Hola a todos, les voy a contar un secreto. Mi papá no losabe, pero mi mamá lo engaño. Esta historia que les voy a contar sucedió hacemás de cinco años. Mi madre es una mujer muy joven y hermosa, y la verdad esque sé caso muy joven. Decisiones que tomas cuando estás muy enamorada...bueno, gracias a eso, estoy aquí, y mi hermana. Yo quiero entender por qué mimadre hizo lo que hizo. Creo que me ayudará a entenderme a mí misma. Ya que yotambién tengo deseos similares. Bueno, si tuviera que describir a mi madre,diría que es una mujer hermosa y coqueta. Sabe usar sus encantos muy bien. Notienen idea de cuántas veces ha conseguido cosas gratis solo guiñándole el ojoal baboso de turno. Y aprendí sus trucos, igual que mi hermana. Es una mujermuy liberal, y nos apoya a mi hermana y a mí en todo. Ella es nuestra cómplice.Es literalmente mi mejor amiga, puedo contarle cualquier cosa y sé que no se vaa enfadar. Y aunque la quiero, hay cosas que no me parecen bien y que meparecen hipócritas, ya que toda la familia pertenece a un grupo religiosocristiano, y... Lo que ha hecho no está bien; incluso podría afectar laposición de mi padre, puesto que es un líder en nuestra secta.

Esta es una foto de nuestra familia. Aunque en realidad esbastante antigua. No es que defienda a mi madre, pero mi padre también sedeja manipular mucho por ella. En sus sermones, incluso aconseja a las mujeresde la iglesia que no se vistan de forma provocativa, y nos deja hacer lo quequeramos, todo gracias a mi mamá.
Lo peor es que esta infidelidad surgió de un malentendido.Hace algún tiempo, mi familia no pasaba por una buena situación económica, asíque mi padre empezó a trabajar en una empresa donde prácticamente loexplotaban. Trabajaba 12 horas al día, o incluso más, así que no estuvo en casadurante al menos seis meses. Esto afectó mucho a nuestra familia. Aunqueteníamos dinero, echábamos de menos el tiempo que pasábamos juntos. Yo eraadolescente, igual que mi hermana, así que no nos dimos cuenta en ese momento,pero el matrimonio de mis padres no iba bien. Esto ocurrió un jueves. Mihermana y yo nos estábamos preparando para ir a la iglesia, y mi madre decidióllamar a mi padre a para saber cuánto tardaría. Un compañero de trabajocontestó y, bromeando, le dijo que no iba a estar con nosotras porque teníanuna fiesta en el trabajo. Mi madre, muy enfadada, intentó contactar con mipadre, pero él no contestó, así que llamó a su jefe. Cuando preguntó dóndeestaba mi padre, su jefe le dijo que probablemente iba a la despedida desoltera de uno de sus compañeros. Mi madre estaba furiosa, porque todos sabemosa dónde van los hombres en estas ocasiones. Y uno de los problemas de mi madrees que tiende a tomar decisiones muy precipitadas. Consiguió el número de otrocolega de papá y lo llamó; él le contó los planes que tenían.
Mi madre estaba tan enfadada que no fue a la iglesia; solofuimos mi hermana y yo. Una pareja de amigos de la familia nos llevó en coche.No preguntamos qué pasaba porque mi madre dijo que se uniría a nosotras mástarde. Creo que fue porque soy la mayor. Intuí algo, aunque no hice nada. Porlo que entiendo, mi madre hizo un trato con un compañero de trabajo de mi padrepara que le enviara fotos de lo que estaban haciendo. Llegamos a casa y eranpasadas las diez de la noche. Estábamos muy cansadas. Así que mi hermana se fuedirectamente a la cama, pero yo fui a ver qué le pasaba a mi madre. Tenía malacara y le pregunté qué le ocurría. Era obvio que había estado llorando. Fingióque estaba bien, pero cuando le pregunté dónde estaba papá, su expresión cambióy, sin darse cuenta, respondió en automático: «Está en un burdel». Me quedéimpactada y muy sorprendida, y le dije: «¿Estás segura?». Luego me mostró unafoto que le había enviado un compañero de trabajo de mi padre, donde aparecíantodos los empleados, pero no veía a mi papi hay. Le dije a mi madre que no seprecipitara a tomar decisiones drásticas, pero ella, con lógica, me dijo que,si mi padre no hubiera estado allí, ya habría llegado a casa y no tenía nadaque decirle. Con ese argumento, fui a cambiarme y también me duché paratranquilizarme. Cuando regresé con mi madre, la oí hablando con una amiga quele dio un pésimo consejo: le dijo que fuera sola a la playa y viera si legustaba eso a mi papá.
Y, sinceramente, no pensé que lo haría, pero lo hizo. Nosdijo a mi hermana y a mí que iba a visitar a una tía, pero yo sabía que eramentira. Me arrepiento de no habérselo dicho, pero bueno, así son las cosas.Como éramos pequeñas, una prima venía a cuidarnos. Mi padre llegó el viernespor la mañana. Cuando le pregunté dónde había estado todo ese tiempo, me dijoque tuvo que hacer un viaje de negocios, y era cierto por eso no estaba en supuesto de trabajo como siempre. Mi padre estuvo viajando toda la tarde y lanoche y no contestó a mi madre porque se le había agotado la batería del móvil.Mi padre, visiblemente cansado, dijo que iba a dormir un rato. Estoy segura deque no preguntó por mi madre en ese momento, ya que ella no suele salir a esashoras; no suele estar en casa. Sale a predicar con una amiga. No sabía quéhacer. Estaba desesperada. Así que intenté calmarme y pensé en lo más obvio:iba a llamar a mi madre para averiguar dónde estaba y asegurarme de queestuviera bien para poder avisarle a mi padre si preguntaba por ella. Al final,intenté contactar con mi madre, pero no contestaba. Mi padre al despertar y nover a mama preguntó dónde estaba. Solo pude decirle que había ido a visitar aun familiar. No preguntó nada más y se fue a dormir. Al final, tuvo que volveral trabajo y se fue de casa. Se fue, y yo no lo vi marcharse. No se enteró denada de lo que había pasado. Cuando me di cuenta ya era tarde... Volví a llamara mi madre, pero no contestó, y siempre lo hace o al menos sabe contestar lasllamadas perdidas o mensajes.
Ya estaba muy preocupada porque no sabía de qué era capaz mimadre cuando se enfadaba. Era viernes por la noche, así que la llamé de nuevo,y esta vez contestó. Eran las 11 de la noche y se oía música de fondo. Mi madreestaba muy borracha; nunca la había oído así, así que era muy extraño. Noentendía mucho de lo que decía, e intenté explicarle que papá estaba en casa yque no había pasado nada, pero no me escuchaba. De repente, oí la voz de unhombre que le decía a mi madre que todo estaba listo y que podían ir a suhabitación. Mi madre gritó: "¡Oh, esta noche me voy a divertir con unhombre de verdad!". La llamé desesperadamente: "¡Mamá, mamá,mamá!", y pensé que había colgado, pero contestó un hombre y me preguntóquién era. Le dije que quería hablar con mi madre. Dijo: "Ah, así que estácasada y tiene dos hijas. No me mintió sobre eso. Qué interesante". Lepregunté quién era. Era obvio que no era del país. Sinceramente, no sé de dóndeera; creo que era de Venezuela porque tenía un acento parecido. Me dijo que merelajara, que se aseguraría de que mi madre llegara sana y salva y que se lopasaría muy bien esa noche. Aunque era pequeña, entendí lo que quería decir yle pregunté si podía llamarlo más tarde. Simplemente me dijo que hiciera lo quequisiera, que tenía que irse porque mi madre lo estaba esperando.
No pude dormir esa noche, imaginando lo que ese hombre leharía a mi madre. Aunque no quiero admitirlo, para ser honesta, pensar en ellome excitó un poco. Ya era sábado, y ni mi madre ni mi padre habían llegado acasa todavía. Estaba un poco preocupada, así que mi hermana le preguntó qué mepasaba. No me atreví a decirle nada, así que le dije que me había quedadodespierta hasta tarde viendo anime. No me hizo ninguna pregunta, y de repentellegó mi madre. Ya eran las 6 pm del sábado. Entró con un aspecto desaliñado,pero al menos estaba en casa. Lo primero que hizo fue preguntar por mi padre.Le expliqué la situación, y se quedó impactada pero no dijo nada. Le dije quepapá había llamado antes y que vendría el domingo porque todavía estabatrabajando. Mi madre dijo: "Vale", y se fue a su habitación. La vivisiblemente frustrada, así que la seguí y la oí llamar a uno de sus compañerosde trabajo. Ella le preguntó directamente: "¿No me dijiste que mi esposoestuvo contigo el jueves?". Él se río y dijo que él lo había confundidocon otra persona. Mi madre, frustrada, colgó, se duchó y se fue a la cama. Eranapenas las 8 pm de un sábado, pero estaba muy cansada, así que decidí ir ahablar con ella para averiguar qué había pasado. La llamé, pero no se levantó.Fue entonces cuando cometí el mayor error de mi vida. Ojalá nunca se me hubieraocurrido mirar.
Decidí revisar su teléfono. Entonces me di cuenta de todo loque había hecho. Al parecer, decidió ir a una playa conocida por el tráfico dedrogas. Allí conoció a Miguel. Este hombre vendía esas sustancias, y sehicieron amigos por chat. Leí que mi madre, en su juventud, consumía esassustancias, lo cual me sorprendió mucho, pero no fue nada comparado con lo quesucedió después. Miguel era un hombre un par de años menor que mi madre, untípico hombre tatuado, de aspecto sospechoso, que se movía en ese mundo, peropor alguna razón, llamó la atención de mi madre. Salieron a hablar, y esaconversación terminó con ellos yendo a una discoteca y luego a un hotel. Esofue lo que dijeron en el chat, y hubo un detalle que realmente me llamó laatención. Al parecer, a este hombre le gustaban las mujeres casadas, y mi madreno aparenta su edad, así que no le creería que tuviera dos hijas y estuvieracasada. Mi madre realmente quería estar con este hombre, así que, en losmensajes, ella le propuso hacer algo que ella nunca había hecho antes, conningún hombre, y ese día iba a hacerlo. Por lo que entendí en los mensajes, ami madre no le faltaban pretendientes, pero se casó muy joven, en este caso conmi padre, y no pudo disfrutar de su vida, y tenía algunas fantasías que queríahacer.
Ella le había dicho a este hombre que nunca había estado conalguien bien dotado y que, si él lo estaba, le daría el derecho exclusivo deser el primero en romperle el culo. Este hombre no dudó y dijo que traeríamercancía gratis para que ella pudiera relajarse y disfrutar del momento. Esofue todo lo que se dijo en el chat, pero también se tomaron fotos en esemomento.
Todavía no puedo creer lo que vi. Había fotos de lo quehicieron en ese hotel. Nunca pensé que vería a mi madre actuando así con otrohombre que no fuera mi padre. Aunque estoy segura de que estar drogada la hizohacer cosas que normalmente no haría, la verdad es que las fotos mostraban quelo estaba disfrutando demasiado. En algunas fotos se la veía chupándole el penea ese hombre, y también había fotos en donde él le metía su enorme polla por elculo virgen de mi madre. Y si también en un video qué el grababa mientras ibaabriendo el culo de mi mama. Se notaba al principio le dolía, pero le terminoencadando. Pregunta para ustedes ¿Es raro que me esté excitando al contarlesesto?, pero bueno, también había fotos donde se veía claramente que el hombrese corrió dentro del culo de mi madre. Incluso le dio suficiente material parahacerse una máscara de leche, si me entienden. Para ser sincera, no recuerdo todomuy bien porque fue muy impactante verlo, así que simplemente revisérápidamente las fotos y vi todo eso, luego volví a colocar el teléfono dondeestaba y me fui a mi habitación.
Al día siguiente, era domingo, y mi mamá me preguntó sisabía cómo bloquear a alguien. Le pregunté por qué, y me dijo: "Solo tengocuriosidad". Le dije que sí, si quería ayudaría. También me dijo quequería borrar algunas cosas de su galería y cosas así. Sabía por qué queríahacerlo, pero no dije nada. La ayudé, y se podría decir que borre las pruebas.El domingo, mi papá llegó a casa, y nunca pensé que vería a mi mamá tancariñosa. De hecho, desde ese día, siento que es más sumisa y mucho másrespetuosa con él, aunque sé por qué. Y ahora todos ustedes también..

Esta es una foto de nuestra familia. Aunque en realidad esbastante antigua. No es que defienda a mi madre, pero mi padre también sedeja manipular mucho por ella. En sus sermones, incluso aconseja a las mujeresde la iglesia que no se vistan de forma provocativa, y nos deja hacer lo quequeramos, todo gracias a mi mamá.
Lo peor es que esta infidelidad surgió de un malentendido.Hace algún tiempo, mi familia no pasaba por una buena situación económica, asíque mi padre empezó a trabajar en una empresa donde prácticamente loexplotaban. Trabajaba 12 horas al día, o incluso más, así que no estuvo en casadurante al menos seis meses. Esto afectó mucho a nuestra familia. Aunqueteníamos dinero, echábamos de menos el tiempo que pasábamos juntos. Yo eraadolescente, igual que mi hermana, así que no nos dimos cuenta en ese momento,pero el matrimonio de mis padres no iba bien. Esto ocurrió un jueves. Mihermana y yo nos estábamos preparando para ir a la iglesia, y mi madre decidióllamar a mi padre a para saber cuánto tardaría. Un compañero de trabajocontestó y, bromeando, le dijo que no iba a estar con nosotras porque teníanuna fiesta en el trabajo. Mi madre, muy enfadada, intentó contactar con mipadre, pero él no contestó, así que llamó a su jefe. Cuando preguntó dóndeestaba mi padre, su jefe le dijo que probablemente iba a la despedida desoltera de uno de sus compañeros. Mi madre estaba furiosa, porque todos sabemosa dónde van los hombres en estas ocasiones. Y uno de los problemas de mi madrees que tiende a tomar decisiones muy precipitadas. Consiguió el número de otrocolega de papá y lo llamó; él le contó los planes que tenían.
Mi madre estaba tan enfadada que no fue a la iglesia; solofuimos mi hermana y yo. Una pareja de amigos de la familia nos llevó en coche.No preguntamos qué pasaba porque mi madre dijo que se uniría a nosotras mástarde. Creo que fue porque soy la mayor. Intuí algo, aunque no hice nada. Porlo que entiendo, mi madre hizo un trato con un compañero de trabajo de mi padrepara que le enviara fotos de lo que estaban haciendo. Llegamos a casa y eranpasadas las diez de la noche. Estábamos muy cansadas. Así que mi hermana se fuedirectamente a la cama, pero yo fui a ver qué le pasaba a mi madre. Tenía malacara y le pregunté qué le ocurría. Era obvio que había estado llorando. Fingióque estaba bien, pero cuando le pregunté dónde estaba papá, su expresión cambióy, sin darse cuenta, respondió en automático: «Está en un burdel». Me quedéimpactada y muy sorprendida, y le dije: «¿Estás segura?». Luego me mostró unafoto que le había enviado un compañero de trabajo de mi padre, donde aparecíantodos los empleados, pero no veía a mi papi hay. Le dije a mi madre que no seprecipitara a tomar decisiones drásticas, pero ella, con lógica, me dijo que,si mi padre no hubiera estado allí, ya habría llegado a casa y no tenía nadaque decirle. Con ese argumento, fui a cambiarme y también me duché paratranquilizarme. Cuando regresé con mi madre, la oí hablando con una amiga quele dio un pésimo consejo: le dijo que fuera sola a la playa y viera si legustaba eso a mi papá.
Y, sinceramente, no pensé que lo haría, pero lo hizo. Nosdijo a mi hermana y a mí que iba a visitar a una tía, pero yo sabía que eramentira. Me arrepiento de no habérselo dicho, pero bueno, así son las cosas.Como éramos pequeñas, una prima venía a cuidarnos. Mi padre llegó el viernespor la mañana. Cuando le pregunté dónde había estado todo ese tiempo, me dijoque tuvo que hacer un viaje de negocios, y era cierto por eso no estaba en supuesto de trabajo como siempre. Mi padre estuvo viajando toda la tarde y lanoche y no contestó a mi madre porque se le había agotado la batería del móvil.Mi padre, visiblemente cansado, dijo que iba a dormir un rato. Estoy segura deque no preguntó por mi madre en ese momento, ya que ella no suele salir a esashoras; no suele estar en casa. Sale a predicar con una amiga. No sabía quéhacer. Estaba desesperada. Así que intenté calmarme y pensé en lo más obvio:iba a llamar a mi madre para averiguar dónde estaba y asegurarme de queestuviera bien para poder avisarle a mi padre si preguntaba por ella. Al final,intenté contactar con mi madre, pero no contestaba. Mi padre al despertar y nover a mama preguntó dónde estaba. Solo pude decirle que había ido a visitar aun familiar. No preguntó nada más y se fue a dormir. Al final, tuvo que volveral trabajo y se fue de casa. Se fue, y yo no lo vi marcharse. No se enteró denada de lo que había pasado. Cuando me di cuenta ya era tarde... Volví a llamara mi madre, pero no contestó, y siempre lo hace o al menos sabe contestar lasllamadas perdidas o mensajes.
Ya estaba muy preocupada porque no sabía de qué era capaz mimadre cuando se enfadaba. Era viernes por la noche, así que la llamé de nuevo,y esta vez contestó. Eran las 11 de la noche y se oía música de fondo. Mi madreestaba muy borracha; nunca la había oído así, así que era muy extraño. Noentendía mucho de lo que decía, e intenté explicarle que papá estaba en casa yque no había pasado nada, pero no me escuchaba. De repente, oí la voz de unhombre que le decía a mi madre que todo estaba listo y que podían ir a suhabitación. Mi madre gritó: "¡Oh, esta noche me voy a divertir con unhombre de verdad!". La llamé desesperadamente: "¡Mamá, mamá,mamá!", y pensé que había colgado, pero contestó un hombre y me preguntóquién era. Le dije que quería hablar con mi madre. Dijo: "Ah, así que estácasada y tiene dos hijas. No me mintió sobre eso. Qué interesante". Lepregunté quién era. Era obvio que no era del país. Sinceramente, no sé de dóndeera; creo que era de Venezuela porque tenía un acento parecido. Me dijo que merelajara, que se aseguraría de que mi madre llegara sana y salva y que se lopasaría muy bien esa noche. Aunque era pequeña, entendí lo que quería decir yle pregunté si podía llamarlo más tarde. Simplemente me dijo que hiciera lo quequisiera, que tenía que irse porque mi madre lo estaba esperando.
No pude dormir esa noche, imaginando lo que ese hombre leharía a mi madre. Aunque no quiero admitirlo, para ser honesta, pensar en ellome excitó un poco. Ya era sábado, y ni mi madre ni mi padre habían llegado acasa todavía. Estaba un poco preocupada, así que mi hermana le preguntó qué mepasaba. No me atreví a decirle nada, así que le dije que me había quedadodespierta hasta tarde viendo anime. No me hizo ninguna pregunta, y de repentellegó mi madre. Ya eran las 6 pm del sábado. Entró con un aspecto desaliñado,pero al menos estaba en casa. Lo primero que hizo fue preguntar por mi padre.Le expliqué la situación, y se quedó impactada pero no dijo nada. Le dije quepapá había llamado antes y que vendría el domingo porque todavía estabatrabajando. Mi madre dijo: "Vale", y se fue a su habitación. La vivisiblemente frustrada, así que la seguí y la oí llamar a uno de sus compañerosde trabajo. Ella le preguntó directamente: "¿No me dijiste que mi esposoestuvo contigo el jueves?". Él se río y dijo que él lo había confundidocon otra persona. Mi madre, frustrada, colgó, se duchó y se fue a la cama. Eranapenas las 8 pm de un sábado, pero estaba muy cansada, así que decidí ir ahablar con ella para averiguar qué había pasado. La llamé, pero no se levantó.Fue entonces cuando cometí el mayor error de mi vida. Ojalá nunca se me hubieraocurrido mirar.
Decidí revisar su teléfono. Entonces me di cuenta de todo loque había hecho. Al parecer, decidió ir a una playa conocida por el tráfico dedrogas. Allí conoció a Miguel. Este hombre vendía esas sustancias, y sehicieron amigos por chat. Leí que mi madre, en su juventud, consumía esassustancias, lo cual me sorprendió mucho, pero no fue nada comparado con lo quesucedió después. Miguel era un hombre un par de años menor que mi madre, untípico hombre tatuado, de aspecto sospechoso, que se movía en ese mundo, peropor alguna razón, llamó la atención de mi madre. Salieron a hablar, y esaconversación terminó con ellos yendo a una discoteca y luego a un hotel. Esofue lo que dijeron en el chat, y hubo un detalle que realmente me llamó laatención. Al parecer, a este hombre le gustaban las mujeres casadas, y mi madreno aparenta su edad, así que no le creería que tuviera dos hijas y estuvieracasada. Mi madre realmente quería estar con este hombre, así que, en losmensajes, ella le propuso hacer algo que ella nunca había hecho antes, conningún hombre, y ese día iba a hacerlo. Por lo que entendí en los mensajes, ami madre no le faltaban pretendientes, pero se casó muy joven, en este caso conmi padre, y no pudo disfrutar de su vida, y tenía algunas fantasías que queríahacer.
Ella le había dicho a este hombre que nunca había estado conalguien bien dotado y que, si él lo estaba, le daría el derecho exclusivo deser el primero en romperle el culo. Este hombre no dudó y dijo que traeríamercancía gratis para que ella pudiera relajarse y disfrutar del momento. Esofue todo lo que se dijo en el chat, pero también se tomaron fotos en esemomento.
Todavía no puedo creer lo que vi. Había fotos de lo quehicieron en ese hotel. Nunca pensé que vería a mi madre actuando así con otrohombre que no fuera mi padre. Aunque estoy segura de que estar drogada la hizohacer cosas que normalmente no haría, la verdad es que las fotos mostraban quelo estaba disfrutando demasiado. En algunas fotos se la veía chupándole el penea ese hombre, y también había fotos en donde él le metía su enorme polla por elculo virgen de mi madre. Y si también en un video qué el grababa mientras ibaabriendo el culo de mi mama. Se notaba al principio le dolía, pero le terminoencadando. Pregunta para ustedes ¿Es raro que me esté excitando al contarlesesto?, pero bueno, también había fotos donde se veía claramente que el hombrese corrió dentro del culo de mi madre. Incluso le dio suficiente material parahacerse una máscara de leche, si me entienden. Para ser sincera, no recuerdo todomuy bien porque fue muy impactante verlo, así que simplemente revisérápidamente las fotos y vi todo eso, luego volví a colocar el teléfono dondeestaba y me fui a mi habitación.
Al día siguiente, era domingo, y mi mamá me preguntó sisabía cómo bloquear a alguien. Le pregunté por qué, y me dijo: "Solo tengocuriosidad". Le dije que sí, si quería ayudaría. También me dijo quequería borrar algunas cosas de su galería y cosas así. Sabía por qué queríahacerlo, pero no dije nada. La ayudé, y se podría decir que borre las pruebas.El domingo, mi papá llegó a casa, y nunca pensé que vería a mi mamá tancariñosa. De hecho, desde ese día, siento que es más sumisa y mucho másrespetuosa con él, aunque sé por qué. Y ahora todos ustedes también..
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