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mi rol de cornudo me calienta y mucho

Todo ocurrió cuando fuimos a bailar con mi esposa y unos amigos, todos en pareja, y ya en la discoteca, empezamos a beber y bailar, mi mujer fue con un jean bastante ajustado que dejaba mucho a la imaginación, super sexy, y un top escotado que dejaba ver sus bellos pechos, cabe decir que mi mujer lo tiene todo muy bello, una cola bellísima unas tetas grandes y además que es bella en todo el sentido de la palabra.
Bueno, seguimos bebiendo y notaba como todos la veían a mi mujer y la devoraban con la mirada, eso me excitaba mucho, yo la miraba y veía como ella lo disfrutaba, había en mi un morbo increíble.
Seguimos bailando hasta que algunos amigos se fueron yendo y quedamos dos parejas solamente, así que nos fuimos y yo les dije que fuéramos a mi casa a seguir con la fiesta y la mujer de mi amigo dijo estar ya mal, así que aprovechamos que su casa quedaba de pasada, y la dejamos en su casa, y después seguimos hasta la mía, donde seguimos con la fiesta.
Nos fuimos los tres hacia mi casa y seguimos bebiendo y bailando mi mujer mi amigo y yo, en eso mi mujer quedó dormida en el living a mi lado o eso creo yo, pero me daba cuenta como mi amigo la veía a mi mujer, fue increíble… después de muchas copas decidí hacerme yo el dormido y mi amigo quedo solo, me hablaba fuerte queriendo despertarme y yo me hacía como los borrachos que duermen profundamente.
Bueno al ver que mi esposa no se despertaba, se sentó al lado de ella y comenzó a acariciarle las piernas suavemente, mi mujer estaba durmiendo y no sentía nada, yo veía como lo hacía y eso me excitó mucho… pero mucho… no sabía si detenerlo o que continúe, así que preferí callar y seguir viendo que pasaba, ya que a esta altura mi morbo podía más que cualquier otra cosa.
Luego mi amigo se puso de rodillas delante mi mujer, y comenzó a tocarle los pechos con una mano y con la otra le acariciaba el culo a mi mujer sobre el pantalón apretado… mmm era lindo ver cómo gozaba de mi mujer, luego saco por sobre la blusa las tetas de mi esposa y se las chupaba con muchas ganas, yo estaba a punto de reventar de la calentura que me daba ver semejante imagen… era lindo ver como las apretaba y las mordía, como le agarraba sus pezones con los dientes… de pronto se animó y le quitó el pantalón a mi mujer, poniendo la tanga a un lado, yo podía ver cómo le metía los dedos en la concha, era delicioso ver cómo la masturbaba.
Luego se paró se bajó el pantalón, acercó su miembro a la cara de mi mujer y grande fue mi sorpresa al ver que mi mujer lo agarro y lo empezó a mamar, yo creí que estaba dormida y todo este tiempo estuvo gozando y dejando que mi amigo le hiciera lo que él quería sin oponerse en lo más mínimo.
Era increíble ver como se lo mamaba, con unas ganas que antes nunca le había visto a mi esposa, se la mamó un ratito más y después ella se bajó del sillón y se puso en cuatro, llamándolo a mi amigo con la mirada para que se la coja… mi esposa tenía una cara de puta que yo no lo podía creer, era una mezcla de putita y golosa, con una sonrisa que parecía dibujada en su cara.
Después que mi esposa se puso en 4 en la alfombra, mi amigo se puso atrás de ella y de un golpe metió toda su verga (o al menos eso parecía desde donde yo estaba), aunque ahora que lo pienso bien, eso no es posible, ya que mi amigo tiene una verga inmensa.
Se la metió en la concha de mi mujer y la hizo gritar bastante fuerte del dolor, ambos se quedaron quietos y me miraron, y por suerte no me vieron con los ojos abiertos porque los llegue a entre cerrar justo, así que siguieron, mi amigo se movía rápido y se la cogía fuerte…  y yo veía cómo mi mujer disfrutaba, escuchaba sus gemidos y hasta la escuche putearlo, diciéndole algo así como: Hijo de puta, la tenés enorme, me encanta que me cojas así.
Yo los miraba y veía como mi amigo le estaba partiendo la concha a mi esposa con semejante verga, que se perdía una y otra vez en la adentro de la concha de mi mujer, yo estaba maravillado al poder observar de cerca como mi amigo se la cogía, pero también estaba asombrado al ver como semejante verga entraba y salía de la concha de mi mujer, y yo que pensaba que ella no la tenía tan grande, hasta pensé que mi amigo con semejante verga la iba a hacer gritar del dolor y se la iba a romper, pero no fue así, la concha de mi mujer se dilató bastante, eso me hizo pensar que no fue la primera vez que recibió una verga de ese tamaño.
Hasta que después de unos minutos de coger bien duro se vinieron ambos, era increíble, nunca vi gozar tanto a mi mujer.
Luego él se paró, se vistió y se fue, yo veía como la leche chorreaba por las piernas de mi mujer y eso me volvía loco de la excitación, ella se acercó a mí y me quito el pantalón, me lo chupo y me dejo apenas mojado, se sentó a mi lado y ambos os dormimos.
Más tarde cuando despertamos, la vi desnuda y con mucha leche entre sus piernas, ella sonriendo me dijo: mi amor gracias me hiciste anoche muy rico el amor… tanto que no me limpie tu rica leche.
Y hasta ahora sigo pensando en esa noche deliciosa, y quiero repetirla pronto, pero esta vez despertaré y así la haremos feliz entre los dos a mi mujer, creo que eso le encantará… lo único que espero, es que sea pronto, ya que ella nunca me dijo nada, y yo nunca me animé a decirle que vi todo lo que paso esa noche entre mi amigo y ella…”

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