You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Me encanta que me miren desnuda

Aún recuerdo aquel día tan extraño. Mi amigo me contó que en el pantano de San Juan había una playa nudista. Acaba de entrar el verano y estaba demasiado cansada del ambiente gris de la capital.
Me encanta que me miren desnuda

Era un día de diario, mi jefe me había dado dos días y el cornudo de mi novio estaba fuera de España. No sé, me excitó la idea de pasear desnuda al aire libre... Llevaba sin follar un nesy. Imagínate.
Aquella mañana había despertado un sol fuerte, el azul estaba brillante y la naturaleza desde el coche era especial.
Cuando el cabron de mi colega me dijo que dejara toda la ropa, que me había llevado pero para ir en pelotas casi me corro solo de oírle.
Le hice caso, como si fuera divertido... Pero no sabía que había media hora de camino.
Atravesamos unos senderos arenosos y hasta con piedras y yo desnuda. Las familias con las que nos cruzábamos se sintieron ofendidas de Verne desnuda y sin depilar el conejo.
Aquello de provocar me iba gustando cada vez más, pero no tanto como la playa de arena blanca. Mí perrita cuando vio aquello tan salvaje salió corriendo hacia el agua. Nosotros buscamos un lugar con sombra
relatos eroticos


No había demasiada gente pero si más de lo que esperaba. Unas veinte personas entre familias, pescadores o algún grupo de chicas.
-vamos cielo, pone a cuatro patas que quiero clavar tela, me dijo mi colega mientras se desnudaba también mostrando una bestial ballesta que nunca me hubiera esperado ver así de grande.
Me acaricio algunos rizos y me puso a cuatro patas mirando a una familia que teníamos a unos diez metros y que también estaban desnudos...
Me la clavo con fuerza mientras intentaba besarme al igual que un reptil. Embestía con fuerza, ansioso, gimiendo con una rabia inesperada... Al principio me dolía pero se dió cuenta y decidió para y chuparme el coño hasta dejármelo húmedo entre gemidos. Como movía la lengua, me hacía temblar, retorcerme agarrasr la arena con desesperación.
historias reales


Recuerdo que desde ese momento solo sentía placer, a penas podía ver con claridad... Solo quería alcanzar mis orgasmos que fueron llegando como disparos eléctricos que atravesaban mi cuerpo desde mis tetas a mis pies.
Me corrí como si me estuvieran dando descargas de un placer tan tan profundo que hasta le pedí al rato que probara a atrevesarme el ano... Esa mezcla de dolor y placer siempre me ha parecido de lo más morboso.
A todo esto algunos de los de la playa se fueron a disfrutar del espectáculo. Me vitoreaban y se reían al verme gemir, y hacerme adicta al placer.
Cada orgasmo lo celebraron con aplausos... Hasta nos tiraban pipas... Pero el puto ghb que tomamos en el coche nos convirtió en animales atrapados en el sexo... Éramos incapaces de frenar aún a sabiendas que nos estaban grabando y a saber si no estamos has en pornhub, o x videos... O aquí en Poringa... Nunca me molesté en comprobarlo...
exhibicionista



Así que fillamos como dos monos cambiando y cambiando de posturas como dos actores porno...
No sé las horas que estuvimos allí, pero fue solo el principio... Descubrí que eso de que me miraban y me desearan era lo mío...

0 comentarios - Me encanta que me miren desnuda