Continuación del primer relato "El vecindario silencioso"
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Lesilie: Dios, no me imagine que podías hacer esto... - lo escuchaba agitado, pero no le dio tanta importancia - hace tiempo que no la tengo asi de dura...
Martin: No me lo digas para hacerme sentir bien...
Martin se encontró de rodillas en el piso, entre las piernas abiertas de su querido amigo, sosteniendo con su mano derecha la gorda pija de Leslie, mientras que con la izquierda agarraba suavemente sus huevos. Lentamente subía y bajaba su mano mientras agarraba el instrumento de su deseo fuertemente, sin dejar que se escape, sintiendo como latía, como se ponía mas duro, como sudaba... Como fue que termino asi?
Leslie: Nunca me dijiste que te gustaba esto, no sabia que te gustaba la leche de hombre.
Martin: No me gusta... bah, no se si me gusta, pero si creo que te gusta a vos como te pajeo, por que la tenes como una piedra. - decía mientras el mismo intentaba oculta la enorme erección que se le había producido.
Leslie: Como sigas asi vas a hacer que te llene la cara de leche, dios.. que bien lo haces... -gemia mientras se retorcía el cuerpo sentado en el borde de la cama, sin pantalones y remera, sudando mientras Martin se entretenía con sus bolas y pija bien duras que no dejaba de expulsar liquido preseminal.
Martin tenia las manos pegajosas, toscas y ocupadas. Su propia verga no daba respiro e intentaba salir del short deportivo que tenia, el mismo sentía como se mojaba con su propio liquido preseminal. No sabia que hacer, pero le gustaba.
Leslie: Aaah... dios, voy a explotar... Jazmin, no doy mas, tengo que acabaaar...
Martin: ¿Que?... ¿Cómo que Jazmin?- Pregunto esto antes de siquiera mirar a su derecha y encontrarse con la vecina Jazmin, la milf de al lado, mirándolos mientras se tocaba una teta por encima de la remera deportiva con cara de viciosa.
Martin se asusto y de un golpe se levanto... Y se encontró acostado en su cama, sudando, viendo como el sol se escapaba por una rendija de la ventana que daba hacia el este, ya debían de ser eso de las 6 de la mañana. Se quedo agitado mirando hacia el techo, intentando diagramar en su mente que fue todo eso. Un sueño, solamente un sueño, pero bastante grafico al punto de parecer real.
Tal vez eso había sido solo un sueño, pero lo que no lo fue lo encontró directamente al tocarse la entrepierna, su verga estaba totalmente dura, desprendiendo humedad por el bóxer que usaba de pijama. Todavía tenia algo de restos de su semen en los abdominales, producto de la potente eyaculación de la noche anterior, y podía sentir como su erección no iba a bajar a menos que se ocupara de eso. Asi que procedió a darse a la tarea de relajarse, en esa mañana calurosa del verano mendocino.
Aprovechando que era muy temprano, y sabiendo que no debería haber nadie despierto todavía, procedió a sacarse el bóxer de un tirón dejando al descubierto el resorte duro que ahora tenia por verga. Contemplo su pene, pensando el pene de su amigo que vio la noche anterior, se percato que tenían vergas diferentes, pero ambas se veían potentes y grandes. La tomo con fuerza con su mano derecha y empezó el lento vaivén, de arriba hacia abajo, aumentando muy de a poco la velocidad del movimiento.
El liquido preseminal producto de su terrible erección ayudaban a lubricar la gran cabeza que brillaba cada vez que hacia el movimiento para abajo en su pene, cada vez mas mojada, cada vez mas rápido el movimiento. Con su mano izquierda empezó a masajearse los huevos que se encontraban duros y gordos, todavía cargados. Lentamente empezó a ahogar pequeños gemidos, le estaba gustando mucho pensar en el pene de Leslie, en el sueño y en la calentura que tenia encima. Quería acabar, necesitaba acabar, necesitaba drenar esas bolas encima suyo, sentir su propia leche caliente encima, como la noche anterior. Cuando estaba llegando al punto mas caliente entre gemidos y sudores, escucho algo que lo saco de concentración. Golpes, pequeños golpes... golpes que se repetían rítmicamente, y que provenían de algún lugar cercano.
Lo sacaron tanto de onda, que se quedo con la pija dura y mojada en la mano mientras escuchaba los ruidos para intentar determinar de donde venían y que eran. ¿Podía ser que alguien estuviera martillando a esta hora de la mañana? Mientras pensaba y escuchaba se dio cuenta que el ritmo aumentaba de velocidad por momentos, y por momentos iba mas lento, a veces se escuchaba duro y otras mas suave... casi como si alguien... como si alguien estuviera cogiendo.
Automáticamente salto de la cama desnudo, con la verga tan dura como hacia un momento, ahora algo excitado por la posibilidad de escuchar esos ruidos y que si sean lo que el pensaba. Sabia que venían de cerca, tal vez de la propia casa... por un momento se le paso por la cabeza que esos ruidos vinieran desde la casa de al lado, tal vez Leslie estaba cogiendo duramente con la vecina Jazmin, tanto que se escuchaba hasta ahí, pero no era posible.
Martin decidió entonces ponerse el bóxer como para intentar tapar algo su enorme erección y salir lenta y silenciosamente de su habitación para investigar. Al hacerlo encontró la casa apagada, con una poca de luz que entraba por las ventanas producto del reciente amanecer. La puerta de la habitación de su hermano estaba casi en frente a la suya, y la misma estaba cerrada. De igual manera Martin se acerco a ver si venían de ahí los ruido, pero no se escuchaba nada al otro lado. Asi que no tuvo mas que seguirlos por el pasillo que conectaba sus habitaciones con el baño principal del primer piso y la habitación de sus padres al fondo del mismo. Sin casi darse cuenta se encontró al lado de la puerta de la habitación de sus padres, cuya puerta no estaba totalmente cerrada y dejaba ver poco de adentro.
Por suerte para Martin, ese pequeño espacio que quedaba abierto daba visión directa al espejo de la pared, y le permitía ver bien de donde venia el ruido. Casi de inmediato se llevo una mano a la verga que seguía dura, cuando deslumbro a su padre Alejandro totalmente desnudo encima de su madre. Esta no se podía ver tan bien por que el cuerpo del padre lo cubría, pero si veía las piernas de ella hacia arriba, mientras el culo del padre se mecía de arriba a abaja a una velocidad ya sostenida. Empapado por una capa fina de sudor, vio como Alejandro penetraba rítmicamente a su madre Cecilia sin pausa, solo escuchandose el suave rebotar de la cama contra la pared.
Tampoco había gemidos, ya que ambos estaba besandose apasionadamente mientras Alejandro no paraba sus embestidas tan rítmicas que Martin no podía dejar de verle el culo a su padre, como subía y bajaba mientras imaginaba como su pene entraba en su madre. Mientras estaba en eso no pudo dejar de notar como su verga estaba doliéndole, dura y llena de liquido preseminal que ya ensuciaba el bóxer que tenia. No tuvo mejor idea que sacar su dura verga por un costado del bóxer y empezar a meneársela lentamente mientras venia la escena reflejada en el espejo.
Los minutos parecían horas y seguía viendo como su padre no le daba tregua a su madre, cada vez mas rápido, cada vez mas profundo venia como el culo del padre subía y bajaba mas y mas. Sentía como el aire se acaloraba, sentía el olor al sexo y eso lo embriagaba mas, y hacia que se pusiera mas duro mientras se agarraba la verga y la meneaba cada vez mas rápido. Cada vez mas se mojaba su cabeza y el sudaba mas, se sentía mas caliente y mas tenso, necesitando poder descargar todo junto.
Al cabo de unos minutos vio como, sin dejar de penetrarla, su padre dejo de besar a su madre y dejo escapar un leve gemido, muy masculino y duro, mientras aceleraba sus embestidas. Seguido a esto pudo levanta su torso un poco para separarse de su pareja, lo que hacia que en el reflejo del espejo Martin pudiera al fin ver a su madre desnuda mientras recibía sin parar la verga de su padre... Pero no vio a su madre acostada boca arriba recibiendo a su padre. En el lugar que debía ocupar Cecilia, yacía la vecina Jazmin.
Esto descoloco por completo a Martin. Su pene se tenso totalmente y el detuvo la masturbada, para quedarse perplejo viendo el reflejo del espejo de la habitación de sus padres en esa mañana. Su padre Alejandro estaba cogiendo con Jazmin, dentro de la casa, en la cama matrimonial, a las 6 y algo de la mañana. Cogiéndola a un ritmo ya casi frenético, sin dejar se penetrarla el le tapaba la boca mientras le caían algunas gotas de sudor sobre la cara de la vecina. Esta solo podía poner cara de posesa mientras recibía todas las embestidas sin decir nada, solo gozando. Mientras pasaba eso, y mientras Martin todavía tenia el pene duro y mojado (tanto que caían algunas gotas al piso del pasillo), pudo ver como una mujer apareció desde el rincón opuesto de la habitación de sus padres.
La mujer se acerco a la cama mientras ponía una mano en la espalda de Alejandro, y se subía lentamente al lecho donde la pareja estaba terminando de tener sexo matutino. A Martin le costo verlo por la luz, pero esa mujer que apareció desde la otra esquina era su propia madre, Cecilia. Estaba desnuda, mostrando sus hermosas tetas que aun se mantenían firmes y lindas, con su figura de mujer casada pero para nada poco apetecible, con su vagina rasurada al completo. Martin al verla bien y comprender que su madre estaba viendo todo, siendo espectadora de como su marido cogía con la vecina en silencio, hizo que empezara a marearse. No solo por la situación, sino también por la enorme excitación que tenia.
Vio a través del espejo como Alejandro sin para de penetrar a Jazmin le acerca la cabeza a su madre para susurrarle algo que Martin escucho perfectamente.
Alejandro: Estoy por llenarla completa... ¿me dejas que la llene completa mi amor?
Cecilia: No... esta vez no. Quiero que le des toda la leche en la cara, como castigo por lo que hizo. -dijo mientras miraba con cara de vicio a Jazmín, que le devolvió la mirada lasciva
Alejandro: Pero amor, quiero llenarla, para que su marido la sienta después.
Cecilia: No Alejandro, la va a ver asi antes de sentirla, con toda tu leche caliente en la cara, como a ella le gusta también.
Alejandro no discutió mas y Martin pudo ver en el reflejo del espejo como este ponía cara de vicioso, acto seguido aumento el rito de las penetraciones haciendo que la cama diera algunos saltos cortos. Cecilia solo miraba, desnuda con los pezones duros por la excitación como su marido estaba por descargarse sobre la vecina, mientras Martin solo podía tocarse lentamente su duro y enrojecido pene a punto de explotar.
Sin avisarlo, Martin vio como su padre sacaba su pene, del cuerpo de su vecina. Pudo ver por primeva vez la extensión de la herramienta que manejaba Alejandro, un pene tan grande como el de Martin o incluso el de su hermano, pero mas gordo... muy parecido al de Leslie. Vio este pene duro y totalmente brillante por los líquidos vaginales de Jazmin. Alejandro tomo su pene con la mano derecha y menándolo solo dos veces empezó a eyacular. Martin nunca había visto asi a su padre, nunca se lo imagino teniendo sexo o eyaculando, pero al verlo tirar 4 lechazos espesos sobre la cara de la vecina mientras su mujer lo miraba como viciosa, fue demasiado para el joven voyeur.
Prácticamente si aplicar fuerza o velocidad, Martin eyaculo 4 lechazos, casi idénticos en cantidad y volumen a su padre. Estos fueron a parar al piso, dejando un enchastre que cualquiera podía ver. Martin tuvo que dejar de ver la escena para tirarse al piso en silencio y limpiar con su bóxer la enorme cantidad de semen caliente que había tirado. No tuvo mas tiempo, asique a penas termino de limpiar volvió sin correr a su habitación y se encerró, sin antes pasar por en frente de la habitación de su hermano pensando que había visto moverse la puerta.
Una vez en la habitación tiro a lavar el bóxer lleno de semen y se puso otro, mientras escuchaba leves movimientos a través de las escaleras de la casa. Claramente Jazmin dejaba la casa. Se puso a pensar que coger asi era propicio en la mañana, bien temprano, ya que las actividades en la casa arrancaban siempre a las 8 de la mañana, esto daba tiempo para cubrir rastros. Se tiro en la cama para intentar dormir un poco mas, pero la verdad es que no pudo. Cada vez que cerraba los ojos solo podía ver el culo de su padre subiendo y bajando mientras metía su gorda pija en la vecina Jazmin, y eso solo lo calentaba mas...
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Lesilie: Dios, no me imagine que podías hacer esto... - lo escuchaba agitado, pero no le dio tanta importancia - hace tiempo que no la tengo asi de dura...
Martin: No me lo digas para hacerme sentir bien...
Martin se encontró de rodillas en el piso, entre las piernas abiertas de su querido amigo, sosteniendo con su mano derecha la gorda pija de Leslie, mientras que con la izquierda agarraba suavemente sus huevos. Lentamente subía y bajaba su mano mientras agarraba el instrumento de su deseo fuertemente, sin dejar que se escape, sintiendo como latía, como se ponía mas duro, como sudaba... Como fue que termino asi?
Leslie: Nunca me dijiste que te gustaba esto, no sabia que te gustaba la leche de hombre.
Martin: No me gusta... bah, no se si me gusta, pero si creo que te gusta a vos como te pajeo, por que la tenes como una piedra. - decía mientras el mismo intentaba oculta la enorme erección que se le había producido.
Leslie: Como sigas asi vas a hacer que te llene la cara de leche, dios.. que bien lo haces... -gemia mientras se retorcía el cuerpo sentado en el borde de la cama, sin pantalones y remera, sudando mientras Martin se entretenía con sus bolas y pija bien duras que no dejaba de expulsar liquido preseminal.
Martin tenia las manos pegajosas, toscas y ocupadas. Su propia verga no daba respiro e intentaba salir del short deportivo que tenia, el mismo sentía como se mojaba con su propio liquido preseminal. No sabia que hacer, pero le gustaba.
Leslie: Aaah... dios, voy a explotar... Jazmin, no doy mas, tengo que acabaaar...
Martin: ¿Que?... ¿Cómo que Jazmin?- Pregunto esto antes de siquiera mirar a su derecha y encontrarse con la vecina Jazmin, la milf de al lado, mirándolos mientras se tocaba una teta por encima de la remera deportiva con cara de viciosa.
Martin se asusto y de un golpe se levanto... Y se encontró acostado en su cama, sudando, viendo como el sol se escapaba por una rendija de la ventana que daba hacia el este, ya debían de ser eso de las 6 de la mañana. Se quedo agitado mirando hacia el techo, intentando diagramar en su mente que fue todo eso. Un sueño, solamente un sueño, pero bastante grafico al punto de parecer real.
Tal vez eso había sido solo un sueño, pero lo que no lo fue lo encontró directamente al tocarse la entrepierna, su verga estaba totalmente dura, desprendiendo humedad por el bóxer que usaba de pijama. Todavía tenia algo de restos de su semen en los abdominales, producto de la potente eyaculación de la noche anterior, y podía sentir como su erección no iba a bajar a menos que se ocupara de eso. Asi que procedió a darse a la tarea de relajarse, en esa mañana calurosa del verano mendocino.
Aprovechando que era muy temprano, y sabiendo que no debería haber nadie despierto todavía, procedió a sacarse el bóxer de un tirón dejando al descubierto el resorte duro que ahora tenia por verga. Contemplo su pene, pensando el pene de su amigo que vio la noche anterior, se percato que tenían vergas diferentes, pero ambas se veían potentes y grandes. La tomo con fuerza con su mano derecha y empezó el lento vaivén, de arriba hacia abajo, aumentando muy de a poco la velocidad del movimiento.
El liquido preseminal producto de su terrible erección ayudaban a lubricar la gran cabeza que brillaba cada vez que hacia el movimiento para abajo en su pene, cada vez mas mojada, cada vez mas rápido el movimiento. Con su mano izquierda empezó a masajearse los huevos que se encontraban duros y gordos, todavía cargados. Lentamente empezó a ahogar pequeños gemidos, le estaba gustando mucho pensar en el pene de Leslie, en el sueño y en la calentura que tenia encima. Quería acabar, necesitaba acabar, necesitaba drenar esas bolas encima suyo, sentir su propia leche caliente encima, como la noche anterior. Cuando estaba llegando al punto mas caliente entre gemidos y sudores, escucho algo que lo saco de concentración. Golpes, pequeños golpes... golpes que se repetían rítmicamente, y que provenían de algún lugar cercano.
Lo sacaron tanto de onda, que se quedo con la pija dura y mojada en la mano mientras escuchaba los ruidos para intentar determinar de donde venían y que eran. ¿Podía ser que alguien estuviera martillando a esta hora de la mañana? Mientras pensaba y escuchaba se dio cuenta que el ritmo aumentaba de velocidad por momentos, y por momentos iba mas lento, a veces se escuchaba duro y otras mas suave... casi como si alguien... como si alguien estuviera cogiendo.
Automáticamente salto de la cama desnudo, con la verga tan dura como hacia un momento, ahora algo excitado por la posibilidad de escuchar esos ruidos y que si sean lo que el pensaba. Sabia que venían de cerca, tal vez de la propia casa... por un momento se le paso por la cabeza que esos ruidos vinieran desde la casa de al lado, tal vez Leslie estaba cogiendo duramente con la vecina Jazmin, tanto que se escuchaba hasta ahí, pero no era posible.
Martin decidió entonces ponerse el bóxer como para intentar tapar algo su enorme erección y salir lenta y silenciosamente de su habitación para investigar. Al hacerlo encontró la casa apagada, con una poca de luz que entraba por las ventanas producto del reciente amanecer. La puerta de la habitación de su hermano estaba casi en frente a la suya, y la misma estaba cerrada. De igual manera Martin se acerco a ver si venían de ahí los ruido, pero no se escuchaba nada al otro lado. Asi que no tuvo mas que seguirlos por el pasillo que conectaba sus habitaciones con el baño principal del primer piso y la habitación de sus padres al fondo del mismo. Sin casi darse cuenta se encontró al lado de la puerta de la habitación de sus padres, cuya puerta no estaba totalmente cerrada y dejaba ver poco de adentro.
Por suerte para Martin, ese pequeño espacio que quedaba abierto daba visión directa al espejo de la pared, y le permitía ver bien de donde venia el ruido. Casi de inmediato se llevo una mano a la verga que seguía dura, cuando deslumbro a su padre Alejandro totalmente desnudo encima de su madre. Esta no se podía ver tan bien por que el cuerpo del padre lo cubría, pero si veía las piernas de ella hacia arriba, mientras el culo del padre se mecía de arriba a abaja a una velocidad ya sostenida. Empapado por una capa fina de sudor, vio como Alejandro penetraba rítmicamente a su madre Cecilia sin pausa, solo escuchandose el suave rebotar de la cama contra la pared.
Tampoco había gemidos, ya que ambos estaba besandose apasionadamente mientras Alejandro no paraba sus embestidas tan rítmicas que Martin no podía dejar de verle el culo a su padre, como subía y bajaba mientras imaginaba como su pene entraba en su madre. Mientras estaba en eso no pudo dejar de notar como su verga estaba doliéndole, dura y llena de liquido preseminal que ya ensuciaba el bóxer que tenia. No tuvo mejor idea que sacar su dura verga por un costado del bóxer y empezar a meneársela lentamente mientras venia la escena reflejada en el espejo.
Los minutos parecían horas y seguía viendo como su padre no le daba tregua a su madre, cada vez mas rápido, cada vez mas profundo venia como el culo del padre subía y bajaba mas y mas. Sentía como el aire se acaloraba, sentía el olor al sexo y eso lo embriagaba mas, y hacia que se pusiera mas duro mientras se agarraba la verga y la meneaba cada vez mas rápido. Cada vez mas se mojaba su cabeza y el sudaba mas, se sentía mas caliente y mas tenso, necesitando poder descargar todo junto.
Al cabo de unos minutos vio como, sin dejar de penetrarla, su padre dejo de besar a su madre y dejo escapar un leve gemido, muy masculino y duro, mientras aceleraba sus embestidas. Seguido a esto pudo levanta su torso un poco para separarse de su pareja, lo que hacia que en el reflejo del espejo Martin pudiera al fin ver a su madre desnuda mientras recibía sin parar la verga de su padre... Pero no vio a su madre acostada boca arriba recibiendo a su padre. En el lugar que debía ocupar Cecilia, yacía la vecina Jazmin.
Esto descoloco por completo a Martin. Su pene se tenso totalmente y el detuvo la masturbada, para quedarse perplejo viendo el reflejo del espejo de la habitación de sus padres en esa mañana. Su padre Alejandro estaba cogiendo con Jazmin, dentro de la casa, en la cama matrimonial, a las 6 y algo de la mañana. Cogiéndola a un ritmo ya casi frenético, sin dejar se penetrarla el le tapaba la boca mientras le caían algunas gotas de sudor sobre la cara de la vecina. Esta solo podía poner cara de posesa mientras recibía todas las embestidas sin decir nada, solo gozando. Mientras pasaba eso, y mientras Martin todavía tenia el pene duro y mojado (tanto que caían algunas gotas al piso del pasillo), pudo ver como una mujer apareció desde el rincón opuesto de la habitación de sus padres.
La mujer se acerco a la cama mientras ponía una mano en la espalda de Alejandro, y se subía lentamente al lecho donde la pareja estaba terminando de tener sexo matutino. A Martin le costo verlo por la luz, pero esa mujer que apareció desde la otra esquina era su propia madre, Cecilia. Estaba desnuda, mostrando sus hermosas tetas que aun se mantenían firmes y lindas, con su figura de mujer casada pero para nada poco apetecible, con su vagina rasurada al completo. Martin al verla bien y comprender que su madre estaba viendo todo, siendo espectadora de como su marido cogía con la vecina en silencio, hizo que empezara a marearse. No solo por la situación, sino también por la enorme excitación que tenia.
Vio a través del espejo como Alejandro sin para de penetrar a Jazmin le acerca la cabeza a su madre para susurrarle algo que Martin escucho perfectamente.
Alejandro: Estoy por llenarla completa... ¿me dejas que la llene completa mi amor?
Cecilia: No... esta vez no. Quiero que le des toda la leche en la cara, como castigo por lo que hizo. -dijo mientras miraba con cara de vicio a Jazmín, que le devolvió la mirada lasciva
Alejandro: Pero amor, quiero llenarla, para que su marido la sienta después.
Cecilia: No Alejandro, la va a ver asi antes de sentirla, con toda tu leche caliente en la cara, como a ella le gusta también.
Alejandro no discutió mas y Martin pudo ver en el reflejo del espejo como este ponía cara de vicioso, acto seguido aumento el rito de las penetraciones haciendo que la cama diera algunos saltos cortos. Cecilia solo miraba, desnuda con los pezones duros por la excitación como su marido estaba por descargarse sobre la vecina, mientras Martin solo podía tocarse lentamente su duro y enrojecido pene a punto de explotar.
Sin avisarlo, Martin vio como su padre sacaba su pene, del cuerpo de su vecina. Pudo ver por primeva vez la extensión de la herramienta que manejaba Alejandro, un pene tan grande como el de Martin o incluso el de su hermano, pero mas gordo... muy parecido al de Leslie. Vio este pene duro y totalmente brillante por los líquidos vaginales de Jazmin. Alejandro tomo su pene con la mano derecha y menándolo solo dos veces empezó a eyacular. Martin nunca había visto asi a su padre, nunca se lo imagino teniendo sexo o eyaculando, pero al verlo tirar 4 lechazos espesos sobre la cara de la vecina mientras su mujer lo miraba como viciosa, fue demasiado para el joven voyeur.
Prácticamente si aplicar fuerza o velocidad, Martin eyaculo 4 lechazos, casi idénticos en cantidad y volumen a su padre. Estos fueron a parar al piso, dejando un enchastre que cualquiera podía ver. Martin tuvo que dejar de ver la escena para tirarse al piso en silencio y limpiar con su bóxer la enorme cantidad de semen caliente que había tirado. No tuvo mas tiempo, asique a penas termino de limpiar volvió sin correr a su habitación y se encerró, sin antes pasar por en frente de la habitación de su hermano pensando que había visto moverse la puerta.
Una vez en la habitación tiro a lavar el bóxer lleno de semen y se puso otro, mientras escuchaba leves movimientos a través de las escaleras de la casa. Claramente Jazmin dejaba la casa. Se puso a pensar que coger asi era propicio en la mañana, bien temprano, ya que las actividades en la casa arrancaban siempre a las 8 de la mañana, esto daba tiempo para cubrir rastros. Se tiro en la cama para intentar dormir un poco mas, pero la verdad es que no pudo. Cada vez que cerraba los ojos solo podía ver el culo de su padre subiendo y bajando mientras metía su gorda pija en la vecina Jazmin, y eso solo lo calentaba mas...
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