You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Siempre dudé de la fidelidad de Sofi... hasta que...

Realmente entre Sofía y yo, desde el primer momento en que nos conocimos y al poco tiempo empezar a salir, percibía que ella era de una forma con las chicas (tomaba distancia, no les tenía mucha confianza como para compartir secretos solo con alguna mujer de la familia), en cambio con la mayoría de los hombres (sobre todo los que se veían poderosos) su trato era más que cordial, afable, cercano.. por decirlo suave. Su lenguaje corporal en presencia de ese tipo de varón que describí la ponía en evidencia. O bueno, quizás estoy exagerando de celoso y paranoico. Porque pese a todo, Sofia estaba muy buena. Alta, delgada de tetas grandes y duras, piernas largas que invitaban a convertirse en tren y hacer como que eran 2 rieles que te llevaban a su concha, rosada, levemente depilada, hermosa cajeta. Claro, si casi no la uspába.
Estuvimos juntos 12 años y en los primeros 11 puedo asegurar que no tengo motivos reales, palpables que me confirmen que me era infiel. Atentos porque aun falta una categoría respecto a su manera de ser. Con las chicas, ya les conté. Con los hombres, sobre todo con los que transpiraban poder, también les dije. Pero falta definirla como se comportaba con otro rubro. Y en ese rubro había una sola persona: yo. Su amigo primero, su novio despues y su marido finalmente. Entre esas tres etapas se sucedieron 12 años. Todavia no puedo descifrarlo porque, ante tanta apatía, fue tantos los años que estuvimos juntos.

"Estar juntos" en esa relación, entre Sofía y yo consistía en vernos, ir a tomar algo, o al cine, o festejar algun cumpleaños de su familia o de la mia. Pero siempre me dejaba la sensación de que si estaba yo o no, para ella, era lo mismo. Si en un bar, por ejemplo, estabamos esperando a alguien, ni me hablaba, si le preguntaba algo respondia con sonidos: "Mmmsé" ó "MMMnopuedomm" y cosas asi y ni bien llegaba la o las personas que aguardábamos, era otra. Como si le pusieran un chip nuevo. Si era una mujer, pariente de ella (su madre, su hermana, una prima) era afable, se reia de los chistes o comentarios y a mi, ni me hacía compartir las charlas. Si en cambio la mujer que llegaba era algo asi como amiga o ex compañera, no se comportaba tan divertida, marcaba distancia. Y conmigo, igual. Una maceta con unas flores de plástico recibían más interés que yo. Y como supondrán: si el que llegaba era un hombre, sobre todo alguien que se ufanaba de tener un cargo jerárquico o tener dinero, toda su atención, sus ojos, su manera de moverse dejaban ver cuan interesada en él o en ellos estaba. Hasta me ha parecido, algunas veces, que se frotaba en el tapizado de la silla, como si asi se estimulara. A esos hombres, los tocaba mientras le festejaba alguna pavada, le sacaba una pelusa de la ropa, le preguntaba si quería que ella pidiera algo para él. Como ese tipo de hombres no nos frecuentaban seguido, mis celos y angustias no fueron demasiados. Luego de ser tan toquetona y atenta volvía a su destrato para conmigo. Con todo lo parlanchina que podía ser para con otros hombres a mi me decia "Que  descanses" horas despues, en casa, cuando ella iba a su cuarto y yo al mio. Ah, si. Ella asi lo decidió. Cada quien en su habitación. De esta manera, su frialdad era más notoria y nuestros encuentros sexuales se fueron transformando en nulos. En la cama, al menos por la experiencia que tengo (ella y yo, no se como habrá sido con otros antes) si le daba una revista mientras yo hacia el trabajo, me juego la chota que la pasaria mejor.

Hasta que más o menos a los 11 años de nuestro vínculo por esas cosas de la vida, fuimos al cumpleaños de su abuela y tomó de más, tanto que cuando regresamos a casa estaba ligeramente caliente, para mi sorpresa. Asi que ella me dijo que queria que durmieramos juntos y cogieramos. Siempre me quedó la sospecha que no solo el alcohol la puso con ganas de pija. En el cumpleaños de su abuela se la pasó en una especie de ante cocina, lejos de todo el resto (y de mi, claro) charlando, riendo, toqueteando, coqueteando, limpiando de pelusa el sweater de un primo que vivia en USA, ingeniero él, que vino al pais por un tema laboral casualmente en la fecha del festejo de la nona. También me percaté que el tal Robert (se hacía llamar en inglés el pedante) solo tomaba whisky doble, y ella que era especialista en someterse ante ese perfil masculino, seguro que por complacerlo al primo, las 3 horas que pasó entregada solo a él, se mamó con whisky. Eso la emborrachó justificando su lujuria y ganas inapelables de tener sexo. Estaba particularmente mojada antes de empezar, lo que justificaba mi paranoia. Y para probarla (porque de verdad: yo estudiaba mucho su comportamiento tan extraño) como cerró los ojos mientras yo la bombeaba la persuadí de que en vez de mi nombre me diga Robert. Y estuve en lo correcto. Sofia, ni bien empezó a tratarme como si garchara con Robert, nombrandome asi, se volvió una brasa... gemía, se retorcia, se sacó toda la ropa, quedando desnuda por completo para mi, por primera y única vez. "Ahh, Robert... Si... Asi..." decia bajo mi sorpresa... "Dame esa pija que tanto extrañé, Robert.. ahh... ahh..." (ahi deduje que de adolescentes, antes de que su primo se radique en USA, se la había culeado)... "Ohh, my God... Robert... fuck me... so deep..." tan sumisa y complaciente que mientras yo hacia el trabajo, ella, con los ojos cerrados, le hablaba a Robert en inglés. En un momento  se abrió toda, como jamás la vi. La concha bien abierta. "Now, my love" gimió casi a los gritos "Cum inside me, fill me now... ahhh... I'm about to come, my love... ahh... ahhhh..." Sofia estaba acabando como una yegua y le pedia a Robert que la llene, que le meta toda su leche adentro.
Asi fue. Corri el riesgo del embarazo porque un eramos jovenes: ella 31 años recién cumplidos y yo 34. Y quizás si quedaba embarazada... su comportamiento mejoraría. Ya les dije que en ese momento nuestro vinculo andaba por los 11 años y era la primera -y última- vez que teníamos semejante sexo... 
Mi mujer quedó exhausta... y se durmió enseguida mientras yo me puse a hacerme la cabeza con todo lo ocurrido. Si: el tal primo Robert quizás inconscientemente, la emborrachó, ella se puso caliente con él, tenía que descargarse con lo que tenía a mano (Yo) y en una jugada que la dejó en evidencia, nombrandome como su primo, se transformó en una puta en celo. Yo la miraba dormida plácidamente tras el polvazo, toda transpirada, llena de leche... aun no caia que eso ocurrió. Me costó dormirme asi que varias veces la escuché en sueños decir cosas como "Robert... que pija rica" ó "Si, Robert, claro que me quería ir a un hotel con vos... pero estaba..." sin nombrarme.

Por temas laborales, me mandaron a la sucursal de Rosario, asi que por 3 dias dejé a Sofía sola. Yo quería que hablásemos del garche, que podíamos probar asi, si a ella la excitaba. Quería que no se enfriara lo ocurrido. Pero bueno, cuando vuelva, pensé. Pero no pasó. Ella no solo me esquivó la charla: de alguna forma me dió a entender que ella y yo no habíamos cogido. No lo dijo, pero la conozco, se de sus vericuetos para camouflar algo que no quiere hablar de frente. No lo dijo, pero me dio a entender que para ella, quien se la garchó fue su primo Robert. No fue asi, tan abierto. Pero hacia como que le escapaba a reconocer mi participacion en su noche de borrachera, desnudez, fantasía, orgasmos violentos... y mi leche adentro.

A las 3 semanas volvimos a tocar el tema pero porque Sofía venia de su médico para informarme que tras 11 años "juntos" estaba embarazada. Ibamos a tener un hijo. Si, como no se hacia cargo de que yo la había hecho acabar asi y con un poco de ingenio logré que se ponga puta al fin, Sofía volvió a ser la de siempre conmigo. Me ignoraba, respondia con onomatopeyas... Hasta más o menos pasado su 2do mes de embarazo, que una noche le pregunté "¿Que parece si antes de que nazca el niño, techamos parte del patio lindero a tu habitación y le construimos un cuarto?". Su acostumbrada frialdad para con mis sugerencias desapareció y la noté realmente feliz con mi idea. "Si! Genial. Le voy a preguntar al gerente de mi sobrina, él es arquitecto, debe conocer a alguien para recomendarnos". Si. El tal arquitecto, el gerente, era otro del rubro "los que me ponen loquita". El tal Jorge era casado y se cogía a mi sobrina, que trabajaba en su empresa. No lo sabían muchas personas de la familia pero Sofia se enteró. Por eso, no hablaba casi con Laura, su sobrina. Y por eso me dijo "Le voy a preguntar al gerente de mi sobrina" cuando lo lógico sería preguntarle a Laura. Reconozco mi paranoia, pero indudablemente Sofia sentía algo feo por Laura. Celos. Envidia. Diganme paranoico, pero asi conozco a mi mujer. Jorge, arquitecto, de dinero. El prototipo de los que la inquietan, la vuelven sumisa, atenta con ellos casi rozando una especie de galanteo. 
En 10 dias ya habían empezado la obra. Los recomendados por el tal Jorge eran dos: César. el capataz, un morochón de panza prominente, esos que se ponen la camisa dentro del pantalón lo que les hace más barriga aun era bastante pagado de si mismo, se ve que tenía la auto estima alta. Y el panza este dirigía a el Chino que era el albañil, el que trabajaba. Venian cerca de las 10 de la mañana -por suerte yo ya estaba en mi trabajo, entro a las 9 am- y según me contaba una particularmente parlanchina Sofía, César dejaba al Chino, se tomaba unos mates con ella, y se iba. El Chino traia su vianda y a eso de las 17 el capatáz pasaba por él. De lunes a viernes. Yo, iluso, me puse feliz por mi ahora ex. Estaria un tiempo ocupada y entretenida.
Repito. Sofia, no se si por el embarazo, por construir el cuarto para nuestro futuro hijo, por tener compañía en horas en las que durante años se había quedado sola ya que yo me ausentaba para trabajar, estaba cambiada. Noté que se estaba maquillando, lo que resaltaban sus ya bellas facciones. Y si bien vestirse sexy no era su fuerte, algunas remeras amplias que comenzó a usar revelaban que ya casi no usaba corpiño. No se cuando compró esas remeras, pero le daba un toque de mina cogible. Tampoco se cuando los compró, pero comenzó a vestir unos joggins bien apretados, que se le metían en el ojete, algo cortos de piernas -no le llegaban a las zapatillas también nuevas-. Recuerdo tres: un jogging gris, uno negro y otro, más ajustado, color turquesa. Como ven, ropa nada sexy, pero para su vestimenta aburrida habitual, Sofía lucía más jovial.

Siempre dudé de la fidelidad de Sofi... hasta que...

Harían unos... 45 dias que el tal César y el Chino estaban trabajando en el cuarto de nuestro futuro hijo. Si, HIJO ya que Sofía quiso a toda costa saber el sexo y cuando supimos que sería varón, con su habitual "Se hace asi, como digo" me informa "Quiero que se llame Robert, como mi primo. Y de segundo nombre, Jorge como el arquitecto que nos recomendó a Pipi y al Chino" tal su seguridad que se haría asi como ella lo indicó que se le escapó un detalle. "¿Pipi? ¿Quien es Pipi?" le pregunto y me di cuenta que su cuerpo se puso rígido mientras que balbuceaba buscando una respuesta que no creara discordia. "¿Pipi dije? Ejem... te habré querido decir "Papi" a vos, Ricardo, pronto lo vas a ser, cariño: PAPI de Robert" ensayó una mentira. "Sofía, ¿quien es Pipi?". Vi como sus pezones se endurecian como transpiraba sobre el labio superior. "Pipi... eh... Pipi... asi le dicen Jorge y el Chino al capataz, a Don César... si, quizás se me pegó el apodo con que ellos lo llaman" me dijo y rápido cambió de tema. "Van rápido. Calculo que antes de que nazca Robert tendrá su propio cuarto terminado. ¿Fuiste a ver la obra?". Confundido le hice caso. Fui, ella no me acompañó porque claro, tal vez juntos yo volvía a sacar el tema de que mi esposa trataba al gordo capataz como "Pipi". Mirando para abajo, como caminamos los que estamos con pensamientos molestos noté que en un lugar no tan visible había algo escrito con tiza. Me acerqué. Me arrodillé. "Don Ricardo. Dejeme su celular escrito acá. Soy el Chino, el albañil. Es entre usted y yo." ¿Que estaba pasando en mis ultimos meses, que tantas cosas novedosas no parecían traer buenas noticias? Busqué una tiza y solo escribí: "Dentro del florero azul. Ricardo". Una treta que solo el Chino entenderia. No quería escribir mi celular, el capataz podía ver ese mensaje preguntandole a su empleado y el Chino firmemente me había sugerido "entre él y yo".
Tomé un papel de mi agenda. Anoté el numero de mi celular. Y le pregunté que necesitaba de mi que actuaba con tanto misterio. Al dia siguiente, a las 9 am ya estaba en mi oficina, nervioso, expectante, impaciente. Se hicieron las 10 am, la hora en la que Sofia me habia dicho que el capataz dejaba al Chino, verificaba el estado de la obra, a veces se tomaba unos mates y se iba. 10.15 me llega un mensaje. "Hola, Don Ricardo. Espero no molestarlo en su trabajo. Soy el Chino". Me dejó más dudas aun. Si César lo dejaba a las 10 y un rato se quedaba rondando, el Chino a esa hora debería estar trabajando ya que el capataz lo reprendería por estar mandando mensajes. "Hola Chino. ¿No deberías estar trabajando? ¿Don César no te caga a pedos si estás con el celular?". Tardó bastante en contestar. Yo cada vez más nervioso. Suena la notificacion. Mensaje. "De eso quería hablarle, puede llamarme? Yo no tengo saldo". Cerré con llave la puerta de mi oficina y lo llamé. "Don Ricardo no estoy acostumbrao' vio? a pasar por cosa' como estas" me dice lo que me intranquiliza más. "Su señora, doña Sofia, como casi todos los dias desde hace un mes se fue. Bah, se la llevó el Pipi, el capatá". Casi me caigo de culo. "Está escuchando, Don Ricardo? Porque no se como explicarle, como contarle. No se de que manera decirle que don César se está cogiendo a doña Sofia, me entiende?". Yo saqué fuerzas no se de dónde, porque la garganta estaba cerrada. "Chino. Lo que estás diciendo ofende a mi esposa. Conozco a Sofia hace casi 12 años y ella..." me interrumpe "Bueno, Don Ricardo. O no la conoce tanto como usté cree... o ella.... estuvo cambiando de a poco... o la estuvieron cambiando ¿me entiende o no, Don Ricardo?". Siempre dudé, pero lo atribuía a mi paranoia. Sofía era una mujer que, pese a estar recogible y joven aun, era una aburrida mala onda. ¿Y el Chino me está diciendo que el negro panzón del albañil se la esta garchando todos los dias? "Chino" trato de armar la escena en mi cabeza "Necesito detalles. Como. Cuando. Que pasó. Que LE pasó a Sofía. Quiero tener toda la información". El Chino sonaba como con miedo. Trató de armar un discurso entendible y me habló de corrido. "Mire. Yo al Pipi lo conozco. Suele cojerse a todas las clientas que atendemos, ya que son las que se quedan en la casa mientras el esposo trabaja ¿me entiende? Pero esta vez tuvo ayuda. Al 2do dia que empezamo' el trabajo, a eso de las 10.30 cayó don Jorge por su casa. Don Jorge, el arquitecto al que doña Sofia contacto pa' preguntar por nosotro'. Don Jorge, el que nos recomendó. Ni bien llegó Don Jorge su esposa y él se metieron en una de las habitaciones. La que está al lado de la obra no, la que está más lejo'". ¡La mia! pensé."Bueno. Parece que entre ello'.. vio? Ya pasaba algo porque a ella le cambió la cara al verlo llegar. Y le dijo "Viniste" yo no vi bien, era nuevo en su casa, pero me parece que se besaron. Y ante' de irse a la pieza don Jorge le dice al Pipi "Esperame o si te vas, venite. Más o menos dame una hora y media" parece que entre don Jorge y el capatá ya habían hablado algo el dia anterior, cuando empezamo' a trabajar. ¿Me sigue, Don Ricardo?". No se que mascullé. Algo parecido a un "Si". Mientras caia en la realidad: Sofia me estaba cuerneando con ese Don Jorge. "Bueno, el Pipi se fue, yo me quedé solo, trabajando. Al rato me estaba miando' vio? Asi que encaré pal baño. Tenía que pasar si o si por la puerta de la pieza y escuché a su mujer... bueno, usté sabe. Tratando de vos a Don Jorge, pidiendole cosas que... parece que ya Don Jorge se las había hecho porque doña Sofia le dijo "¿Te acordas cuántas veces me pediste que te deje metermela sin forro?... Si, alguna vez me convenciste. Sabés que me encanta complacerte pero ahora que estoy preñada me podés tirar la leche adentro, no como cuando me acababas en las tetas o en la boca". Y Don Jorge le dijo, disculpeme Don Ricardo "Menos mal que tu marido se fue a Rosario 3 dias y tu primo de USA, Robert, te garchó los 3 dias que justo estabas ovulando". Don Ricardo. Su esposa se reía, me entiende? El hijo que tiene en la panza es de su primo, ella no estaba en momentos para preñarse con usted. ¿Está ahi? Espero que lo que le cuento no lo ofenda, porque estoy hablando de cosas de su mujer". Yo, casi destrozado le pedi "Segui, Chino. ¿Hay más, no?". Con total sinceridad, el albañil que no se porqué estaba siendo leal conmigo, corriendo el riesgo de quedarse sin trabajo, prosiguió. "Si. Ese, el 2do dia de nuestro trabajo, Don Jorge y su señora salieron de la pieza como a las 12. Yo estaba afuera, pero los vi reflejarse en un vidrio de una ventana. Iban desnudos, de la mano para el baño. Se ducharon y antes de salir cayó el Pipi. Su mujer, Don Ricardo, solo tenia la bata para salir de la ducha y Don Jorge, que estaba desnudo entró en la pieza donde pasó todo, se ve que para vestirse y antes de entrar le dijo a doña Sofia: "Yo te recomendé a César para la construccion de tu nueva pieza. Pero se de otras virtudes que a una puta como vos, no le convendría perdérselas". Su esposa se rió y cuando se quedó sola con el capatá, él sin má, le corrio la bata y le empezó a toquetear las tetas, vio? Perdon, Don Ricardo. Pero yo escuchaba como disfrutaba doña Sofia. Parece que don César... estem... como le digo? Usó los dedos también, me entiende? Y ella le dijo bajito (yo lo escuché porque justo pasaba por la ventana entreabierta) "A ver que tal venís Pipi..." Segun parece, el capatá sacó .... su miembro y su esposa le dijo "Mañana no te salvás, Pipi". Y desde ese dia, el 3ro desde que empezó el trabajo, el Pipi dia por medio me deja a las 10 en la obra, su esposa, doña Sofía se sube a la camioneta y se van a... usté ya sabe. A veces a la casa del capatá, otras a algún hotel, otras, según contó el Pipi en el grupo de wasá, se la garcha en obras que tenemo' contratada, vio? "Asi, entre la arena" escribió el Pipi y mandó videos". Yo lo corté en seco "¿Que decis, Chino? ¿El capataz cuenta lo que hace con mi mujer en un grupo de whats app y manda videos? ¿Quienes están en ese grupo?" pregunté casí desencajado mientras sentía una especie de gripe, con fiebre, fiebre alta... y cuando el Chino me empezaba a responder... vomité.

esposa infiel

"Le paso algunos videos, pa' que vea que no miento. Los saqué del grupo pa' mostrarselo' a usté. En ese grupo estamos los que trabajamo' con el Pipi, que seremo' unos... 25 albañiles... y se que el Pipi desde que está cogiendo con su esposa, metió a Don Jorge, el arquitecto en ese grupo"


Sofia mamándosela al capataz
esposa puta
cornudo
Yo me quería suicidar ahi mismo. Cuando el Chino me dice: "esto no es todo, Don Ricardo. El capataz subio videos asi". Eran 3 videos de Sofia, embarazada, garchando como puta con "el Pipi" quien además le hace el culo cuando quiere en 2 de los videos y con el hijo del Pipi, un pendejo de 24 años, en el tercer video. El Chino ya sin temores me clava otro puñal: "La he escuchado a doña Sofia hablando por teléfono con Javier, el hijo del capataz, el Pipi y sin vergüenza le decía: "Sabés como dejo al inservible de Ricardo y me voy a vivir con tu papá, Javi? Pero... viviria con vos. Y no puedo ser mamá y tu puta... viviendo con el Pipi, te elegiria a vos y se pudriria todo con tu viejo" ¿me entiende Don Ricardo?" y le pregunta "¿La ha visto aspirando merca? Ya le conté que el capataz la inició" a lo que respondo con amarga tristeza "Ni sabía que consumía..."

cocaina

Estaba devastado. Miro la hora. 11.40. Hace casi una hora y media que el Chino me hizo conocer a la verdadera Sofia. Y mientras cada palabra es un tiro al corazón... ella debe estar jalando y dandole el ojete al gordo ese...

¿Continuará?

0 comentarios - Siempre dudé de la fidelidad de Sofi... hasta que...