Antes de su pregunta, Ale me había servido un shot de tequila lo tenía en la mano derecha y en el dorso de la izquierda me había puesto sal. Me quedé mirándolo sorprendida por dentro pero sonriente por fuera hasta con mirada desafiante diría yo.
Yo: ¿Por qué la pregunta ?
N: No sé, solo se me ocurrió.
Yo: Que pasa querés tener algo conmigo ? Pregunté mirándolo, él intentó responder pero lo interrumpí. ¿O alguno de ustedes quiere tener algo conmigo ?
Gire la cabeza para mirar a Dani y luego a Ale, ninguno respondía, aunque la respuesta era clara y no hacía falta. Pero aún así yo esperaba paciente alguna respuesta, quería escucharlo de sus propias bocas, lo anhelaba.
A: A mí me encantaría.
Yo: Que cosa ?
A: Tener algo con vos.
Yo: Como que ?
Ondeaba con preguntas incisivas solo para escuchar la respuesta que quería.
A: Me da vergüenza decirlo, no quiero pasarme y que te enojes.
Yo: Te doy permiso para decir lo que quieras.
A: Mí sueño es cogerte..estás re fuerte.
Yo: Los sueños están para cumplirse.
Nadie más habló, el silencio reinó por unos segundos pero no por incomodidad, sino por sorpresa, incredulidad y calentura.
N: ¿Vas a contestar mí pregunta ?
Yo: ¿Cual era ? Pregunté aunque la recordaba.
N: Vos dijiste que no estarías con algún amigo tuyo. Entonces nosotros tampoco tenemos chances ?
Yo: A veces, las reglas están para romperse.
Sonreí y sin dejar de mirarlo a los ojos, abrí la boca, saque la lengua y la pasé sobre la sal, quería que se imaginara que así pasaría mí lengua en su verga, tome el shot y metí un gajo de limón en mí boca, el cual chupe por algunos segundos y al sacarlo se lo di en la boca a Alejandro, que apenas noto que era lo que quería hacer no dudo medio segundo en abrir la boca para saborearlo junto a mí saliva. Esa fue una de las primeras pruebas fehacientes que tuvieron para darse cuenta que realmente estaba jugando con ellos.
Me tocó preguntar a mí, en realidad no era mí turno pero tampoco se dieron cuenta.
Yo: Quiero total sinceridad, la pregunta va para todos. ¿Alguna vez se tocaron por mí ?
Tragaron saliva y se miraron entre ellos, era claro que todos lo habían hecho pero nadie quería admitirlo frente a sus amigos.
Yo: Vamos chicos, sin miedo.
A: Discúlpame, pero es imposible no hacerlo.
Yo: Porque ?
A: Ya te dije, estás re fuerte.
Yo: Que parte de mí, les gusta más ?
A: Culo
D: Culo
N: Tetas
D: Y vos ?
Yo: Yo que ?
D: Te tocaste por nosotros ?
CHAAAN, que responder no ? Si decía que si, todo explotaría por el aire y si decía que no, tal vez apagaría la llama.
Yo: Puede ser.
A: Teníamos que ser sinceros.
Yo: Tenés razón, si.
A: Pensaste en todos o en alguno ?
Yo: Creo que ya es suficiente, ahora saben que tengo mucho que perder.
N: No podes dejarnos así.
D: Entonces llegó el momento, pedí la garantía que querías pero con la condición de que el juego siga.
Yo: Está bien, déjenme pensar que puedo pedirles que los obligue a mantenerse callados.
A: Dale pedí cualquier cosa que se te ocurra, así seguimos.
Yo: Lo tengo, quiero que se saquen una foto con mí celular, desnudos. Vayan de a uno al baño y háganlo.
No sé lo esperaban, pero Alejandro se paró rápidamente y extendió la mano para que le dé el celular, rápidamente y lo hizo. Siguió Daniel y por último Nico.
N: Listo, seguimos ?
Yo: Tengo otra condición además y está es específicamente para vos. Dije apuntando a Nico.
N: Era una sola condición.
Yo: Entonces no se sigue el juego.
D: Pero ya cumplimos.
Yo: Si pero me falta algo y él es responsable. Es la última condición.
Se puso blanco, creo que entendió lo que había dicho y es por eso, que no quería.
N: Dijimos que era una sola.
Yo: Bueno, borren sus fotos y la noche termina acá.
Agarre el control y puse pausa a la música, sabía que los otros dos lo obligarían si o si, a que cumpla mí última condición. Con lo que veníamos hablando tenían material para acordarse de mí, mientras se pajeaban por un largo tiempo, pero querían rescatar al menos algo más y no los culpo, al contrario, yo disfrutaba mucho de esto hasta a mí me servía.
Yo: Bueno mientras lo pensas, voy a buscar algo a la cocina.
No había algo que realmente necesite, fui hasta la cocina para ver si podía escuchar algo de lo que le dirían sus amigos, conmigo presente no hablarían de la misma forma. Me quedé callada solo apenas podía verlos sin ser detectada, ellos le decían cosas como “Boludo escucha al menos lo que te pide, nos sacamos una foto en bolas todos” “ Mírala y fíjate si vale la pena o no hacer lo que te pida” “Está re putita boludo, es nuestra oportunidad de que al menos nos muestre una teta algo que se yo”, Nico los miraba en silencio sabiendo que sus amigos tenían razón “Bueno, voy a escuchar que quiere entonces”, “Le voy a avisar” dijo Alejandro y se levantó rápidamente del sillón para venir donde estaba yo. Me agarró la desesperación, no había ido a buscar nada y tenía que inventar cualquier cosa, para que no se diera cuenta. No tuve mejor idea que abrir una puerta de la alacena, esas que están colgadas sobre la pared, intentando estirarme un poco, recordé que ahí tenía vasos, copas y alguna jarra, no podíamos seguir tomando mucho más tequila, aunque todos estábamos bien aún, sería peligroso y más si la que se quedaba dormida era yo.
Cuando entro Ale a la cocina yo estaba en punta de pie, estirando un brazo para poder agarrar algo, generalmente uso una mini escalera que me compre para bajar cosas pero en el apuro no la recordé.
A: Te ayudo ?
Yo: No no, creo que estoy cerca.
A: Bueno. Dijo mientras quedaba detrás mío.
El era un poco más alto que yo, seguro llegaría sin problemas, lo que no tome en cuenta es que tenía puesta una pollera y por lo que les había contado antes, era muy corta. Escuché pasos y cuando quise girarme.
A: Dale boluda te ayudo.
Un escalofrío recorrió mí cuerpo, su voz la escuche casi dentro del oído, apenas un quejido tan breve como agudo y no pude evitar cerrar los ojos en forma de alivio. Sentí su verga dura detrás mío, rozó a mitad nalga y el brazo derecho que tenía estirado hacia arriba, rápidamente se debilitó para sostenerse del borde de la mesada, solo llegue a responderle “Bueno” antes de que volviera a despegarse de mí, tras el primer intento fallido y volver a apoyarme. Está vez de forma tan descarada como dura su verga, el roce fue desde más abajo por tomar impulso hacia arriba, sentí como la cabeza recorría gran parte de la raya de la cola haciendo un surco. Agaché la cabeza y volví a cerrar los ojos mordiéndome ambos labios, apoyó la jarra en la mesada devolviéndome el sonido a la realidad, al fin sentí el primer contacto algo más íntimo con alguno aunque daba por sentado que el primero hubiera sido Nico.
A: Estás bien ?
Yo: Muy.
Respondí encarando hacía la puerta de la cocina solo llegué a hacer 2 o 3 pasos con la jarra en mano. Si me hubiera querido besar, no me habría negado con tal de seguir sintiendo su verga en la cola, hasta podría jugar que si terminaba de levantar mí pollera y hubiera corrido mí tanga, hubiera esperado empinada y ansiosamente la verga del adolescente.
A: Espera.
Yo: Que ?. Lo miré solo girando un poco el torso y dentro de mí cabeza resonaba la respuesta que quería “Que me bese, que me bese” pensaba.
A: Bajate la pollera.
Me había olvidado que por ser tan corta y ajustada al mínimo movimiento se subía, imagínense ahora que estuve estirandome en puntas de pie, baje la vista para mirarme y efectivamente estaba a mitad de la cola.
Yo: Por ? No querés ver ? Juro por dios que ni siquiera lo pensé, solo respondí de la forma más puta que pude.
El se quedó en silencio observándome, mientras caminaba los últimos 5 o 6 pasos faltantes para salir de la cocina de la misma forma que le había respondido, como una puta. Antes de salir, me reí burlonamente observando su cara mientras acomode mí pollera. Me senté nuevamente en mí lugar los otros dos chicos estaban esperando, les di la jarra e hicieron un nuevo trago.
Yo: Dale Alee.
Grité para apurarlo, mientras permanecía en la cocina, seguramente incrédulo por lo que había sucedido y acomodándose la verga para que no notarán sus amigos la erección que tenía, se me hacía agua la boca de solo pensarlo. Cuando me di cuenta que estaba cerca lo mire a los ojos en inmediatamente después al bulto de su pantalón, se sentó cerca mío y con una sonrisa tierna acaricié su pierna 2 o 3 veces rápidamente para volver la vista a los otros dos.
N: Ya lo pensé, qué es lo que querés ?
Yo: Quiero que me devuelvas lo que me robaste..
Los dos chicos lo miraron, era claro que el trofeo que consiguió se lo guardo solo para el.
N: Yo no te robe nada.
Yo: Seguro ?
N: Si.
Yo: Listo entonces, no hay nada más que hablar. Se terminó la fiesta. Volví a apagar la música.
N: No espera, está bien. Tenés razón, ahora lo traigo.
Yo: Acá te esperamos entonces.
Nico se fue y dos minutos después regresó con una bolsa pequeña y la tiró sobre la mesa ratona.
N: Acá está lo que te robe, teníamos que ser sinceros no ?
Yo: Por supuesto.
N: Entonces responde, ¿te tocaste por uno de nosotros o por todos ?
Yo: Por todos. Se miraron entre ellos y note de refilón que Ale se acaricio la verga sobre el pantalón.
N: Porque no me dijiste nada cuando viste que te robe ?
Yo: Creo que una parte de mí quiso ayudarte.
N: A que ?
Yo: A tocarte, no te ayudo ?
N: Si, mucho.
D: Que le robaste?
Yo: Pensé que lo compartirías con ellos. Cómo compartieron entre ustedes la foto que le sacaron a mí tanga hace unos días.. no me van a decir que pensaron que no me di cuenta no ?
Hubo silencio.
Yo: Mostrales lo que me robaste.
Yo: ¿Por qué la pregunta ?
N: No sé, solo se me ocurrió.
Yo: Que pasa querés tener algo conmigo ? Pregunté mirándolo, él intentó responder pero lo interrumpí. ¿O alguno de ustedes quiere tener algo conmigo ?
Gire la cabeza para mirar a Dani y luego a Ale, ninguno respondía, aunque la respuesta era clara y no hacía falta. Pero aún así yo esperaba paciente alguna respuesta, quería escucharlo de sus propias bocas, lo anhelaba.
A: A mí me encantaría.
Yo: Que cosa ?
A: Tener algo con vos.
Yo: Como que ?
Ondeaba con preguntas incisivas solo para escuchar la respuesta que quería.
A: Me da vergüenza decirlo, no quiero pasarme y que te enojes.
Yo: Te doy permiso para decir lo que quieras.
A: Mí sueño es cogerte..estás re fuerte.
Yo: Los sueños están para cumplirse.
Nadie más habló, el silencio reinó por unos segundos pero no por incomodidad, sino por sorpresa, incredulidad y calentura.
N: ¿Vas a contestar mí pregunta ?
Yo: ¿Cual era ? Pregunté aunque la recordaba.
N: Vos dijiste que no estarías con algún amigo tuyo. Entonces nosotros tampoco tenemos chances ?
Yo: A veces, las reglas están para romperse.
Sonreí y sin dejar de mirarlo a los ojos, abrí la boca, saque la lengua y la pasé sobre la sal, quería que se imaginara que así pasaría mí lengua en su verga, tome el shot y metí un gajo de limón en mí boca, el cual chupe por algunos segundos y al sacarlo se lo di en la boca a Alejandro, que apenas noto que era lo que quería hacer no dudo medio segundo en abrir la boca para saborearlo junto a mí saliva. Esa fue una de las primeras pruebas fehacientes que tuvieron para darse cuenta que realmente estaba jugando con ellos.
Me tocó preguntar a mí, en realidad no era mí turno pero tampoco se dieron cuenta.
Yo: Quiero total sinceridad, la pregunta va para todos. ¿Alguna vez se tocaron por mí ?
Tragaron saliva y se miraron entre ellos, era claro que todos lo habían hecho pero nadie quería admitirlo frente a sus amigos.
Yo: Vamos chicos, sin miedo.
A: Discúlpame, pero es imposible no hacerlo.
Yo: Porque ?
A: Ya te dije, estás re fuerte.
Yo: Que parte de mí, les gusta más ?
A: Culo
D: Culo
N: Tetas
D: Y vos ?
Yo: Yo que ?
D: Te tocaste por nosotros ?
CHAAAN, que responder no ? Si decía que si, todo explotaría por el aire y si decía que no, tal vez apagaría la llama.
Yo: Puede ser.
A: Teníamos que ser sinceros.
Yo: Tenés razón, si.
A: Pensaste en todos o en alguno ?
Yo: Creo que ya es suficiente, ahora saben que tengo mucho que perder.
N: No podes dejarnos así.
D: Entonces llegó el momento, pedí la garantía que querías pero con la condición de que el juego siga.
Yo: Está bien, déjenme pensar que puedo pedirles que los obligue a mantenerse callados.
A: Dale pedí cualquier cosa que se te ocurra, así seguimos.
Yo: Lo tengo, quiero que se saquen una foto con mí celular, desnudos. Vayan de a uno al baño y háganlo.
No sé lo esperaban, pero Alejandro se paró rápidamente y extendió la mano para que le dé el celular, rápidamente y lo hizo. Siguió Daniel y por último Nico.
N: Listo, seguimos ?
Yo: Tengo otra condición además y está es específicamente para vos. Dije apuntando a Nico.
N: Era una sola condición.
Yo: Entonces no se sigue el juego.
D: Pero ya cumplimos.
Yo: Si pero me falta algo y él es responsable. Es la última condición.
Se puso blanco, creo que entendió lo que había dicho y es por eso, que no quería.
N: Dijimos que era una sola.
Yo: Bueno, borren sus fotos y la noche termina acá.
Agarre el control y puse pausa a la música, sabía que los otros dos lo obligarían si o si, a que cumpla mí última condición. Con lo que veníamos hablando tenían material para acordarse de mí, mientras se pajeaban por un largo tiempo, pero querían rescatar al menos algo más y no los culpo, al contrario, yo disfrutaba mucho de esto hasta a mí me servía.
Yo: Bueno mientras lo pensas, voy a buscar algo a la cocina.
No había algo que realmente necesite, fui hasta la cocina para ver si podía escuchar algo de lo que le dirían sus amigos, conmigo presente no hablarían de la misma forma. Me quedé callada solo apenas podía verlos sin ser detectada, ellos le decían cosas como “Boludo escucha al menos lo que te pide, nos sacamos una foto en bolas todos” “ Mírala y fíjate si vale la pena o no hacer lo que te pida” “Está re putita boludo, es nuestra oportunidad de que al menos nos muestre una teta algo que se yo”, Nico los miraba en silencio sabiendo que sus amigos tenían razón “Bueno, voy a escuchar que quiere entonces”, “Le voy a avisar” dijo Alejandro y se levantó rápidamente del sillón para venir donde estaba yo. Me agarró la desesperación, no había ido a buscar nada y tenía que inventar cualquier cosa, para que no se diera cuenta. No tuve mejor idea que abrir una puerta de la alacena, esas que están colgadas sobre la pared, intentando estirarme un poco, recordé que ahí tenía vasos, copas y alguna jarra, no podíamos seguir tomando mucho más tequila, aunque todos estábamos bien aún, sería peligroso y más si la que se quedaba dormida era yo.
Cuando entro Ale a la cocina yo estaba en punta de pie, estirando un brazo para poder agarrar algo, generalmente uso una mini escalera que me compre para bajar cosas pero en el apuro no la recordé.
A: Te ayudo ?
Yo: No no, creo que estoy cerca.
A: Bueno. Dijo mientras quedaba detrás mío.
El era un poco más alto que yo, seguro llegaría sin problemas, lo que no tome en cuenta es que tenía puesta una pollera y por lo que les había contado antes, era muy corta. Escuché pasos y cuando quise girarme.
A: Dale boluda te ayudo.
Un escalofrío recorrió mí cuerpo, su voz la escuche casi dentro del oído, apenas un quejido tan breve como agudo y no pude evitar cerrar los ojos en forma de alivio. Sentí su verga dura detrás mío, rozó a mitad nalga y el brazo derecho que tenía estirado hacia arriba, rápidamente se debilitó para sostenerse del borde de la mesada, solo llegue a responderle “Bueno” antes de que volviera a despegarse de mí, tras el primer intento fallido y volver a apoyarme. Está vez de forma tan descarada como dura su verga, el roce fue desde más abajo por tomar impulso hacia arriba, sentí como la cabeza recorría gran parte de la raya de la cola haciendo un surco. Agaché la cabeza y volví a cerrar los ojos mordiéndome ambos labios, apoyó la jarra en la mesada devolviéndome el sonido a la realidad, al fin sentí el primer contacto algo más íntimo con alguno aunque daba por sentado que el primero hubiera sido Nico.
A: Estás bien ?
Yo: Muy.
Respondí encarando hacía la puerta de la cocina solo llegué a hacer 2 o 3 pasos con la jarra en mano. Si me hubiera querido besar, no me habría negado con tal de seguir sintiendo su verga en la cola, hasta podría jugar que si terminaba de levantar mí pollera y hubiera corrido mí tanga, hubiera esperado empinada y ansiosamente la verga del adolescente.
A: Espera.
Yo: Que ?. Lo miré solo girando un poco el torso y dentro de mí cabeza resonaba la respuesta que quería “Que me bese, que me bese” pensaba.
A: Bajate la pollera.
Me había olvidado que por ser tan corta y ajustada al mínimo movimiento se subía, imagínense ahora que estuve estirandome en puntas de pie, baje la vista para mirarme y efectivamente estaba a mitad de la cola.
Yo: Por ? No querés ver ? Juro por dios que ni siquiera lo pensé, solo respondí de la forma más puta que pude.
El se quedó en silencio observándome, mientras caminaba los últimos 5 o 6 pasos faltantes para salir de la cocina de la misma forma que le había respondido, como una puta. Antes de salir, me reí burlonamente observando su cara mientras acomode mí pollera. Me senté nuevamente en mí lugar los otros dos chicos estaban esperando, les di la jarra e hicieron un nuevo trago.
Yo: Dale Alee.
Grité para apurarlo, mientras permanecía en la cocina, seguramente incrédulo por lo que había sucedido y acomodándose la verga para que no notarán sus amigos la erección que tenía, se me hacía agua la boca de solo pensarlo. Cuando me di cuenta que estaba cerca lo mire a los ojos en inmediatamente después al bulto de su pantalón, se sentó cerca mío y con una sonrisa tierna acaricié su pierna 2 o 3 veces rápidamente para volver la vista a los otros dos.
N: Ya lo pensé, qué es lo que querés ?
Yo: Quiero que me devuelvas lo que me robaste..
Los dos chicos lo miraron, era claro que el trofeo que consiguió se lo guardo solo para el.
N: Yo no te robe nada.
Yo: Seguro ?
N: Si.
Yo: Listo entonces, no hay nada más que hablar. Se terminó la fiesta. Volví a apagar la música.
N: No espera, está bien. Tenés razón, ahora lo traigo.
Yo: Acá te esperamos entonces.
Nico se fue y dos minutos después regresó con una bolsa pequeña y la tiró sobre la mesa ratona.
N: Acá está lo que te robe, teníamos que ser sinceros no ?
Yo: Por supuesto.
N: Entonces responde, ¿te tocaste por uno de nosotros o por todos ?
Yo: Por todos. Se miraron entre ellos y note de refilón que Ale se acaricio la verga sobre el pantalón.
N: Porque no me dijiste nada cuando viste que te robe ?
Yo: Creo que una parte de mí quiso ayudarte.
N: A que ?
Yo: A tocarte, no te ayudo ?
N: Si, mucho.
D: Que le robaste?
Yo: Pensé que lo compartirías con ellos. Cómo compartieron entre ustedes la foto que le sacaron a mí tanga hace unos días.. no me van a decir que pensaron que no me di cuenta no ?
Hubo silencio.
Yo: Mostrales lo que me robaste.
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