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Mí vecino maduro 5 (Relato gay)

Hola a todos en esta comunidad tan caliente! Regreso de nuevo con otro relato…

Me encontraba camino a su casa, una vez más alimentando mis más secretas fantasías, debo confesar que yendo a ver a mí vecino maduro más de una vez me he mojado de solo pensar en lo que íbamos a hacer. Para aumentar aún más el juego me ofreció una copia de su llave, la cual acepté con muchas ansias de poder usarla por primera vez…

Entré a su departamento y comencé a preparar todo para cuando él llegara, la idea era simple, le dije que lo iba a esperar cocinando la cena y que podía usarme a su disposición toda la noche.
Me cambié y para estar más cómodo me transformé en su bebita como a él le gusta, una tanguita negra, unas medias largas de algodón que me marcaban bien las piernas y la remera que él me presta para dormir… aún tenía su perfume, eso me calentó de inmediato.

Cocinaba la salsa cuando escuché la llave en la puerta…

Yo: Hola papi como te fue? La pasaste bien con tus amigos? (Me acerque a darle un beso y el me abrazo fuerte agarrando mis nalgas)
Él: Hola bebe! muy bien miramos el partido y tomamos un par de cervezas… (Me besó de nuevo y metió su mano bien entre mis nalgas, me encanta que sea más grande físicamente que yo, sus manos son anchas con dedos gruesos como su hermosa pija)
Yo: Ponete cómodo papi, estoy cocinando algo rico (Me dirigí hacía la cocina y el se acercó unos minutos después)

Mientras mezclaba la salsa él se colocó detrás mío…

Él: qué rico olor tiene eso…

Sentí su bulto rosando mis nalgas, sus brazos grandes rodeándome y su boca besando mí nuca. Comenzó a apoyarme más fuerte y puso un dedo en mí boca, yo permanecía con la atención en la salsa ya que era parte del juego que él sintiera la libertad de hacerme lo que quiera…

Él: Me gusta tu ropita bebé, así vas a dormir conmigo? (Sacó el dedo que tenía en mí boca ya todo babeado y corriendo mí tanga lo apoyó en mí colita, en ese momento me costó seguir mezclando la salsa pero permanecí en el juego porque me calentaba mucho)

Yo: mmm si papi? Me alegro que te guste… (sentí la punta de su dedo meterse lentamente en mí cola y con la otra mano me tapó la boca)

Él: te queda hermosa la tanguita, a partir de ahora siempre que vengas te quiero así (metió su dedo completamente en mí cola y mientras yo más quería gemir más apretaba mí boca con su mano)

Mí cola empezó a latir de placer y acabé con un orgasmo intenso, fue hermoso, me sentía totalmente sumisa y complaciente ante mí vecino maduro. Luego de cenar, él fue a ducharse y yo lo esperé en la cama listo para continuar el juego.

Me saque la tanga, quedé solo con las medias y la remera, pero además sumé algo para aumentar la diversión, un plug anal para sorprenderlo. Me acosté boca abajo con la cara hacia los pies de la cama dejando descubierta mí cola. Él entró a la habitación, dejó la toalla, se acercó a mí, abrió mí boca con su mano y puso su pija dormida dentro. Me encanta sentir como crece lentamente en mí boca. Empecé a levantar mí cola despacio para presumir mí plug…

Él: ufff bebe, que lindo juguetito te pusiste para papi (estiró su mano para apretar mí cola mientras cogía mí boca suavemente)

Estuvimos un buen rato así, él tomó el plug y lo sacó, no costó mucho esfuerzo a esa altura mí cola estaba muy dilatada. Me puse boca arriba con las piernas flexionadas y él se tiró sobre mí. Que rico sentir su cuerpo enorme, me hacía sentir a su merced, acomodé la punta de su pija en mí cola y lo ayude a meterlo, él estaba hecho una bestia en celo. Cuando yo gemía él me callaba con un beso o me tapaba la boca con su mano. Por fin podía sentir su pija dentro mío…

Yo: Ayyy que rica pija papito, te gusta mí cola? (Lo miraba beboteando y eso lo ponía aún más loco)
Él: si bebe que lindo culo tenés, ahora vas a sentir toda la leche adentro…
Yo: mmmm si dámela toda por favor papito…

Lo mire a los ojos, sentí su pija gorda latir dentro de mí cola y un calor que brotaba en mí interior.

Esa noche fue increíble, me quedé dormido con su pija en mí boca mientras mirábamos su película favorita…


Si llegaste hasta acá, muchas gracias por leer! Déjame un comentario si vos tambi
én tenés un vecino maduro! Besos!

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