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Mamá y sus amigos del gimnasio | parte 2

Eran aproximadamente las 9:15 pm cuando escuché la puerta de la casa abrirse, Mamá y Braulio venían llegando directo del gym bastante contentos, entraron riendo y besandose...

Ella traía unos leggins negros que se le metian entre el culo, marcándole todo, y ademas un top deportivo ajustado que apenas contenía sus tetas grandes literal se le salian!. El cabello lo traía en una coleta alta, algo despeinada por el entrenamiento.Braulio, con su camiseta sin mangas que dejaba ver sus brazos y hombros formados, cerró la puerta y de inmediato le agarró la cintura a mamá por detrás, pegándose contra su culo.—Qué rica te ves, ya queria tenerte solo para mi desde que te conoci—le dijo él.—Shhh… mi hijo debe estar arriba —susurró mamá, aunque su voz ya sonaba excitada.

Yo estaba en el pasillo del segundo piso. Me asomé con cuidado y me senté en las escaleras, en un punto desde donde podía ver casi toda la sala. Las luces estaban encendidas, así que la vista era perfecta. Braulio la empujo suavemente hacia el sofá. Se sentó en el centro con las piernas bien abiertas y jaló a mamá para que se arrodillara entre ellas. Sin decir mucho, se bajó el pants junto con el bóxer y sacó su verga gruesa, venosa y ya completamente dura. Era grande, con la cabeza hinchada y brillando de precum.

Mamá no esperó ni se aguanto, le agarró los huevos con una mano y empezó a lamerla toda pasando su lengua y dejando llena de baba esa verga dura, saboreándolo. Braulio soltó un gemido y le puso una mano en la cabeza.—Chúpamela bien, hoy te quiero bien puta.le decia mientras, mamá abriá la boca y se atragantaba, empezó a mover la cabeza de arriba hacia abajo, chupando con fuerza, haciendo ruidos húmedos y obscenos mientras su saliva comenzaba a correr por la verga de Braulio. Sus labios se estiraban alrededor del grosor y sus tetas se movían dentro del top cada vez que bajaba la cabeza.

Yo no podía apartar la mirada. Ver a mi mamá de 43 años arrodillada chupándole la verga a ese tipo me tenía congelado.De pronto, Braulio levantó la vista… y me vio.Sus ojos se encontraron directamente con los míos. Por un segundo pensé que iba a parar, pero no. Al contrario, sonrió con arrogancia, me guiñó un ojo lentamente y, sin que mamá se diera cuenta, le empujó la cabeza con más fuerza hacia abajo.—Trágatela toda —le ordenó con voz ronca.

Mamá gimió alrededor y se esforzó. Braulio le sostuvo la cabeza con las dos manos y le metió la verga hasta el fondo. Mamá hizo garganta profunda de verdad. Se le hinchó la garganta visiblemente, se le llenaron los ojos de lágrimas y su nariz quedó pegada contra la pelvis de Braulio. Se quedó ahí varios segundos, tragando y ahogándose con su verga gruesa mientras babeaba sin control.

Braulio no dejó de mirarme. Me guiñó el ojo otra vez, con esa cara de “mira cómo me la como tu mamá”, y empezó a follarle la boca con movimientos cortos pero fuertes, empujando profundo cada vez.Mamá sacaba la verga un momento para respirar, jadeando y con hilos gruesos de saliva colgando de su boca hasta la verga, y luego se la volvía a meter con ganas. Chupaba la cabeza con fuerza, la lamía, le besaba los huevos y luego volvía a tragársela entera.

—Así me gusta, que bien te ves mi amor —gruñía Braulio sin dejar de mirarme—. Qué boca tan rica tienes, puta.

Mamá gemía y chupaba más ansiosa no decia nada pero el como chupaba se escuchaba por toda la casa, sin saber que yo estaba ahí viéndolo todo. Braulio seguía mirándome, disfrutando el momento, obligándola a mantener la garganta llena mientras me guiñaba el ojo por tercera vez.

La baba de mamá ya le caía por la barbilla, le mojaba el escote y le brillaba en los labios hinchados. Sus ojos estaban rojos y llorosos, pero seguía esforzándose por complacerlo, metiéndose la verga hasta el fondo una y otra vez.Braulio le agarró la coleta con más fuerza y empezó a subir las caderas, follándole la boca con más intensidad.

Yo seguía ahí, escondido en las escaleras, con el corazón a mil y sin poder creer lo que estaba pasando y no pude evitar empezar a masturbarme apenas vi como el la tomaba del cabello y la se venia gritaba 

—dale puta tragate mi leche—.

luego de unos segundos asfixiando a mamá la dejo respirar y le dio un beso profundo y me miro, le dijo
—bien mi amor ya la otra semana te vengo a ver con los chicos —

mamá solo asintio y subio a bañarse, yo no tenia idea que se venia una cogida historica para mamá en unos dias...

Mamá y sus amigos del gimnasio | parte 2

2 comentarios - Mamá y sus amigos del gimnasio | parte 2

ThisWillFall +1
Buenísimo relato aunque Braulio debió romperle el culo ahí mismo frente tuyo jeje pero definitivamente tienes que pasar el dato de cuál gym era para inscribir a mamá😳
MF-69 +1
Jaja espera la siguiente parte … ojalá haya disfrutado de está
Libreariano +1
Braulio el macho de casa
MF-69
Ese tipo me domina es todo un macho