conversar con otra gente. Flor Vanesa se queda seria, el novio o amigo le pregunta qué, ella igual, él le sigue pero ella se muestra reacia, nada, su única respuesta. Flor Vanessa sigue con la mirada al chico del sombrero que está platicando con una muchacha bien dotada disfrazada de algún personaje femenino japonés, el otro le pregunta si quiere bailar, ensimismada no oye y refunfuña al ver que la bien dotada se ríe con el chico del sombrero, Flor Vanessa se levanta, agarra al amigo o novio de la mano para arrastrarlo a la pista donde bailan campechanamente, desliza los ojos despacio, la negrura aunado a los flechazos laser que disparan a su vista le impiden ver bien, un ligero tropiezo, por reflejo se agarra del otro, ella se estabiliza pero el otro cae llevándose consigo la blusa y el sostén de ella. Todos se quedan mirando, un grito, todos en dirección a la muchacha que va corriendo tapándose el torso desnudo con los brazos mientras llora, Flor Vanessa desaparece en el baño de mujeres, todos se quedan en silencio y la música se detiene. Pasa lo que tenía que pasar, todas las mujeres se van al baño, los hombres le siguen, los maestros aparecen a ver al tipo que pide perdón desde el arco de la puerta, se oyen los sollozos amargos de la muchacha, un pequeño escándalo. Sin que nadie lo haya notado, el chico del sombrero se ha quedado quieto en donde estaba sentado, ligeramente inclinado tapando su enhiesta, claro, él estaba de frente cuando los senos casi transparentes de Flor Vanessa apuntaron a donde se hallaba, más todavía el hecho de que por una fracción de segundo hizo contacto visual con ella, pareciera que una ligera sonrisa había aparecido en su rostro cuando quedo como nativa del amazonas, pero quien sabe, tal vez era imaginación suya y en realidad la muchacha que iba con la cara tapada todavía llorando a que se la llevaran a casa con el amigo o novio en realidad había hecho otro gesto en el momento. Algo era seguro, nadie olvidaría aquellas mesetas, un topless accidental es mucho más erótico que uno adrede, quizá por ello Flor Vanessa no visitó el colegio por un largo tiempo, para no ser vista al hablar directamente al pecho.

La primera de la saga, El Chico con Sombrero hará más apariciones pero esta es la más fácil de leer y más corta, por eso va primera.
Estoy empezando con esto aquí en la página, nunca había publicado uno de mis relatos eróticos y quiero sacar todo lo que ya tenía escrito para que lo lea el público, así no se perderá lo hecho. Se aceptan todo tipo de críticas o sugerencias. Hasta otra entonces.
Fue un cierto viernes de octubre, en una fiesta de disfraces auspiciada por un colegio universitario, cuando, sin querer, todos ahí vieron los senos de Flor Vanessa.
Desinteresados todos se movían por el recinto, fiesta anodina, música corriente y ningún tipo de diversión asegurada. Flor Vanessa iba con un tipo, novio o amigo, le presumía a todo el mundo, ella sonriente en su traje de vampiresa sentada esperando a que la sacaran a bailar, el tipo nervioso vestido de algún monstruo desconocido. Aparece el chico del sombrero, les da la mano a ambos, les dice algunos chistes, sarcasmo, les critica con disimulo para luego irse a conversar con otra gente. Flor Vanesa se queda seria, el novio o amigo le pregunta qué, ella igual, él le sigue pero ella se muestra reacia, nada, su única respuesta. Flor Vanessa sigue con la mirada al chico del sombrero que está platicando con una muchacha bien dotada disfrazada de algún personaje femenino japonés, el otro le pregunta si quiere bailar, ensimismada no oye y refunfuña al ver que la bien dotada se ríe con el chico del sombrero, Flor Vanessa se levanta, agarra al amigo o novio de la mano para arrastrarlo a la pista donde bailan campechanamente, desliza los ojos despacio, la negrura aunado a los flechazos laser que disparan a su vista le impiden ver bien, un ligero tropiezo, por reflejo se agarra del otro, ella se estabiliza pero el otro cae llevándose consigo la blusa y el sostén de ella. Todos se quedan mirando, un grito, todos en dirección a la muchacha que va corriendo tapándose el torso desnudo con los brazos mientras llora, Flor Vanessa desaparece en el baño de mujeres, todos se quedan en silencio y la música se detiene. Pasa lo que tenía que pasar, todas las mujeres se van al baño, los hombres le siguen, los maestros aparecen a ver al tipo que pide perdón desde el arco de la puerta, se oyen los sollozos amargos de la muchacha, un pequeño escándalo. Sin que nadie lo haya notado, el chico del sombrero se ha quedado quieto en donde estaba sentado, ligeramente inclinado tapando su enhiesta, claro, él estaba de frente cuando los senos casi transparentes de Flor Vanessa apuntaron a donde se hallaba, más todavía el hecho de que por una fracción de segundo hizo contacto visual con ella, pareciera que una ligera sonrisa había aparecido en su rostro cuando quedo como nativa del amazonas, pero quien sabe, tal vez era imaginación suya y en realidad la muchacha que iba con la cara tapada todavía llorando a que se la llevaran a casa con el amigo o novio en realidad había hecho otro gesto en el momento. Algo era seguro, nadie olvidaría aquellas mesetas, un topless accidental es mucho más erótico que uno adrede, quizá por ello Flor Vanessa no visitó el colegio por un largo tiempo, para no ser vista al hablar directamente al pecho.

La primera de la saga, El Chico con Sombrero hará más apariciones pero esta es la más fácil de leer y más corta, por eso va primera.
Estoy empezando con esto aquí en la página, nunca había publicado uno de mis relatos eróticos y quiero sacar todo lo que ya tenía escrito para que lo lea el público, así no se perderá lo hecho. Se aceptan todo tipo de críticas o sugerencias. Hasta otra entonces.
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