Como ustedes saben la semana pasada fue el día del padre en “Argentina”. Fernando andaba bastante alzado, así que recibió varios regalitos adelantados, no evito que le tuviera que comprar un par de libros. Como él dice yo nací para coger y leer. Lo confirmo.
Fotis de una, no se porque no salió con mayor calidad?

Le pidió a nuestros hijos que le manden el regalo que consistían en que no lo visiten el domingo junto a sus señoras (a las cuales odio). El tema fue con los nietos que la querían pasar con su abuelo.
Mis nietos para hacer renegar a sus padres siempre quieren estar con el abuelo. Así que Fernando tiene muy en claro como armar un caos organizado.
La cosa es que ustedes no están para leer sobre “problemas familiares”. Lo importantes es que lo atendí muy bien a Fernando esa semana, es de “cola free”, pero fundamentalmente lo acompañaba a ducharse y por supuesto me arrodillaba para comerle la verga (a la fellatio Fer le dice Felipe) y que me acabara en la carita, como siempre le ponía la mejor cara de putona que tengo. A veces mucha fuerza no le quedaba a la noche al vampiro de Carlitos (como llama a su pija), cuando me dice “che te la debo” es porque ya no le queda nafta.
Imagínense arrancamos el lunes, ya para el viernes pensaba que iba a boxes Fernando y “Carlitos”, pero era vísperas del Día del Padre y una alegría una no le niega a Fernando. Siempre dispuesta y gauchita.
La cosa se detonó cuando llego Mia el sábado y tuvimos que envolver su regalo. La sorpresa era el regalo, le digo es un “quencher”. No forra me dice. Es un masturbador masculino de seis velocidades y seis de vibraciones. Le digo ¿ le vas a regalar eso?; - si me responde, una concha para que se pajee que no entendes Clara-.
No me enoje sino que le dije – a ver mostrame-. Impresionante estimados/estimadas. Pero como se te ocurrió le pregunto y me dice –¿no te regale el último succionador de almeja?, bueno ahora le regalo una concha para tu marido-, la forma que lo decía era saboreando cada palabra. La cosa es que terminamos viendo cómo funcionaba con una banana como objeto de prueba. Varias.
La cosa es que cuando llegó Fernando y vio a Mia le dijo –dame mi regalo, son puros no?. No dijo Mia, no conseguí los Davidoff “Churchill”. El lector sabrá lo bonita que es la caja violeta de cinco cigarritos hechos a mano.
Esto te va a gustar más que los puros y le desenvolvió el paquete y saco el consolador y Fernando le dice -Mía ya tengo termo- (tiene varios). Me puse a reír sin parar, en cambio Mía estaba seria y desconcertada hasta que le dijo; no es un termo no te das cuenta.
Fotis del socotroco:

Fernando trataba de adivinar, hasta que Mía le dijo “Fernando es un masturbador masculino”. Para pajearme? le responde brutus. Si para pajearte le dice Mia, y saca de la frutera una banana y le hace la demostración. Fernando miraba hasta que le dice – es como un sacapuntas pero de pija-. Fernando revoleaba los ojitos hasta que le dice nuevamente; lo puedo usar en la ducha. Si Fernando podes.
Fotis de una, no se porque no salió con mayor calidad?

Le pidió a nuestros hijos que le manden el regalo que consistían en que no lo visiten el domingo junto a sus señoras (a las cuales odio). El tema fue con los nietos que la querían pasar con su abuelo.
Mis nietos para hacer renegar a sus padres siempre quieren estar con el abuelo. Así que Fernando tiene muy en claro como armar un caos organizado.
La cosa es que ustedes no están para leer sobre “problemas familiares”. Lo importantes es que lo atendí muy bien a Fernando esa semana, es de “cola free”, pero fundamentalmente lo acompañaba a ducharse y por supuesto me arrodillaba para comerle la verga (a la fellatio Fer le dice Felipe) y que me acabara en la carita, como siempre le ponía la mejor cara de putona que tengo. A veces mucha fuerza no le quedaba a la noche al vampiro de Carlitos (como llama a su pija), cuando me dice “che te la debo” es porque ya no le queda nafta.
Imagínense arrancamos el lunes, ya para el viernes pensaba que iba a boxes Fernando y “Carlitos”, pero era vísperas del Día del Padre y una alegría una no le niega a Fernando. Siempre dispuesta y gauchita.
La cosa se detonó cuando llego Mia el sábado y tuvimos que envolver su regalo. La sorpresa era el regalo, le digo es un “quencher”. No forra me dice. Es un masturbador masculino de seis velocidades y seis de vibraciones. Le digo ¿ le vas a regalar eso?; - si me responde, una concha para que se pajee que no entendes Clara-.
No me enoje sino que le dije – a ver mostrame-. Impresionante estimados/estimadas. Pero como se te ocurrió le pregunto y me dice –¿no te regale el último succionador de almeja?, bueno ahora le regalo una concha para tu marido-, la forma que lo decía era saboreando cada palabra. La cosa es que terminamos viendo cómo funcionaba con una banana como objeto de prueba. Varias.
La cosa es que cuando llegó Fernando y vio a Mia le dijo –dame mi regalo, son puros no?. No dijo Mia, no conseguí los Davidoff “Churchill”. El lector sabrá lo bonita que es la caja violeta de cinco cigarritos hechos a mano.
Esto te va a gustar más que los puros y le desenvolvió el paquete y saco el consolador y Fernando le dice -Mía ya tengo termo- (tiene varios). Me puse a reír sin parar, en cambio Mía estaba seria y desconcertada hasta que le dijo; no es un termo no te das cuenta.
Fotis del socotroco:

Fernando trataba de adivinar, hasta que Mía le dijo “Fernando es un masturbador masculino”. Para pajearme? le responde brutus. Si para pajearte le dice Mia, y saca de la frutera una banana y le hace la demostración. Fernando miraba hasta que le dice – es como un sacapuntas pero de pija-. Fernando revoleaba los ojitos hasta que le dice nuevamente; lo puedo usar en la ducha. Si Fernando podes.
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